Los últimos coletazos de la campaña electoral

Afortunadamente, llegan ya los últimos coletazos de la larga e intensa campaña de los populares contra Zp y su gobierno. Son los golpes más peligrosos, porque el PP ve por las encuestas que no ha conseguido nada de nada. La falacia y la demagogia en torno al terrorismo ha ido in crescendo en estos días. Mensajes como: “Nosotros sí que sabremos acabar con el terrorismo”, “Yo no negociaré nunca con ETA”, son frases lapidarias que hay que grabar para el futuro. Desde luego que él no va a negociar, será otro líder popular menos extremista. Más de centro, pues éste se ha ido con la extrema derecha, con la del ordeno y mando, con la de “si pierdo las elecciones, me cabreo porque ha habido manipulación”.
El PP ha sacado a Aznar para meter el miedo en el cuerpo y ha acusado a Zp de querer repetir el esquema político que nos condujo a la Guerra Civil. El PSOE tiene muy poco en común con la izquierda de entonces. Los populares sí que tienen algo más en común con las derechas de entonces: “No aceptar el triunfo electoral de la izquierda”. Las dos Españas siempre existieron desde los Reyes Católicos, y han coexistido pacíficamente durante décadas hasta que la derecha española volvió a no aceptar los resultados de las elecciones de 2004. El PP las ha enfrentado y las ha radicalizado, pero afortunadamente la situación económica, social y cultural de los proletarios españoles de este milenio no se parece en lo más mínimo a la que tuvieron aquella pobre gente que le quitaron de un plumazo (llámese golpe de estado) sus sueños de libertad e igualdad, sus sueños de una vida digna, sus sueños de progreso y bienestar… Pero eso es pasado.
Hoy, afortunadamente, fruto de la lucha sindical, en las tres últimas décadas, se han conseguido mejoras en la vida laboral, familiar, social, etc. impensables para los obreros y obreras de este país. Y eso no ha caído del cielo, eso ha costado un montón de huelgas y de protestas, eso ha costado una lucha obrera, que hoy día ya no existe, porque no es necesaria, porque la izquierda que gobierna, siempre ha tenido en cuenta a la clase trabajadora. Y eso es lo que realmente le duele a la derecha, no es el terrorismo, no, ni las víctimas del terrorismo. La política española sigue siendo cuestión de clases sociales, aunque la derecha quiera disimular, manipular y hacer su particular demagogia.