Del cielo al infierno
Me gustaría poder sentirme siempre como el lunes.
Fui a la playa con mi niño, hicimos un picnic allí en las rocas que nos ponemos siempre, en las que dice que tenemos que comprar para nosotros, ese sitio tan especial y en el que tan buenos momentos he pasado. Un lugar precioso.
Allí estuvimos comiendo y bebiendo vino, hablando, riendo, haciendo planes, y haciendo el amor.
Allí estuvo mirando mis ojos y sonriendo, diciendo que le dará pena cuando deje de verme.
Allí estuvimos haciendo confidencias y promesas que no sé si él cumplirá.
Luego fuimos a pasear por la playa y el bosque, y al cine. Fue una tarde genial.
El martes me llamó por la noche, no nos habíamos visto, y estuvimos hablando una hora por lo menos, me estuvo contando problemas que tenía en el trabajo, estaba supermal, agobiado, y necesitaba desahogarse. Supongo que con ella tb lo hizo, pero lo importante es que a mí tb me lo contó. Me quedé un poco mal, porque si él está mal, yo me siento mal. Pero me alegra que me cuenta sus cosas. En fin, para eso somos tan buenos amigos no? Será eso.
Ayer volvimos a quedar para ir a la playa y al cine. La última tarde hasta no sé cuando, porque ella empieza jornada intensiva en dos semanas y ya no podremos quedar por las tardes. Supongo que alguna seguro que se escapa, pero ya será más complicado.
Así que claro, ayer de bajón total. Sé que no voy a dejar de verle, que seguiremos quedando, pero esa inseguridad de no saber cuándo, y hasta el último momento no saber si es seguro o no, pues es una mierda, la verdad.
Pero cómo dejarle y perder momentos como el del lunes, o el de ayer, o tantos otros que hemos pasado.
Como él dijo ayer, qué fácil es pasar del cielo al infierno en un segundo.
Esta mañana en el trabajo a punto han estado de saltarme las lágrimas. Otra vez.
Me pasa muchas veces cuando vienen ciertos pensamientos a mi cabeza.
Conoce a todas sus amigas, quedan con sus amigos algunas veces, por qué no pasa eso conmigo?
Siempre dice que ella le ayudó mucho en cierto momento que lo estaba pasando mal, y que pasaron cosas que desencadenaron el que ahora estén juntos. Yo también le he ayudado, me lo ha dicho él, no me lo imagino yo, es que yo no estaba en el sitio justo en el momento justo? Habría cambiado algo?
Por qué si está bien con las dos, teme perderla a ella y no a mi? Sabe que me tiene muy segura porque no me voy. No se da cuenta que algún día me perderá a mi? Eso le da igual? No creo que le dé igual, por cómo actúa y lo que me dice, pero parece que no se hace a la idea. O quizá le sea más fácil soportar mi ausencia que la de ella. El tiempo lo dirá.
Esta noche me llamará otra vez, y ya estoy esperando ese momento como loca, porque me muero por oír su voz, por contarle cosas y saber qué tal está él. No me canso de estar a su lado, de abrazarle, de besarle, de acariciarle. Me vuelve loca su piel, es tan suave. Y esos ojos oscuros y brillantes que me hacen perder la razón, me hipnotizan.
El finde quedaremos una noche seguro, tal vez las dos. Ojalá. Ojalá no hagan planes juntos para la noche del viernes ni del sábado. Ojalá el domingo podamos irnos a algún sitio.