Nunca os he hablado de mi suegra, pero el título de esta peli refleja fielmente cómo me he sentido desde el principio con la familia de Mario. Nunca me he sentido integrada.
Supongo que si esto de los blogs, me hubiera pillado hace unos años, en vez de haberlo titulado "Yo, yo misma y demás fauna", se habría llamado " LA BRUJA DE MI SUEGRA".
En el post de hoy, vais a leer a una Ellyllon rencorosa, resentida, y harta de ser buena. Pero me da igual. Yo soy yo y mis circunstancias como decía aquél (y no fue Raphael jejejeje).
Pero es que se acerca uno de esos momentos del año, en que las reuniones familiares se imponen y yo con mi familia política lo justo. Y para que me entendáis bien, os contaré un poquito el porqué de todo esto (si puedo resumir, que ya sabéis que es el UNICO de mis defectos...jejejejeje).
Mario es hijo único, (a que ya váis pillando el tema???? jajajajaja). Pero aclaro algo, es el único varón y el mayor. Después de él, nacieron tres niñas. Pero eso, la verdad es que para la mayoría de cosas, es un dato que sobra, porque es que para TODO, parece el único.
Y conmigo, mi suegra nunca pensó que ganaba otra hija, sino que perdía un hijo.
Todos (o ella) pensaban que Mario nunca se echaría novia. De hecho se lo decían a menudo, porque su vida se limitaba a trabajar mucho, salir con la moto, y quedar con algunos amigos de vez en cuando. Creo que es lo que hubiera deseado mi suegra, tenerlo metido bajo sus faldas toda su vida. Pero mi mala suerte se acrecentó, cuando pude ver que Mario también era el típico madrero: mi madre es una santa, pobrecita, está sola ¿?¿?, es muy buena, mi madre nunca miente, solo quiere ayudarme, se lo debo todo a ella ......aaaaaaaaaaaaaggggg...no podía ni puedo con eso!!!.
Intenté ganármela. Demostrarle que era buena para su hijo, que podía hacerle feliz...detallitos en días señalados, cuando había que hacer algo, yo era la primera, cuando quería desahogarse de los problemas con mi suegro, intentaba darle buenos consejos y apoyarla...pero nada de eso fue suficiente.
Dicen que "no hay mayor desprecio, que no hacer aprecio", ...y en esas estaba yo...intentando no hacer caso del daño que sus palabras y sus actos me hacían.
Pero, su madre me hizo la vida imposible casi desde el minuto cero. Ahora eso sí, con mucho arte, ya que buscaba las ocasiones en las que yo no tenía testigos para corroborar el daño que me hacía (y menos su hijo). Así que como Anthoni Blake, todo era producto de mi imaginación. Incluso, llegué a enterarme que iba hablando mal de mí por todas partes, lo único que me consoló, es que ella no sabía que la mayoría de gente, me conocía a mí (y a ella), y no creían nada de lo que ella contaba.
Pero yo calladita con Mario. Nunca le dije nada. Su madre tenía mucho arte y se le daba (y da) bien ir de víctima, así que siempre que salíamos de su casa, encima la bronca era para mí, porque su madre a escondidas le había comido la cabeza. Nos llamaba a todas horas, estuvieramos en el cine o en la playa, de compras o follando, fueran las 12h de la mañana o las 12h de la noche...solo para saber qué hacíamos ...
Y así durante muuuuuuchos años, donde el rencor y el odio, se apoderó de mí. Pensé en hablar con ella a escondidas de Mario, y aclarar las cosas, pero pensé que una vez más ella podría darle la vuelta y ponerle a él en mi contra sin remisión. Llegué a la conclusión que era el propio Mario quien debía tener la conversación con ella ¿pero cómo? El estaba ciego, incluso en una ocasión le dió un ultimatum a nuestra relación!!!!
.....Hasta que...
Hasta que me cansé de llorar a escondidas porque mi suegra no me quería. Hasta que veía cómo mi suegra estaba cada vez más presente en mi relación con Mario y éste siempre tenía disculpa para ella. Hasta que después de cada conversación con Mario, que empezaba con un ¿qué te pasa con mi madre?, me daban ganas de salir corriendo o darle una patada en el culo y meterlo debajo de la mesa camilla de su casa....
