viernes, 22 de septiembre de 2006 23:03
ellylon
Yabadabaduuuuuuuuuuu
Hoy os hablaré de más fauna de la ofi. De mis tres mosqueteros. De mi trío calavera.
No son ni más ni menos que Uriel, Andoni y Max.
Uriel es un díscolo de cuidado. Como decía (o cantaba) Agosto Catedrales, es un truhán y un señor. Positivo la mayoría del tiempo es de una ciudad vecina de la misma provincia con la que siempre ha habido gran rivalidad. Supongo que será porque se siente en inferioridad (numérica) ante el resto de la oficina, pero se crece cuando habla de cualquier cosa de su localidad, porque siempre es mejor que la nuestra en todo. Aunque Uriel pueda parecer excéntrico y creído, tiene un fondo muy noble y lo único que le pasa es que le gusta ser la pimienta de nuestras vidas en el curro.
Andoni es el cabecilla. En todos los sentidos. Jefe de uno de los departamentos que cohabitan con el mío y jefe de Max, es negativo la mayoría del tiempo. El se cansa en explicarme lo que todos los que ven la botella medio vacía, ... lo único que hago es ser realista. La verdad es que tiene muchos años de experiencia en la empresa y sabe por dónde van a saltar las viejas glorias como él (aunque es jovencísimo, vamos, de mi edad)jajajajaja. Además, imita a Gabriel (nuestro jefe) al dedillo. Tiene unas anécdotas divertidísimas de Gabi, que aunque las recuerdo con gran nitidez, me encanta que me las repita de vez en cuando. Es un gran profesional en lo suyo, además de que no se achanta ante lo desconocido y todo lo que se propone lo consigue. Tiene un humor sarcástico que a mí me encanta.
Y Max…bueno, MAX. Le va en el nombre. Es el grande.
Su relación conmigo se basa en cabrearme y picarme, porque él es lo max-imo. Me río hasta la saciedad con él, porque tiene una de esas mentes rápidas capaces de quedarse contigo ante tus ojos, con alguna respuesta que no esperas. Encima, tiene arte para hacerlas serias, y no es la primera vez que me sorprendo diciéndole…¿lo dices en serio? Y al instante él se parte de la risa. Va por el mundo diciendo que él es dueño y señor de todo (lo hace de broma, obviamente) y es con el que más discrepo después de Pelucas en casi todo. En la hora del café no es raro que los últimos que nos quedemos delante de la máquina seamos él y yo, discutiendo sobre cualquier tema. Los demás se van aburridos y nosotros nos miramos pensando que a veces nos parecemos a los actores del Camera Café.
Esta semana ha sido rara. El papá de Uriel falleció la noche del domingo al lunes, y le echábamos de menos en la ofi. Sobre todo Max ya que se han convertido en uña y carne.
Pero hoy ha vuelto y ha sido como si no hubiera pasado nada. Supongo que sin proponérnoslo, queríamos hacer su incorporación de lo más normal. Ya que si actuábamos de otra manera, cabía la sospecha de que no hubiera sido lo que él querría.
Nos hemos ido a comer juntos los cuatro y también se ha venido otro compañero, Tono, la nueva incorporación en el dpto. de Andoni.
Según me cuentan Max y él, a veces lo escuchan hablar sólo y poniendo muecas, tanto de sorpresa y/o incertidumbre por algo que ha descubierto en su lectura o en su trabajo. Como si fuera el personaje de un cómic. La verdad sea dicha, si tuviera que buscarle su alter ego en el mundo de los dibujos animados, físicamente este chico me recuerda a Pablo Mármol, el de los Picapiedra. Además su coche me recuerda al troncomóvil.
Sólo le faltaría tener un niño que se llamara Bam Bam y que pagara la comida con petrodólares (aunque creo que no cotizan en Bolsa).
Todavía estudiando en la universidad, creo que este es su primer trabajo. Y el chico debe de andar perdido. Bueno, lo está seguro. Ayer estuvo 15 minutos al lado de la fotocopiadora parado. Yo no sabía si estaba pensando o si estaba durmiendo y la había confundido con la máquina del café y esperaba que le sacara uno con leche, pero como estaba atendiendo llamadas, no pude preguntarle si le podía ayudar en algo.
Cuando cuelgo el teléfono, le oigo preguntarle a Pelucas…oye, ¿la fotocopiadora tarda tanto en calentarse? (la maquinita tiene ese dispositivo de ahorro de energía que cuando estás un rato sin usarla, ella mismita se pone en Stand by).
A lo que mi compi, le responde…NO.
Como mi niño es tan servicial (cuando quiere, claro), se levantó a ver qué le ocurría a la dichosa máquina y se quedó muerto cuando vió, que en la pantalla LCD ponía con letras bien grandes…CARGUE PAPEL – BANDEJA VACIA…..
Mis carcajadas y las de Pelucas se podían oir hasta en el último rincón de la fábrica.
Y hoy le ha tocado con el fax. Se ve que Tono está peleado con todos los artilugios con más de una tecla o que su mecanismo sea más complicado que el de un sacapuntas. Como estoy de espaldas no le había visto, pero como este chaval es tan paciente, imagino que llevaba plantado allí como media hora.
Va y me dice así como de pasada…Ellyllon, he pasado 5 veces estos 10 folios al mismo nº de fax y no me sale el reporte…(no sé porqué, pero se ve, que eso de que sea la que más cerca se sienta del maldito fax, me convierte en el técnico de mantenimiento del aparato y hasta en repartidora de misivas y reportes olvidados.
Es más, si le ocurre algo al dichoso cacharro, seguro que yo lo sé, porque debe ser como hijo mío ya o algo parecido)....Total, que le digo a Tono…a lo mejor lo tienen ocupado y el nuestro estará remarcando hasta que pueda pasarlo, ya que guarda en memoria…aaaaahhhmmmm (sonido de Tono asintiendo)….a los 5 minutos me pregunta….esta luz roja que parpadea insistentemente ¿no tendrá nada que ver en que esto tarde tanto no?......y se me ocurre responderle…..¿le queda papel al fax para imprimir o está vacío?.........
.......JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA….os podéis imaginar la respuesta , verdad?.
Pues eso, que yo no sé si este chico ha salido de algún lugar remoto donde el progreso informático no ha llegado o sí la industria papelera se ha conjurado para hundirlo en la miseria.
En cualquier caso, he de decir que tiene aspecto de buen tío. Sólo habrá que darle tiempo para que se familiarice con el personal … y claro, también con la tecnología punta.
