martes, 23 de enero de 2007 21:57
ellylon
Duda Postexistencial II
Alaaaaaaaaaaaa!!!!...¡¡¡qué revuelooooo!!!!
Un poquito de por favor que ya sigo la historia!!!!! jajajajajaja (a ver si hoy la acabo o me dejan acabarla....)
Bueno. Pues llegamos a la casita...no muy grande cierto, pero acondicionada con todo lo necesario. Era rústica..rústica...rústica...Las cortinas me recordaron a esos chaquetones que venden los sudamericanos...con bordados multicolores...o mejor!!...parecían las faldas del traje regional de Méjico!!! jajajajajajaja...
Cuatro habitaciones y 3 camas de matrimonio...la cocina con todo lo necesario, un cuarto de baño, despensa, y una mesa de comedor de madera maciza tan larga, que bien podías hacer el anuncio aquel del limpiador de muebles de un extremo al otro....de echo le dije Farala..."Tu pasa el pronto y yo el paño"!!!!! jajajajajajajaja
El dueño de la casa nos enseñó dónde estaba todo lo que podríamos necesitar, recogió el dinero del barril de cerveza que nos había instalado (35 litros) y el dinero de la fianza. Mientras guardaba en su cartera 150 eurazos, nos dijo que el domingo le llamáramos después de comer y recoger (sin prisas, aclaró), para decirle a qué hora venía a por las llaves. Repasaría que no hubiéramos ocasionado ningún desperfecto, y si así era, nos devolvería la fianza. Como ejemplo nos contó, que no hacía mucho, unos inquilinos ocasionales habían quemado el hule de la super-mesa, poniendo encima algún cazo/sartén todavía caliente. Lo sintió en el alma, pero les cobró 20 euros de la fianza que era lo que le había costado dicho hule.
Ni os cuento el cachondeo que hubo esa noche, y el resto del finde con el dichoso trozo de tela plastificada. Casi lo hicimos nuestro icono. Bueno, "casi" no. Lo hicimos. Le dimos tanto mimo y cuidado, que ya hartos, el sábado por la tarde, lo quitamos de la mesa y lo escondimos para que no le pasara nada.
Lo siguiente fue descargar las maletas, el habituallamiento, colocar la comida en el frigo, y encender el horno de leña para intentar hacer unas pizzas congeladas para cenar. Amablemente, el dueño ya nos había encendido la chimenea, así que la casa estaba con una temperatura perfecta. Lo malo de todo eso, es que el horno de leña y el serpentín de cerveza se encontraban en una habitación aneja a la casa, y debías salir fuera para mirar cómo iba el horno. Aunque ya aprovechabas y te echabas una cervecita!!! jejejejejeje.
No sé si fue la rubia o que hacía realmente buen tiempo fuera, pero estábamos genial.
El caso es que conseguimos después de 2 horas comernos unas pizzas que bien podían haber servido para tiro al plato de lo duras que estaban...pero estábamos orgullosos de Rosita por su esfuerzo en sacar la preciosa campera que lleva dentro encendiendo la leña....Nuestro compañero austríaco la ayudó...de hecho, cada vez que salía después de cenar en busca de leña, nos imáginabamos que iba a por el hacha, y que en la oscuridad de la noche, aparecería su cara desfigurada por la locura a través del cristal de la ventana, y buscábamos escapatorias dentro de la casa, pero se reducían a la chimenea (os recuerdo, que estaba encendida), el frigorífico o debajo de la cama...así que estábamos muertos.
El resto, pues risas a go-gó...nos llevamos el karaoke, las cartas, los dados para jugar al "mentiroso", el tabú...era preciso ya que el finde era de enclaustramiento total. Y no es por echarme flores, pero mi equipo, fue el que ganó siempre al tabú. Andoni tiene el Wikipedia metido en su cabeza y con lo que a mí me gusta hablar.....jajajajajajaja
El primero que se acostó a eso de las 4 de la mañana fue Suben-estrujen-empujen-bajen.