Noche de sábado
Ayer pudo venir por la noche. Ella había salido la noche anterior y estaba muy cansada, así que se vieron un rato por la tarde y luego vino a cenar y a dormir conmigo.
Yo estaba un poco chunga porque me había dado el lumbago por la mañana y aún estaba un poco resentida, y cuando vino me preguntó qué tal estaba, me dijo que no parecía la misma porque estaba más apagadilla, y me dijo, no te preocupes, he venido a cuidarte.
Me sonó tan bien como cuando brindamos en la cena y dijo por nuestra relación para que no termine nunca. Me gustó tanto como cuando me acerqué a darle un beso, me abrazó y no me soltaba, me apretó muy fuerte y yo pensaba, que pare el tiempo ahora por favor. Quiero sentirme así siempre, tan cerca, tan protegida, tan querida, tan importante.
Todo genial, hasta que cuando terminamos de cenar se tumba en el sofá porque estaba muy cansado. Le digo ayúdame a quitar la mesa y comemos el postre. Sí, sí, ahora voy. Pero ya se había dormido.
Yo esperando a ver si se despertaba, él entre sueños diciendo, ahora voy, saca el postre que ya me levanto.
Total, que el tío se quedó sobadísimo en el sofá. Yo le dije, me voy a la cama, ni postre ni nada . Y él más dormido que despierto diciendo, sí sí que me despierto.
Y no se despertó. Así que lo dejé en el sofá y me fui a la cama. Las doce y media de la noche de un sábado y en la cama sola, mientras él estaba en el sofá.
Me da rabia porque vale que llevaba cansancio acumulado de la semana, pero es que últimamente siempre es igual sale con ella por el día, luego llega a mi casa cansadísimo y se duerme enseguida.
Me fui enfadada, a las cuatro de la mañana ha venido a la cama, y esta mañana casi no se despierta tampoco. He empezado a pensar si le habría picado la mosca tse-tse o algo. Vamos, que parece de risa, y casi mejor tomárselo así.
Pero esta mañana tenía tantas ganas de abrazarle, que ya no estaba enfadada. Le he dicho que ya le valía dormirse de esa manera, pero no podía dejar de besarle, de abrazarle y de acariciarle.
Además esta semana no nos veremos porque trabaja de tarde, así que se me hará larguísima. Otra vez.
Así que esperaré impaciente el momento en que me llame para al menos poder oir su voz.