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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://comunidad.terra.es/utility/FeedStylesheets/atom.xsl" media="screen"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es"><title type="html">El Vecino del Cuarto</title><subtitle type="html">Un lugar para ver qué pasa en tu edificio... incluso hasta más lejos de tu edificio.Entra y mira, no te cortes... si sabes algo me lo cuentas...Saludos.</subtitle><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/atom.aspx</id><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/default.aspx" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/atom.aspx" /><generator uri="http://communityserver.org" version="2.1.61120.2">Community Server</generator><updated>2007-05-10T12:58:37Z</updated><entry><title>Miré de nuevo.-</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/11/mirdenuevo.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/11/mirdenuevo.aspx</id><published>2007-09-11T17:00:00Z</published><updated>2007-09-11T17:00:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Miras por la ventana y lo que hay fuera es inmenso, infinito, lejano y tan al alcance sin embargo...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;Posdata: contradice tus palabras pero no tus sueños...&lt;/P&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4671945" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>oh,ohhhhhh...</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/11/ohohhhhhh.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/11/ohohhhhhh.aspx</id><published>2007-09-11T15:27:00Z</published><updated>2007-09-11T15:27:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Ya sabeís, me marché dejé mi pisín, abierto, con todos los muebles dentro y las puertas sin llave... si, tal vez sonara muy duro, muy repentino, poco reflexionado...no había otra solución... pero no he podido evitar volver para asomarme...oh,ohhhh...parece todo en el mismo lugar, poco movimiento, poco ruído, la gente puede que entre y salga, pero no dejan ni señales, ni pintandas, ni desperdicios... en fin... una sensación extraña...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;No sé si volveré...quién sabe....&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;el vecino del 4º&lt;/P&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4671578" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Me cambio de Casa...</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/04/mecambiodecasa.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/04/mecambiodecasa.aspx</id><published>2007-09-04T19:46:00Z</published><updated>2007-09-04T19:46:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Las historias tienen un recorrido, su tiempo, su momento para vivirlas y saborearlas. La fantasía es infinita y la amistad suele ser eterna, sobre todo si es auténtica. Unas palabra que tienen, tal vez, más profundidad de la que creamos, tanto amistad como aunténtica claro. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En fin, me cuesta más escribir sobre lo que pienso en estos momentos que&amp;nbsp;contar una de esas historias que escribo mirando desde mi&amp;nbsp;ventana de la imaginación y de los sueños.&amp;nbsp;NO puedo evitar decir lo que no&amp;nbsp;quiero decir pero me marcho. Dejo este rincón. Este espacio que tanto han mimado cuantos/as han pasado por aquí para&amp;nbsp;asomarse con ojos abiertos y grandes. Con ojos de libertad y horizontes sin&amp;nbsp;fronteras. &amp;nbsp;Sobran las explicaciones y las excusas. Me marcho. Quedarán aqui las palabras que os ido dejando, y vuestras opiniones.Quiero daros unas sinceras y tiernas grancias. Huiré de haceros más la pelota, pero ha sido mágico el recorrido hasta aquí.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ahora empiezo otro momento en otro lugar. Seguiré siendo el Vecino del 4º, no puedo evitarlo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Os deseo lo mejor esteís dónde esteis. NO dejeis de soñar con un mundo mejor, siempre creeré que es posible lograrlo. Incluso en el peor de los momentos. Nadie os puede robar ni vuestras sonrrisas, ni vuestros sueños. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Os regalo la luna.(Como despedida qué mejor regalo).&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nos vemos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Besos desde el otro lado de la ventana. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El vecino del 4º&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Mi nuevo rincón está en:&amp;nbsp; &lt;A href="http://elvecinodelcuarto.blogia.com/"&gt;http://elvecinodelcuarto.blogia.com/&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4655377" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Eo????... hay alguien al otro lado????....</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/03/eohayalguienalotrolado.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/09/03/eohayalguienalotrolado.aspx</id><published>2007-09-03T08:09:00Z</published><updated>2007-09-03T08:09:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Buenas, creo que sigo siendo el vecino del cuarto, pero tengo la impresión que este mundo me lo han cambiado. He vuelto de un mes perdido sin conexiones de ningún tipo y me encuentro un cambio impresionante... en fín... procuraré ponerme al día... pero???...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;Seguis estando ahí????...ahora parece todo más complicado, más lejano, no sé como encontraros, en fin... buscaré...espero que me indiqueis la salida...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Besos gente...????....&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;hay alguien por aki????...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;jo...&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El vecino del cuarto...&lt;/P&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4650703" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>El mando.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/26/El-mando_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/26/El-mando_2E00_.aspx</id><published>2007-07-26T15:05:58Z</published><updated>2007-07-26T15:05:58Z</updated><content type="html">&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/mando-revolution-1.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;De siempre se ha llevado mucho eso del mando. Aunque la mayor&amp;iacute;a de las veces, como en el p&amp;oacute;quer, se va de farol y no se tiene nada, pero lo que importa es aparentarlo. No obstante te pueden entrar cartas muy buenas, pero si el de en frente las tiene mejores, olv&amp;iacute;date de todo. &lt;br /&gt;Antes el mando, por lo general estaba en manos de uno, o como mucho de unos cuantos. Ahora tambi&amp;eacute;n, pero la cosa parece distinta. S&amp;oacute;lo lo parece. Con el tiempo todo ha ido degenerando y ahora casi todos, en este lado de la frontera, tenemos un mando en casa, cuando no varios. En realidad hay mandos para todos y de todas las clases. En mi casa mis hijas mandan en el de la T.V. y el v&amp;iacute;deo, mi cu&amp;ntilde;ada, cuando viene a visitarnos, en el del aire acondicionado, al abuelo le encanta el del garaje, mi vecino ha averiado ya varias veces el de la persiana con tanto sube y baja, qu&amp;eacute; gracia pero la factura la pagu&amp;eacute; yo. El del equipo de m&amp;uacute;sica, s&amp;oacute;lo lo toca mi esposa, porque es la &amp;uacute;nica que lo entiende. &amp;iexcl;Si hasta la tarjeta de sonido de mi ordenador tiene mando a distancia!. &lt;br /&gt;Es muy posible que una forma de contentarnos a todos sea haber repartido tanto mando in&amp;uacute;til por ah&amp;iacute;. O dicho de otra manera esta puede que sea la clave, repartes el mando y se adormece la lucha por el poder, el colectivo claro. Sin duda alguna est&amp;eacute; es el man&amp;aacute;, adormidera, del fin del milenio. &lt;br /&gt;De todas formas en el campo de la investigaci&amp;oacute;n tanto se avanza que desde aqu&amp;iacute;, puesto que yo no me veo cualificado para desarrollar tan grande tarea, pido que se estudie para poder tener mando para todo, puestos ya a ello. As&amp;iacute; como suena para todo y para todos. &lt;br /&gt;Apunto varios que se me vienen a la cabeza de entrada. Como vienen los tiempos necesitar&amp;iacute;amos un mando a distancia para subir el volumen de la movilizaci&amp;oacute;n-protesta, que sirviera tambi&amp;eacute;n para ajustar la imagen tan deformada de los sindicatos, los empleados p&amp;uacute;blicos...Uno para hacer desaparecer a los corruptos, a los pol&amp;iacute;ticos... Yo quiero, adem&amp;aacute;s, otro para dar color a tanto hombre-mujer gris que se ve por ah&amp;iacute;. Mi suegra sue&amp;ntilde;a con uno para lavar la ropa y planchar... El que puede hacer desaparecer a los pesados en el sem&amp;aacute;foro &amp;iexcl;es genial!...Y t&amp;uacute;, qu&amp;eacute; mando quieres.&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533354" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>La plaqueta verde.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/19/La-plaqueta-verde_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/19/La-plaqueta-verde_2E00_.aspx</id><published>2007-07-19T07:58:48Z</published><updated>2007-07-19T07:58:48Z</updated><content type="html">&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/videt.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera contarles una historia, que como se suele decir en estos casos, me ocurri&amp;oacute; en cierta ocasi&amp;oacute;n, totalmente ver&amp;iacute;dica, se lo aseguro. Tengo un piso, hipotecado c&amp;oacute;mo y en las condiciones que todos mas o menos sabemos pues eso de la letra peque&amp;ntilde;a no est&amp;aacute; nunca del todo claro. En &amp;eacute;l que, poco a poco, voy haciendo las peque&amp;ntilde;as chapuzas que el tiempo, el escaso dinero y mis habilidades me lo permiten, que no son demasiadas para serles sincero. Incluso me atrev&amp;iacute; a quitar el bid&amp;eacute; del cuarto de ba&amp;ntilde;o, para ganarle espacio, evidentemente, y cuando cre&amp;iacute;a que hab&amp;iacute;a resuelto un problema me di cuenta que tendr&amp;iacute;a otro casi mayor, de est&amp;eacute;tica desde luego. D&amp;oacute;nde encontrar&amp;iacute;a yo las dos plaquetas que ten&amp;iacute;a que reponer para tapar el hueco. Con lo fatal que funciona la Seguridad Social, lo tarde que devuelven el dinero los de Hacienda, la de colas que se montan para que te firmen el &amp;uacute;ltimo libro, tal o cual escritor/a, la de veces que se nos promete una cosa y mas tarde se nos convence de la contraria. C&amp;oacute;mo se me iba ocurrir, a mi, llamar por tel&amp;eacute;fono, a la constructora de mi piso, despu&amp;eacute;s de tres a&amp;ntilde;os sin hablarme con ellos, l&amp;oacute;gico por otra parte, despu&amp;eacute;s de lo que me cobraron, y pensar que me resolver&amp;iacute;an el problema. Pues bien, aun sospechando, mejor a&amp;uacute;n, teniendo la certeza de que jam&amp;aacute;s conseguir&amp;iacute;a esa maldita plaqueta verde del mismo tono, para que nadie que entrara en el W.C. &amp;ldquo;reformado&amp;rdquo; me dijera con cierto retint&amp;iacute;n, &amp;iexcl; qu&amp;eacute; amigo te das cuentas c&amp;oacute;mo las chapuzas, a la larga, se pagan caras!. Pues bien, llam&amp;eacute; por tel&amp;eacute;fono, con la sola idea de quedarme satisfecho, tras la anunciada negativa con tal o cual excusa, o peor aun, dando un si por primera respuesta, para luego dejar pasar el tiempo que es lo que a mi me molesta mas siempre . Por eso cuando la otra ma&amp;ntilde;ana, el jefe de obra, en persona, toc&amp;oacute; el timbre, le abr&amp;iacute; la puerta y me dijo que llevaba varios d&amp;iacute;as tratando de localizarme por tel&amp;eacute;fono a distintas horas, y yo montando asambleas informativas con las historias de siempre, no pod&amp;iacute;a cre&amp;eacute;rmelo. Les aseguro, me dio dos plaquetas, de otro color por supuesto , y como me vio tan asombrado, p&amp;aacute;lido a punto de lipotimia de las de verano, me dijo que no me preocupara que le siguiera que, en el s&amp;oacute;tano, ten&amp;iacute;a, tambi&amp;eacute;n las verde, de las misma hornada. Incre&amp;iacute;ble, desde hoy creo , sinceramente, que todos tenemos una peque&amp;ntilde;a posibilidad de salvarnos de la congelaci&amp;oacute;n salarial, de la maldita tasa de paro, de la convergencia europea, de las privatizaciones para sanear, supuestamente, la econom&amp;iacute;a, de la corrupci&amp;oacute;n, siempre supuesta, incluso desde hoy, con mi plaqueta verde, bien sujeta, entre las manos, os aseguro, merece la pena intentarlo todo. El mundo se me antoja incluso diferente. En fin. &lt;br /&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533341" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Secretos.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/10/Secretos_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/10/Secretos_2E00_.aspx</id><published>2007-07-10T13:11:55Z</published><updated>2007-07-10T13:11:55Z</updated><content type="html">&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/humo-2.