Quisiera decirte lo que necesitas oir.
Mi niño está aogobiado. Lleva unos días bastante mal por varios problemas que se le han juntado. El miércoles quedamos y le pregunté qué le pasaba. Me lo contó y le vino bien desahogarse. Ayer me dijo que estaba fatal, que si podíamos quedar un rato para hablar. Así que nos fuimos.
Me gustaría tener las palabras que necesita oir, aquéllas que realmente le sirvan de ayuda. Quisiera que un día dijera que le he ayudado mucho. Pero no sé si le seré de ayuda, al menos le escucho, le digo mi punto de vista e intento darle mi ayuda.
Hasta hoy no se lo ha contado a ella, pero supongo que le servirá mucho más lo que le diga ella, que lo que le diga yo. Aunque al fin y al cabo él es el único que puede ayudarse.
No sé, hoy estoy un poco triste, porque no me gusta verle así, porque sé que un día se irá, con ella, solo o con quien sea, pero está claro que no será conmigo. Y yo me muero por tenerle.
Me gustaría tener una varita mágica y hacer que se arreglaran todos sus problemas, verle sonreir como antes, que nunca vuelva a pasarlo mal. Hacer realidad todos sus deseos.
Es curioso pero aunque estoy triste a causa de él, en este momento solo deseo acurrucarme entre sus brazos.