TEORÍA DE LA LUZ EN LA ANTIGUEDAD
En nuestros días nos parece muy natural adquirir una cámara fotográfica, poner en ella película o la tarjeta de memoria y obtener fácilmente una serie de imágenes.
toda esta sencillez actual tuvo un principio balbuciente basado en conjeturas sobre cómo actuaba la luz, qué era, cómo funcionaba el ojo, en qué se basaba el fenómeno de la visión, porqué determinadas sustancias conocidas de la etapa de la alquimia se ennegrecían por la acción de la luz.
todos sabemos que la luz es "algo" mediante lo cual vemos. Pero para un físico actual o para un filósofo de la antiguedad, esta definición es muy elemental.
La escuela filosófica de Pitágoras supuso que la luz se componía de una serie de partículas pequeñísimas, emitidas en línea directa por los cuerpos visibles. esta intuición, más que teoría sustentada hace casi dosmil quinientos años, solo fué superada por la de Aristóteles, según el cual los elementos constituyentes de la luz se trasladaban del objeto hasta el ojo mediante un movimiento ondulatorio.
Antes, Platón, maestro de Aristóteles, había pensado que la visión no se debía a la penetración de la luz en el interior del ojo, sino a la emisión por parte de éste, como si fuera un proyector, de partículas que se esparcían por el medio ambiente.
Realmente, hemos empezado a conocer algo acerca de la luz hace trescientos años más o menos. Hasta entonces hubo teorías que modificaban parcialmente las ya conocidas y expuestas por los sabios clásicos. Transcurrieron siglos antes de que se lograra precisar observaciones que hoy en día están al alcance de un niño. Por ejemplo Heron de Alejandría filósofo que vivió doscientos años antes de Cristo, observó que un rayo de luz incidiendo sobre un espejo se refleja siguiendo un ángulo igual al que el rayo tenía al llegar a dicho espejo. Esta observación sagacísima en aquella época, constituye una de las leyes de la óptica.
Muchas de aquellas teorías, incompatibles, ya entonces, con una simple observación permanecieron durante siglos; Platón supuso también, y su teoría fué considerada como muy válida, que el hombre era capaz de ver gracias a que sus ojos a manera de "tentáculos" los invisibles rayos de luz. Estos "tentáculos" inmateriales hacían visibles los objetos "palpándolos". Para muchos era muy natural que los objetos, que estaban en el mundo exterior, se percibieran como cuando eran "tocados" por la mano. El proceso de la visión era, pues, algo que ocurría fuera del ojo. Aristóteles impugnó seriamente esta teoría, admitida por buena por todos los sabios de la época, preguntando: "Si los ojos son la "fuente" de la luz ¿por qué los objetos no son visibles en la oscuridad?".
Podrá parecer asombroso, pero a nadie inquietó esta pregunta, ni hubo quien la respondiera.
Los ojos siguieron "emitiendo" tentáculos durante siglos.
Fuente: FOTOGRAFÍA PARA PROFESIONALES - Editado por Techne, S.A. 1976