Faltan siete horas
Faltan siete horas más o menos para volver a ver a mi niño.
No nos hemos visto desde el domingo y me parece que haya pasado una eternidad.
Ahora tengo que limpiar, comprar la cena para esta noche, algo especial, algo que le guste mucho. Tengo que arreglarme y ponerme bien guapa aunque no vayamos a salir.
Me muero por abrazarle, por besarle, por volver a ver sus ojos, por cenar con él y que me cuente todas sus cosas con detalle. Por celebrar mi aprobado.
Sé que cenaremos, y como estará cansado enseguida querrá irse a dormir, y mañana se irá muy pronto porque habrá quedado con ella para pasar el día.
Pero no me importa, esta noche vendrá a mi casa, podré tenerle para mí sola, y cuando me despierte podré ver su cara de ángel mientras duerme, aunque enseguida saque sus alas y eche a volar.