GEORGE EASTMAN II
Tanto Eatsman como sus
rivales trataban de emplear un material menos frágil que el
vidrio como soporte de sus emulsiones. Eatsman patentó en 1884
su “American Film”(película americana): una larga tira de
papel se cubría de dos capas de gelatina, en una de las cuales
estaba embebida la emulsión sensible. Después de
impresionada y revelada, la capa sensible se separaba de su soporte
de papel y se adhería a otro de gelatina, recubierta después
por dos capas de colodión.
Eatsman se rodeó
siempre de excelentes colaboradores. En 1886 tomó a su
servicio a Henry M. Reichenbach, químico de Rochester, a quien
encargó la invención de un soporte para las emulsiones
más manejable que el papel, que hiciese innecesaria la
separación de la capa sensible y su adherencia posterior a
otro soporte. Reichenbach pudo, por fín, producir en 1889 el
soporte de celuloide que ahora conocemos.
Dos años antes el
reverendo Hannibal Goodwin, había inventado un procedimiento
parecido al de Reichenbach, aunque se limitó a patentarlo, sin
siquiera intentar su explotación comercial. Cuando la oficina
de patentes de los Estados Unidos determinó en 1898 que
Goodwin fue el primer inventor de la película flexible
fotográfica presentó un pleito a la casa Kodak, a la
que pidió que adquiriese su patente por la suma de un millón
de dólares, Eatsman no quiso llegar a una avenencia, de lo que
siguió un largo proceso, que terminó en 1913 cuando,
tras una decisión de los tribunales, Eatsman pagó cinco
millones de dólares a la compañía Ansco, que al
fallecer Goodwin había adquirido los derechos de explotación
de su patente.
Fuente: La fotografía
es fácil – Ediciones Afha – Undécima edición
octubre de 1973