Bayern-Fiorentina, un duelo poético
por Javi de Prado
El citar un encuentro entre los recientes Bayern de Münich y Fiorentina equivale a espectáculo, por mucho que se quiera negar. Un espéctaculo ofensivo, descuidando un poco la defensa pero martilleando constantemente la meta riva hasta perforarla, con tanques y panzers, además de magos, que culminan el trabajo empezado por los motores, el que ofrece el Bayern; mientras que la Fiorentina tiene algo de espectáculo lírico en sus filas: Prandelli crea un proyecto a su medida y lo cuida y lo mima hasta hacerlo grande y, de ahí, empieza a recolectar a los nuevos talentos europeos (y algún que otro suramericano) para seguir pujando por los títulos hasta ahora negados. Así pues, nos encontramos ante una de las mejores eliminatorias, si los dos equipos están al nivel esperado.
Ya sea por su proyecto, me atrevería a decir que más atrevido que el del tan cacareado Arsenal, o por otras cuestiones que desconozco, la Fiorentina crea adeptos entre los amantes del fútbol internacional, sobre todo entre los que más siguen los torneos de selecciones inferiores, pues reconocen en este proyecto a jóvenes caras que atesoran una tremenda calidad en sus botas y que están llamadas a dominar el panorama futbolístico en un futuro próximo. Pero existe un problema: la Fiore no está al nivel al que nos tenía acostumbrados. El conjunto de Prandelli está en sus peores horas desde que el entrenador bresciano llegó al club. Su última victoria se remonta a hace casi un mes y solo ha sumado un punto de los 12 posibles, y aunque es cierto que los rivales eran conjuntos difíciles de batir siempre había respondido ante estos partidos de forma notoria. Pero, ¿no era igual de complicado pasar en el grupo en el que estaban?
Por lo tanto, y guardando como último recuerdo europeo el partido contra el Liverpool, no sería descabellado pensar en una más que posible combatividad del equipo italiano, al que no hemos de dar por muerto. Es cierto que es condicionante el hecho de llevar una tremenda racha negativa y el de enfrentarse a un equipo que rompe los partidos por su arrasador ataque con una defensa que lleva mucho tiempo encajando al menos un gol por partido (incrementado además por la baja de Gamberini), que ahí van a residir sus grandes peligros. Pero, aún así, no olvidemos que los cinco supuestos hombres de mediocampo que utilizará Prandelli (Bolatti, Donadel, Marchionni, Jovetic y Vargas), tres delante y dos detrás, son jugadores con capacidad creativa, todos ellos deberían asociarse para intentar romper la, ya de por sí, frágil defensa del Bayern, y con un buen disparo de lejos, además de disponer de la calidad individual que tiende a decidir eliminatorias de este tipo. Por ello, y porque, de momento, la Fiorentina solo ha perdido un partido en Champions, no deberíamos descartarla.
En el otro lado estará el Bayern, perfilado como favorito. Los hándicaps negativos deberían ser el jugar en casa el primer partido y el no tener una defensa lo suficientemente contundente para frenar a un equipo de creadores como los citados y a un delantero referencia como Gilardino. Para paliar el primer hándicap, el Bayern tiene remedio: Ganar con seguridad en el Allianz. Para lo segundo también: Un ataque arrollador. Si antes decíamos que la trayectoria de su rival italiano es posiblemente la peor en años, el Bayern está tocando el otro lado de la misma moneda, está siendo una apisonadora. Lleva desde finales de noviembre de año pasado ganándolo todo (ojo, no puntuando, ganando) y está convenciendo desde el decisivo partido ante la Juventus en la fase de grupos de esta misma competición.
El retorno de Ribery, sumado a la explosión del fenómeno Müller, ha acabado de perfilar el proyecto de Van Gaal hacia la senda del triunfo; un proyecto al que aún le falta cerrar algunos flecos. Uno de ellos es la débil defensa que ha tenido hasta ahora el conjunto bávaro, cosa que Van Gaal está resolviendo, de forma inteligente, planteando un intercambio de golpes en el que la pegada del Bayern sale ganando generalmente, al que se suman prácticamente todos los jugadores con capacidad goleadora del equipo -¡hasta el portero!-. El otro, la dificultad de crear juego en el centro del campo que está mostrando, y que le puede acarrear muchos problemas dependiendo del rival que tenga enfrente, que se podría solucionar con la inclusión del ucraniano Tymoschuk y sacar a Van Bommel de ahí, aunque de momento, la creación corre a cargo de Ribery, Robben y Müller, una tripleta atacante que asusta. Esperemos que el técnico holandés no sea conservador y nos prive de ver al joven Thomas en la eliminatoria, aún siendo uno de las apuestas personales del holandés.