Lo que tengo y lo que no.
Muchas veces me decís que tengo que decirle que elija, que me está engañando, que juega conmigo.
Pero yo no le voy a pedir que elija porque ya lo hizo hace un tiempo, y no fui yo. Si lo hubiese sido, tal vez ahora sí que me estaría engañando, porque no sabría que se veía con otra persona.
Pensándolo mucho he llegado a la conclusión de que prefiero tenerle así, sabiendo lo que hay, que me cuente lo que hace y lo que no, sin engaños, porque ya sé que siente por mí una gran amistad, un cariño especial si quereis, pero desde luego no es amor. Eso lo sé hace días, lo tengo claro.
Si ahora me propusiera una relación en serio, quizá no sería tan fácil para mí, porque aunque le quiero más que a mi vida, no podría confiar en él, porque entonces si que pensaría que me engaña. No sé, es muy complicado.
Sólo sé que paso muy buenos momentos con él, y muy malos cuando no está, es verdad, pero dejo que las cosas vayan pasando, a ver que nos trae la vida. Que prefiero divertirme con él mientras pueda, y ya llegará quien tenga que llegar. Y si no llega, pues de momento vivo lo que tengo.
Me gusta quedar con él para ir al cine, recordar cosas que hemos hecho juntos, que hable en plural de los dos, que me cuente sus preocupaciones, que me anime cuando ve que estoy mal. Me gusta que se ría conmigo, y que me busque cuando se encuentra mal, me gusta saber que le ayuda hablar conmigo.
Todo eso no me lo quita nadie.