Confidencias en domingo

He hablado conmigo muchas veces, casi cada día. ¿Y quién no lo hace?. Pero hoy he querido coger mi bolígrafo, aquel que me acompaña, del que salen los mayores disparates y mis pensamientos más íntimos y me he decidido escribirme a mí misma. Aunque luego puede que me arrepienta.

Es duro porque puede que salgan cosas que no quiera leer, que me puedan hacer daño, pero no importa. Es una operación a corazón abierto.

El corazón..................siempre he intentado hablar y actuar con el corazón en la mano, pero eso no dá buenos resultados. Estás enseñando tus cartas y éstas se pueden volver contra tí.

¿Ser sincera?. No es un valor en alza. No es utilizar la sinceridad para hacer daño, al contrario, sino para que se te conozca como realmente eres. No funciona. Y es entonces cuando viene a mi mente aquella frase que dice: Eres dueña de tus silencios y esclava de tus palabras. No es rentable. Mejor que adivinen como eres antes que mostrarte diciendo.¡Esta soy yo!. Esto te hace replegarte y levantar un muro que te proteja de las desilusiones que te ofrece el mundo.

Ser feliz. Puedes ser feliz, pero no tienes que demostrarlo. Ser alegre, pero con moderación. Esa felicidad está compuesta por pequeñas cosas: por un día en el que luce el sol y el cielo está azul. Por una sonrisa que no esperabas. Por alguien al que le has podido dar tu ayuda. Por un abrazo o un dibujo que te regalan diciéndote que te quieren. No es difícil ser feliz cuando lo que esperas son pequeñas cosas. Y la alegría es consecuencia de esa felicidad.

Sin embargo, ni ir con el corazón en la mano, ni ser sincera, ni intentar ser feliz, vende. Es mejor ponerte una careta y levantar ese muro a donde no puedan llegar aquellos sentimientos que te hagan perder la fé en el mundo.Puede que mañana lo vea todo distinto, casi seguro, pero estas son mis confidencias en una tarde de domingo. 

Publicado 18 febrero 07 04:43 por eltinterodechina
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