(Os informo que para seguir la historia tenéis la tercera entrega ya publicada. Categoría: LA FABRICA...SION)

El sábado nos levantamos tarde obviamente. Eran cerca de las 14h cuando escuché pasos fuera. Me quedé agazapada en mis mantas, notando la presencia de Rosita en mi espalda.

Cuando dejé de oir, me animé a levantarme. La puerta de la casa estaba abierta de par en par. No había nadie. Se notaba que alguien había desayunado. Pero ni rastro.

Decidí meterme en la ducha y hacer un esfuerzo por "conectar con la realidad", como yo le llamo. Cuando volví, mi compañera de cuarto me preguntó la hora y decidió levantarse. Al poco salió Farala, liada en su manta de cuadros, con las gafas de sol puestas y se sentó en una silla a la puerta de la casita. Mirándola, rememoraba una de las imagenes más famosas del programa "Gran Hermano".

Hacía buen tiempo. El sol lucía con intensidad y la temperatura era muy agradable. Nada del hombre fantasma que había desayunado y dejado la puerta abierta, dejándonos a merced de cualquiera que hubiera pasado por allí. Aunque bien mirado, nadie podía pasar por allí sino iba a cosa hecha.....

Tampoco nos planteamos subir a la parte de arriba y comprobar qué cama estaba vacía. Supusimos que había sido el Trujen porque fue el que más temprano se acostó.

Decidimos adecentar el salón...fregar vasos, recoger porquerías varias de la noche anterior...etc...Al poco llegó Trujen, con su macuto a la espalda...Por físico no es...pero cuando le ví subir la cuesta que iba hacia la casa, le dije a Rosita...mira!!!...Un país en la mochila!!! jajajajajajaja

Max y Andoni se levantaron a las dos horas. Y como a las 5 ó 6h de la tarde, estábamos haciendo brasas en la barbacoa para comer. Uriel venía de camino y fue un milagro que con las indicaciones de Max diera con nuestra idílica casita rural.

Comimos fuera, a pie de barbacoa ya que se estaba genial. Pero en seguida anocheció, y recogimos todo para meternos en casa. YA ESTABAMOS TODOS AL COMPLETO Y LA NOCHE PROMETIA.....

El comienzo de la tarde fue como la noche anterior...Cubatas, fumeteo, pipas, palomitas y chuches varios. Sacamos nuevamente todos los juegos y comentamos con Uriel todas las chorradas del día anterior para que supiése de qué hablábamos en todo momento.

En seguida fue noche cerrada, ya que aunque para nosotros bien pudieran haber sido las 16h de la tarde, el reloj por el contrario, seguía su curso inexorable. Las agujas marcaban las 23h de la noche. La verdad sea dicha, que se echaba en falta la audacia y la energía de Uriel. Es el complemento perfecto para Max y además, es de esas personas que cuando faltan, se nota mucho su ausencia.

El Trujen no tardó en decir que se iba a la cama...sin cenar...En un principio no nos sorprendió su decisión, máxime cuando casi teníamos el copioso almuerzo todavía haciendo la digestión. Además, era el que más temprano se había levantado. Le dimos las buenas noches, y lo seguimos con la mirada hasta que se perdió su imagen subiendo por la empinada escalera de madera de pino hacia su cuarto.

Estábamos solos. Tres chicos y tres chicas. Tan diferentes y parecidos a la vez.

Yo empecé a sentirme mal, y le dije a mis compañeros si me dejaban un hueco en el sofá-cama. Estaban Rosita, Uriel y Farala. No tardaron en hacermelo, pero claro, me lo dejaron en el lado más próximo a la chimenea, con lo que enseguida comencé a tener mucho calor. Me quité la chaqueta de lana, y me quedé con una camiseta de manga corta. Aunque seguíamos hablando y riéndonos, noté como Uriel (a mi izquierda), miraba con el rabillo del ojo, mi generoso escote. Intenté no hacerle caso, pero yo notaba que cada vez era más descarado y cada vez que me hablaba su mano terminaba en mi muslo. Farala se fue al WC, y Andoni y Max estaban poniendo unos cubatas, cuando de pronto, y riéndonos de una de las ocurrencias de Rosita, Uriel me miró, se acercó y me besó.

 Yo no lo tomé a mal. No es la primera vez que Uriel y yo, (o Max y yo o los tres), nos hemos besado. Eso sí, nunca habíamos pasado de ahí. Aunque bien es cierto, fue en otra noche de borrachera que habíamos salido de cena. Pero en éste momento, nadie se había dado cuenta. Sólo Rosita, sentada en el otro extremo del sofá, había girado la cabeza al darse cuenta que Uriel había estado más de un minuto en silencio (cosa que no es nada habitual en él).

Una vez todos juntos, surgió el tema estrella...EL SEXO. ¿¿¿La verdad??? Creo que es el único tema que surge en una reunión de amigos pasados 20 minutos (jejeje). La televisión apoyaba la moción. Debido a la hora que era, comenzaron a emitirse programas de alto contenido sexual. La única que se siente mal en este tipo de comentarios es Farala. Suponemos que es la edad, o que todavía no nos ha cogido confianza, ya que cuando vimos a una rubia escultural engullir la hermosa verga de su partenair, exclamó...Uuuuyy, qué asco!!!...a lo que todos dijimos a coro...¡¡¡¡Síiii, y qué asco más ricooooo!!! (jejejejeje)

Seguíamos con el tema, cuando Uriel se giró hacia mí, y en presencia de todos, volvió a besarme...todos se quedaron mudos, y cuando se separó de mis labios, dijo...¿véis? Esta hada es hielo...el trabajo te está cambiando Elly...y me guiñó un ojo. Rosita, le dijo...a lo mejor si lo haces otra vez, se derrite el hielo....Y cuando Uriel volvía a buscarme la cara, Rosita se levantó y se nos unió.

Yo tenía los ojos cerrados. No sabía a quién besaba en cada momento ni a quien tocaba, pero es cierto que poco me importaba. No escuchaba al resto de mis compañeros hablar. Sólo oía nuestras respiraciones fundidas en una sóla. Empecé a sentir mucho más calor...pero ya no era el del hogar. Alguien apagó las luces y nos levantó del sofá. Lo convirtieron en cama. Podía ver las sombras de cuerpos abrazados, otros quitándose la ropa. Alguien me abrazó por la espalda y empecó a recorrer mi cuello con su lengua. Sus manos acariciaban mis caderas. Otra persona se me puso delante y comenzó a besarme mientras rozaba mis pechos...Cada vez notaba más manos y más labios por mi cuerpo...Pero no me importaba...Nada me importaba...Sólo quería dejarme llevar, recibir placer de quien fuera, dar placer a quien fuera...No había hombres...no habían mujeres...sólo cuerpos desnudos deseosos del más puro de los placeres...y el primero el mío.

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 El Elly-finde acabó bien. El domingo nos levantamos más temprano que Trujen. Recogimos nuestras pertenencias, limpiamos la casa y comimos a una hora decente. Por supuesto, otra vez barbacoa. A eso de las 17h de la tarde llamamos al dueño. Se presentó allí en media hora. Dió un par de vueltas con su mujer por la casa. Todo en orden....¿Os lo habéis pasado bien?, preguntó....Repetiremos seguro!!, fue nuestra respuesta.

Besitos desde el País de las hadas.

Elly