Promesas, promesas y más promesas ( I )
Con la avalancha de promesas electorales con la que nos han prodigado los dos aspirantes a La Moncloa, creo que nos hemos quedado si no sorprendidos, sí mosqueados e incluso, algunos, los más escépticos políticamente hablando, asqueados y empachados de tanta palabrería, de la que luego si te he visto no me acuerdo. Éstos, seguro que no van a votar pues piensan que salga quien salga, les va a ir bien económicamente, que es de lo que se trata, y lo demás es todo un cuento de hadas.
En el tema de la economía familiar es donde se han centrado las principales promesas de campaña. Y conviene anotar bien en los blogs esas promesas porque, gane quien gane, las va a cumplir, sopena de una conflictividad social sin precedentes. Tiempo al tiempo.
Ambos partidos proponen rebajas de impuestos. A saber, el PP promete liberar de la carga fiscal a quien gane menos de 16.000 €; devolver mil euritos a todas las mujeres (menos mal que casi todos tenemos una en casa) y rebajar los porcentajes de cotización a todos, ganen más o ganen menos. La del PSOE, que parece más sensata, aunque deja fuera, de momento, a los autónomos, es la de reducir paulatinamente hasta 400 euros anuales las deducciones de IRPF que le hacen a los asalariados en su nómina.
Lo que se dejaría de ingresar en las arcas del Estado por estas reformas, sería de aprox. 5000 millones por la del PSOE y de unos 15.000 millones por la del PP.
Pero la cosa no se queda ahí, y la última promesa económica de Zp, es de ayudas por hijos a las familias más desfavorecidas. A saber: 500 € anuales por hijo menor de 3 años y 300 euros por hijo hasta los 18 años. El problema de estas ayudas es que España, no lo olvidemos, es el país de la picaresca y que para cobrar esa “ayudita” y otras parecidas, se va a hacer de todo. Desde negociar con el empresario para que declare hasta cierta cantidad de sueldo, hasta trabajar en la economía sumergida para no llegar al tope de ingresos anuales (15000 euros o 20000 en caso de las familias numerosas). ¡Mucho ojo, que esto no es Suecia!
Y lo que ningún político promete es la forma de sacar a la superficie ese 23 % de economía sumergida que dicen los expertos que hay. Con eso y solo con eso pagábamos la reforma de Rajoy que es la más cara. ¿Se habrán vuelto manirrotos los conservadores?