en busca de la felicidad I
A este post lo he titulado…’’En busca de la felicidad’’. Me encantó esa película, si no la habéis visto, os la recomiendo.
Supongo que las personas nos pasamos la vida buscando nuestra propia felicidad, que es algo muy subjetivo. Los hay quienes quieren dinero, triunfo profesional, ser actor, ser cantante, ser médico, tener pareja, tener salud… en definitiva… todos tenemos nuestros propios sueños, aquellos que nos harán ser más felices. Más felices… ¿o completamente? ¿Vosotros pensáis que se puede alcanzar la felicidad plena? Hago muchas preguntas, lo se jeje. Alo mejor soy demasiado optimista cuando digo que creo que toda persona es capaz de cumplir sus sueños. Puede que la vida no sea tan maravillosa como yo la pinto.
Yo tengo varios sueños. A pesar del titulo de mi blog, creo que nunca os he hablado de mis sueños. Uno de ellos es el de ser maestra. De los otros, hablaré en otro post.
Mis padres siempre se empañaron en que mi hermana y yo estudiásemos. No es que estuvieran todo el día encima nuestro, de hecho siempre nos han dado mucha libertad y han depositado mucha confianza en nosotras. ‘’ No quiero que cometáis el mismo error que yo’’ siempre nos ha insistido mi padre, que pudo estudiar y no lo hizo, algo que sé que le ha marcado y de lo que se arrepiente. Mi madre no pudo estudiar porque mi abuelo era pastor y en esos años ya se sabe que a la educación no se podía acceder tan fácilmente como ahora, hacía falta dinero, así que cuando yo tenía 10 años ella fue a la escuela de adultos a sacarse el graduado y después hizo un módulo de auxiliar de enfermería. Hacer eso con 40 años creo que tiene mucho mérito.
Mi hermana ya terminó su carrera, estudió Geografía. Ahora no trabaja en nada relacionado con ello, pero hizo algo que le gustaba, que creo que es lo importante.
Yo estudio para ser maestra de educación infantil. Se que mucha gente piensa que es una carrera fácil, que no hay que estar demasiado formado para ‘limpiar mocos y jugar con los niños’’. Son palabras textuales que he oído muchas veces. Se, que quizás no tenga la complicación que tiene una ingeniería. Y también se, que mucha gente de mi clase está aquí por hacer algo, no por vocación. Pero yo hablo de mi misma y os aseguro que me importa un bledo lo que opine la gente. Nunca entro en esas absurdas conversaciones. Me encantan los niños y quiero dedicar mi vida a educarles y enseñarles. Me da igual lo que me diga la gente. Y no me importa cambiar a un niño cuando se hace pis, lo he hecho alguna vez en las prácticas y en el trabajo. Y cuando leo en reportajes y en periódicos que algunas profesoras se niegan a hacerlo, me da pena, porque si de verdad te gustan los niños, creo que no eres capaz de dejarle con ese malestar hasta que venga su madre o la auxiliar a cambiarlo. No es que no sea tu deber hacerlo, es que creo que esas cosas salen solas.
Cuando estoy con niños me divierto, me siento útil. Me encanta que vengan todos de golpe a abrazarte y se te enganchen a las rodillas y no te dejen andar. Me encanta cuando lloran y vienen a abrazarte para que les consueles. O lleguen a clase y de regalen un dibujo. Me encantan sus conversaciones, son para troncharte. Me encanta ver como duermen y como trastean. Me encanta ver el interés que muestran con las cosas, lo mucho que les gusta ir al colegio. Ese interés se pierde con el paso de los años. Me parece muy importante enseñar a leer y escribir, entre otras muchas cosas. Es la base de todo. Quiero ser maestra porque me hace feliz. Es uno de mis sueños. Y nadie me va a hacer cambiar de opinión. Si logro ganarme la vida con ello, habré cumplido uno de mis sueños.
NUNCA DEJES QUE NADIE TE DIGA QUE NO PUEDES HACER ALGO, Y SI TE LO DICEN, DEMUÉSTRALES QUE SI PUEDES. SI TIENES UN SUEÑO, DEBES CONSERVARLO. SI QUIERES ALGO, SAL A BUSCARLO. Y PUNTO.