desde el otro lado de la ventana.
Desde que Susana comentó la posibilidad de hacer juntos las vacaciones, no había dejado de pensar en ti, como andas, como hablas, nada que ver con Álvaro, siempre presumiendo, siempre aparentando, creo que solo se casó conmigo para aparentar. El tema del sexo es otra cosa, para eso si que vale, para lo demás no. A veces pienso que si no fuera por lo bien que sabe hacerlo, no estaría con él, buscaría a alguien como tú, tranquilo, pacífico, sereno…..¿serás en todo igual? A veces le pregunto a Susana, no descaradamente, si no que le explico algo íntimo, así le doy pie a explicar cosas vuestras, habla poco, no le gusta hablar de sexo.
Recuerdo bien aquel día, Álvaro no dejaba de insistir en hacer el amor en la terraza, a mi no me seducía la idea, dado que no estábamos solos en la casa y hay que respetar la intimidad de los demás, pero te vi, y algo se encendió dentro. Comenzó a besarme dentro de la piscina, me acariciaba el cuerpo como si fuera una serpiente, deslizándose sobre él, tu no te fuiste, te quedaste mirando por la ventana, sentía tus ojos sobre mi piel mientras Álvaro me tocaba, me besaba, es una sensación única el saberte contemplada haciendo el amor. Como alguien espía a otra persona, en algo tan íntimo como hacer el amor, habrá gente que se escandalice, pero a mi me gustó. Me senté sobre él mirando la ventana, veía tu sombra a través de las lamas de la cocina, te sabía allí. Durante todo el día me habías estado mirando, me habías deseado, sin embargo, debes amar mucho a Susana, para poder lograr evitarme.
Deslizaba mis manos sobre mis pechos, pensando que eran las tuyas, dejé que Álvaro me lamiera pensando que era tu lengua la que lo hacía, mientras me sujetaba por la cintura, con ímpetu, con furia, mientras mis piernas apoyadas en el suelo tomaban impulso para volver a montar sobre él, mientras, me imaginaba lo excitado que debías estar y me estimulaba todavía más. Disfruté del sexo con Álvaro como nunca, de hecho, el lo notó, y me lo dijo, le contesté que debía ser el calor, la playa, el sol, las vacaciones, cualquier cosa me servía, aunque yo sabía que era por ti, por tu mirada desde la oscuridad. Te tengo metido dentro de mi cabeza y no te puedo sacar, por las noches me desvelo pensando en ti, en como sería ser amada por ti, en como sería amarte. Fui a buscar la botella de champaña una madrugada que Álvaro estaba dormido, no era para él, a un movimiento tuyo, yo habría respondido, pero no te moviste, ni siquiera reaccionaste al verme desnuda, la botella era para nosotros, para compartirla en la playa, para ver el amanecer juntos, abrazados sobre la arena, después de habernos amado, quería hacerlo. 
Pero me faltó un empujoncito, solo alcancé a decirte que tomaras un baño, pero me refería a los dos, no me entendiste. Es nuestro sino, frases de doble sentido, que parecen decir lo contrario de lo que queremos……. en fin, ya veremos cuando nos vayamos otra vez juntos…….