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;No me importa reconocerlo, cada vez que te escribo no puedo evitar recordar cuando cog&amp;iacute;a entre mis manos un pu&amp;ntilde;ado de papeles y el primer bol&amp;iacute;grafo o lapicero que ten&amp;iacute;a cerca. Nunca se sabe con precisi&amp;oacute;n cu&amp;aacute;l va a ser el resultado. Lo que importa es escribir. Una idea te arrastra desde la cama o desde cualquier otro lugar y te sienta frente a un papel en blanco. El mecanismo se ha disparado y es demasiado tarde para parar. Si puedo elegir mi muerte una de las posibilidades podr&amp;iacute;a ser morir escribiendo. Es evidente que hay otra mucha mejor. Pero la muerte no se elige. Y no es de muerte, precisamente, &amp;nbsp;de lo que quiero hablarte hoy. Es de vida. &lt;br /&gt;Llevo tiempo pensando en hablar contigo . Otra posibilidad&amp;nbsp; que ten&amp;iacute;a era escribirte, porque el silencio no es ninguna posibilidad para m&amp;iacute;. El silencio es una opci&amp;oacute;n de vida que no entra a formar parte de la m&amp;iacute;a. Si callo no vivo. &lt;br /&gt;Si te dijera mil veces que te quiero ser&amp;iacute;a un exceso, porque con una sola me basta. Una sola vez para siempre. Podr&amp;aacute;s cansarte de mi, podr&amp;iacute;as incluso marcharte, pero no podr&amp;iacute;as evitar que te siga queriendo. Aunque lo neg&amp;aacute;ramos todo, ser&amp;iacute;a imposible borrar el recuerdo, nuestros recuerdos. La memoria me golpea cada vez que intento olvidar cualquier peque&amp;ntilde;o detalle. La memoria me levanta cada d&amp;iacute;a y me empuja calle abajo y calle arriba de esquina en esquina. La memoria me lleva por ese camino que un d&amp;iacute;a eleg&amp;iacute; y que no se muy bien d&amp;oacute;nde me lleva. No puedo evitar gritar por dentro con rabia, cada vez que veo un ni&amp;ntilde;o sin zapatos, cada vez que escucho una mentira institucional, cada vez que un se&amp;ntilde;or importante trata de asustar al que tiene enfrente, por debajo de &amp;eacute;l con la cabeza gacha y con miedo. No soy capaz de decir si, alegremente,&amp;nbsp;sin pensar en el ma&amp;ntilde;ana. Decir si, para comer hoy, no levanta los cuerpos que andan rodando por esos suelos. Sigo pensando que un poeta ha de golpear como el herrero, con la misma rabia, con la misma fuerza. Tal vez no se sepa muy bien para qu&amp;eacute; pero del sonido de la fragua, del martillo y del yunque nacieron, seguramente, m&amp;aacute;s de&amp;nbsp;mil poetas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no quiero hablarte, tampoco, &amp;nbsp;de poes&amp;iacute;a , ni de palabras, ni de utop&amp;iacute;as, ni de verdades ni de mentiras. Hoy te voy a contar mi &amp;uacute;nico secreto. Para que no se lo digas a nadie. Para que me guardes otro secreto m&amp;aacute;s.&amp;nbsp; Bien sabes que los amantes no se quieren por sus cuerpos, ni por sus bienes. Se quieren por sus secretos. &lt;br /&gt;Dime s&amp;oacute;lo una cosa. Dime que ser&amp;aacute; nuestro secreto, como otros tantos que tenemos por ah&amp;iacute; bien guardados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podr&amp;iacute;a dec&amp;iacute;rtelo d&amp;aacute;ndole muchas vueltas pero lo m&amp;aacute;s sencillo es decirlo empezando por el principio. Si. Te he mentido, como un ni&amp;ntilde;o. Te he mentido en silencio. Con miedo. Y lo siento. Porque mi mentira s&amp;oacute;lo a mi me est&amp;aacute; haciendo da&amp;ntilde;o. Es una mentira grande. Porque tambi&amp;eacute;n es una gran mentira que las mentiras, algunas veces, sean peque&amp;ntilde;as. Las mentiras son siempre grandes, enormes, aveces incluso&amp;nbsp; mentiras infinitas. Nunca se pueden justificar. Las mentiras quedan ah&amp;iacute;, en alg&amp;uacute;n lugar. Una mentira s&amp;oacute;lo tiene arreglo con una cosa. Para tapar una mentira no vale decir lo siento, una y otra vez. Para tapar una mentira s&amp;oacute;lo que hay decir la verdad. Y yo no puedo. Pero te voy a escribir. Al final he escogido el camino de la palabra escrita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es lo que tu te habr&amp;aacute;s imaginado. Nunca ser&amp;iacute;a capaz de eso. Es m&amp;aacute;s sencillo, cr&amp;eacute;eme al menos esto. Todav&amp;iacute;a no s&amp;eacute; por qu&amp;eacute;. Te confieso que he vuelto a fumar como un ni&amp;ntilde;o, que se esconde del mundo para ser un mayor. Eso es todo. Lo siento. No grites, no llores. Se que deber&amp;iacute;a haberte sentado, y dec&amp;iacute;rtelo, pero no puedo. He fumado a escondidas y con miedo. No he llorado porque la vida me ha colocado en la cera de los hombres serios que nunca lloran, pase lo que pase. Pero lo siento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me ri&amp;ntilde;as como a un ni&amp;ntilde;o. No me digas nada. No lo olvides tampoco, eso no. No me mires de reojo, no me busques en los bolsillos porque he fumado. El humo ha vuelto a entrar dentro y volver&amp;eacute; a enterrarlo. Necesito, una vez m&amp;aacute;s enterrar ese humo maldito. Esta vez, he pensado que ser&amp;aacute; &amp;nbsp;en nuestro huerto. Junto al olivo viejo. Un olivo que todos pensaron que, un d&amp;iacute;a, &amp;nbsp;hab&amp;iacute;a muerto, pero se confundieron porque ah&amp;iacute; est&amp;aacute; olivo, m&amp;aacute;s olivo que nunca y quiz&amp;aacute;s algo viejo. D&amp;eacute;jame que lo haga s&amp;oacute;lo y en silencio. Iremos al pueblo y volver&amp;eacute; nuevo. Gu&amp;aacute;rdame este secreto. Sabes que dej&amp;eacute; de fumar por fuera y por dentro.&amp;nbsp; Hoy, no quiero saber porque he vuelto. Si me quieres, no me digas nada. No lo olvides si no quieres. Pero volver&amp;eacute; nuevo. Dame este silencio si crees que a&amp;uacute;n te quiero. Ni un gesto, ni un beso, ni un silencio, ni un grito ni , ni una risa, ni un desprecio. Ten conmigo este secreto. Ahora ya lo sabes. Ya no tengo miedo. Ya no tengo , otra vez, ning&amp;uacute;n secreto. Se que volver&amp;eacute; nuevo, porque te quiero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Posdata&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;: El hab&amp;iacute;a dejado de furmar, ella le admiraba en secreto por ello, adem&amp;aacute;s de amarle. El se sent&amp;iacute;a orgulloso por la conquista, ahora dec&amp;iacute;a que&amp;nbsp;se sent&amp;iacute;a&amp;nbsp;m&amp;aacute;s libre porque hab&amp;iacute;a roto unas cadenas: aquella terrible&amp;nbsp; adicci&amp;oacute;n...&amp;nbsp; Tiempo despu&amp;eacute;s, El comenz&amp;oacute; a fumar escondido...sin saber por qu&amp;eacute;, apenas recordaba cu&amp;aacute;ndo...Este escrito le sirvi&amp;oacute; para dejarlo definitivamente...(al menos&amp;nbsp;hasta ahora, a&amp;ntilde;os despu&amp;eacute;s)... Sobre el humo del cigarro no le sirvieron los discursos ni a favor ni encontra... libr&amp;oacute; una y otra vez batallas sordas y solitarias...pero finalmente volvi&amp;oacute; a sentirse libre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533317" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Kedamos, al fin kedamos.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/03/Kedamos_2C00_-al-fin-kedamos_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/07/03/Kedamos_2C00_-al-fin-kedamos_2E00_.aspx</id><published>2007-07-03T19:40:24Z</published><updated>2007-07-03T19:40:24Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/atocha.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hac&amp;iacute;a mil a&amp;ntilde;os o m&amp;aacute;s que no sal&amp;iacute;a de mi universo. Por alguna extra&amp;ntilde;a raz&amp;oacute;n, que desconozco, mantengo esa milenaria muralla china invisible rodeando mi reino de fantas&amp;iacute;as muchas de las cuales ya de sobra conoc&amp;eacute;is. Aun as&amp;iacute;, baj&amp;eacute;, desde mi cuarto piso para reunirme con unos mortales desconocidos. Buenas gentes sin duda.Por muy extra&amp;ntilde;o que parezca esa tarde de finales de Junio baj&amp;oacute; al mundanal ruido mi parte m&amp;aacute;s t&amp;iacute;mida. Mi perfil m&amp;aacute;s tierno. Ni yo mismo me reconoc&amp;iacute;a de camino a la cita a ciegas. Iba blandito, tierno y con miedos. Pero algo me atra&amp;iacute;a. Algo hizo que me relajara. Pensar que el mundo es mejor de lo que, a veces, nos imaginamos no es tan grave. Incluso es un bello pensamiento que me reconfort&amp;oacute; camino de la vieja y emblem&amp;aacute;tica estaci&amp;oacute;n de Atocha, siempre en obras. Si no es por una cosa es por otra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y as&amp;iacute; fue. Creo que llegu&amp;eacute; de los primeros, nunca me ha gustado que me esperen. Esa sensaci&amp;oacute;n de llegar antes a&amp;uacute;n me sigue gustando. Estar a la espera, me daba tranquilidad. Te sit&amp;uacute;a en el lugar como cazador, no como presa. Y as&amp;iacute; fue. De repente por mis venas la actitud dubitativa pas&amp;oacute; a un segundo plano. Ahora la sangre aument&amp;oacute; de temperatura, se aceler&amp;oacute; por momentos. El tam-tam interno comenz&amp;oacute; a sonar, como en otras ocasiones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todas estas situaciones donde no se conoce nadie previamente, siempre, presupongo que todo va a resultar &amp;ldquo;pol&amp;iacute;ticamente&amp;rdquo; muy correcto. Por eso desde el mismo instante en que los ojos me comenzaron a brillar, de otra manera, en esa larga espera. Comenc&amp;eacute;, conscientemente, a vivir una historia diferente a la que realmente ocurrir&amp;iacute;a. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dejar&amp;iacute;a ver. Ser&amp;iacute;a discreto. Todos dese&amp;aacute;bamos conocernos desde hac&amp;iacute;a demasiado tiempo. La excitaci&amp;oacute;n era evidente. Excitaci&amp;oacute;n contenida y formalmente inhibida. En lo externo. Me centrar&amp;iacute;a en una sola presa. Y aprovechando la intensa emoci&amp;oacute;n de los primeros momentos desaparecer&amp;iacute;a s&amp;oacute;lo con ella. Los planes siempre son f&amp;aacute;ciles de imaginar. Pero los acontecimientos fueron m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el vaiv&amp;eacute;n de gentes que continuamente quedan. Llegan. Se atropellan. Est&amp;aacute;n llamando con m&amp;oacute;viles de &amp;uacute;ltima generaci&amp;oacute;n, fue f&amp;aacute;cil. Instintivamente, uno de mis mocasines casi cherokees la pis&amp;oacute; levemente por detr&amp;aacute;s antes de que pudiera dirigirse a saludar al grupo que a&amp;uacute;n nos esperaba. Ella, era la &amp;uacute;ltima en llegar. Su rostro ven&amp;iacute;a sonrojado por el esfuerzo y la emoci&amp;oacute;n. Me arriesgu&amp;eacute; y acert&amp;eacute;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy yo. Tu vecino del 4&amp;ordm;. Te estaba esperando. A&amp;uacute;n no les digas nada. Est&amp;aacute;n esperando como corderitos. Entusiasmados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, mis ojos irradiaban un extra&amp;ntilde;o fuego. Hablaba atropelladamente. Mis manos casi temblaban. Pero ella oli&amp;oacute; todos mis discursos antes de que pudiera seguir hablando. Su dedo &amp;iacute;ndice me hizo callar. Inesperadamente, cerr&amp;oacute; mis labios con un beso salvaje. Con sabor a bosque milenario. Con invisibles pinturas de guerra en nuestros rostros nos fundimos para devorarnos en un instante. En aquella gran b&amp;oacute;veda de la estaci&amp;oacute;n descubri&amp;oacute; una puerta que alguien hab&amp;iacute;a dejado entreabierta. Demasiada suerte tal vez???... era el destino????... qu&amp;eacute; importaba ahora eso. Me arrastr&amp;oacute; hacia aquel lugar. Y me introdujo en mi propio sue&amp;ntilde;o. En mis mayores deseos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos bajaron la cremallera de mi impaciencia. Levantaron la camisa de mis impulsos desbordados. Lamieron las huellas infinitas de mis deseos. Yo no pude tampoco estarme quieto y ser d&amp;oacute;cil. Nunca lo he sido. Al mismo tiempo fui abriendo su cuerpo en cada rinc&amp;oacute;n nuevo. La ropa salt&amp;oacute; por los aires abonando el suelo de aquel para&amp;iacute;so desconocido y sombr&amp;iacute;o. De aquella puerta abierta en un para&amp;iacute;so so&amp;ntilde;ado. No hubo tiempo para juegos lentos. Un s&amp;oacute;lo ataque directo y certero. Su cuerpo mojado. Un d&amp;iacute;a de calor libidinoso intenso. Yo buscaba estar m&amp;aacute;s dentro. Ella abr&amp;iacute;a m&amp;aacute;s sus deseos. Sudor y puro sexo. Gritos entre besos. Poes&amp;iacute;a bestial e imaginada, mezclada con el desconocimiento del otro. Intenso. Todo muy r&amp;aacute;pido y muy intenso. Mordimos nuestros labios, nuestros sue&amp;ntilde;os, nuestros deseos, nuestras excitadas almas con el &amp;uacute;ltimo esfuerzo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente. Con un peque&amp;ntilde;o pa&amp;ntilde;uelo h&amp;uacute;medo que, supongo, sac&amp;oacute; de su bolso me recomend&amp;oacute; telegr&amp;aacute;ficamente. &lt;br /&gt;-Anda procura pas&amp;aacute;rtelo por la cara y las manos. Total tu ropa de lino ya estaba arrugada. No se dar&amp;aacute;n cuenta de nada. Dame unos minutos. Intentar&amp;eacute; disimular. Ha sido la ostia para ser la primera vez. Si hubiera sido peor, a&amp;uacute;n as&amp;iacute;, te hubiera dado una segunda oportunidad. Anda, no me pongas caritas ahora. Nos esperan. Ya sabes, dame un tiempo. No digas nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde de Junio. El calor ca&amp;iacute;a sobre Madrid como si quisiera fundir todas las calles. Como si quisiera quemar todos los pecados. Todos los deseos sueltos. Ser&amp;iacute;a una tarde &amp;ldquo;pol&amp;iacute;ticamente&amp;rdquo; correcta. Incluso nos har&amp;iacute;amos amigos. Nos contar&amp;iacute;amos nuestras vidas. Se repite con demasiada frecuencia que en todas nuestras vidas, si profundizas un poco, al fondo siempre hay m&amp;aacute;s vidas que asoman de una u otra manera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/amantes-2.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533300" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>El cartero.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/24/El-cartero_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/24/El-cartero_2E00_.aspx</id><published>2007-06-24T09:01:34Z</published><updated>2007-06-24T09:01:34Z</updated><content type="html">&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/cartero.jpg.aspx" /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero qu&amp;eacute; modernos que somos. Como sol&amp;iacute;a decirse tambi&amp;eacute;n el siglo pasado: &amp;ldquo;Las ciencias avanzan que es una barbaridad&amp;rdquo;. Ya casi comemos y desayunamos, a diario, a la sombra del G-8. Aunque dicen que ya somos ricos, todav&amp;iacute;a continuamos mendigando a los m&amp;aacute;s ricos para que, al menos, nos dejen estar junto a ellos. En el famoso Club G-8. Maquillamos nuestra realidad y sus cifras recurrentes. Limamos tanto el I.P.C, que al final nos quedaremos si &amp;eacute;l. Nuestras hipotecas ya se firman por 50 a&amp;ntilde;os. Nos pasamos el d&amp;iacute;a haciendo estudios para demostrar que todo est&amp;aacute; bien. Sin darnos cuenta que la basura se sigue amontando en los rincones de las ciudades. Basura en sentido figurado y en sentido literal. Que de todo hay. En fin. Todav&amp;iacute;a nos acabaremos creyendo que dentro de poco somos capaces de tocar el cielo , sentados, desde nuestras sillas ergon&amp;oacute;micas, sin movernos de casa o de la oficina... y eso y mucho m&amp;aacute;s. Progresos del Estado del Derecho que se dice.Si,si. