El debate de la nación prólogo de precampaña

Un nuevo debate del estado de la nación a poco menos de 9 meses de las elecciones es un “espectáculo” que no se debe perder. Yo me lo perdí en directo, pues apenas pude ver los últimos coletazos de algunos nacionalistas y el mitin de precampaña de López Garrido, bastante bueno, por cierto. Con esto solo no puedo juzgar por mí mismo, así que tengo que recurrir a la prensa y leer varias publicaciones, de uno y de otro color.
De todo lo leído, que no visto, lo que me gustaría destacar de este décimo noveno debate del estado de la nación es:
Primero: El golpe de efecto de los 2.500 € por cada nuevo hijo. Abucheado por los del PP, que no perdieron el tiempo en anunciar que ellos ya ofrecieron 3.000 €. ¿Alguien da más? Creo que las familias en edad de procrear deberían ponerse manos a la obra este verano, porque gane quien gane en marzo, el bebé vendrá con un pan bajo el brazo. ¿Habrá “baby boom” en 2008?
Segundo: El “raca-raca” de Rajoy en torno a la política antiterrorista del ejecutivo era obvio que centraría “su” debate.
La editorial de ABC dice en este sentido: "ETA debía estar ayer en el debate sobre el Estado de la Nación, porque el diálogo con los terroristas ha marcado decisivamente este mandato socialista". No sabemos si se refería al tema de ETA o a la presencia física de algún encapuchado en el hemiciclo.
Pero en El País no opinan igual del tema y dicen: “El líder de la oposición quedó tras el debate, no como el mayor, sino como el único responsable de que el terrorismo haya sido objeto de controversia política, llevando la división hasta la sociedad”. Es decir una utilización política del terrorismo y de las víctimas para buscar rentabilidad electoral. ¡Vaya, vaya con el “raca-raca” de Rajoy!
Tercero: Según la prensa amarillista hubo “duelo al sol” entre los dos líderes. Así lo dice El Mundo en su editorial: "penoso espectáculo el duelo a muerte entre Zapatero y Rajoy". ¿Qué esperaba Pedro J. que se dieran besitos después de lo que ha pasado? Lo del duelo lo ratifican también los típicos columnistas peperos, bien pagados y poco leídos, como Raúl del Pozo: “Lucha libre en San Jerónimo. "Zapatero se espabiló, salió de su actitud de alelado e insólita, e inesperadamente se tornó agresivo y se lanzó al gañote de Rajoy, que también estuvo feroz, aunque en un momento de la reyerta se quejó de la actitud tabernaria del presidente". ¡Ay, Señor, Señor, alimentando luchas fratricidas! Luego nos quejamos de que nos comparen con la preguerracivil.
Cuarto: Los datos económicos del presidente del Gobierno son hechos reales y no “país de las maravillas” como califican algunos sus éxitos. ¿Que ha exagerado? Puede, pero los hechos están ahí: "Vamos a crear tres millones de empleos estables en esta legislatura; hoy somos un país a imitar porque ésta ha sido la legislatura del empleo". Hasta la misma editorial de ABC reconoce la bonanza económica de España cuando dice: “cuando un Gobierno se encuentra con las arcas llenas no es complicado echar mano del presupuesto para ganar puntos”, refiriéndose a los 2.500 € por hijo.
Quinto: La legislatura de la “mentira pepera”, que comenzó con las teorías de la conspiración sobre el 11-M; siguió con las manifestaciones por la supuesta ruptura de las familias, por lo de las bodas gays; se ensañó con la política antiterrorista, De Juana, Otegui y ANV; sigue ahora con la Educación para la Ciudadanía.; ¿y quedará todavía alguna mentira más para esta legislatura? Zapatero ha definido la estrategia del PP como de "mentira y crispación”. "Qué poco les interesa España, y que poco les interesa cuando tienen la posibilidad de alcanzar el poder".