Cómo cambia la vida
Espero que por fin esto funcione y pueda poneros al día. Han pasado muchas cosas desde que escribí el último post. Lo último que contaba es que se estaban pensando lo de cortar. Bueno, pues al final cortaron. El pasó unos días chungo, el finde, pero eso creo que ya lo dije. La semana siguiente estábamos los dos de vacaciones, y cada día fuimos a un sitio, lo pasamos muy bien. El decía que había pasado malos días pero que ahora se encontraba bien, que en el fondo se sentía liberado, y que así nosotros podíamos hacer ahora muchas cosas. Que le apetecía un montón. Estaba muy contento con eso, la verdad.
Empezamos a hacer planes, que cada finde podíamos irnos a algún sitio, al menos hasta que se terminase la pasta, y que las vacaciones siguientes, las de septiembre que nos iríamos juntos. Así que empezamos a pensar lo que nos apetecía hacer y coincidimos en muchas cosas, pero lo que más nos apetecía era un crucero.
Todo genial, lo estuvimos mirando, una ilusión tremenda ambos. Muy contentos los dos y con muchas ganas de que llegase ya el día.
Todo esto fue la semana pasada. De hecho hoy hace una semana estuvimos en un sitio y lo pasé genial. Me sentí tan feliz, porque por primera vez no sentía que había alguien más, ni que podía llamar, ni nada. Solo estábamos los dos, y tan tranquilamente y tan bien. Creo que no exagero si digo que fue el día más feliz de mi vida. Hacía mucho que no me sentía tan bien.
El jueves y el viernes también hicimos cosas, todo perfecto, todo ilusiones y él genial, aunque a veces tuviera algún pequeño bajoncillo.
El sábado yo me fuí al pueblo de un amigo con otros amigos porque él tenía cena con los del trabajo. Y lo típico, pórtate bien, a ver que haces, no te líes con ninguna, tú tampoco. Esa preocupación que en el fondo te encanta, porque demuestra que le importas.
El domingo le llamo y le noto raro, ya volvía a hablar como otras veces, como ocultando algo. Le pregunté con quién había ido a la playa. Se rió y dijo por que´? Has ido con ella verdad? Sí
Lo sabía, sabía que había algo raro. Me dijo que le había llamado ella para quedar un rato, y que estuvieron hablando, quedó todo claro, que ella tenía miedo al compromiso, que prefería estar así, porque sabía que le hacía daño estando con él y que quería que fuese feliz.
Tú tranquila que no ha pasado nada de nada, solo hemos estado como dos colegas, todo ha quedado claro. Tranquila que nos vamos de viaje y haremos cosas.
El lunes, que yo ya lo había pasado mosca, digo, va, tranquila, mira lo del viaje hoy se lo dices lo reservas y ya está. Olvídate de rollos, si son amigos pues que lo sean. A ver que pasa.
Cuando me llama me dice la temida y fatídica frase: Tenemos que hablar.
Por qué? Vas a volver con ella?
No lo sé, es que estoy muy confuso. Es que esta tarde se ha presentado en mi casa me ha montado el número que quería volver, que me quiere mucho que va a cambiar, que todo irá bien....
A él le entraron las dudas, así que dijeron que de momento no volvían pero a ver como iba funcionando la cosa, y si veía cambios de verdad pues seguían como novios. Hicieron el pacto de que ninguno se iba con nadie mientras tanto. O sea como si fueran novios, vaya, para el caso.
El dijo que teníamos que dejarlo, que era mejor para mí, que me estaba haciendo daño, y que no podía vivir siempre al son que marcaba él. Que quedaríamos al día siguiente para hablar, porque por teléfono pues no era plan.
Os podéis imaginar como me quedé. Ayer estaba nerviosa, agobiada, triste, pero soy tan estúpida que a la vez estaba contenta porque iba a verle.
Me llamó para decirme que si no me importaba quedábamos otro día, que llevaba varios días sin dormir, yo también, le dije, tan poco te importa que esté mal que no eres capaz de terminar esto ya?
Claro que me importa pero es que no puedo de verdad, estoy fatal, además no hay por qué terminar, podemos hablar.