Y hasta que decidí buscar planes alternativos y pasar el menos tiempo posible en su casa, porque yo quería a Mario, y no iba a permitir que su madre me alejara de él.
Entendí que mi lucha no era sólo contra uno, sino contra dos. Así que yo, toda diplomática, porque era y es su madre, y madre no hay más que una y a tí te encontré en la calle, intentaba tener mi vida con Mario.
Pero claro, se notó. Pasamos de ir a comer dos domingos al mes, a no ir ninguno, o estar meses sin aparecer los dos por allí. Se notó que desviaba las conversaciones sobre su madre, porque yo ya estaba muy dolida y no quería soltar nada que le hiciera daño a él.
Así que su madre, volvió a su papel de víctima con él. Y yo ya no pude aguantarlo más y exploté. Eligiendo las palabras para no hacerle daño, pero exploté. Eso sólo fué hace cosa de dos años.
Me uno con su familia sólo en ocasiones. El habló con su madre pero no defendiéndome, ....no..., sólo explicando un poco por encima el porqué yo actuaba así. Ella le dijo que si me había hecho daño lo sentía, pero el caso es que yo ya no la quiero, y lo que es peor, creo que nunca la querré.
Sé que parte de la culpa es mía por no haberle comentado al principio a Mario cómo me sentía, pero tenía mucho miedo por el amor que él siente por ella. También sé que parte de la culpa es de Mario, por no haber sabido lidiar esta batalla, en la que su madre lo había puesto en medio, y él no había sabido ponerla en su sitio, porque el amor hacia mí, no tenía que ver nada con el amor hacia su madre.
Pero el caso es que ya es tarde. Hace unos meses una de sus hermanas fue mamá, y yo no siento que ese bebe sea mi sobrino. Me entristece esta situación, y aunque cuando veo al niño juego con él y me muestro cariñosa, pienso que es porque yo soy así con todo el mundo y con todos los niños a los que veo, pero no porque este niño sea algo especial para mí.
Ahora llega Navidad. Las hermanas de Mario (las dos mayores) están organizando cenas y comidas por doquier, y os juro, que me pongo mala, pero literalmente, al pensar en pasar más de 4 horas con todos juntos. Yo ya no organizo nada en casa para su familia, me cansé de que a ninguno le viniera bien hora y día, pero en cambio teníamos que ser los primeros en acudir a cualquier reunión familiar fuera en casa de mi suegra o de mis cuñadas. No venían nunca a visitarnos (ni vienen, aunque sigan culpándome de un alejamiento que siempre ha sido promovido por mi suegra, aunque ellos no lo sepan) y Mario siempre está con que tenemos que ir.
Lo peor de todo, es que Mario y yo discutimos siempre por ellos, porque cuando una de sus hermanas nos invita a ir a una comida y yo cortéstemente digo, que en unos días se lo confirmo, el ya está con el hacha de guerra levantada, diciéndome cosas, como que ...porqué has dicho que NO vamos???...Mario, yo no he dicho que NO, sólo he dicho que tengo que verlo....pero qué tienes que hacer????...oye, que yo tb tengo madre y sabes cómo está la situación.....
Yo sé que a él le duele todo esto, pero os juro que es superior a mis fuerzas juntarme con ellos (ni con la madre, ni con las hermanas). Y aunque al final lo hago por Mario, paso el peor de los ratos de mi existencia y encima él no lo valora.
Besitos para todos desde el País de las Hadas.
Elly 
P.D.1.-Nunca había desnudado mis sentimientos en este blog, como hoy. Sé que hay suegras encantadoras, y suegras que son como una segunda madre. La mía no. Siento que veáis esta parte de mí, pero ahora mismo es lo que siento.
P.D.2.- Por cierto, el cactus de la foto se llama "Asiento de suegra" o "Silla de suegra"...os juro que tengo uno bien hermoso en mi terraza y que lo compré cuando todavía no sabía cómo se llamaba........TA DE GRANDE EL JODIOOOOOOO!!!! jejejeje