En busca de la felicidad II
¡Aquí estoy de nuevo!
Pues bien, no se por donde empezar. Si creeríais que soy de las que nunca me quedo sin palabras… ¡pero si!
Para seguir con este post no voy a poneros lo típico de que mi sueño es ser feliz y formar una familia y todo eso…claro que me gustaría, pero tengo un montón de cosas más en esta cabecita.
Quiero vivir la vida al 100%. Quiero exprimirla. Es el ansia de la juventud, o algo así me dijo hace unos post Malena. Quiero tener los bolsillos llenos de experiencias vividas; no quiero un corazón que sea una caja fuerte llena de dinero. Quiero compartir mi vida con la gente a la que quiero y guardar los recuerdos en mi alma, pero sin dejar nunca de mostrárselos a los demás. Quiero hacer algo por los demás, por poco que sea, necesito saber que he aportado mi grano de arena, necesito saber que he hecho sonreír a los demás, que he hecho algo bueno por alguien. Solo así se que habré vivido.
Otro de mis sueños, a parte del de ser profesora, es un que comentaba hoy con mis compañeras. Siempre he querido nadar con delfines. Me parecen unos animales tan simpáticos. Poder agarrarme a su aleta y dejarme llevar sería un sueño hecho realidad. Saber que algunos animales son a veces mejor que ciertas personas es un poco triste, pero también nos recuerda que no somos tan estupendos como creemos y que nos queda mucho por aprender.
Otro de mis sueños es viajar… ¿A dónde? Pues no lo se, porque quiero ir a tantos sitios que no podría elegir solo uno… últimamente me ha dado por la India, me gustaría mucho ir. El mundo es muy grande y yo soy muy pequeña.
En fin, no podría haceros una lista de todos los sueños que tengo porque creo que nunca terminaríamos. Lo que quiero decir es que para mi la vida es un camino en el que muchas veces te encuentras con baches que te hacen caerte. Pero siempre hay que seguir adelante, aunque sea por conseguir alcanzar los sueños que creo que todos tenemos. La búsqueda de la felicidad no es fácil. Ni siquiera se si la felicidad existe, no me ha quedado claro del todo. Pero yo, necesito pensar que si existe, porque gracias a eso es por lo que me levanto 360 días al año con una sonrisa. Los otros cinco…me quedo durmiendo.
Un beso a todos.