"El abismo del 11-M..." cómo veía FJL la situación de España hace 29 meses
Por si algún día se le ocurriera borrarla, dejo aquí constancia del rigor análitico y de los poderes proféticos del gurú de la derecha criptofascista española, Federico Jiménez Losantos, en una de las más disparatadas parrafadas que haya leído nunca.
A toro pasado, una cosa que me divierte es que este pretendido intelectual, hace poco más de dos años estaba obsesionado con ETA, el separatismo y las "siniestras tramas del 11-M", y no dedicaba ni una sola línea a la situación económica de España.
Ahora se las da de brillante economista y le da lecciones al Presidente del Gobierno.
Eso sí, del 11-M o de la entrega de Navarra a ETA, ¿quién se acuerda?
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Columna publicada el 23-09-2006
La
segunda quincena de septiembre está acelerando el proceso de demolición
del régimen constitucional nacido en 1978 y liquidado provisionalmente
por el Estatuto de Cataluña, pendiente sólo de que el Tribunal
Constitucional extienda la definitiva esquela por defunción. Ni
siquiera la esquela es necesaria, porque, como bien ha dicho Maragall,
el Estado Español allí es ya "residual" y la eliminación de los
residuos no presenta demasiados obstáculos formales. Así, la
edificación de un nuevo régimen al estilo masónico-dictatorial del
México del PRI, prevista y prácticamente ejecutada ya en Cataluña según
el guión del Pacto del Tinell, entraría en la fase de su extensión a
toda España por Zapatero y Polanco tras el pacto con ERC y la
negociación con ETA, los dialogantes y socios políticos de Perpiñán. El
Pacto con la CiU de Mas es simplemente la extensión del acuerdo de
fondo del PSOE con el separatismo catalán y la forma de impedir que la
reedición de una alianza PP-CiU pudiera bloquear o aplazar la
consolidación del nuevo régimen en Cataluña. Algo por demás improbable.
En estos momentos, la trama de este Golpe, no simplemente de Estado
sino de Régimen, se desarrolla en el ámbito de la ETA y el PSOE, el
decisivo. Indudablemente, el tiempo previsto para ese cambio de
régimen, que como vaticinó Mayor Oreja suponía la inclusión de ETA
entre los partidos legalizados y la exclusión del PP actual, se situaba
a caballo de dos legislaturas. En esta primera, ZP certificaría la
separación de hecho de Cataluña y la consagraría como modelo para el
País Vasco. Mientras tanto, los socialistas, en compañía de comunistas
y nacionalistas vascos, con Batasuna y Aralar al frente y tal vez Cruz
Alli en retaguardia, tratarían de tomar el poder en Navarra en las
elecciones autonómicas de 2007 para completar la anexión del Antiguo
Reino a lo que los etarras consideran irrenunciable lebensraum
de su Euskal Herria. A partir de ahí, la ETA anunciaría algo parecido a
un alto el fuego definitivo y el PSOE se presentaría de la mano de los
etarras a las elecciones generales, confiando en renovar la mayoría, a
ser posible absoluta, pero en todo caso contando con el apoyo
parlamentario del actual cinturón de hierro nacionalista y la
aplastante mayoría mediática de Polanco, Vocento Tele 5, ABC y Correo), Grupo Moll, RTVE, Cuatro, La Sexta, TV3, ETB, TVG, etc.
Esta abrumadora superioridad mediática del Bloque Antipopular le
permitiría graduar a su antojo la conservación o la liquidación de la
Monarquía, pero en todo caso administra su debilitamiento, sea por
asumir de forma silente el fin del régimen nacional y constitucional
que la legitima legal y popularmente, sea porque convenga al propósito
de los progres golpistas un Estado Republicano que instale
definitivamente a España en un espacio cómodamente instalado a caballo
entre la UE y los Países No Alineados, especialmente el actual eje
bolivariano de Iberoamérica (Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina) y los
países musulmanes combatientes (Irán, Siria, Líbano, Palestina).
Sin embargo, el proyecto progre radical, que está claramente anunciado en el libro de Juan Luis Cebrián y Felipe González El futuro ya no es lo que era,
ha tropezado con un obstáculo imprevisto: el estallido de la trama
policial de ocultación de pruebas en la masacre del 11-M, que podría
llevar, si la trama paralela de ocultación fiscal y judicial también se
hunde, a la crisis del pacto con la ETA y a una crisis adelantada de
régimen, pero en la que el PP jugaría un papel bien distinto al
previsto, de convidado de piedra, porque podría ganar las próximas
elecciones generales, dejando a medias el proceso. Y, por tanto, con
posibilidades de reversibilidad, si bien, a mi juicio, sólo parciales y
con la probable declaración de independencia de la ya Euskal Herria y
Cataluña en un calco de la rebelión de 1934 contra la victoria de la
derecha en las urnas.
