Bromas y verdades
Hoy hemos ido a pasear por la playa. Me ha preguntado qué tal el finde, que si me lo había pasado muy bien. Y ya entre risas y tonterías me ha empezado a decir que le había sido infiel.
- Yo solo he hecho lo mismo que hacías tú, estar con otra persona.
- Pero no es lo mismo, yo estaba con mi novia, no con cualquiera
- Llámalo como quieras, tú estabas con otra que no era yo.
Yo le había dicho que le había echado de menos, y me dice, pero seguro que hubo un rato que no pensaste en mí ni me echaste de menos.
Y yo callada, claro. Y él seguía. No quería caer y decirle que claro que había pensado en él, si no había disfrutado casi solo porque me sentía mal por él.
El seguía con la tontería, y de vez en cuando decía, no mujer, si haces bien.
- Menos mal que dices que me quieres y que estás enamorada de mí, si no, no sé qué harías.
Ahí no he podido más y le he dicho que lo dejara ya.
- Bueno, si solo lo hacía para chincharte.
- Pues ya me has chinchado bastante. Déjalo ya.
Y ya hemos cambiado de tema y no ha dicho nada más.
Tampoco quiero que parezca que me lo ha dicho enfadado o en serio y que me prohíbe cosas, solo faltaba. Pero si toda broma lleva algo de verdad, algo celosillo sí que estaba, aunque lo disimulara muy bien.
Lo que me sabe mal es que pueda llegar a creer que realmente le estoy mintiendo o que no le quiero ni nada de eso. Yo no quiero decirle que no puedo dejar de pensar en él, pero tampoco quiero que piense que si estuviera conmigo haría lo mismo o que no le quiero lo suficiente.
- Además tú tampoco habrás pensado mucho en mí, ni en como me lo pasaba.
- Es diferente, yo estaba con mi novia.
Otra vez la misma respuesta. Como si eso doliese menos.
No sé durante cuánto tiempo tendré fuerzas para aguantar esto.
Pero luego me ha llamado y me ha dicho algo que ha hecho que vuelva a tener fuerzas. Que vuelva a creer que merece más la pena un minuto a su lado que toda la vida sin él.
Hemos ido a ver 28 semanas después. Ahí muere un montón de gente, es una historia muy fuerte, irreal, vale, pero fuerte. El caso que él se deprime mogollón con el tema de la muerte, le aterra pensar que estamos expuestos y que cualquier día pueden desaparecer todos sus seres queridos, y él y no saber qué hay después. Así que hemos estado hablando sobre si hay algo después o no, y que le gustaría creer que sí para tener alguna esperanza y no agobiarse tanto.
Pues me ha llamado y me ha empezado a decir que gracias por aguantarle el rollo otra vez, que aunque se meta mucho conmigo y me diga cosas, ya sé cómo es, y que soy muy importante para él, que a veces piensa por qué no puede enamorarse de mí, pero que de momento las cosas están así. Que ojalá las cosas pudiesen cambiar, y si no cambian que no quiere perderme y que ojalá puedan seguir así, o mejorar para todos. Que me demuestra que me quiere porque no deja de quedar conmigo, y además le apetece un montón.
Qué hago después de esto. Porque además sé que lo dice de verdad, sé que lo siente de verdad.
Ojalá sientiera de verdad muchas más cosas por mí.