Lo que yo os diga. Es la conjura de l@s peluquer@s.
Una de las cosas que tenía que hacer esta mañana, era pasar por la peluquería donde trabaja la novia de un compañero…el pelucas…ya os hablé de él. El caso es que os aclaro que no le llamamos pelucas por la profesión de la novia, sino porque su nombre lo pone a huevo. Se llama P. (inicial de su nombre el cual me reservo) y Lucas de apellido.
El caso es que todo empezó ayer por la tarde, cuando de manera irónica comenté que debía llamar a algún gabinete de estilistas famosos para arreglar el nido que llevaba en mi cabeza.
No tardó 3 segundos en marcar el teléfono de su novia para pedirme cita. Yo gritándole desde mi mesa que tenía muchas cosas que hacer y que no sabía si podría ir (era cierto), pero le oí decirle a la novia…anda, ahora se ha rajao…y la verdad, me dio lástima, así que le dije que iría.
Y la verdad, no sé porqué no me impuse más…porque ahora tengo lástima de mí.
Yo antes tenía una peluquería fija donde iba siempre, pero al mudarme, la verdad, es que paro en aquella que me pilla de paso y entro. Soy tan facilita de peinar y cortar, que sólo pido cita cuando en alguna ocasión he querido cambiar el color de mi pelo (aunque ya hace tiempo que ni eso).
Así que me voy esta mañana, pensando que sería muy rapidito. Llegar, lavar, cortar y a seguir con las tareas. Qué equivocada que estaba.
Nada más entrar a la peluquería (puntual, porque yo soy así), veo a Macarena (la novia de mi compi), haciendo un recogido a una adolescente que supuse iba a alguna boda. Un chico mejicano, compañero de Maca, le sostenía una caja con numerosas horquillas apoyado en uno de los ventanales que dan a la calle. Su compañera Lidia contestando un sms en el mostrador con el móvil en la mano y cara de aburrida. Y una señora rubia con un potingue pegajoso alrededor del rostro, tapando las raíces del color natural que su pelo había hecho al crecer, y más potingue encima de las cejas. Dios … que susto que me di al verla !!!!
La peluquería muy moderna, muy fashion, y con 18 asientos para clientes libres. No es broma. Habían 20 puestos en total con su espejo, secador y demás y sólo dos estaban ocupados como he comentado.
Además, dan cursillos de peluquería allí mismo. Espero que no sólo enseñen que las que vamos a que nos adecenten un poco sí que tenemos toda la mañana para perderla en un sillón, ojeando cualquier revista del corazón y oyendo cotilleos de personas que ni conocemos. Si no, me declaro en huelga de pelos caídos