Bueno, yo no podía parar de llorar, igual que los días anteriores. Ya le había dicho el lunes en pleno cabreo que la tía le toma el pelo, que un día dice una cosa y al siguiente otra. Que eso les ha pasado muchas veces, que dice que va a cambiar y los primeros días vale, pero luego ella vuelve a la suya.
El decía, pero no sabes como se puso, nunca la había visto así llorando y todo.
Al final, lo de siempre, parece que le importa más la escena que le monte ella que lo que pueda decirle yo. Por supuesto, el viaje ya no se hace. Porque le dijo el lunes que las vacaciones ya las había planeado con otra persona y cómo se puso de mal. Y claro si habían hecho el pacto cómo iba a decirle que se iba una semana fuera con alguien. Pero da igual cómo me siente a mí.
Dijo que desde luego si se hubiese imaginado esto ni me lo hubiera propuesto pero que habían pasado estas cosas y lo sentía mucho por mí, que no quería jugar con mis ilusiones que no quería hacerme daño.
Está claro que ella le importa más que yo. Le dije que mejor no nos veíamos más, porque si no, volvería a caer. Y si continuamos en esta situación lo pasaré mal, porque sobre todo durante un tiempo ella va a estar en plan lapa y tampoco podré verle, que tiene que elegir, que ya hace tiempo que eligió, y que será mejor así, porque no se agobiará tanto con estar con dos a la vez.
El decía que no quería perderme. Le dije que lo sentía, pero que se acabó.
No sabía como despedirme de él, en serio, es tan dífícil. Cómo le dices a la persona que amas, con la que has compartido tantas experiencias y palabras adiós? Le dije que fuera muy feliz, que esperaba que le fuera muy bien con ella, aunque lo dudaba, y que espero que ella merezca la pena, porque aparte de a su amante estaba perdiendo a su mejor amiga.
Dijo que no quería perderme, que lo iba a pasar mal, que me echaría mucho de menos, que podíamos seguir como amigos.
Yo no puedo ser solo su amiga, cómo voy a estar sin darle un beso, un abrazo o sin hacer el amor con él?
Dijo que sí que podría, que lo intentara. Le dije que intentara él enamorarse de mí, que no es así de fácil no?
Insistía en que sí que podría, por favor. Yo le dije que no, que no sabía si es que no se daba cuenta de lo que decía o que era un egoísta, y que suponía que es que no se daba cuenta que no quería darle la razón a todo el mundo cuando le llaman egoísta. Que me dejara ya por favor.
Me dijo que me llamaría por la noche otra vez, que mientras yo no estuviera bien él no lo estaría. Pues lo siento, porque ahora ni siquiera puedo mentirte para que estés tranquilo, y no me llames, ya no quiero hablar contigo, hoy no.
La conversación fue muy larga y no cuento todo o no terminaría, pero yo no paraba de llorar, a veces no podía ni hablar, estaba destrozada, Era muy difícil para mí decir que no quería verle más. Se me partía el alma y el corazón con cada palabra que pronunciaba.
Me llamó a casa y al móvil, y no se lo cogí. Yo no sé cómo habrá estado hoy. No sé lo que pasará ni cuánto tiempo aguantaré sin hablar con él, sin verle. Ayer tenía los ojos hinchados de tanto llorar, hoy a veces no puedo evitar las lágrimas, cada poco me acuerdo de él o de que ya no estará conmigo y rompo a llorar. Estoy hecha una mierda, y sé que él me echará de menos, estará preocupado por mí, estará confuso y mal. Pero sé que no cambiarán las cosas. El seguirá con ella, y yo me quedaré sola.
Me ha fastiadiado mucho perder las vacaciones con él, porque esta vez no contaba con el factor cambio de última hora. Estaba segurísimo. Pero lo peor es que le he perdido a él, he perdido al amor de mi vida, a la persona que más he amado, un amigo con el que podía hablar de cualquier cosa. He perdido a mi niño. Y estoy rota, sin ganas de nada, sin ilusión, pensando si me llamará otra vez, o si lo habrá pensado mejor y habrá decidido hacerme caso y dejarme definitivamente. Me gustaría que luchara un poco más por mí.
Me da miedo todo lo que venga a partir de ahora, la soledad, encontrarmelo con ella, que me llame, que no me llame. Me gustaría tener un espía que me dijera que es lo que pasa por su cabeza, cómo está ahora mismo, en qué piensa. Me da miedo la vida sin él.