Para narcotizar a la opinión pública y legitimar el cambio de
régimen es preciso, por tanto, actuar en dos frentes, íntimamente
entrelazados: neutralizar el proceso de clarificación del 11-M y de las
responsabilidades por acción de ETA y por acción, omisión u ocultación
del PRISOE) y cambiar radicalmente la dirección del PP, poniendo a
Gallardón, Piqué y otros barones "centristas" en el lugar de Rajoy,
Acebes y Zaplana, forzando así una crisis interna y una probable
escisión a Esperanza Aguirre y los liberales del partido, probablemente
encabezados y sin duda respaldados por Aznar.
Lo primero pasa por eliminar a los medios dispuestos a investigar y explicar la verdadera naturaleza del 11-M, que son El Mundo, Libertad Digital y la COPE,
junto a otras emisoras y páginas web más pequeñas o de alcance local
que los apoyan pero que en cuanto a contenidos dependen de ellos, hoy
por hoy. El trabajo sucio contra estos medios correspondería en una
primera etapa a otros medios de comunicación, con El País y ABC
a la cabeza y todo el periodismo izquierdista y nacionalista detrás
(véase el reciente pronunciamiento del Colegio de Periodistas de
Barcelona contra estos tres medios) que trataría de influir en la
propiedad de las empresas (Conferencia Episcopal, Planeta, Rizzoli)
para un cambio de orientación de los medios a cambio de su
supervivencia, y, de no surtir efecto, una segunda etapa en la que el
Gobierno, partidos y organizaciones aliados, sin excluir a un renovado
GAL o a la reedición de la mixtura islamistas-etarras, procederían al
ahogamiento económico, político, policial, judicial y de opinión de los
medios y líderes de opinión irreductibles, es decir, eliminables física
o cívicamente, al estilo del vídeo contra Pedro Jota. Este proceso está
ya en marcha desde hace algunos meses, en lo que se refiere a la Cope y Libertad Digital, acosados por el ABC, los grandes medios catalanes, Polanco y el propio Gallardón. Y ha comenzado ya hace una semana en cuanto a El Mundo
y su director Pedro J. Ramírez, señalados por el propio Zapatero en la
Conferencia del PSOE como objetivo a abatir, en la línea ya adelantada
por ERC y la izquierda separatista catalana.
La operación de neutralización del PP es más complicada,
precisamente por la aceleración del proceso del 11-M, que ha trastocado
los planes de entronizar a Gallardón. Además del ataque judicial y
personal contra mí, con el respaldo igualmente judicial de Vocento y
Prisa, el alcalde madrileño anunció su deseo de ser designado número 2
de Rajoy por Madrid en las elecciones generales, dando por hecho su
renovación en la Alcaldía madrileña y aspirando a suceder
automáticamente en el PP a Rajoy tras la derrota electoral de éste o su
insuficiente victoria, que le incapacitaría para formar Gobierno en
beneficio de Zapatero y sus aliados. Rajoy ya ha aceptado la primera
parte del proyecto, ratificando la candidatura de Gallardón y
admitiendo de hecho su ataque judicial a la Cope y a mí como
una forma de meritoriaje válido para su eventual sucesión. La
designación de Gallardón como número 2 por Madrid pondría a los
liberales del PP en un dilema de difícil solución: provocar la crisis
del partido antes de las generales, garantizando su derrota, o
aplazarla para después, por si una victoria clara y la formación de
Gobierno por parte de Rajoy permitiese la neutralización de Gallardón
como líder, aunque ya no como estratega político-institucional desde el
Parlamento, donde tendría la llave de hacer o permitir una moción de
censura que derribara a Rajoy. El resultado, con meses de diferencia,
sería prácticamente el mismo.
Naturalmente, el proyecto para el PP pasa por la neutralización del
11-M y el proyecto para neutralizar el 11-M pasa por el aislamiento
parlamentario del PP, cuya consumación se produce mediante el golpe del
PSOE y los demás partidos el 20-S. A mi juicio, esta es la estrategia
real de los enemigos de España y de la Libertad. Todavía hay formas de
hacerla fracasar, aunque no demasiadas. La primera de todas, darla a
conocer. Es lo que he tratado de hacer aquí.
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