LA REALIDAD DE NUESTRA QUERIDA NACIÓN (acerca de la Fiesta del 12 de octubre)
Este artículo lo escribí para un foro de Terra en respuesta a los lamentos de un partícipe, sobre el escaso apego patriótico de los españoles. Lo incluyo aquí, con algunas correcciones, con el propósito de darle permanencia y de incluir enlaces y alguna ilustración, obra del autor:
Eso [la presunta vergüenza de los españoles por su patria] es en parte cierto (hay gente de derecha e izquierda que SÍ se
siente muy orgullosa de su nacionalidad, su bandera y su historia).
Pero hay que entender por qué.
La historia determina nuestra
relación con nuestra tierra. En Europa hay estados que han surgido de
un impulso popular desde abajo (Francia, Italia), y otros construidos
desde "arriba": el Imperio ruso, o Alemania: la unificación
alemana era una causa popular, pero al final fue una imposición desde
Prusia, y tanto el segundo como el tercer Reich estuvieron a punto de
terminar con el desmembramiento de Alemania, tal era el descrédito
popular en que había caido la idea de unidad nacional. Una solución
intermedia fue construir la República Federal, bajo la bandera liberal
de la Revolución de 1848.
España es un reino construido también
"desde arriba". Todo el proceso de unificación, o se ha implantado desde la Corte, o se ha hecho sin consenso de los pueblos afectados. Nada
tiene de raro que ante la derrota militar (1648, 1898), muchos se
plantearan continuar integrados en un estado que era el fracaso andante.
La
Segunda República fue la mejor oportunidad de re-construir España desde
la voluntad popular, pero se perdió por las circunstancias de todos
conocidas.
La España actual anda por eso un poco huérfana de identidad:
- Tenemos
un Rey, de dudosa legitimidad de origen, que ha devuelto graciosamente
la soberanía a su pueblo, y que no ha jurado la Constitución que él
mismo promulgó.
- Tenemos una bandera que fue nacional por
iniciativa de los liberales progresistas de principios del reino
isabelino, y que fue progresivamente puesta en cuestión cuando la
Restauración de Alfonso XII convirtieron las instituciones liberales en
teatro de cartón piedra en manos de oligarcas y caciques. Bandera que
la voluntad popular arrinconó mayoritariamente en abril de 1931, y que
sólo fue restaurada por imposición de los cuarteles y apoyada por la
minoría tradicionalista. Bandera votada por una mayoría de españoles
(menos en el País Vasco), porque iba todo en un mismo paquete
constitucional, que había que tomarlo o dejarlo.
- Tenemos un
concepto de nación que no es compartido por muchos pueblos, que
arrastran varias generaciones de agravios, ninguneo y arrogancia, por
parte de un centro que no hubiera llegado a ninguna parte de no ser por
la aportación de los demás.
- Tenemos una fiesta nacional
"fabricada" artificialmente por falta de mejores fiestas: el 12 de
octubre, que marca el inicio de España como proyecto imperialista,
aunque lo celebremos como fiesta de convivencia de la comunidad
hispanohablante.
Deberíamos reflexionar sobre la ausencia de mejores fechas en el calendario para celebrar.
Post Scriptum:
Este artículo lo escribí al día siguiente de pasearme por el Paseo de la Castellana, en pleno desfile del día de la Hispanidad. Me pareció mucho más emotivo y espontáneo que el desfile y los actos oficiales (donde los "patrióticos" no se privaron de intentar reventar hasta los actos más solemnes a golpe de silbido), el tiempo de espera en el que las unidades militares esperaban para desfilar, y dejaban que los ciudadanos de a pié se pasearan festivamente entre los vehículos y las formaciones.
Viendo tan festiva integración entre civiles y militares, que tan bien me recordaban las históricas fechas de liberación o de revolución de otros pueblos de Europa, podía entender la ausencia de una fecha que marque el principio de una verdadera unidad nacional y popular: ¿Cuándo fue la última vez en la Historia de España que civiles y militares podían festejar una causa común? Me pregunto si esa fecha no estará aún por escribir...