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde al llegar a casa ... el cartero hab&amp;iacute;a tenido el detalle sorprendente e inusual de subirme la carta hasta mi piso. La debi&amp;oacute; deslizar por debajo de la puerta, imaginar&amp;iacute;a que al ser de Hacienda deber&amp;iacute;a leerla cuanto antes. Detalles as&amp;iacute; hacen que siga pensando que no me cambiar&amp;eacute; de piso jam&amp;aacute;s. El d&amp;iacute;a ha sido duro. Me desparramo en el sof&amp;aacute; y mientras abro el sobre me voy despojando de mis prendas sin prestar demasiada atenci&amp;oacute;n. Mientras, me acaricio un pie para aliviar las molestias, los tacones me matan pero no puedo salir sin ellos, leo el borrador de la declaraci&amp;oacute;n de este a&amp;ntilde;o que me env&amp;iacute;an, todo perfecto, me tienen fiscalizada, no falta nada, ni puedo enga&amp;ntilde;arles ni se me ocurrir&amp;iacute;a. Para qu&amp;eacute; perder el tiempo en recalcular si me saldr&amp;aacute; a pagar lo mismo. Decido llamar al n&amp;uacute;mero de tel&amp;eacute;fono que me indican. S&amp;oacute;lo una llamada y en unos minutos habr&amp;aacute; terminado todo hasta el a&amp;ntilde;o que viene. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salta un contestador autom&amp;aacute;tico pero no me altero, el sof&amp;aacute; est&amp;aacute; empezando a relajarme. Los pies vuelven a ser m&amp;iacute;os. Ya tuve bastante tensi&amp;oacute;n en el trabajo. Respiro y atiendo a las indicaciones. Me voy haciendo a la idea que esto durar&amp;aacute; m&amp;aacute;s de lo previsto, lo tengo todo a mano, datos bancarios, el borrador, algunos recibos de la contribuci&amp;oacute;n, letras del pisito, en fin. Todo. Voy pulsando las teclas, seg&amp;uacute;n instrucciones, con la intenci&amp;oacute;n de no perder la calma y de repente, al otro lado una voz muy sensual me indica. &lt;br /&gt;-Buenas tardes. Soy Alberto Ramos D&amp;iacute;ez, operador n&amp;ordm; 2469 de la Agencia Tributaria. Gracias por llamar a nuestro servicio de atenci&amp;oacute;n por tel&amp;eacute;fono. En que puedo ayudarle. &lt;br /&gt;Sin apenas darme cuenta mis piernas, estiradas en el sof&amp;aacute;, se me han entreabierto un poco, instintivamente. Su voz es como si hubiera recorrido todo mi cuerpo en un segundo. El pelo se me eriza, las pupilas de los ojos noto que se me han agrandado y el coraz&amp;oacute;n sin saber c&amp;oacute;mo se me empieza a acelerar. Su voz me ha movido algo por dentro que llevaba tanto tiempo dormido. El trabajo me est&amp;aacute; dando m&amp;aacute;s dinero del que necesito pero a la vez hace que pierda otras muchas cosas. &lt;br /&gt;Creo que me voy a dejar llevar. Sin saber c&amp;oacute;mo adem&amp;aacute;s de darle todos mis datos personales y confirmar el borrador de la declaraci&amp;oacute;n de este a&amp;ntilde;o. Estoy d&amp;aacute;ndole mi n&amp;uacute;mero de tel&amp;eacute;fono y mis medidas del cuerpo. Adem&amp;aacute;s le he contado que estoy casi desnuda sobre mi sof&amp;aacute; reci&amp;eacute;n comprado. Su voz me ha atrapado. Me ha dejado paralizada. El debe haber notado c&amp;oacute;mo estoy y en qu&amp;eacute; pienso. Sin m&amp;aacute;s razonamientos me dejo llevar y le escucho cada vez m&amp;aacute;s excitada. &lt;br /&gt;-Nunca me hab&amp;iacute;a pasado esto en mi trabajo. Es como si estuviera vi&amp;eacute;ndote en tu sof&amp;aacute; nuevo. Tus ojos te delatan. Tus manos est&amp;aacute;n inquietas. Tus pechos est&amp;aacute;n apunto de saltar sobre el infinito de tus deseos. Mueve tu mano en la direcci&amp;oacute;n de tu instinto. Humedece tus labios como en los mejores sue&amp;ntilde;os. D&amp;eacute;jate llevar por la senda de los gemidos en silencio si no quieres que tus vecinos te escuchen. Estalla en mil pedazos entre los jugos de la lujuria descontrolada. M&amp;iacute;rame. Te veo en la distancia. Te siento a lo lejos. Hoy ser&amp;aacute;s m&amp;iacute;a. Y cuando termine el turno de trabajo tambi&amp;eacute;n. Veo bailar en mi memoria el n&amp;uacute;mero del m&amp;oacute;vil que me acabas de dar. Espero que est&amp;eacute;s al otro lado cuando te vuelva a llamar. No te arrepentir&amp;aacute;s. &lt;br /&gt;Definitivamente Hacienda parece que se est&amp;aacute; modernizando. La tarde no ha estado nada mal. Es m&amp;aacute;s no le he preguntado cu&amp;aacute;ndo termina su turno pero creo que estar&amp;eacute; aqu&amp;iacute; esperando esa llamada. S&amp;oacute;lo de pensarlo se me mueve todo por dentro. Decir que estoy m&amp;aacute;s mojada que nunca puede que resulte una tremenda ordinariez, pero como se bien que esto son s&amp;oacute;lo mis pensamientos, qu&amp;eacute; importancia tiene?, qui&amp;eacute;n podr&amp;iacute;a reprenderme?...no me le quito de la cabeza ni de ah&amp;iacute; mismo...por diossss!!!!!!...voy a ponerme a hacer cualquier cosa para que pase el tiempo sin darme cuenta de nada... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533278" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Acorralado???...</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/16/Acorralado_3F003F003F002E002E002E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/16/Acorralado_3F003F003F002E002E002E00_.aspx</id><published>2007-06-16T15:12:44Z</published><updated>2007-06-16T15:12:44Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/barredoras.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo en que vivimos hay demasiadas cosas grises. Los ideales y los sue&amp;ntilde;os pienso que a veces tienen tambi&amp;eacute;n un ligero color gris. Pero adem&amp;aacute;s hay muchas ciudades que en algunos de sus rincones, por no sentenciar que en la mayor&amp;iacute;a, su aspecto deja mucho que desear por los matices gris&amp;aacute;ceos. Tambi&amp;eacute;n hay mentes que suelen ser grises por mucho que traten de disimularlo. Muchos visten trajes grises y entre sus amigos grises poco color se aprecia. Recuerdo muchas veces a esa eterna criatura, encantadora e inmortal de Momo. &lt;br /&gt;Uno de esos lugares para mi inc&amp;oacute;modos, siempre de visitar, sin duda, es el garaje. Prefiero otear el horizonte, ver nubes y poluci&amp;oacute;n, ver aviones cargados de guiris a lo lejos, c&amp;oacute;mo la gente pasea o se grita a lo lejos junto al jard&amp;iacute;n de mi parque. Eso antes que bajar a los infiernos a buscar algo en el garaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ma&amp;ntilde;ana ha sido diferente. Como siempre me apuro, me acelero, me preparo y aguanto la respiraci&amp;oacute;n lo que puedo. Como si respirara a medio pulm&amp;oacute;n. La taquicardia que produce la situaci&amp;oacute;n la controlo. El n&amp;uacute;mero de pulsaciones, en todo caso, no llega a lo m&amp;eacute;dicamente inapropiado. &lt;br /&gt;De repente all&amp;iacute; estaba ella, a una distancia prudencial. Me encuentro, de s&amp;uacute;bito, ante una mujer desconocida. Metida dentro de una de esas cosas que llaman mono. Nunca entend&amp;iacute; por qu&amp;eacute;. Cruzamos una mirada instintiva. Entre las sombras y la falta de luz la imaginaci&amp;oacute;n se dispara sin control. Sin saber c&amp;oacute;mo aprecio un intenso olor a gasoil, hay una peque&amp;ntilde;a m&amp;aacute;quina barredora-limpiadora. Ella la gobierna sin que le tiemble la mano. Sin saber c&amp;oacute;mo en un abrir y cerrar de ojos me acorrala en un rinc&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenas querido propietario. Digo que lo normal es que saludes a tu operaria. Te estaba esperando. &lt;br /&gt;-Hola, perd&amp;oacute;n mi falta de tacto. Me sorprendi&amp;oacute; encontrar alguien aqu&amp;iacute;. Nunca veo a nadie, y pocas veces bajo a este lugar tan l&amp;uacute;gubre. &lt;br /&gt;-Hoy todo va a ser diferente. Has llegado justo en el momento de mi descanso. El convenio es sagrado. No?... &lt;br /&gt;-Por supuesto. Descanse lo estipulado. Sin duda. &lt;br /&gt;-No se&amp;ntilde;or propietario. No se haga el t&amp;iacute;mido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con intenso&amp;nbsp;asombro, &amp;nbsp;veo como si de su segunda piel se despojara, con tremenda facilidad, &amp;nbsp;poco a poco, mientras camina hacia atr&amp;aacute;s. Resuena la cremallera y veo sus hombros desnudos.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Me ha sujetado, fuerte, con una mano. Tira de mi cintur&amp;oacute;n. Se sienta en su veh&amp;iacute;culo e impone las normas, sin posibilidad de negociaci&amp;oacute;n alguna. En silencio, sin decir nada, trago saliva. Es todo lo que puedo hacer para defenderme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hoy soy yo la due&amp;ntilde;a. El &amp;uacute;ltimo d&amp;iacute;a te permit&amp;iacute; que bajaras con m&amp;aacute;scara. Pero hoy, &amp;nbsp;te puedo mirar a los ojos. Eres d&amp;eacute;bil. M&amp;iacute;rame. No tengo nada puesto debajo del mono. Est&amp;aacute; tan mojado que casi tendr&amp;eacute; que lavarlo cuando llegue a casa, o mejor a&amp;uacute;n tirarlo. Hoy te toca a ti entrar hasta el fondo de mis secretos. Procurar&amp;eacute; no gritar muy alto. Cuando me sienta satisfecha desaparecer&amp;aacute;s sin decir adi&amp;oacute;s. Para el pr&amp;oacute;ximo d&amp;iacute;a, t&amp;uacute; podr&amp;aacute;s poner las normas... O no. Ya veremos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me agach&amp;eacute; sin pensarlo dos veces. Viv&amp;iacute; unos instantes &amp;uacute;nicos. Ni siquiera so&amp;ntilde;ados. Cuando recuerdo aquel d&amp;iacute;a me excito al instante, de una manera natural, sin forzar nada. Pero bajar a los infiernos me sigue produciendo miedo y una taquicardia incontrolada. &lt;br /&gt;Nunca us&amp;eacute; m&amp;aacute;scaras para nada. Siempre me gust&amp;oacute; mirar a los ojos, de frente. Pero aquel d&amp;iacute;a no pude abrirlos, apenas. Aun no comprendo por qu&amp;eacute; vend&amp;iacute; el garaje a los pocos d&amp;iacute;as. Me arrepiento. Pero ya no tengo llaves para acceder como el resto de los propietarios. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/garajes.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533257" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Despedida.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/08/Despedida_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/06/08/Despedida_2E00_.aspx</id><published>2007-06-08T09:00:40Z</published><updated>2007-06-08T09:00:40Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/edificios1.jpg.aspx" /&gt;&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada d&amp;iacute;a que pasa salgo menos de mi refugio. Mi cuarto piso se ha convertido en mi cuarto poder. Mi cuarto estado. Mi rep&amp;uacute;blica imposible. Mi utop&amp;iacute;a con sabor a miel, romero y menta. Aqu&amp;iacute;, campeo, retozo, sue&amp;ntilde;o y disfruto a mis anchas. Ni dios ni patria ni ley. Aqu&amp;iacute;, dentro de estas cuatro paredes, todo es pol&amp;iacute;ticamente correcto. La &amp;uacute;nica bandera que asoma entre mis recuerdos es la de la pasi&amp;oacute;n sin freno. Siempre de mutuo acuerdo. Siempre pactada. Sin l&amp;iacute;mites. Sin tiempo. Sin treguas. Sin reproches. Vencedor &amp;uacute;nico: el deseo. El empate eterno: los cuerpos rendidos al fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo hoy presiento que va a ser un d&amp;iacute;a especial. Cierro la puerta de mi casa. Nadie en el pasillo. Decido bajar por las escaleras para ir poniendo mi cuerpo en movimiento. Acostumbrarme a moverme, fuera de mi garito, entre los dem&amp;aacute;s me cuesta. Llego a las oficinas centrales de mi trabajo en un tiempo razonable. Sin incidentes. Sin pocas cosas que contar del trayecto. Un sol de justicia empieza a hacer estragos en nuestros cuerpos poco acostumbrados a&amp;uacute;n al mes de Junio de este a&amp;ntilde;o extra&amp;ntilde;o. La mayor&amp;iacute;a de las miradas de mis cong&amp;eacute;neres sigue estando perdida. No he olido demasiado deseo entre sus sue&amp;ntilde;os. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro el despacho del jefe despu&amp;eacute;s de golpear con delicadeza y escucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pasa. Es como si te estuviera esperando. Mejor a&amp;uacute;n...creo que te estaba esperando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin mediar palabras. Sin previo aviso. Ella, baja con rapidez las persianas del recinto. Cierra el pestillo de la puerta. Descuelga el tel&amp;eacute;fono para que no nos interrumpan. Y all&amp;iacute; mismo, la observo arrodillada c&amp;oacute;mo se acerca mir&amp;aacute;ndome como un animal, apunto de iniciar un ritual de carnicer&amp;iacute;a salvaje e improvisado. &lt;br /&gt;Rendido, levanto las manos en disposici&amp;oacute;n de total entrega. La cremallera resuena en el silencio del despacho como un grito de placer premonitorio. Cierro los ojos y los acontecimientos son como cualquiera de mis mejores y m&amp;aacute;s secretos sue&amp;ntilde;os. &lt;br /&gt;Unas manos ardientes y desconocidas se pierden entre mis deseos y mi cuerpo. Estoy al descubierto. Rendido y excitado. Dejo que sus labios jueguen sin control. Sin l&amp;iacute;mites. Su boca arropa mi esencia de hombre sorprendido. Mis deseos est&amp;aacute;n a su alcance. Mis gemidos no llegan a salir de mis labios. Mis ojos se cierran para siempre. La profundidad de los hechos. El goce del momento. Todo es infinitamente agradable. Todo es perfecto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando termina. Sigo ah&amp;iacute; de pie. Sin saber qu&amp;eacute; decir. Me cuesta abrir los ojos. Todo vuelve a ser como al principio. Escucho que cuelga el tel&amp;eacute;fono. Se abre el pestillo. Sus ojos brillan como una gata en celo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dime. Qu&amp;eacute; quer&amp;iacute;as del jefe. Entraste y no te dej&amp;eacute; ni hablar. Cu&amp;eacute;ntame. A&amp;uacute;n no s&amp;eacute; ni qui&amp;eacute;n eres. El no est&amp;aacute;, pero yo har&amp;eacute;, por hoy, las veces de su secretaria. No tendr&amp;aacute;s ning&amp;uacute;n problema no???...Soy su nueva esposa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-D&amp;iacute;gale que me han avisado que un pariente m&amp;iacute;o lejano ha fallecido. D&amp;iacute;gale tambi&amp;eacute;n que recibir&amp;eacute; una herencia mayor de lo que &amp;eacute;l pueda imaginarse. D&amp;iacute;gale tambi&amp;eacute;n que no volver&amp;eacute; a trabajar para esta puta empresa. No quiero el finiquito. Enviar&amp;eacute; por correo el port&amp;aacute;til y el modem de empresa. De lo nuestro... cu&amp;eacute;ntele los detalles que prefiera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sab&amp;iacute;a que hoy ser&amp;iacute;a un d&amp;iacute;a perfecto. Inolvidable. Ser&amp;aacute; mi mejor secreto. Jam&amp;aacute;s lo contar&amp;eacute; a nadie. