El debate de los debates
¡Cómo empieza a calentarse el debate político preelectoral a pesar del frío invernal! Ahora se debate dónde serán los debates, o sea el debate de los debates. Y mucho me temo que o nos cabreamos los ciudadanos, o el debate de los debates terminará en agua de borrajas: sin acuerdo y sin debate. Y la culpa fue del cha, cha, cha.
No hombre, no. Ya somos mayorcitos, democráticamente hablando, como para saber quien está poniendo más pegas al debate, quien está intentando poner condiciones previas antes de negociar el debate o debates, porque por lo visto quieren liarse a “guantazos dialécticos” unos con los otros. Vamos como si de una liguilla futbolera se tratara. Así se podrían ir dando resultados como De la Vega 2 – Zaplana 2; Magdalena 0 – Acebes 5 (goleada) o bien un Zapatero 4 – Rajoy 1 (y porque no estuvo atenta la defensa). ¡Vamos a ser serios! Debate de candidatos a la presidencia solamente. ¿Y dónde? ¿Por qué no nos dejan a los ciudadanos elegir el medio más fiable, más neutral y más aséptico para este debate?
Lo que sí queremos los ciudadanos es ver a los gladiadores en la arena política mano a mano. Y que se dejen de promesas electorales tipo Rajoy, que no sabe ya qué prometer. Tanto es así que se copia de su oponente.¿No había un pacto de Estado para no utilizar las pensiones en campaña electoral? ¿O eso ya caducó y ahora está abierta la veda para prometer el oro y el moro? Se ha parado a pensar el asesor de economía de Rajoy lo que nos costaría a todos los contribuyentes subir las pensiones mínimas 150 euros, algo así como un 30% de una tacada. ¡Ya quisiéramos eso también los trabajadores en activo! Que faltita nos está haciendo con la inflación.
Lo que hace Rajoy con estas promesas es engañar y confundir al electorado porque él mismo sabe que en el hipotético caso de que ganara las elecciones no podría llevarlo a cabo. Ni esto de las pensiones, ni la rebaja del IRPF por mucho que se las vaya dando ahora de “salvador” de los que no llegan a fin de mes. Pero bueno, como ya sabemos bien el marketing del PP es "marea la perdiz" y consigue abstención que eso nos favorece.