Pobre Borges
" Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro.............................para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel;de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico........................Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica......................Poco a poco voy cediéndole todo.....................Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre.......Yo he de quedar en Borges, no en mí, pero me reconozco menos en sus libros que en el laborioso rasgueo de una guitarra.................Así es mi vida, una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
No sé cuál de los dos escribe esta página".
Jorge Luis Borges.
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Pobre Borges perdido en su doble identidad. ¿ Quién es quién? ¿ El que escribe? ¿ O el que se deja llevar ?. Ni siquiera sabe cuál de los dos está escribiendo esa página.
¿ Pobre Borges ?. No estoy de acuerdo. Él sólo tiene esa doble identidad : La de Jorge Luis y la del escritor, Borges, reconocido mundialmente.
Pero..........¿ Y nosotros ? . Los ciudadanos de a pié lo tenemos muy mal porque en el conjunto de las interacciones que hacemos diariamente con nuestra sociedad, representamos tantos roles como número de personas interaccionamos.
Tantos papeles a representar que llega un momento que tienes que hacer un acto de fé para asegurarte quien eres en realidad. El que esperan de mí o ese ser que solo sale cuando de noche te repliegas sobre tí mismo, buscando la paz que no has encontrado durante el día.
Quizás tenga razón Borges simplificando la personalidad. Yo soy yo y mi doppelgänger. Ese ser mitológico con mi misma apariencia física pero con una personalidad opuesta. Y es que al final, todos tenemos la necesidad de un doble que compense nuestras imperfecciones.
Malena.