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/labios.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533243" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Los siete monos.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/31/Los-siete-monos_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/31/Los-siete-monos_2E00_.aspx</id><published>2007-05-31T16:53:55Z</published><updated>2007-05-31T16:53:55Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/oliver_5F00_twist02.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;LOS SIETE MONOS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Badajoz. Agosto 1991) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen muy diversos m&amp;aacute;rmoles, dependiendo de sus m&amp;uacute;ltiples composiciones mineral&amp;oacute;gicas, &amp;eacute;stas a su vez se originan en los diversos lugares de nuestro planeta. De aqu&amp;iacute; surgen las cl&amp;aacute;sicas discusiones acerca de las excelencias de unos u otros dependiendo de su lugar de procedencia. Al igual que ocurre con los vinos , las maderas, para determinados instrumentos musicales, las carnes, las telas, los diamantes, el tabaco... Parece que en esta vida la mayor parte de las veces lo verdaderamente importante, por lo que solemos pagar, adem&amp;aacute;s, sumas elevadas de dinero sin reparo , es la famosa denominaci&amp;oacute;n de origen, ese sello de calidad que legaliza y diferencia la peculiaridad de tal o cual objeto a comprar. No deja de ser una excusa para que el producto se encarezca, seguramente, mas de lo necesario. Es en estos momentos cuando mas a&amp;ntilde;oro la ancestral costumbre del trueque, posiblemente si alguien , con un buen estudio de mercado, lo trata de poner de moda obtendr&amp;iacute;a ping&amp;uuml;es beneficios. El problema es que, ciertamente, se desvirtuar&amp;iacute;a el origen del mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tradicionalmente los m&amp;aacute;rmoles se han venido utilizando para diferentes usos. La sobriedad y belleza de las esculturas sobrecoge a cualquiera, por poco sensibilizado que se est&amp;eacute; con las artes. Es inevitable. Un impecable desnudo de proporciones reales o aumentadas, atenaza al m&amp;aacute;s fr&amp;iacute;o y calculador de los mortales. Incluso un &amp;aacute;ngel alado, cualquier m&amp;aacute;rtir, o uno de los m&amp;uacute;ltiples dioses de las tantas religiones o creencias. Otra variedad, es pisar el m&amp;aacute;rmol al subir o bajar escaleras. Si al mismo tiempo pasas la mano subiendo o bajando por uno de esos bellos giros que el arquitecto dise&amp;ntilde;a para huir de la rectitud marm&amp;oacute;rea. La impresi&amp;oacute;n puede ser mas que agradable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posibilidad que se le ha dado al m&amp;aacute;rmol es la de contar o fechar la historia. Abundan por doquier placas con fechas , nombres y peque&amp;ntilde;as leyendas . Es demasiado cierto que la vieja Europa tiene pasado, que entre unos y otros se han ido encargando de relatar por esos lugares de las diferentes geograf&amp;iacute;as rurales o urbanas. Repitiendo los ritos, que ser&amp;aacute;n seguramente eternos, la conmemoraci&amp;oacute;n, el aniversario, el homenaje... Cualquier excusa es buena para correr un cortinilla aterciopelada sabiendo que al final el &amp;aacute;gape est&amp;aacute; asegurado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al subir por las escaleras del hist&amp;oacute;rico Hospital Provincial pacense reza en una placa: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;ldquo; ESTE SANTO HOSPITAL FUE FUNDADO &lt;br /&gt;POR EL CAPIT&amp;Aacute;N SEBASTI&amp;Aacute;N MONTERO &lt;br /&gt;DE ESPINOSA Y EL ARCEDIANO DON JUAN &lt;br /&gt;V&amp;Aacute;ZQUEZ MORCILLO EL 24 DE FEBRERO &lt;br /&gt;DE 1694 &amp;rdquo;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe de unos soldados, un capit&amp;aacute;n de tantos, junto al jefe de los di&amp;aacute;conos, codo con codo, de mutuo acuerdo. As&amp;iacute; es, Ej&amp;eacute;rcito e Iglesia unidos para fundar un hospital atendido, originariamente, por religiosas que con el tiempo han ido transformando sus h&amp;aacute;bitos, que no sus costumbres. &lt;br /&gt;El hospital con el tiempo acab&amp;oacute; convirti&amp;eacute;ndose en un complejo que alcanzaba varias parcelas asistenciales. Puramente hospitalarias para los menos pudientes. El hospital de los pobres se le llamaba. &lt;br /&gt;Por otra parte recog&amp;iacute;a ni&amp;ntilde;os hu&amp;eacute;rfanos, atend&amp;iacute;a a los m&amp;aacute;s viejos tambi&amp;eacute;n. Y , como no, ten&amp;iacute;a su zona para la oraci&amp;oacute;n, acorde con las directrices de sus fundadores. Infinidad de patios con &amp;aacute;rboles frutales. Multitud de rincones para esconderse. Incluso existi&amp;oacute; un viejo palomar en tiempos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es otra cosa. Ahora ya lo han reformado por necesidades evidentes , casi trescientos a&amp;ntilde;os de vida necesitan retoques por necesidad. Ha bailado de la Diputaci&amp;oacute;n a las manos del INSALUD y cuentan que estuvo a punto de caer en manos de uno de los grandes almacenes dispuestos a convertir tanto metro cuadrado en un seguro negocio, para todo tipo de enfermos o de sanos. Ya , es un hospital moderno y tranquilo. Antes era otra cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;Aacute;ngel lo sabe muy bien, porque tiene much&amp;iacute;sima memoria y no para de hablar. No recordaba la fecha de su fundaci&amp;oacute;n, pero fue uno de los ni&amp;ntilde;os de la &amp;uacute;ltima de nuestras guerras, vivi&amp;oacute; en el orfelinato del Hospital Provincial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Nos com&amp;iacute;amos unos a otros. Qu&amp;eacute; hambre pasamos todos en aquellas fechas . Ahora se come, guarradas, pero hay mucho. Y sobre todo dinero, bueno como siempre quien lo tiene, porque lo que soy yo, estoy &amp;ldquo;pelao&amp;rdquo;. Lo peor es hoy un chaval con mil pesetas lo que quiere es pincharse y para eso no le da. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;Aacute;ngel es un pacense universal, un viejo lobo de mar que ha estado en Calcuta y en el Jap&amp;oacute;n. Que ha visto a los negros, cuando los chicos de color llevaban s&amp;oacute;lo el taparrabos. Ha intercambiado con vietnamitas tabaco por cangrejos m&amp;aacute;s grandes que una gorra. Ha fumado grifa como le llamaban los moros hasta quedarse dormido profundamente como cuando un oso pasa el invierno en su cueva. Sabe lo que es un mongol porque lo ha visto de cerca. Aunque ya con la tele cualquier pude ver uno. Ellos si que no se mezclan, son una raza pura. Y no les gusta cazar con escopeta, al menos no les gustaba en el a&amp;ntilde;o 52. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- El que yo vi apartado en las monta&amp;ntilde;as no quiso cazar con mi fusil. Me sac&amp;oacute; un ballesta y pas&amp;oacute; como un ciervo y con su ballesta, &amp;iexcl;zas! , le dio en el cuello. Call&amp;oacute; al suelo al momento. &amp;iexcl;Qu&amp;eacute; bicho de mongol!. Son grandes y con los pelos largos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Angelote ha ido transform&amp;aacute;ndose, como a todos nos pasar&amp;aacute;, con el paso del tiempo. Ahora no se sabe cuantos a&amp;ntilde;os pueda tener. Pero con sesenta a&amp;ntilde;os, se es joven si realmente es lo que se quiere ser. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- C&amp;oacute;mo ten&amp;iacute;a yo el pelo. Negro, pero negro. Una de mis primeras novias dec&amp;iacute;a que ten&amp;iacute;a el pelo como las crines de un caballo. Ahora mira , me quedan cuatro y blancos. Parezco un coguta, cuando me levanto por las ma&amp;ntilde;anas con los cuatro pelos empinados. Antes para dormir me tomaba casi medio litro de co&amp;ntilde;ac. Ahora viene la Pili esta y me trae una pastilla, que es como el ojo de un gorri&amp;oacute;n, y a dormir al rato. Luego hablan de la droga... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marinero, viejo lobo de mar. Legionario. Legionario de la Legi&amp;oacute;n Francesa. Y cuando ten&amp;iacute;a nueve o diez a&amp;ntilde;os ya robaba todo lo que pod&amp;iacute;a para comer. S&amp;oacute;lo comida. Un corta&amp;uacute;&amp;ntilde;as no te lo puedes comer y se te cogen con algo encima eres un ladr&amp;oacute;n . Lo m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido para apagar el hambre es vigilar a Sor Cristina y si puedes robar unas cuantas hostias, un melocot&amp;oacute;n, la manzana m&amp;aacute;s grande, dos naranjas con su c&amp;aacute;scara por su puesto. Lo que sea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Nosotros &amp;eacute;ramos siete amigos, inseparables, no nos separ&amp;aacute;bamos ni para cagar. Las hermanas nos llamaban los Siete Monos. Porque and&amp;aacute;bamos siempre subidos por todos lados. Al tejado, a los &amp;aacute;rboles, al palomar. Buscando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todav&amp;iacute;a no comprendo como puede recordar con tanta claridad todo cuanto cuenta. No le puede dar tiempo a &amp;iacute;rselo inventando, y sin embargo me cuesta creer que cuenta las mismas cosas a todo aquel que se le acerca. Pero le creo. Tambi&amp;eacute;n parece imposible, por lo delgado que est&amp;aacute;, que haya soportado las cinco operaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Esta &amp;uacute;ltima vez tengo 45 puntos. De lado a lado del vientre. Me &lt;br /&gt;abren, me lo quitan, me cierran, me vuelve a salir el bulto y me vuelven a abrir. Es como el viejo arc&amp;oacute;n que ten&amp;iacute;a mi abuela siempre ten&amp;iacute;a ratones cuando lo abr&amp;iacute;amos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;Aacute;ngel no parece estar preocupado, por nada. Est&amp;aacute; solo. Siempre ha vivido solo. Siempre ha estado buscando. La mayor&amp;iacute;a de las veces acababa en el calabozo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Pero las monjas son como son. son as&amp;iacute;. Son rectas. O vas por el camino... o ... al calabozo. &amp;iexcl;Pero son muy limpias! &amp;iexcl;Son monjas!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera le preocupa que el costur&amp;oacute;n de puntos que tiene le duelan todav&amp;iacute;a un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Llevo un mes aqu&amp;iacute;. Y ahora tengo algunos puntos infectados. Que te parece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que este lobo de mar. Bueno, lobo de mar, legionario, buen p&amp;iacute;caro del siglo XX, de los &amp;uacute;ltimos picaros sanos, historiador nato, buen conocedor de la Biblia... Lo que no perdonar&amp;aacute; a los m&amp;eacute;dicos, ni a las enfermeras, ni al anestesista, ni a la Diputaci&amp;oacute;n, ni al INSALUD. Ni si quiera a las monjas . &amp;iexcl;Qu&amp;eacute; son unas Santas!. Lo que no les perdonar&amp;aacute; nunca es que ahora al cabo de los a&amp;ntilde;os, al volver a su viejo, pero renovado hospital, le hayan destrozado su tatuaje, con tantas intervenciones. &amp;iexcl;Por Dios!. Eso es inadmisible. La Pinta, La Ni&amp;ntilde;a, y La Santa Mar&amp;iacute;a, con sus velas desplegadas, el mar todo brav&amp;iacute;o, con el cielo nublado y una luna que quiere asomarse para alumbrar las embarcaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- No es justo, con el costur&amp;oacute;n que me van a dejar, cualquiera ense&amp;ntilde;a el cuadro ahora. Con la de veces que he vacilado a las chavalas en la playa con este tatuaje que me hizo un ingl&amp;eacute;s en el Pe&amp;ntilde;&amp;oacute;n . No quiero ni mirar cuando me cura la enfermera. El d&amp;iacute;a que me recupere me van a o&amp;iacute;r ... Ahora voy y me fumo otro cigarro a escondidas.&amp;iexcl;Hombre! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A &amp;Aacute;ngel le quedan muchos m&amp;aacute;s tatuajes por todo el cuerpo. No tan grandes claro. Pero ese... el m&amp;aacute;s grande... No tiene nombre lo que le han hecho. Tiene raz&amp;oacute;n. Y yo, preocupado por una simple intoxicaci&amp;oacute;n de mariscos. &amp;Aacute;ngel si que tiene historia. El si que ha comido mariscos frescos, seg&amp;uacute;n cuenta. &lt;br /&gt;Si lo que quer&amp;iacute;a era animarme, lo ha conseguido. Y no necesita que le d&amp;eacute; las gracias. &lt;br /&gt;&amp;Aacute;ngel ahora duerme, al s&amp;eacute;ptimo de los monos ya le ha hecho efecto la pastilla. Me he emocionado esta noche, profundamente. He vuelto a descubrir que Cela, Carmen Laforet o Miguel Delibes est&amp;aacute;n presentes en la vieja piel de Toro. Con la misma intensidad de siempre, eso si ahora conviven m&amp;aacute;s tribus que antes, y por extensi&amp;oacute;n tenemos m&amp;aacute;s personajes donde poder elegir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Y yo aqu&amp;iacute; preocupado por cuatro gambas en mal estado. Algunas letras pasadas de fecha. El tapizado del coche. Alguna est&amp;uacute;pida conversaci&amp;oacute;n de las llamadas interesantes... Dormir&amp;eacute; un poco antes que vuelva la enfermera a pincharme otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/monos.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533229" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>La jirafa Serafina.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/25/La-jirafa-Serafina_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/25/La-jirafa-Serafina_2E00_.aspx</id><published>2007-05-25T17:17:09Z</published><updated>2007-05-25T17:17:09Z</updated><content type="html">&lt;p align="justify"&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/Jirafa.