Tercer capítulo que nos ofrece Claudio Reig, veterano tirador, experto en lides esgrimísticas y otros deportes como el pentathlón. En esta ocasión habla de la preparación para la competición de los tiradores, tanto física como psíquicamente.
"Solamente voy a tratar de dar algunas pautoas o consejos para preparar una competición importante a "medio plazo" (con tres o cuatro meses de antelación). No se trata de entrar en la preparación en la "sala de esgrima" ni de interferir en el trabajo del maestr@, sino de complementarlo y de evitar al tirador errores o descuidos en su entrenamiento "fuera de la sala".
MESES ANTERIORES A LA COMPETICION
Además de concurrir a la sala de esgrima a realizar los entrenamientos técnicos con su maestr@, el esgrimista tiene que atender a los siguientes extremos:
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Vigilar su forma física, su peso, su alimentación e incluso su descanso. Si partimos de que la mayor parte de los tiradores de esgrima estudian o trabajan, tendremos que reconocer que, para coordinar la vida diaria del tirador con la competición, hay que realizar algunos sacrificios y llevar una vida ordenada. La alimentación normal en un hogar puede servir siempre que las comidas se hagan con un orden y tomando alimentos sanos y variados. No vamos a entrar en dietas, pero si diremos que la almientación debe ser variada y suficiente, respetando la regularidad y el horario de las comidas. Hay que tomar 1 litro diario como mínimo de agua o de zumos, caldo, leche u otras bebidas para deportistas. Las necesidades vitamínicas se incrementan con la práctica del deporte, en lo referente a las de los grupos "C" y "B", por lo que habría que tomar alimentos ricos en vitaminas.
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El factor peso puede servirnos muy bien para vigilar nuestra alimentación. Una vez alcanzada una "forma física" suficiente para desenvolvernos bien en la sala de esgrima, habría que mantener el peso mediante una alimentación y un volumen de trabajo adecuados.
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Otro factor importante a meses vista es el volumen de trabajo físico y los tiempos de descanso. No se debe entrenar todos los días en la sala. Es más conveniente alternar los entrenamientos técnicos o físicos de esgrima con algún día de entrenamiento de otro tipo: carrera, balón, orientación, etc. Y algún día de descanso a la semana.
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En cualquier caso el propio tirador debe vigilar su estado de fatiga, sus ganas de comer y su descanso (horas de sueño y reposo). Si alguno de estos factores falla, debe recurrir al consejo médico, hablar con su entrenador y pensar que tiene que corregir sus hábitos para poder participar en competiciones con cierto éxito.
LESIONES, ENFERMEDADES LEVES Y ERRORES DE ENTRENAMIENTOS
Hay que intentar protegerse de los riesgos de la práctica deportiva a un nivel elevado. Antes de inciar cualquier entrenamiento hay que realizar un buen calentamiento ejercitando los músculos que van a intervenir en el deporte a practicar y realizar ejercicios dirigidos a mejorar la flexibilidad y movilidad articular (estiramientos y torsiones suaves). Hay que empezar, sobre todo en los entrenamientos, a practicar la esgrima o cualquier deporte a un ritmo suave, que irá aumentando a lo largo del entrenamiento.
En caso de lesiones o enfermedades leves (gripe, catarros, etc.) será conveniente atención médica, pero es muy importante la colaboración del interesado, haciendo una buena rehabilitación y descansando unos días de los entrenamientos, para hacer una buena rehabilitación.
También puede haber algún tipo de entrenamiento peligroso para el individuo, provocándole varias veces la misma lesión. Habría que averiguar con consejo médico, las causas de la lesión y las formas de compensar o evitar la misma (tratamientos, deportes complementarios, rehabilitación, etc.).
Por úlitmo hay que vigilar la ingesta de líquido cuando se entrene a temperatura elevada o en lugares húmedos para evitar la deshidratación. hay que beber líquido antes del ejercicio y durante el mismo, cada quince o veinte minutos.
DIAS PREVIOS Y DIA DE LA COMPETICION
Durante los días previos a una competición importante, se recomienda seguir entrenando de forma habitual, pero sin hacer "grandes excesos". La preparación física y técnica ya está hecha desde meses antes, y durante la semana anterior a la competición sólo se pueden "afinar" detalles de la preparación. En resumen, hay que seguir cogiendo la espada y dando clase con el maestro, pero sin agobios ni prisas, sino siendo consciente de que uno ha hecho ya todo lo necesario y "está a punto" dentro de sus posibilidades.
El día previo o los dos días anteriores a la competición, se recomienda "descanso activo", es decir, hacer vida normal, incluso haciendo algún ejercicio suave. Se puede ir a la sala y tirar un poco o bien, salir a correr suavemente o tirar unas canastas siempre que sea algo divertido y relajante, pero hay que evitar cualquier entrenamiento que produzca estrés y excesivo cansancio antes de la competicion.
Antes de la competición siempre existe un grado de preocupación que dificulta el descanso y, a veces, impide dormir con normalidad. Es difícil abstraerse de esta circunstancia; por este motivo se debe hacer una vida normal y placentera (comer normalmente, descansar, pasear, etc.) sin caer en excesos de comida, bebida o salidas nocturnas. Aunque no se descanse bien, hay que tratar de acostarse a la hora normal de todos los días, y no tomar otros alimentos o sustancias que las normales para cualquier deportista.
Por último, el día de la competición conviene levantarse unas cuatro horas antes del comienzo de la misma (es el tiempo que tarda el cuerpo en rendir a plenitud después del despertar).
Aunque la competicion en esgrima es normalmente muy larga, hay que tener en cuenta la "ley de las tres horas": No se debe comer tres horas antes de un esfuerzo físico importante. Por este motivo se recomienda ir comiendo y bebiendo durante toda la competición, pero sin ingerir alimentos pesados. Tomar solamente frutas y bebidas, o algunas barritas energéticas, tal y como hacen los tenistas a lo largo del partido.
Además de todo esto, una vez que se llegue al área de competición, hay que calentar bien, con espada y sin espada, probar las armas que se vayan a emplear y mantenerse tranquilo y relajado durante todo el tiempo de competición. Hay que procurar no enfriarse en los "tiempos muertos" y si es necesario, cambiarse de camiseta para mantenerse seco y confortable.
Mentalmente, hay que estar metido en la competición todo el tiempo, aunque no se esté compiticiendo. Hay que estar atento a todas las informaciones sobre el desarrollo de la competición y se puede observar a los tiradores con los que vamos a competir e ir preparando los futuros combates. Hay que acostumbrarse a hacer estas cosas sólo porque muchas veces no podremos disponer de "maestros" o compañeros que nos presten consejo o apoyo moral. Todas las veces que entremos en la pista, hay que hacerlo con autoridad y confianza, acordandose de calentar antes, y con la concentración suficiente para abordar el combate al máximo de nuestras posibilidades.
¡Aunque el contrincante sea superior, se le puede ganar!
Claudio Reig Navarro