Dejó de llorar

Ceuta dejó de llorar y un sol sonriente salió detrás de las nubes. y yo, como los caracoles, salí a ponerme en contacto con esas calles que me iban regalando recuerdos y emociones que estaban escondidas durante largo tiempo y sólo salen cuando mis piés pisan aquellas calles.

Ya sé que no es la misma Ceuta en la que yo me crié. El tiempo pasa inexorablemente para todos y muchos lugares han desaparecido, dejando paso a una ciudad hermosa, coqueta y presumida, en la que nadie puede sentirse extraño.

Ni por el carácter de sus gentes ni por la calidez del entorno que te arropa y te hace sentirte como en casa.

Ceuta es su orografía.Sus siete colinas que dominan la ciudad. Sus calles llenas de flores. Sus edificios emblemáticos bien cuidados y que al llegar el crepúsculo, se iluminan dándoles mayor realce.

Es su Virgen de África. Es subir al mirador de Isabel II y ver esa querida tierra a tus piés.Es el tapeo y el gracejo de sus gentes. Es irte a Benzú a tomarte un té moruno y contemplar desde allí las puestas de sol más lindas que he visto en la vida.

Es su Semana Santa y la emoción que embarga a los caballas cuando ven bajar a la ciudad al Cristo de Medinaceli. Es "El encuentro" del Nazareno y su madre la Virgen de la Esperanza.

Ceuta es muchas cosas y tiene unos lazos invisibles que tiran de tí y de los que no puedes desligarte mientras vivas.

Todo eso es y será así pero cuando me alejaba en el Ferry, no quise mirar hacia atrás como tantas otras veces y contemplar su imagen hasta que se convertía en una línea en el horizonte.

Por primera vez, la he mirado con ojos de adulta y he comprendido que aunque la ame, mi sitio ya no está allí.

Mi sitio desapareció cuando mis padres la abandonaron por cuestiones de salud. Puedo ir, recordarla y amarla pero mi hogar está aquí. Es la primera vez que llego a Barcelona sabiendo que llego a casa.Que llego a mi hogar. Y eso, me hace feliz.

Malena.

Publicado 10 abril 07 04:54 por eltinterodechina
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