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hab&amp;iacute;a una, dos , o tres veces, hace poco, mucho o much&amp;iacute;simo tiempo una enorme monta&amp;ntilde;a que ten&amp;iacute;a tres pueblos. &lt;br /&gt;En la falda, la parte mas baja de la monta&amp;ntilde;a, estaba situado el pueblo mas grande, que ten&amp;iacute;a muchos habitantes. Subiendo la monta&amp;ntilde;a, se encontraba el pueblo mediano con menos habitantes, claro. Ya por fin un poco mas arriba se encontraba el pueblo peque&amp;ntilde;o con pocos habitantes. Y en la cima de la monta&amp;ntilde;a alguien, alguna vez, hab&amp;iacute;a construido un enorme castillo, que ahora lo habitaba el gigantesco Monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terrible y enorme Monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco ten&amp;iacute;a la fea costumbre , de vez en cuando, de salir de castillo y comerse un habitante del pueblo peque&amp;ntilde;o, varios del pueblo mediano y algunos mas del pueblo grande. Lo hac&amp;iacute;a una vez cada siete meses y cada siente a&amp;ntilde;os ten&amp;iacute;a uno de descanso , aprovechaba y se iba de vacaciones , eran entonces cuando los habitantes pod&amp;iacute;an respirar tranquilos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada a&amp;ntilde;o que pasaba a los pueblos de la monta&amp;ntilde;a les quedaban menos habitantes. El pueblo grande se hac&amp;iacute;a mas peque&amp;ntilde;o, el pueblo mediano se hac&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n, por supuesto, mas peque&amp;ntilde;o, y al peque&amp;ntilde;o apenas si le quedaban . Si la cosa continuaba as&amp;iacute;, dentro de poco no quedar&amp;iacute;a nadie . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un d&amp;iacute;a... de repente, sorprendiendo a todos, la Jirafa Serafina que viv&amp;iacute;a en el pueblo mayor de los tres muy enfadada por lo que el monstruo estaba haciendo... Se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se cambi&amp;oacute; el lunar de sitio, de una mejilla a la otra , se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl; Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. Ahora mismo me pongo en camino y ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco me va a o&amp;iacute;r. &amp;iexcl;Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente no se lo pod&amp;iacute;a creer , la jirafa Serafina parec&amp;iacute;a dispuesta a todo. &amp;iquest; Ser&amp;iacute;a capaz de ver al Monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco?. Pero ...&amp;iquest;Qu&amp;eacute; le dir&amp;iacute;a ?. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; le har&amp;iacute;a?. Intentaron convencerla para que no subiera hacia el castillo, pero no pudieron. La jirafa Serafina repet&amp;iacute;a una y otra vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &amp;iexcl;No intent&amp;eacute;is ni detenerme ni seguirme, os lo advierto!. Tengo que ver a ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco y decirle que esto... &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parec&amp;iacute;a tan decidida y estaba tan enfadada que todos los habitantes del pueblo mayor la dejaron ir hacia el siguiente pueblo, monta&amp;ntilde;a arriba donde se encontraba el pueblo mediano. En el &amp;uacute;ltimo momento cuando ya apenas lograban verla en el horizonte, a alguien se le ocurri&amp;oacute; que como estaba tan enfadada ser&amp;iacute;a muy f&amp;aacute;cil seguirla, iba tan furiosa y caminaba tan deprisa que no se molestaba en mirar hacia atr&amp;aacute;s. As&amp;iacute; pues todos la siguieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jirafa serafina lleg&amp;oacute; al pueblo mediano y en un periquete se mont&amp;oacute; un tremendo revuelo. R&amp;aacute;pidamente todos se dirigieron a la plaza del pueblo pues algo importante ten&amp;iacute;a que decirles la jirafa Serafina. Pero antes de hablar Serafina... Se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se cambi&amp;oacute; el lunar de sitio, de una mejilla a la otra , se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &amp;iexcl;No intent&amp;eacute;is ni detenerme ni seguirme, os lo advierto!. Tengo que ver a ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco y decirle que esto... &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie pudo decir nada, antes de que alguien se le ocurriera preguntar algo Serafina comenz&amp;oacute; a marcharse en direcci&amp;oacute;n a lo mas alto, hacia arriba de la monta&amp;ntilde;a para llegar al pueblo mas peque&amp;ntilde;o. Repitiendo sus ultimas palabras como si s&amp;oacute;lo pudiera decir eso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl; Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. Ahora mismo me pongo en camino y ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco me va a o&amp;iacute;r. &amp;iexcl;Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de la desaparici&amp;oacute;n de Serafina fueron llegando a la plaza los habitantes del pueblo grande, se les not&amp;oacute; mucho que la ven&amp;iacute;an siguiendo. Todos ven&amp;iacute;an con los cuellos de sus jers&amp;eacute;is , gabardinas o abrigos subidos, algunos ten&amp;iacute;an sombreros, otros bufandas, y gafas de sol la mayor&amp;iacute;a. El que encabezaba el grupo ten&amp;iacute;an una enorme lupa en una de sus manos y en la otra una enorme pipa de caramelo de fresa. Parec&amp;iacute;an una manada de esp&amp;iacute;as novatos que estaban aprendiendo el oficio. Los habitantes del pueblo mediado siguieron junto con los del pueblo grande, sin decir ni mu, tras las huellas de la jirafa . En esta historia a cada momento hay mas esp&amp;iacute;as. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lo r&amp;aacute;pido que marchaba Serafina poco tard&amp;oacute; en llegar al pueblo peque&amp;ntilde;o. Volvi&amp;oacute; a ocurrir lo mismo que en los anteriores, s&amp;oacute;lo que esta vez todo fue mas r&amp;aacute;pido. Coincidi&amp;oacute; que los pocos habitantes del pueblo peque&amp;ntilde;o estaban todos en la plaza hablando, por cierto, de lo que casi siempre hablaban . Efectivamente, del enorme y terrible monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco. En ese preciso momento que Serafina escuch&amp;oacute; lo que estaban diciendo les interrumpi&amp;oacute; bruscamente y les dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &amp;iexcl;No intent&amp;eacute;is ni detenerme ni seguirme, os lo advierto!. Tengo que ver a ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco y decirle que esto... &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos habitantes de aquel pueblo tan peque&amp;ntilde;o les cogi&amp;oacute; por sorpresa el terrible enfado de Serafina y tampoco pudieron decirle nada. No les dio tiempo ni de preguntar ni de despedirse de ella. Lo &amp;uacute;ltimo que escucharon de su boca fue: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl; Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. Ahora mismo me pongo en camino y ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco me va a o&amp;iacute;r. &amp;iexcl;Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dichas estas palabras la jirafa una vez mas se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se cambi&amp;oacute; el lunar de sitio, de una mejilla a la otra , se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y se march&amp;oacute; a todo correr. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos minutos mas tarde en aquel peque&amp;ntilde;o pueblo apenas se cab&amp;iacute;a en su plaza. Todos los habitantes de los tres pueblos no tuvieron tiempo de ponerse de acuerdo. Ahora lo importante era seguir a Serafina para ver qu&amp;eacute; ocurr&amp;iacute;a. Siguieron al se&amp;ntilde;or de la lupa y la pipa silenciosamente todos con mucho miedo pero tambi&amp;eacute;n muy intrigados. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; podr&amp;iacute;a pasar aquel d&amp;iacute;a en los mas alto de la monta&amp;ntilde;a?. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella jirafa corre que te corre continu&amp;oacute; subiendo, parec&amp;iacute;a no cansarse nunca. Pero un momento... Alto todos. Serafina, de repente se hab&amp;iacute;a parado justo en el cruce de caminos que hab&amp;iacute;a delante de ella. Ten&amp;iacute;a dos posibilidades. Pod&amp;iacute;a ir hacia un lado y llegar&amp;iacute;a al castillo del terrible y enorme Monstruo de las Siete Cabeza que ten&amp;iacute;a cinco, o podr&amp;iacute;a ir hacia el otro y llegar&amp;iacute;a a la casa de la bruja sorda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto en lo mas alto de la monta&amp;ntilde;a adem&amp;aacute;s del perverso monstruo, tambi&amp;eacute;n desde hac&amp;iacute;a mucho tiempo viv&amp;iacute;a una bruja, que todos dec&amp;iacute;an que era sorda, pero nunca molestaba a nadie. Al parecer ya estaba retirada del oficio y aunque si pod&amp;iacute;a utilizar su magia no lo hac&amp;iacute;a. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serafina hizo gesto como diciendo , &amp;iexcl;ya lo tengo!, y en lugar de ir hacia el castillo se dirigi&amp;oacute; a ver a la bruja. Todos pensaron que en el &amp;uacute;ltimo momento hab&amp;iacute;a sentido miedo pero &amp;iquest;qu&amp;eacute; ir&amp;iacute;a hacer en casa de la bruja?. Por supuesto que la siguieron, con la de &amp;aacute;rboles que hab&amp;iacute;a por el camino era muy f&amp;aacute;cil esconderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la casa de la bruja tuvo que golpear fuerte para que abriera la puerta, estaba claro que era sorda como una piedra. La bruja al ver a la jirafa no puso cara de &amp;ldquo;bien venida&amp;rdquo; pero tampoco de &amp;ldquo;vete cuanto antes&amp;rdquo;. Serafina que al ver que era demasiado sorda comenz&amp;oacute; a utilizar el lenguaje de las manos, al mismo tiempo que hablaba en voz baja y despacio para que la entendiera correctamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bruja se puso muy contenta, por fin hab&amp;iacute;a encontrado alguien que supiera hablar como ella. Al momento la invit&amp;oacute; a pasar dentro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qu&amp;eacute; l&amp;aacute;stima, ahora todos los esp&amp;iacute;as se quedaron con la boca abierta. No podr&amp;iacute;an saber qu&amp;eacute; estaba pasando en aquella casa. Acercarse demasiado era muy peligroso pues alrededor de la casa no hab&amp;iacute;a &amp;aacute;rboles para esconderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tard&amp;oacute; mucho la jirafa Serafina en terminar la conversaci&amp;oacute;n, al poco tiempo en la puerta se despidieron como viejas amigas y antes de marcharse, eso si , ella una vez mas se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y se march&amp;oacute; a todo correr. Pero un momento... qu&amp;eacute; hab&amp;iacute;a pasado con su hermoso lunar. Ese que cada dos por tres se cambiaba de sitio, de una mejilla a la otra.&amp;iexcl; Ah ! &amp;iexcl;por supuesto! se me olvidaba, el lunar se lo debi&amp;oacute; regalar a la bruja, pues al despedirse las dos, cierto es que la bruja ten&amp;iacute;a algo en la cara, algo distinto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que lo que all&amp;iacute; pas&amp;oacute; fue sencillo la bruja le debi&amp;oacute; de decir algo a Serafina y esta en agradecimiento le dio su famoso lunar, el que se cambiaba de mejilla. Debi&amp;oacute; de ser un secreto importante el que le dio la bruja pues todo el mundo sabe que una jirafa lo puede dar todo, pero de lo &amp;uacute;nico que no se desprende es de su lunar favorito. A Serafina no le qued&amp;oacute; otro remedio fue la condici&amp;oacute;n que la bruja puso. El secreto para combatir al gigante a cambio de su lunar preferido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora &amp;iquest;hacia d&amp;oacute;nde ir&amp;iacute;a Serafina?, s&amp;oacute;lo era cuesti&amp;oacute;n de seguir sus pasos tan silenciosamente como hasta ahora. Y eso fue lo que hicieron todos los habitantes de los tres pueblos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvi&amp;oacute; al cruce de caminos. En lugar de coger camino hacia abajo, como la mayor&amp;iacute;a cre&amp;iacute;an que har&amp;iacute;a, se coloc&amp;oacute; delante del camino que iba, directamente hacia el castillo y diciendo sus palabras favoritas comenz&amp;oacute; a caminar r&amp;aacute;pida y ligera como el viento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl; Se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. Ahora mismo me pongo en camino y ese Monstruo de las Siete Cabezas que tiene cinco me va a o&amp;iacute;r. &amp;iexcl;Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi en un abrir y cerrar de ojos hab&amp;iacute;a llegado a las puertas del castillo del terrible y enorme Monstruo de las Siete Cabeza que ten&amp;iacute;a cinco. Sin apenas descanar se plant&amp;oacute; frente a las gigantescas puertas y... se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esc&amp;uacute;chame bien malvado Monstruo de las Siete Cabezas que tienes cinco. &amp;iexcl; Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. Sal ahora mismo si eres valiente que te voy a decir una cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los esp&amp;iacute;as novatos estaban temblando, no se lo pod&amp;iacute;an creer . Estaba retando al gigante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie sali&amp;oacute; del castillo. Serafina parec&amp;iacute;a cada vez mas enfadada y segura de lo que estaba haciendo. Se acerc&amp;oacute; a la puerta y esta vez, se puso a golpearla cada vez mas fuerte invitando a que el Monstruo saliera para hablar con ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente un peque&amp;ntilde;o ruido son&amp;oacute; en la gran puerta. Era el de una puerta peque&amp;ntilde;ita que se estaba abriendo. La puerta grande del castillo ten&amp;iacute;a una puerta peque&amp;ntilde;a que tambi&amp;eacute;n se pod&amp;iacute;a abrir, no entend&amp;iacute;an nada los esp&amp;iacute;as. &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n era ese enanito que sali&amp;oacute; asustado por la puertecilla?. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vete, vete jirafa. Si mi amo se despierta de comer&amp;aacute; en un instante. Y lo peor de todo es que le entrar&amp;aacute; hambre y bajar&amp;aacute; a los pueblos. Y ya sabes que hasta el mes que viene no le toca. Anda jirafa vete, por favor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Serafina no hab&amp;iacute;a subido hasta all&amp;iacute; para hablar con aquel simp&amp;aacute;tico y asustadizo enanito. Quer&amp;iacute;a hablar con el gigante estaba claro. Tantos golpes dio en las puertas del castillo que acab&amp;oacute; despertando al Monstruo. En el fondo del castillo se escuch&amp;oacute; como cada una de las cabezas del monstruo comenzaban a desperezarse con unos atronadores ruidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el temblor del suelo todos comprendieron que adem&amp;aacute;s de despertarse el monstruo hab&amp;iacute;a o&amp;iacute;do que le estaban llamando y ven&amp;iacute;a a ver qui&amp;eacute;n hab&amp;iacute;a osado despertarle de su querida siesta. Se escuch&amp;oacute; un gran ruido como el de unas enormes pisadas que parec&amp;iacute;an acercarse hacia las puertas del castillo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enanito se meti&amp;oacute; por su peque&amp;ntilde;a entrada, castillo adentro, y en esos momentos fue cuando las puertas enormes empezaron a abrirse . El terrible Monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco saldr&amp;iacute;a y ... qu&amp;eacute; ocurrir&amp;iacute;a entonces. