También llora
También Ceuta te puede recibir llorando. Soñando desde hace un mes con una llegada con sol y clima templado y te encuentras con una lluvia que cae con rabia y un viento que te azota sin piedad la cara.
Se me había olvidado que aquí también hay días tristes y desapacibles. Lo que pasa es que cuando vivía aquí, no salía de casa, a menos que fuera necesario y el resto era el calor del hogar, tus padres y mirar hacia el estrecho viendo como caía el agua y las olas del mar se encrespaban con fiereza.
Piensas que no hay derecho. Qué si tú vienes , el tiempo tiene que ser primaveral, para ir paseando por sus calles e ir evocando tantos recuerdos como has dejado aquí de tu paso por esta ciudad.
Hasta los recuerdos se cobijan en algún portal para no mojarse y perder su belleza.
Veo desde la habitación del hotel, la catedral y gaviotas volando bajo alrededor de sus cúpulas. Las palmeras se balancean y sólo caminan con paso acelerado, los transeuntes que necesitan hacer sus actividades diarias.
En tu pensamiento sólo cabe una Ceuta en primavera y con ese calorcillo que se mete en tu alma.
Ya sé que están ahí el monte Hacho y La Mujer Muerta. Ya sé que La Marina está llena de flores y fuentes con música. Ya sé que la Plaza de los Reyes está ahí quieta con su nuevo aspecto.Todo eso ya lo sé. Lo que sé también es que Ceuta está llorando.
Malena.