Lo peor de mí
Este post es un poco continuación del anterior y un poco compartir el de mi querida Tam, porque como ya le dije ayer me siento igual.
Sí, también me siento muy sola a veces, la mayoría, y eso que tengo amigos que sé que me apoyan y estarían a mi lado si se lo pidiera, pero es que hay cosas que han cambiado y ya no compartimos tantas cosas. Ahora me siento un poco lejana a ellos, cuando llevo un rato largo con ellos empiezo a sentir que no encajo. Y sé que me quieren y yo a ellos un montón, pero ya no es como antes. Ahora casi me estoy acostumbrando a estar sola. Casi deseo que llegue el finde , mi amiga se vaya y así quedarme con la casa para mí y estar sola. Eso sí, hasta que viene mi niño.
No soporto tampoco ver a las parejas por la calle o por cualquier sitio. No puedo dejar de pensar y por qué yo no puedo ir así con él? Esto ya me pasa desde que corté con mi ex. Y veo que no lo he superado.
Y ya no os digo nada de las comidas familiares. Mi hermana con el novio, y ahora el niño, mi hermano hablando de su novio tb aunque no venga. Y yo ahí, sin nadie de quien hablar o que me acompañe a esas insoportables comidas que seguro que con él serían más llevaderas. Un día estaban hablando de comprar pisos y ese rollo, y encima empezaron mis padres a hablar de mis primos y todos tenían novia. Qué fuerte, debo ser la única que estoy sola. Casi me echo a llorar ahí mismo. De hecho tenía las lágrimas a punto de salir, pero pude controlarme y que nadie notara nada.
Cuando estoy tan depre solo puedo hacer una cosa. Salir de compras. Tengo un montón de ropa que ni me he puesto, pero ahí está. Me compro ropa, colonia, cremas, maquillaje, libros, ropa interior, pulseras, revistas, lo que sea. El caso es gastar, me siento bien. Es como si dijera, esto lo quiero y esto lo puedo tener. Ya que no puedo tener lo que quiero, pues me compro lo que puedo. Sí, lo sé, es de psicólogo, pero me da igual. A mí me gusta gastar y comprarme cosas.
Hay días en los que solo me apetece dormir para no enterarme de que pasa el día, los días, y él no se enamora de mí. Cuando sé que está con ella, solo siento ganas de morirme, o me empiezan a asaltar el odio y los malos pensamientos y digo ojalá la deje y no la quiera ver más. Ojalá se muera. Como si ella tuviera culpa. Y me siento fatal, por sentir ese odio y esa rabia.
Hay momentos en los que no me apetece hacer nada, ni comer, ni ver la tele, ni salir, ni hablar con nadie. A veces solo me apetece emborracharme para no enterarme de nada. Lo hice una vez, pero me puse tan mala, que creo que no voy a hacerlo más así porque sí. No valgo ni para eso, qué pena.
Hay momentos en los que estoy bien porque estoy con él, o porque sé que voy a estar, porque me ha llamado, porque me ha contado algo que le preocupa o que le alegra, porque nos hemos reído. Y entonces pienso que puedo llevar esta situación, pero sé que en algún momento me vendré abajo.
Ya no tengo ilusión por nada, tan solo por hacer cosas con él. Es lo único que me ilusiona. Viajar con él, salir con él, cenar con él, soñar con él. El resto de planes me parecen aburridos, y si en el último momento él me dice que quedemos o que hagamos algo, yo lo dejo todo y me voy con él sin pensarlo.
No me gusta escribir, sentir así, porque parece que quiera dar pena. Parece que los demás saquen tb lo peor de sí mismos. Ojalá pudiera contar que soy feliz.
Tal vez algún día pueda.