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada mas salir y antes que el gigante pudiera decir algo, pues al tener tantas cabezas no era muy r&amp;aacute;pido para decir las cosas. La jirafa Serafina le dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl;Eh tu, grandull&amp;oacute;n! &amp;iexcl;m&amp;iacute;rame!. &amp;iexcl;Estoy aqu&amp;iacute;! abajo y que todas tus orejotas me oigan bien claro!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El monstruo se sorprendi&amp;oacute; tanto, que mir&amp;oacute; con atenci&amp;oacute;n y comenz&amp;oacute; a re&amp;iacute;r con gran estruendo. Una jirafa tan peque&amp;ntilde;a, hab&amp;iacute;a tenido la osad&amp;iacute;a de subir hasta el castillo y despertarle de su siesta para, adem&amp;aacute;s, amenazarle de aquellas maneras. Decidi&amp;oacute; que la dejar&amp;iacute;a hablar y luego se la tomar&amp;iacute;a como un peque&amp;ntilde;&amp;iacute;simo aperitivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serafina, como todos os imagin&amp;aacute;is se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esc&amp;uacute;chame bien malvado Monstruo de las Siete Cabezas que tienes cinco. &amp;iexcl; Esto se acab&amp;oacute;, se acab&amp;oacute; y se acab&amp;oacute;!. No volver&amp;aacute;s a comerte a nadie mas. &amp;iquest; Me has o&amp;iacute;do bien?. &amp;iexcl; Se acab&amp;oacute;!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada una de las cabezas volvi&amp;oacute; a re&amp;iacute;r tanto que hasta las piedras del castillo se mov&amp;iacute;an. Cada cabeza ten&amp;iacute;a una voz y una risa diferente a cada cual mas monstruosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl; Ja, ja, ja! &amp;iquest; Has visto la enana atrevida?. Quiere asustarnos. &amp;iexcl; Qu&amp;eacute; miedo!. &amp;iexcl; Ja, Ja, Ja!. &lt;br /&gt;- &amp;iexcl;Jo, jo, jo! No puedo cre&amp;eacute;rmelo, estoy a punto de echarme a temblar. &lt;br /&gt;- &amp;iexcl;Ju, ju, ju! Yo lo que har&amp;eacute; ser&amp;aacute; com&amp;eacute;rmela cuando termine su discurso atrevido. &amp;iexcl; Ju, ju, ju!. &lt;br /&gt;- &amp;iexcl;Je, je, je! Es verdad, quien se comer&amp;aacute; a esta graciosilla. Pero c&amp;oacute;mo se habr&amp;aacute; atrevido a despertarme. &lt;br /&gt;- ... Y bien... &amp;iquest;Qu&amp;eacute; har&amp;aacute;s si continuo comi&amp;eacute;ndome a tus queridos amigos y amigas?.&amp;iquest; Qu&amp;eacute; te parece si empiezo contigo y despu&amp;eacute;s continuo con los dem&amp;aacute;s?. Que por cierto se me est&amp;aacute; abriendo el apetito. &amp;iexcl; Ji, ji, ji!. Habla , &amp;iexcl;anda habla!, parece que te has quedado sin voz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por supuesto que habl&amp;oacute;, ya sab&amp;eacute;is, Serafina, como todos os imagin&amp;aacute;is se coloc&amp;oacute; la peineta, se pint&amp;oacute; los labios, se remang&amp;oacute; su falda de sevillana , roja y de lunares blancos , mont&amp;oacute; un tremendo zapateado y dijo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabes lo que har&amp;eacute; si te atreves a comerte a alguien. Esc&amp;uacute;chame bien, porque si intentas comerte a uno mas te voy a ... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl; Me vas a ... &amp;iquest; qu&amp;eacute;? !!!!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijeron todas las cabezas del Monstruo de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco, a la vez y tan fuerte, que un torre&amp;oacute;n salt&amp;oacute; por los aires con tanto ruido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iexcl;&amp;iexcl;Est&amp;aacute; bien!!. &amp;iexcl;&amp;iexcl; Tu lo has querido!!. Si intentas comerte a alguien, s&amp;oacute;lo intentarlo y te convertir&amp;eacute;, para siempre, me oyes bien, te convertir&amp;eacute; para siempre en &amp;iexcl;&amp;iexcl; Unnn... fapo !!. Si, si, me has o&amp;iacute;do bien, no pongas esas caras de sorpresa. Te lo repetir&amp;eacute; otra vez y estate mas atento porque ser&amp;aacute; la &amp;uacute;ltima. &amp;iexcl;Si intentas comerte a alguien, pero s&amp;oacute;lo intentarlo, yo!, &amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl;la jirafa Serafina te convertir&amp;eacute; en un fapo!!!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los esp&amp;iacute;as estaban helados, sin moverse, sin querer huir a pesar del miedo que ten&amp;iacute;an, casi sin respirar, algunos para ver mejor, hasta se hab&amp;iacute;a quitado las gafas. Las cabezas del gigante monstruoso ya hab&amp;iacute;an escuchado a Serafina y ahora empezaban a hablar , despu&amp;eacute;s de los instantes de sorpresa. Todos se imaginaron que poco tardar&amp;iacute;a alguna en comerse a Serafina. Era dif&amp;iacute;cil resolver aquel problema pero... Cada cabeza comenz&amp;oacute; a hablar desconcertadamente, casi sin saber lo que dec&amp;iacute;a. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &amp;iquest; Fapo, a dicho fapo?.&amp;iquest; Qu&amp;eacute; es un fapo?... No entiendo, me estar&amp;eacute; quedando sorda... &lt;br /&gt;- &amp;iexcl;Un fapo! Jam&amp;aacute;s o&amp;iacute; esa palabra, porqu&amp;eacute; no la conozco, &amp;iquest; un fapo?, &amp;iquest; ser&amp;aacute; grande, peque&amp;ntilde;o, podr&amp;aacute; convertirme en un fapo?. &lt;br /&gt;- Un fapo, yo lo he o&amp;iacute;do perfectamente, ha dicho un fapo. &lt;br /&gt;- Un fapo. Un fapo. Un fapo. No entiendo, me estoy volviendo loco. No comprendo. Ser&amp;aacute; capaz de convertirme en algo que no existe. Qu&amp;eacute; har&amp;aacute;. C&amp;oacute;mo lo har&amp;aacute; ... Un fapo, un fapo... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es, de repente, todas las cabezas tanto se intrigaron que s&amp;oacute;lo repet&amp;iacute;an una y otra vez, sin poder dejar de pronunciar aquella rara palabra . Un fapo, un fapo, &amp;iexcl;&amp;iexcl;un fapo!!. No paraban de decir lo mismo, con sus distintas voces, cada vez mas intrigadas, en cada momento mas perturbadas, a cada instante en voz mas alta. UN FAPO, UN FAPO, &amp;iexcl;&amp;iexcl; UN FAPO !!. No dejaban de hablar, y mientras Serafina, delante del monstruo miraba atentamente y no se mov&amp;iacute;a nada. Las cabezas se miraban unas a las otras, se retorc&amp;iacute;an, se encog&amp;iacute;a de hombros el monstruo. Tanto hablaron y hablaron diciendo lo mismo que poco a poco el gigante comenz&amp;oacute; a tener dolor de cabeza, pero como no dejaba de pensar y repetir la dichosa palabra. UN FAPO, UN FAPO, &amp;iquest; UN FAPO ?. El peque&amp;ntilde;o dolor de cabeza acab&amp;oacute; siendo terrible, tanto que todas las cabezas comenzaron a marearse casi al tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento, efectivamente, el Monstruo terrible y enorme de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco se desmay&amp;oacute; y cay&amp;oacute; al suelo como un mu&amp;ntilde;eco de tela. Serafina se limit&amp;oacute; a encogerse de hombre y decirle que ya se lo hab&amp;iacute;a advertido, que estaba avisado y que de ahora en adelante se tendr&amp;iacute;a que portar bien. Pero tuvo que esperar a que el gigante se despertara. Y se despert&amp;oacute;, claro que se despert&amp;oacute;. Pero no estaba enfadado, ni ten&amp;iacute;a ganas de comerse a Serafina ni si quiera lo intent&amp;oacute;, por si acaso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un d&amp;iacute;a inolvidable para los habitantes de aquellos pueblos que viv&amp;iacute;an en la monta&amp;ntilde;a. Pudieron hacerse amigos del gigante, con el tiempo supieron que era divertido, incluso les ayudaba en todo cuanto le pidieran. Se hicieron tan amigos del gigante de las Siete Cabezas que ten&amp;iacute;a cinco, que desde aquel d&amp;iacute;a en adelante su castillo era el lugar para hacer las fiestas que ten&amp;iacute;an, por cierto que eran cada siete d&amp;iacute;as una fiesta peque&amp;ntilde;a, cada siete semanas una fiesta mediana y cada siete meses una gran fiesta. Cada siete a&amp;ntilde;os, uno, no ten&amp;iacute;an las fiestas en el castillo, porque era cuando todos se iban de vacaciones con el gigante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y colorin colorado este cuento se ha terminado. Y colorin colorete este cuento sube hasta la luna en un cohete. Y colorin colorucho que este cuento todos lo recuerden mucho. Y colorin coloriso me voy corriendo a dormir a mi piso. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533210" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Constructor silencioso.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/21/Constructor-silencioso_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/21/Constructor-silencioso_2E00_.aspx</id><published>2007-05-21T15:52:28Z</published><updated>2007-05-21T15:52:28Z</updated><content type="html">&lt;p align="justify"&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/rotonda-1.jpg.aspx" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca suelo dar limosnas. No puedo evitarlo es algo superior a mis fuerzas. Esas limosnas, puntuales, superficiales en el fondo, que no resuelven nada en definitiva, me siguen recordando a las arcaicas bulas. No dejan de ser unas sutiles dispensas papales, o de cualquier otra jerarqu&amp;iacute;a inferior, de puro tr&amp;aacute;mite. A&amp;uacute;n tienen para m&amp;iacute;, una carga de excesiva religiosidad que sigue result&amp;aacute;ndome falsa, de regusto a otras &amp;eacute;pocas, en definitiva de rancio abolengo que me impide meter la mano en el bolsillo para ofrecer unas monedas. &lt;br /&gt;Sigue siendo una manera de espiar los pecados secretos que cada uno de nosotros arrastra en vergonzoso silencio. No me parece justo pagar unas monedas, que se supone que se dan a cambio de nada, para en el fondo poder tener algo tan discutible como la conciencia un poco m&amp;aacute;s tranquila. Estoy convencido que el dinero no acalla nuestras voces interiores a pesar de todo. &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n puede negar que cada uno de nosotros mantiene una silenciosa lucha por cada una de las contradicciones personales que arrastramos diariamente?. Sigo pensando, pues, que dar limosnas sin m&amp;aacute;s, es una falsa ilusi&amp;oacute;n temporal de alivio. Pagar a esos diablos terrenales, que nosotros mismos creamos y despu&amp;eacute;s abandonamos en las calles, para estar m&amp;aacute;s tranquilos, no es la mejor de las soluciones. Pero en cambio mentir en voz alta cada d&amp;iacute;a noto que es m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil y aqu&amp;iacute; nunca pasa nada. &lt;br /&gt;Pero acallar con esas f&amp;aacute;ciles monedas nuestros sue&amp;ntilde;os y pesadillas es harina de otro costal. Es por eso que nuestros cuerpos escult&amp;oacute;ricos , logrados tras costosos esfuerzos durante el d&amp;iacute;a en gimnasios cada vez m&amp;aacute;s perfectos, en saunas de ensue&amp;ntilde;os y dem&amp;aacute;s artilugios de tecnolog&amp;iacute;a punta, en b&amp;uacute;squeda de la tan deseada perfecci&amp;oacute;n no superan la dif&amp;iacute;cil prueba que noche tras noche cada uno de nosotros tiene que superar. &lt;br /&gt;Durante el d&amp;iacute;a &amp;iquest;qui&amp;eacute;n no puede mentir ?. En cambio la noche no perdona jam&amp;aacute;s. Los sue&amp;ntilde;os, m&amp;aacute;s tarde o m&amp;aacute;s temprano nos acechan para poner las cosas en su sitio. Con toda la dureza y realidad, aunque parezca mentira, cada uno de nuestros sue&amp;ntilde;os, al fin, es como si nos sentenciaran en ese juicio nocturno inevitable. Casi pareciera el juicio final. Donde, por descontado somos el acusado, el fiscal, juez y jurado al mismo tiempo. Donde de nada sirve buscar coartadas, ni comprar silencios o testigos. Los sue&amp;ntilde;os definitivamente son implacables, constantes e inevitables. Quien no sue&amp;ntilde;a, o dice no so&amp;ntilde;ar, sencillamente miente o no vive. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella ma&amp;ntilde;ana como tantas otras sal&amp;iacute; de mi refugio. Pero era un d&amp;iacute;a especial . Al fin, me hab&amp;iacute;a librado de esa soga que te aprisiona durante a&amp;ntilde;os. Esa hipoteca que te paraliza la mayor&amp;iacute;a de tus movimientos. No te permite pensar en otras cosas. S&amp;oacute;lo piensas en porcentajes, en cantidades pendientes. Ves muy al fondo la salida de ese largo t&amp;uacute;nel, pero sin plena seguridad de alcanzarlo. En la pr&amp;oacute;xima declaraci&amp;oacute;n de la Renta siempre afinando para amortiguar el impacto que tiene en tu vida. Siempre atento a las variaciones de los &amp;iacute;ndices de intereses. Siempre so&amp;ntilde;ando con el &amp;uacute;ltimo pago. Siempre envuelto en terribles f&amp;oacute;rmulas que no se pueden explicar pero que sientes como te atenazan la entrepierna por mucho que trates de disimularlo, y para apaciguar tanta zozobra y tensi&amp;oacute;n te envalentonas con los amigos para disimular tus agobios. Tienes unas frases trampa que no dejas de repetir. &amp;ldquo;&amp;iexcl;Tengo el mejor inter&amp;eacute;s del mercado!. &amp;iexcl;Un TAE inmejorable!. &amp;iquest;Apostamos?