Sin título.
Y cerró la ventana para siempre.Y dejó al otro lado las voces que pedían caricias para sus cuerpos, aliento para sus almas.
Y la cerró conscientemente de que jamás volvería a verlos. Consciente de que seguirían existiendo a pesar de ella no verlos. Pero cerró la ventana porque en su alma, no cabía ni un gramo más de sufrimiento.