Me dice…pasa, pasa Ellyllon, siéntate un momentito!!!...y yo he pensado ¿en cuál de las sillas?. Maca parecía que no tenía prisa en poner horquillas. Mirándola, parecía que un minuto eran 300 segundos. Pero me he animado pensando, que ya que habían dos peluqueros más a parte de ella, me tocaría enseguida.
Lidia con su cara de aburrida ha dicho que se iba a por el almuerzo y ha vuelto con tres bocadillos tamaño submarino y se ha vuelto a esconder tras el mostrador.
A los 20 minutos, cuando Maca ponía la última horquilla y le plastificaba el pelo con laca a la chica, me pregunta ¿qué te vas a hacer?...y yo con los ojos abiertos como platos y gritando por dentro ya me toca, ya me toca…digo…nada, cortarme un poquito las puntas. Y dice ella….bueno, pues ponte ahí que te vamos a lavar el pelo.
Allá que me voy yo, mirando de reojo los dos relojes que decoran la sala y pensando que en media horita estoy en la calle. Ilusa de mí.
Desde mi puesto observo a la cara de aburrida dar buena cuenta de su submarino como si fuera lo último que iba a comer ese día, aunque la verdad, es una de esas privilegiadas que no se sabe dónde meten lo que comen. Entra un chavalín con rizos de angelote preguntando que si le podrían cortar el pelo. Lidia, bocata en mano, le dice que se pase en 20 minutos (¿tanto va a tardar en comerse el bocadillo? Pienso yo..cógelo ahora!! Eso no es profesional, mujer, si encima te está viendo lo que haces y que está la peluquería vacía, que no es que ha llamado por teléfono el chaval….).
Maca se va a un rincón donde la veo preparar con mucho estilo, estilo de bruja preparando una pócima, otro mejunje para hacerle unas mechas a la señora rubia de las cejas con pegotes. Y el mejicano va a tomarse también su bocata, que para eso son las 12h y pico y se lo ha ganado ¿suministrando pasadores para el pelo? ¿?¿?¿?¿?¿?
En fin que ahí me tenéis a mí, sentada, con cara de "yosoloqueríacortarmeunpoquito"  y pensando que porqué no me metería en la primera peluquería que pillé esta mañana.
15 minutos para poner mechas, y cuando termina y vuelvo a hacer palmas con las orejas pensando que ya me toca, Maca se sienta al lado de sus compis a comer su almuerzo, comentando que desde esta mañana no ha parado de currar y que tiene hambre. Hombre por dios, he visto tortugas andando más rápidas!!!!! Comprate el vídeo ese de corte de pelo rápido escrito por Eduardo Manostijeras.
En fin, que se ve que mi cabeza ha empezado a echar humo, y ha debido darse cuenta, cuando le ha dicho a Bepo (el mejicano), que empezara a lavarmela.
Bieeeeeeeeeen. Con agua fría y a presión que sino no se extingue este cabreo, por favor.
Allí el tiempo pasa muy despacio. Quisiera verlos a ellos en el puesto de Pelucas o el mío. No duraban ni una hora en mi oficina. Supongo que por eso se han hecho peluqueros.
La verdad, Bepo (no sé de dónde le vendrá el apodo o el diminutivo) se ha esmerado con mi cabeza. Es curioso ver a un sudamericano gay. Nunca conocí ninguno, solo a Boris. He tenido amigos gays sí, pero españoles.
Ayer, el novio de Maca, me comentó que hoy tenía una boda a la que no le apetecía nada ir. Y esta mañana en la peluquería, las chicas no paraban de hablar de la boda, de las novias y todo eso.
Mientras Bepo masajeaba mi cuero cabelludo, ha entrado una chica. Era la novia de esa boda a la que van a ir. Eran las 12 y media, y yo he pensado que como la empezaran a hacer el moño antes que a mí me cortaran el pelo, me iba a dar algo.
Va a venir tu madre (la de la novia) a peinarse, ¿no?...SI…¿A qué hora te casas?...A las 6 de la tarde…(mmmmm….esta no llega ni a su propia boda, que lo digo yo).
Menos mal que la novia se ha ido a hablar con la rubia, la del tinte (que creo que está invitada también), y cuando Bepo ha terminado conmigo, y Maca con su bocadillo, me ha pasado a una de las sillas para cortarme el pelo….uy, no encuentro mi navaja!!!... (nooooo, por favor, mira que voy a Albacete en un pis pas y te traigo la mejor…pero córtame ya , que quiero irmeeeeeeeeeeee ).
Como podéis suponer, me ha cortado lento, pero seguro. No ha necesitado secarme porque mi mala leche ya había calentado la cabeza y secado mi pelo.
Así que paso por caja, pago y me largo. Hasta nunca más, claro. Porque aunque el corte está bien, no quería que me cortaran tanto…grrrrrr……….
(El niñito ( o la madre del chaval) se ve que los conoce, y mientras yo estuve allí no apareció a cortarse sus preciosos rizos de oro). 

El caso es que la próxima vez me voy al pueblo, que mi prima también es peluquera. Aunque como sólo peina a las señoras de allí (la tía ascensión, la nena del Ignacio y compañía), me veo que salgo peinada a lo Salomé en Eurovisión y cantando "desde que me peinaste ya no vivo cantando EEEH vivo soñando EEEEHH…… "



Lavar y secar……………….….6 euros (y una hora)
Lavar, cortar y secar……….…10 euros ( y hora y media)
Lavar, tintar, cortar y secar….. 20 euros (y me da miedo pensar a qué hora se fue la rubia)
Para todo lo demás…………… MASTER CARD ( o la primera pelu que pilles)