&amp;rdquo;, gritas a los cuatro vientos a la menor ocasi&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente entre idas y venidas de mis pensamientos ... all&amp;iacute; estaba &amp;eacute;l. Aquella ma&amp;ntilde;ana plateada, aquella ma&amp;ntilde;ana tan especial para mi. Un sol silencioso vert&amp;iacute;a sobre las aceras su c&amp;aacute;lido aliento. Y una brisa lenta esparc&amp;iacute;a los olores del nuevo milenio por el barrio. En las ciudades ya no huele a lilas, ni a tomillo, ni a rosas ni siquiera a los sencillos pero nobles geranios. El romero de ahora es como un falso judas. Parece romero, pero no huele a romero. Plantas virtuales por doquier, supongo que para justificar gastos de presupuestos, pero el olor que se nos mete en el cuerpo cada d&amp;iacute;a nada tiene que ver con nuestros recuerdos olorosos m&amp;aacute;s ancestrales. &lt;br /&gt;Huele a corrupci&amp;oacute;n por todas partes, a promesas que muertas con en el paso del tiempo, se descomponen por cualquiera de nuestras urbanizaciones. Huele a un poder tan sofisticado que no hay manera de desprendernos de su aliento putrefacto cuando abre la boca para volvernos a prometer man&amp;aacute; para todos. Huele a muerte f&amp;aacute;cil. Ahora se mata por cualquier cosa. Para colmo incluso los amantes huelen de otra manera. Tanto se empe&amp;ntilde;an en ocultar el olor del inevitable deseo con los olores de alto dise&amp;ntilde;o que ni el amor huele a eso. &lt;br /&gt;Si. All&amp;iacute; estaba &amp;eacute;l, apostado, sobre la gigantesca esquina de una de&amp;nbsp;esas inmensas&amp;nbsp;&amp;nbsp;torres&amp;nbsp; reci&amp;eacute;n construidas. El viejo ten&amp;iacute;a el aspecto de un guerrero milenario repleto de viejas heridas modernas. Su aspecto descuidado por fuera parec&amp;iacute;a coincidir con su deterioro interior. Alto muy alto, enorme. Un gigante. Un gigante con aspecto de aquel enano del viejo circo. Ese que tanto nos hac&amp;iacute;a re&amp;iacute;r cuando &amp;eacute;ramos peque&amp;ntilde;os. Y sin embargo al estar junto a el hac&amp;iacute;a que nuestras piernas temblaran, por el miedo, cuando nos miraba fijamente a la cara tras arrojarle los cacahuetes que nos sobraron en la actuaci&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;Ese viejo, con una larga madeja de cabellos enredados a conciencia en su cabeza. Seguro que no podr&amp;iacute;a recordar el tiempo, incontable, que no pasaban por sus gre&amp;ntilde;as ning&amp;uacute;n peine ni cepillo. Una cabellera pintada con reflejos de los gritos que hab&amp;iacute;a dado por todas las esquinas por las que sin duda habr&amp;iacute;a pasado. Un rostro agotado, casi al l&amp;iacute;mite. Unas barbas tambi&amp;eacute;n muy largas como las de uno de esos ancianos hind&amp;uacute;es que vemos por televisi&amp;oacute;n. Otra manera de dar limosnas pasivamente que no comparto. Vemos desgracias casi en directo, diariamente. Con eso tambi&amp;eacute;n solemos conformarnos y de paso acallamos nuestras conciencias otro tanto. Pude apreciar de lejos unos ojos profundos y oscurecidos por el paso del tiempo. Un tiempo que se entreve&amp;iacute;a terrible y demoledor. Unos ojos que tiznados a su alrededor me parecieron la entrada a una cueva, a una milenaria caverna o a una mina. Sin lugar a dudas, muy al fondo habr&amp;iacute;a carb&amp;oacute;n negro. &lt;br /&gt;A medida que me acercaba los rayos de sol resaltaban m&amp;aacute;s cada una de sus infinitas arrugas. Como si fueran tremendos cortes del bistur&amp;iacute; del tiempo. Un bistur&amp;iacute; para pobres que sin dudas hab&amp;iacute;a ido cortando sin delicadeza ese rostro acartonado. Un rostro irrecuperable para la moderna cirug&amp;iacute;a est&amp;eacute;tica. Fuera sin lugar a dudas de los c&amp;aacute;nones est&amp;eacute;ticos actuales. Seguro. &lt;br /&gt;Al viejo estos pensamientos m&amp;iacute;os poco le preocupar&amp;iacute;an por su aspecto distante y distra&amp;iacute;do. Sus ropas se alejaron hace a&amp;ntilde;os de esas indignas pasarelas. Como si el mismo bistur&amp;iacute;, tras acabar con los destrozos en su piel se hubiera ensa&amp;ntilde;ado con la ropa. Seguramente no pudo pagar la factura de la cirug&amp;iacute;a y le destrozaron el traje. Est&amp;uacute;pida iron&amp;iacute;a la m&amp;iacute;a. Se ve&amp;iacute;an sus tejidos emborronados con un profundo gris oscuro, un color oscuro eterno que combinaba con sus ojeras. &lt;br /&gt;Un guerrero an&amp;oacute;nimo, y abatido definitivamente, como tantos otros en nuestras calles. Inflado. Redondo. Repleto de todos nuestros desechos y limosnas, mientras con aire distante, con movimientos autom&amp;aacute;ticos, levanta la mano cuando alguien se acerca. Y pide sin m&amp;aacute;s, sin ganas. Esa mano abierta que nos atrapa nuestras conciencias reci&amp;eacute;n planchadas a primera hora de la ma&amp;ntilde;ana. Le not&amp;eacute; a punto de reventar, con ese lejano e indiferente gesto de contenci&amp;oacute;n, de aguantar un d&amp;iacute;a m&amp;aacute;s sin saber para qu&amp;eacute;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo me atrap&amp;oacute; aquella ma&amp;ntilde;ana. Como si me clavara en la esquina. Mis pies se anclaron en los adoquines de la acera. Me tejieron, con una tela de ara&amp;ntilde;a invisible frente al viejo guerrero. Nuestras miradas quedaron enfrentadas unos instantes eternos. Un s&amp;oacute;lo momento infinito. S&amp;oacute;lo pude articular una rid&amp;iacute;cula mueca. Una mueca limpia con sabor a blanco lino, de mi &amp;uacute;ltimo traje, el cuero brillante de mis reci&amp;eacute;n estrenados zapatos rezumaba sutilmente a grasa de caballo. Ni miedo ni alegr&amp;iacute;a. Ni fr&amp;iacute;o ni calor. No pod&amp;iacute;a sentir nada en aquellos momentos. Ni un solo gesto. Ni una mirada. &lt;br /&gt;El ni se inmut&amp;oacute;. Levant&amp;oacute; su mano con un tic autom&amp;aacute;tico, casi enfermizo, como si de un pelele mec&amp;aacute;nico se tratara apunto de desmoronarse. Aquella mano me hundi&amp;oacute; un poco mas frente a la esquina de las torres gemelas. Ni un s&amp;oacute;lo gesto. Ni una palabra. Pero su silencio fue convincente. Su adem&amp;aacute;n pes&amp;oacute; sobre mi conciencia como en uno de mis peores sue&amp;ntilde;os. Sin apenas darme cuenta saqu&amp;eacute; del bolsillo una moneda de dos mil reales. A pesar de mis profundas miserias, en algunos momentos como este, me resisto a abandonar la antigua nomenclatura de las monedas del pasado, ya tan en desuso. Tanto inter&amp;eacute;s por el nuevo milenio y la nueva moneda no me acaba de convencer del todo. Espalda arriba me recorre un temblor que me eriza como a un felino cuando tengo que pensar en monedas nuevas. Nuevos intereses. Nuevos mercados. El negocio ni se crea ni se destruye. Se transforma. Mas de lo mismo. Mi resistencia consiste en seguir pensando, en voz baja, para mis adentros, y sin que nadie se percate en las viejas monedas del pasado. &lt;br /&gt;Le di aquella moneda y no me sent&amp;iacute; mejor. Hab&amp;iacute;a cambiado una de mis costumbres y no me alivi&amp;oacute; nada, como ya sab&amp;iacute;a por mis, hasta entonces, s&amp;oacute;lidos principios. Tragu&amp;eacute; saliva con grandes esfuerzos y segu&amp;iacute;a all&amp;iacute;. Sus palabras no fueron para darme las gracias. &amp;ldquo;Tranquilo cachorro. Este viejo no te va a hacer nada&amp;rdquo; me solt&amp;oacute; a quemarropa. Con esta moneda, continu&amp;oacute; dici&amp;eacute;ndome, tengo asegurado el &amp;ldquo;bebercio y el comercio&amp;rdquo; del desayuno. Pero si tienes un minuto, en compensaci&amp;oacute;n antes de irte al curro te cuento mi secreto para cuando no tengas nada que decir en tu trabajo. Para cuando tengas una de esas reuniones importantes y cuentes algo curioso para ser el centro de atenci&amp;oacute;n. Se quedar&amp;aacute;n con la boca abierta tus compa&amp;ntilde;eros, si es que a&amp;uacute;n tienes alguno. O a tus jefes, si tienes confianza con ellos. Tambi&amp;eacute;n te podr&amp;iacute;a servir para engatusar a tu secretar&amp;iacute;a, har&amp;iacute;a que se pusiera sensible y tierna, al final llorar&amp;iacute;a sin parar y tu para consolarla... Seguro que se te ocurrir&amp;iacute;a algo. Ya me entiendes. Y si quieres algo m&amp;aacute;s fuerte te servir&amp;aacute; para contar mi secreto el d&amp;iacute;a que quieras que tus jefes te despidan para siempre, si te atreves a contarlo pero para ese d&amp;iacute;a tendr&amp;aacute;s que ponerle un final distinto. Tu se paciente cachorro. Tienes pinta de buena gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus risas rodaron por la acera como un torbellino hacia m&amp;iacute;. Envolvi&amp;eacute;ndome como si fueran una red invisible. Estaba atrapado y sus carcajadas sub&amp;iacute;an de tono por momentos. Supongo que en mi rostro estaba escrito mi pensamiento. Si viejo. Lo que quieras. Me has pillado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por momentos se estaba produciendo una extra&amp;ntilde;a simbiosis. Como si toda la mugre de sus ropas, como si todas las enfermedades que su cuerpo arrastrara desde hace tiempo vieran en mi un nuevo hu&amp;eacute;sped. Mi blanco lino iba oscureciendo por momentos. Mis pulmones notaban a cada instante m&amp;aacute;s humo de tabaco y el holl&amp;iacute;n se instalaba en mis arterias. Mi vientre se inflaba segundo a segundo. Notaba como mis zapatos nuevos se cuarteaban lentamente. Algunos hilos retorcidos me colgaban del pu&amp;ntilde;o de la camisa ya. Pero segu&amp;iacute;a all&amp;iacute; atrapado. Con ganas de escuchar su historia. Su secreto. &amp;iquest;Con miedo?. &amp;iquest;Hipnotizado tal vez?. &lt;br /&gt;Pens&amp;eacute; para aliviarme un poco que los guerreros jam&amp;aacute;s utilizan armas tan viles. Eso queda para los charlatanes y hechiceros de las viejas tribus, son los que suelen provocar las guerras, con sus estratagemas m&amp;aacute;gicas e incre&amp;iacute;bles, &amp;eacute;sas terribles e incomprensibles guerras a las que los guerreros siempre, al fin, van a dar la cara y poner el pecho al descubierto. Sus palabras, a pesar de estar envueltas en el enigma, no sonaban a declaraci&amp;oacute;n de guerra m&amp;aacute;s bien eran una ofrenda o un agasajo a cambio de la peque&amp;ntilde;a moneda entregada hac&amp;iacute;a unos instantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi estado general de par&amp;aacute;lisis desde luego que no me impidi&amp;oacute; seguir atento, reconozco que con una cierta desconfianza. Ser&amp;iacute;a condescendiente aquella ma&amp;ntilde;ana de sol plateado. Escuchar&amp;iacute;a su confesi&amp;oacute;n. Total llegar algo m&amp;aacute;s tarde al trabajo con la hipoteca reci&amp;eacute;n pagada no tendr&amp;iacute;a ya m&amp;aacute;s consecuencias sobre la ulcera que me hab&amp;iacute;a ganado a conciencia. El viejo debi&amp;oacute; de notar mi consentimiento y al instante comenz&amp;oacute; a contarme una curiosa historia. Desde luego que parec&amp;iacute;a un perfecto estudio de mercado para quedar bien ante los generosas d&amp;aacute;divas de los despistados transe&amp;uacute;ntes de la ma&amp;ntilde;ana que acababa de nacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cont&amp;oacute; que su vida estaba orientada, exclusivamente a construir ciudades. En realidad yo deduje que m&amp;aacute;s bien a promover su desarrollo y engrandecimiento. Sosten&amp;iacute;a una curiosa teor&amp;iacute;a. El viv&amp;iacute;a con un objetivo que proven&amp;iacute;a del dictado, sin dudas, del divino, del Creador. Su cometido consist&amp;iacute;a en buscar cruces de caminos, curiosa y simb&amp;oacute;lica coincidencia, cruces de carreteras en los distintos lugares que en sue&amp;ntilde;os se le iban encomendando en el tiempo. Era sencillo. Se instalaba, por intuici&amp;oacute;n all&amp;iacute;. En cualquier parte. Y me cit&amp;oacute; el lugar en el que est&amp;aacute;bamos como ejemplo. Junto a las reci&amp;eacute;n estrenadas torres gemelas. Aqu&amp;iacute; mismo. Aqu&amp;iacute; llevo quince largos a&amp;ntilde;os. &lt;br /&gt;Llegu&amp;eacute; una ma&amp;ntilde;ana casi como esta. Supe que era el lugar. No hab&amp;iacute;a nada. Ni si quiera esos peque&amp;ntilde;os diablejos de ni&amp;ntilde;os ven&amp;iacute;an a jugar por este lugar. El &amp;uacute;nico aliciente por las ma&amp;ntilde;anas era contar los coches que pasaban en todas direcciones. O esperar que con la aver&amp;iacute;a de alguno cayeran unas monedas, un trago o lo que fuera. Un maldito lugar de paso. Olvidado de la mano del Creador. Un cruce de caminos sin nombre. Pero tuve paciencia. Al fin me hice el due&amp;ntilde;o de esta rotonda. Al principio ni siquiera exist&amp;iacute;a. Pero pasado un tiempo fue lo primero que construyeron. Esa es la se&amp;ntilde;al divina de los nuevos tiempos. Antes las ciudades crec&amp;iacute;an alrededor de los castillos o de las iglesias, ahora no, ahora crecen alrededor de rotondas bendecidas en secreto por El. &lt;br /&gt;Despu&amp;eacute;s vino la gasolinera ah&amp;iacute; mismo. Hace poco tiempo han acabado construyendo ese maldito sitio donde pican carne noche y d&amp;iacute;a, y hay colas para devorarla sin saber qu&amp;eacute; lleva dentro, est&amp;aacute; siempre lleno pero yo no me quejo donde hay movimiento de personal algo pillo. M&amp;aacute;s tarde el Centro de Servicios Sociales, le siguieron las torres gemelas que est&amp;aacute;n, como puedes ver, reci&amp;eacute;n estrenadas. La cosa se anim&amp;oacute; tanto que decidieron construir un edificio al que llaman &amp;ldquo;Centro Cultural Singular&amp;rdquo;. Est&amp;aacute;n en ello. Lo &amp;uacute;ltimo que he o&amp;iacute;do es que uno de los peces gordos ha dicho que corta el grifo de las subvenciones porque en este pueblo se protesta mucho. En fin hay tienes el esqueleto de la cosa, esperemos que no sigan con la discusi&amp;oacute;n el resto del milenio. A m&amp;iacute; me corre prisa. Un gigante que dicen que albergar&amp;aacute; rincones culturales para todos. A mi me la trae floja, con tal de que tenga una cafeter&amp;iacute;a buena y unos servicios siempre con papel y jab&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;Ya ves soy el due&amp;ntilde;o de esta rotonda. Su creador, gracias a El, lo reconozco. Si no hubiera elegido esta rotonda con su ayuda en uno de mis sue&amp;ntilde;os. Ahora esto ser&amp;iacute;a un desierto, un erial maldito para el resto de los tiempos y desconocido por todos . Y adem&amp;aacute;s y por descontado esos fondos estructurales de los cojones se hubieran ido a otra parte. Aqu&amp;iacute; correr&amp;iacute;a s&amp;oacute;lo el humo de los coches. Y ves. Hoy tenemos un d&amp;iacute;a plateado. Un verdadero ba&amp;ntilde;o de luz y calor que viene de los mism&amp;iacute;simos dioses que est&amp;aacute;n en el cielo. Porque El al fin les ha dejado un hueco ah&amp;iacute; arriba. Estoy seguro de que est&amp;aacute;n todos. Y nosotros aqu&amp;iacute; discutiendo muchas veces por culpa de todos ellos. Estoy seguro que todos los dioses, hace tiempo que firmaron un armisticio pero aqu&amp;iacute; nadie se quiere enterar. A nadie le interesa ese acuerdo, claro. Pero hoy, tu, tu eres el primer gilipollas que me suelta la gallina esta ma&amp;ntilde;ana. Tu te sentir&amp;aacute;s feliz y yo podr&amp;eacute; beber primero, y si me llega dar&amp;eacute; un mordisco a cualquier cosa, que tabaco, tengo de ayer... