Erase un país

Quiero comentar y comento, quiero juzgar y juzgo, quiero opinar y opino... con respeto, por supuesto.
NO AL ABORTO, AL MENOS CON MI VOTO

            Llegados a este punto del debate sobre la reforma de la ley del aborto, los socialistas cristianos tenemos el deber de pronunciarnos desde nuestra conciencia moral y cívica, pues pese a quien le pese, para eso la tenemos.

            Puedo aceptar el aborto tal y como estaba legislado, puedo consentir hasta una ampliación de la cobertura legal, pues soy consciente de que el legislador debe hacerlo para todos los ciudadanos, tengan o no tengan moral cristiana. Otra cosa es que hagamos uso del aborto o no según nuestras convicciones.

            Sin embargo, lo que no puedo aceptar de ningún modo es que se permita abortar a las menores de 18 años sin el consentimiento, ni siquiera el conocimiento de sus padres. Es inadmisible y creo que anticonstitucional, pues si una chica de 16 años no puede firmar una hipoteca, por ejemplo, tampoco puede firmar esa “hipoteca moral” que se le puede presentar en su vida. No está capacitada para hacerlo. Y a los 18 años también dudo que lo esté, pero ya es mayor de edad para ser responsable de sus actos.

            Los padres debemos saberlo y ayudarla a tomar tan importante decisión. El Estado no es quien para quitarnos a los padres esa potestad de un plumazo y dejar la decisión en manos de ella y de algún joven o no tan joven, que asustado por lo que se le viene encima, escoge la salida más fácil y menos responsable.

            Para comprender esto hay que ser padre o madre y haberte esmerado en dar la mejor educación y el mejor ejemplo a tus hijos. Nadie puede legislar sobre este tema sin saber qué significa ser padre o madre. Al igual que el Vaticano tampoco puede legislar sobre el uso del preservativo y otros temas sin conocer las relaciones de pareja.

            Por tanto, exijo al Gobierno que no imponga la disciplina de voto en sus filas cuando esta ley se presente en el Parlamento, porque estoy seguro que entre sus señorías, a las que confié mi voto, hay socialistas cristianos y padres de familia con una conciencia moral y ética lo suficientemente coherente como para votar en contra de la ley.

            Y si finalmente hay disciplina de voto, tened por seguro que dejaré de creer en la democracia y en la representatividad del pueblo mediante los partidos políticos.

           

Publicado el: sábado, 16 de mayo de 2009 18:14 por ciceron4

Comentarios

Aún no ha hecho nadie ningún comentario. Escribe alguno y sé el primero :P

No se pueden hacer nuevos comentarios en este artículo