miércoles, 20 de septiembre de 2006 22:33
ellylon
Tina y mi primer día
Hoy tampoco he podido quedar con mi amiga Tina.
La verdad, es una suerte tenerla como amiga, ya que vale por mil conocid@s. Y es la única que me ha demostrado estar siempre que la he necesitado. Además sus consejos siempre han sido muy importantes desde que la conozco. Creo que nos llevamos muy bien porque somos muy parecidas en la forma de ser.
El caso es que el lunes hablamos para quedar y vernos hoy. Pero lo que siempre nos pasa. Desde que dejamos de trabajar juntas, nuestros horarios son muy diferentes y además incompatibles.
En esta ocasión ella necesitaba mi consejo sobre un asunto....el mismo asunto que colea desde unos meses. Y no es otro que Lolo.
Tina es de esas chicas que tienen muchas cosas claras en esta vida. Pasa por tu lado pisando fuerte, y es imposible que no te gires a mirarla. Además de que su aspecto es para ello, ya que la verdad, además de simpática, extrovertida, muy inteligente (sobresale de la media), irónica, trabajadora y otras muchas cualidades, tiene un físico de escándalo (chicos...es soltera). Pero el caso es que esta vez, asombrosamente, era ella la que necesitaba mi ayuda.
Me ha adelantado algunas noticias nuevas por teléfono, pero la verdad es que tenemos que quedar. Echo de menos nuestras risas y nuestro tiempo de confesiones.
Espero verla el lunes que viene y me ponga al día…si no pasa nada, claro.
Y cambiando de tercio: hoy es mi primer día. El primero en una larga lista de días que como decía Super-ratón son ….hasta el infinito y mucho maaaaaaaaaaass!! (sí, lo sé, dejo en evidencia mi edad, pero la verdad, es que me da igual, me siento muy bien con ella jajajajajaja).
Os estaréis preguntando de qué es el primer día, supongo. Pues de ponerme a dieta. Esa dieta que te tiras un montón de tiempo diciendo que la tienes que empezar y que nunca viene bien, porque llega el verano y los helados y las cañas en la plaza de tu ciudad, o porque llega semana santa y con ella el buen tiempo y los tapeos los fines de semana, o porque llega Navidad, y tu madre te quiere endiñar cada vez que vas los polvorones y los mantecados que todavía guarda, desde que en las navidades del año anterior se las diste de la cesta de tu trabajo.
Va a ser un camino arduo y difícil (a ver sino el dolor de cabeza que tengo hoy, y aun así estoy aquí escribiendo jajajaja)….pero sé que lo conseguiré.
Os iré contando cómo me va, no es la primera que hago, pero sí la segunda que tomo en serio. Espero no defraudarme a mí misma porque pienso echarle muchas ganas.
En fin, un besito para todos, en especial a quien tenga olvidado. Seguro que sabrá que no es tal el olvido, sino todo lo contrario. 