Es lo que hay (Diario de la otra)

El dolor de no ser la primera
Una noche especial

Pues aquí estoy para contaros mi noche de disfraces. Aunque en realidad no hay casi nada que contar. Nos reímos mucho en la cena, eso sí, lo pasamos muy bien, éramos el único grupo que íbamos disfrazado, así que todos nos miraban.

Pero el bar donde vamos normalmente estaba más aburrido que nunca, poca gente interesante. Una vez más no tuve éxito, pero ya estoy acostumbrada, no esperaba lo contrario, jajaja.

El sábado por la noche fui con mi niño al cine, Vimos Diamante de sangre, y la verdad que es bastante dura. Es increíble lo que son capaces de hacer los gobiernos por unas piedras. En fin, el caso es que salimos bastante hechos polvo, sobre todo él, que encima que ya está agobiadillo todas estas cosas le afectan mucho. Subió a casa y estuvimos hablando del tema y otras cosas que le hacen sentir mal, le estuve mimando, escuchando. Estuvimos un rato en la cama abrazados, sin hacer nada, simplemente disfrutando del momento. Y después de hacer el amor, se tuvo que ir a su casa, porque no podía quedarse a dormir, aunque le diese rabia tener que irse.

Ya sé lo que pensais, pero siento tanto amor por él, y sobre todo cuando le veo tan mal, quisiera poder protegerle y que nada le hiciese daño nunca. 

Publicado el: domingo, 18 de febrero de 2007 20:33 por esloqhay

Comentarios

Anonymous ha opinado:

a partir de ahora pasare te saludare y me despedire,si lees el nombre del enlace que te he puesto en el blog ya sabras lo que pienso,aunque tu no sueles pasar,pero no importa,hay gustos para todo y si no te gusta lo que escribo lo entiendo.un beso y cuidate
nos vemos en los blogs
# febrero 18, 2007 20:54

Anonymous ha opinado:

Me alegra ver en tus escritos, atisbos de felicidad, de esperanza, sobre todo cuando no todo gira en torno a él. Se que le quieres, y seguramente le querrás durante mucho tiempo, pero también se que esto te hace daño, que sufres, que lloras y mientras tanto él...lo tiene todo, a tí y a ella.
Confio en que un día, sin darte cuenta, lo que ahora te llena ya no te interese, que aparezca alguien que comparta al 100% tus sueños, esperanzas y alegrías. alguien que no te haga llorar, y te sepa valorar. mientras tanto, si necesitas un hombro en que llorar, siempre hay sitio debajo de mi paragüas
# febrero 21, 2007 17:38
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS