ONU y velocidad: para tomar nota
Preguntado sobre la conveniencia de establecer un límite de velocidad común para todo el mundo o, al menos, para toda Europa, Capel apuntó que
"lo fundamental no es que la velocidad sea alta o baja, sino adecuada", porque "en ocasiones es más peligroso ir a 50 por una vía de 30, que ir a 140 por una autopista", explicó en una entrevista de EFE. http://es.news.yahoo.com/19042007/185/onu-advierte-mas-mil-jovenes-mueren-dia-accidentes-trafico.html
Capel no es cualquiera. Es el director de la División de Transporte de la Comisión de la ONU para Europa (UNECE). Y ha hablado con ocasión de la Semana Mundial de la Seguridad Vial.
Tiene que venir la ONU y poner los puntos sobre las “ies” a algunos países. Primero, enseñando a hablar con precisión a los políticos y a algunos responsables en la materia (no sólo cuando les conviene, sino siempre).
Adecuada. Así tiene que ser la velocidad. Una triste señal abandonada a su suerte, no tiene ni la menor idea de cuál es. Y un límite genérico, tampoco.
Segundo, para que el ciudadano y los comunicadores sean críticos y puedan reconocer y separar planes recaudatorios, planes pro-seguridad y planes educacionales.
Con la declaración "En ocasiones es más peligroso ir a 50 por una vía de 30, que ir a 140 por una autopista", termina el artículo. Pues diría más,
en mi gran ciudad veo a diario que es más peligroso ir a 50 o a 40 por una vía de 50 que ir a xxx por el peaje Zaragoza-Barcelona. Y que cada cual ponga en la xxx lo adecuado a su coche, su propio estado anímico, las condiciones ambientales, el volumen de vehículos, la situación instantánea del tráfico, las condiciones de mantenimiento del coche, presiones de sus neumáticos adecuadas a la carga, etc, etc… habilidades propias del conductor al margen.
Aprovechando que vienen “de fuera”, con una visión global de conjunto, si las señales inteligentes son "caras",

¿no sería el momento de sustituir muchas señales de prohibido por aquellas cuadradas azules casi olvidadas de velocidad máxima recomendada? Cada uno, que sea responsable de sus actos. Que nada peor que la actual sensación de falsa seguridad por el mero hecho de poner el control de crucero clavado a 131 km/h en la autopista y… a pensar en tus cosas, como si fueses un pasajero más. Cualquiera que viaje entre semana, sabrá de qué le hablo.