Historias.
Hola a todos, he estado un poco ausentada porque he pasado el finde en Aranjuez con Jorge. Ha estado muy bien, me ha gustado muchísimo el Palacio Real y estar con Jorge a solas, relajados, sin pensar en la universidad, sin tener prisa por volver a casa, sin nada. Solos el y yo.
Cuando llegamos, dejamos las cosas en el hotel y enseguida nos fuimos a hacer un poquito de turismo. Al ir a cruzar un paso de cebra, para mi sorpresa, me crucé con un profesor de la facultad. Se me quedó mirando, no se si me reconoció, yo no me atreví a decir nada porque no sabía si me iba a reconocer y como soy un poco tímida... El caso es que me sorprendió verle allí. Iba llevando a una mujer en silla de ruidas, que por el aspecto que tenía, debía tener parálisis cerebral o algo similar. Después, cuando estuvimos andando por los jardines, le volví a ver de lejos, estaba sentado en un banco junto a ella, leyéndole.
Pensareis que es una anécdota sin importancia, pero a mi me da que pensar estas cosas. Me doy cuenta de lo poco que conocemos a las personas. Para mi, él es un simple profesor pero ahora me doy cuenta de que todos, tras nuestra apariencia tenemos nuestra propia lucha personal, nuestros problemas, unos más graves que otros quizás, pero nuestros problemas. Es como en los blog: todos tenemos algo que contar. Bueno, malo, triste, alegre, de una manera más formal, de una manera menos formal...las vidas de las personas están entrelazadas unas con otras y cada una tiene muchas historias que contar...
P.D lo prometido es deuda, ese es mi tatuaje, aunque no se ve muy bien.