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El relato del viejo se me iba haciendo cada vez mas insoportable. Reconozco que me ten&amp;iacute;a atragantado. Pero a mi figura hier&amp;aacute;tica, casi p&amp;eacute;trea solo le faltaba la peana y la inscripci&amp;oacute;n. Como si alguien hubiera decidido inmortalizarme all&amp;iacute; mismo, sobre cualquier m&amp;aacute;rmol, para siempre, con el simple t&amp;iacute;tulo de : &amp;ldquo; Como Ejemplo y Homenaje al Trabajador An&amp;oacute;nimo, Primer d&amp;iacute;a tras finalizar Pago de Hipoteca&amp;rdquo;. Mi nuevo conato de iron&amp;iacute;a me hizo pensar que a&amp;uacute;n viv&amp;iacute;a. Pero poco a poco el calor se fue transformando en un fr&amp;iacute;o lento y h&amp;uacute;medo, casi insoportable, por instantes. Para colmo la claridad transparente de la ma&amp;ntilde;ana fue dejando paso a una inexplicable niebla silenciosa que comenzaba a desdibujar todos los contornos m&amp;aacute;s cercanos. Cuando trat&amp;eacute; de otear a lo lejos, al fondo muy al fondo ya no logr&amp;eacute; ver nada. Poco a poco todo se fue difuminando a c&amp;aacute;mara lenta, como si presintiera algo inminente, enigm&amp;aacute;tico, desconocido, y qui&amp;eacute;n sabe que cosas mas, me dispuse a esperar comprendiendo que nada podr&amp;iacute;a evitar. &lt;br /&gt;Para pasar el trance de la mejor manera comenc&amp;eacute; a repasar lo poco que recordaba. Con grandes esfuerzos me hice la firme promesa de permanecer atento de los sucesos que se me avecinaban ya sin ning&amp;uacute;n remedio posible. Rotonda divina. Cruce dictado por Dios. Tremenda m&amp;aacute;quina picadora de carne, con un ruido infernal en turnos de 24h dentro de la tienda de cristal. Cristal tan limpio como el jaspe. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; tanto empe&amp;ntilde;o en limpiar casi enfermizamente, acaso tratan de borrar todas las huellas?, me pregunt&amp;eacute; sin demasiado inter&amp;eacute;s. Mientras chirriaba esa maldita m&amp;aacute;quina tras la niebla espesa y mortecina, yo recordaba alguna cosa mas. Mas cosas. Dos hermosas torres gemelas, antes frente por frente. S&amp;uacute;bitamente se hab&amp;iacute;an arrancado de cuajo de un tremendo salto, recobrando vida celestial. Inexplicable, pero real. Envueltas, ahora, una a la otra. Tanto tiempo esperando este momento, ellas dos. Abrazadas para la eternidad, enamoradas sin remedio, con un abrazo tan libidinoso que ruboriz&amp;oacute; mis pensamientos mas &amp;iacute;ntimos y carnales, mis mejores y m&amp;aacute;s ardientes fantas&amp;iacute;as envueltas de raso y sat&amp;eacute;n. &lt;br /&gt;Y entre tanto esperpento y disparate aparecieron tambi&amp;eacute;n sus atronadoras carcajadas, met&amp;aacute;licas y de cemento armado. Risas de un esqueleto con destino incierto. Unas risas de muerte en vida. De vida interrumpida tras nacer. El gran edificio &amp;ldquo;Singular&amp;rdquo; se re&amp;iacute;a enloquecidamente. Una risa de protesta y de desesperaci&amp;oacute;n... Todo, iba record&amp;aacute;ndolo todo lentamente, sin prisas saboreando cada instante mientras ante mis ojos casi no quedaba nada. Los dos solos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin lo comprend&amp;iacute; todo. Uno frente a otro. El viejo guerrero hab&amp;iacute;a culminado el inquietante proceso. Yo ten&amp;iacute;a pruebas. Se hab&amp;iacute;a despojado de sus miserias. Se le ve&amp;iacute;a, de repente, saludable. Una tierna sonrisa y un aura especial le envolv&amp;iacute;a. No ten&amp;iacute;a alas, pero ya no era un diablo de los nuestros, de los de aqu&amp;iacute; en tierra firme y tirados en cualquier calle. Yo en cambio estaba acabado. Me encontraba en las &amp;uacute;ltimas. Mi aspecto no pod&amp;iacute;a empeorar. C&amp;oacute;mo si se hubieran cambiado los papeles. No le encontraba la gracia de ninguna de las maneras. El viejo guerrero, ahora repuesto milagrosamente, levant&amp;oacute; su mano. No para pedir unas migajas para calmar la sed de Don Sav&amp;iacute;n. Ahora se&amp;ntilde;alaba hacia arriba. Con seguridad, no era una actitud amenazante. Se&amp;ntilde;alaba hacia lo mas alto, al mismo tiempo que con sus manos me dec&amp;iacute;a un c&amp;aacute;lido adi&amp;oacute;s, hasta siempre, cachorro. Ahora me tengo que marchar. Tu ser&amp;aacute;s el due&amp;ntilde;o de la rotonda si quieres. Te la ofrezco. Marcho muchacho. Has sido paciente, comprensivo. Aqu&amp;iacute; tienes tu recompensa... &lt;br /&gt;&amp;iquest;Ser&amp;iacute;a un rito de iniciaci&amp;oacute;n ?. El viejo guerrero me pasa el testigo. El relevo generacional. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; &amp;eacute;l me iba a elegir, precisamente, a mi?. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; hab&amp;iacute;a hecho yo para merecer esto?. Ahora. El primer d&amp;iacute;a que me levanto sin pensar en la maldita hipoteca. &amp;iexcl;Joder!. &amp;iquest;Me estar&amp;iacute;a volviendo loco?. &amp;iquest;Tambi&amp;eacute;n ciego?. Como si alguien hubiera pintado con prisas, pero a conciencia, la espesa niebla con alquitr&amp;aacute;n. Tanta oscuridad y ese maldito olor a progreso, sin control, me noquearon sin piedad, sin saber por qu&amp;eacute;, como a cualquiera de los an&amp;oacute;nimos soldados que a&amp;uacute;n van cayendo desperdigados por ah&amp;iacute;. Sin duda el viejo guerrero se ha marchado para siempre y yo debo de haber entrado en la caverna de la que &amp;eacute;l, por fin, se ha liberado. No veo nada. No hay ruidos. No puedo so&amp;ntilde;ar y tampoco se, con seguridad, si soy yo el que est&amp;aacute; tratando de analizar esta rid&amp;iacute;cula situaci&amp;oacute;n. La oscuridad total se ha vuelto a&amp;uacute;n mas oscura. Cuando el silencio acaba siendo a&amp;uacute;n mas silencio. Y ni me preocupa c&amp;oacute;mo denominarlo. Cuando acabo despreocup&amp;aacute;ndome de todo pensamiento. Acabo haciendo un esfuerzo por comprender que he abandonado el todo. Ahora debo de estar en la nada... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente comienzo a o&amp;iacute;r voces que me hablan muy de cerca. No hay dudas ya, irremediablemente estoy sufriendo alucinaciones. La paranoia se debe estar apoderando de mi. Al principio me hablan amablemente, d&amp;aacute;ndome &amp;aacute;nimos. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; ha pasado aqu&amp;iacute; muchacho ?. &amp;iquest;Era tu compa&amp;ntilde;ero?. Tranquilo, tu est&amp;aacute;s a salvo, se te pasar&amp;aacute; pronto. Sin comprender el significado de las palabras que escucho noto como unas manos est&amp;aacute;n palpando con precauci&amp;oacute;n algunas partes de mi cuerpo, pero no siento dolor alguno. Manso como un cachorro me dejo llevar pero no puedo contestar, ni si quiera puedo abrir los ojos. &lt;br /&gt;Han pasado unos instantes donde escucho movimientos r&amp;aacute;pidos a mi alrededor. &amp;Aacute;giles como gacelas, certeros como el dardo. Tratan de ayudarme, sin saber que estoy bien. A la presi&amp;oacute;n de unas manos, con algo entre sus dedos, le viene un golpe de aire fresco que me entra hacia dentro sin poder resistirme. Dese&amp;aacute;ndolo. Borbotones de puro ox&amp;iacute;geno me limpian por dentro en un instante. Me transportan a un campo de girasoles de la infancia, se me antoja que plagado de verderones en celo. El revoloteo amoroso de sus alas marca una mueca en mi rostro. Siempre me gust&amp;oacute; observar de cerca su cortejo. Me encuentro recuperado y con ganas de levantarme. Cuando abro los ojos lo primero que escucho es una voz firme y segura. El rayo de luz que desprende su placa de identificaci&amp;oacute;n no deja dudas al respecto. Ahora es nuestro. Vosotros hab&amp;eacute;is hecho el trabajo muchachos, dijo aqu&amp;eacute;l agente de polic&amp;iacute;a con tal tono resolutivo que no pudieron menos que contestarle. De aqu&amp;iacute; no nos movemos, podr&amp;iacute;a volver a sufrir una nueva lipotimia. Agente usted haga su trabajo. Nosotros haremos el nuestro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pas&amp;eacute; de ser un ciudadano, al que hace unos instantes le iban a hacer una estatua homenaje en aquella misma acera, a convertirme en el primer sospechoso de aquella muerte repentina. Lo peor, con mucho, fue que no pude mirar al viejo por &amp;uacute;ltima vez. Envuelto en papel dorado no me permitieron acercarme a &amp;eacute;l y de no ser que hab&amp;iacute;a tantas evidencias, y tantos testigos aquella ma&amp;ntilde;ana mi primera llamada de m&amp;oacute;vil hubiera sido para llamar a mi abogado. Cuando lleg&amp;oacute; el Inspector, primero habl&amp;oacute; con el doctor de urgencias tras lo cual se deshac&amp;iacute;a en disculpas. All&amp;iacute; mismo, delante de todo el mundo les jur&amp;oacute; que esta vez del expediente disciplinario no les libraba ni el Ministro. Que no tendr&amp;iacute;an indulto ni en cien a&amp;ntilde;os. Sonaba a monserga de superior, bronca de oficio, para pasar el mal trago por lo grotesco de la situaci&amp;oacute;n. Remat&amp;oacute; el Inspector. T&amp;uacute; hijo Luisito de seis a&amp;ntilde;os, hubiera resuelto el caso en un minuto. &amp;iexcl;Joder!. A este pobre gilipollas le ha matado la cazalla, el tabaco y las pastillas. Lo que no sabe nadie es c&amp;oacute;mo ha durado tanto. El se&amp;ntilde;or, que deber&amp;iacute;a denunciaros, se ha encontrado con el pastel mientras le ofrec&amp;iacute;a una moneda de cien duros. Y vosotros lleg&amp;aacute;is, los &amp;uacute;ltimos y con prisas, sac&amp;aacute;is las pipas y como os cre&amp;eacute;is Jonh Wein, en sus mejores tiempos, me mont&amp;aacute;is este numerito. &amp;iexcl;&amp;iexcl;Anda !... ! &amp;iexcl;Montar en las motos! &amp;iexcl;que si os hago la prueba de alcoholemia se os va a caer el pelo!. No ten&amp;eacute;is escapatoria. Si hab&amp;eacute;is bebido os calzo el paquete por beber. Y si no hab&amp;eacute;is bebido... &amp;iexcl;En qu&amp;eacute; co&amp;ntilde;os estabais pensando!. &amp;iexcl;Y ustedes que co&amp;ntilde;os miran !. &amp;iexcl;Despejen que empiezo a pedir la documentaci&amp;oacute;n. &amp;iexcl;Joder !. &lt;br /&gt;Con un tono mas tranquilo se dirigi&amp;oacute; a mi, por &amp;uacute;ltima vez para decirme las cl&amp;aacute;sicas palabras. Los muchachos con tanto trabajo entre delincuentes, atentados y dem&amp;aacute;s cosas, &amp;uacute;ltimamente est&amp;aacute;n algo nerviosos. Mi respeto y mis disculpas. Muchacho, m&amp;aacute;rchese a su trabajo que a final de mes los vencimientos no perdonan a nadie. Estas cosas no las entienden ni los bancos, ni los jefes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo hab&amp;iacute;a sido casi un sue&amp;ntilde;o. El tiempo lo hab&amp;iacute;a fulminado y no yo. Otro m&amp;aacute;s que ca&amp;iacute;a bajo el solitario sol. Con testigos mudos que se arrastraban hacia sus lugares de trabajo tratando del olvidar cuanto antes aquel desprop&amp;oacute;sito, tan de ma&amp;ntilde;ana. Estoy seguro que muchos no se atrever&amp;iacute;an a contar a nadie lo ocurrido all&amp;iacute;. El doctor lo explic&amp;oacute; mejor que yo. Vete tranquilo ha sido el tiempo, muchacho. La impresi&amp;oacute;n te sorprendi&amp;oacute; y no pudiste hacer nada. Mis sue&amp;ntilde;os hicieron lo dem&amp;aacute;s. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al marcharme, aquella ma&amp;ntilde;ana cre&amp;iacute; sinceramente que mi est&amp;oacute;mago hab&amp;iacute;a dicho basta. En caliente, lo primero que se me vino a la mente fue llegar a mi trabajo, pedir la cuenta y apuntarme a un bombardeo, como se dice en estos casos. No sin antes contarle a mi jefe esta historia. Ya se me ocurrir&amp;iacute;a alg&amp;uacute;n final. Pero la cosa no pas&amp;oacute; de un amago. Aquella ma&amp;ntilde;ana aquello me impresion&amp;oacute;. Si. Pero al d&amp;iacute;a siguiente todo segu&amp;iacute;a en su sitio. Otra bien distinta es c&amp;oacute;mo est&amp;aacute;n las cosas en mis sue&amp;ntilde;os o en los sue&amp;ntilde;os de los dem&amp;aacute;s.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/torres.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533194" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry><entry><title>Manuel.</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/10/Manuel_2E00_.aspx" /><id>http://comunidad.terra.es/blogs/elvecinodelcuarto/archive/2007/05/10/Manuel_2E00_.aspx</id><published>2007-05-10T10:58:37Z</published><updated>2007-05-10T10:58:37Z</updated><content type="html">&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/ancianos.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lleva sesenta a&amp;ntilde;os yendo todos los d&amp;iacute;as desde su cuarto piso, letra D, de la calle M&amp;aacute;rtires Concepcionistas, en el afamado barrio de Salamanca, en el mism&amp;iacute;simo centro de Madrid, hasta el ostentoso Ministerio del Interior para arreglar los papeles de su pensi&amp;oacute;n. Se levanta todas las ma&amp;ntilde;anas a la misma hora, diez minutos antes de las 6 de la madrugada. Se asea cada vez con m&amp;aacute;s dificultad, se viste seg&amp;uacute;n la &amp;eacute;poca del a&amp;ntilde;o, impecable. &lt;br /&gt;Al salir ,antes su esposa, ahora sus hijas, y dentro de poco, al paso que va, ser&amp;aacute;n sus nietas las que le har&amp;aacute;n la &amp;uacute;ltima revisi&amp;oacute;n. Todo correcto... y con el benepl&amp;aacute;cito de la f&amp;eacute;mina en cuesti&amp;oacute;n Manuel se ir&amp;aacute; a resolver sus papeles. &lt;br /&gt;El camino es largo, da var&amp;iacute;as vueltas al parque, saluda en cada vuelta al quiosquero del los peri&amp;oacute;dicos c&amp;oacute;mo si fuera nuevo en el barrio. Se acabar&amp;aacute; sentando en el mismo banco de siempre. Y cuando llegue el funcionario de turno y comience a barrer le volver&amp;aacute; a contar que en cuanto el jefe de negociado abra la ventanilla, le sellar&amp;aacute;n los papeles que lleva en la carpeta azul y de gomas blancas y por fin se har&amp;aacute; justicia con su pensi&amp;oacute;n. La ley es lenta pero s&amp;oacute;lo tiene un camino, siempre inexorable hac&amp;iacute;a el cumplimiento de la misma. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="" src="/photos/elvecinodelcuarto/images/original/banco500.jpg.aspx" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://comunidad.terra.es/aggbug.aspx?PostID=4533176" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>elvecinodelcuarto</name><uri>http://comunidad.terra.es/members/elvecinodelcuarto.aspx</uri></author></entry></feed>
