estrellas

Lo mejor del sol….el brillo de la luna.
Me siento tan pequeña cuando contemplo las estrellas, como si fuera una niña ante una gran habitación llena de juguetes.
Me encanta tumbarme en el césped y mirarlas, intentar contarlas. Pensar que alguien en otra parte del mundo esta pensando lo mismo que yo en ese justo instante. Creer que alguien me está observando. No soy religiosa, pero a veces me gusta pensar en la fuerza de la naturaleza. O algo así. Necesito creer en algo.
A veces creo que soy demasiado aniñada. Supongo que por eso me gustan tanto los niños, me siento muy identificada con ellos. Disfruto con las mismas cosas que ellos. Vivo con intensidad la noche de reyes y la de mi cumpleaños (si, lo se, tengo 20 años…) La mejor época de la vida, sin duda: la niñez junto con la adolescencia, hasta los 16 años. No tienes que pensar en terminar la universidad para poder pagar tu piso, ni mandar no se cuantos currículums a sitios de los que no te llaman porque…¡no tienes experiencia! ¿ Cómo voy a tenerla si no me dan una oportunidad? Pero en fin, todas estas inquietudes juveniles las dejaré para otro post, que hoy estoy más romántica jeje.
Siempre me ha gustado escribir. Siempre he tenido un diario, ahora este blog. Siempre he tenido la necesidad de plasmar mis sentimientos, de hablar de ellos. No sabéis lo complicado que es hacer eso hoy en día, cuando la mayoría (no todos) de la gente de mi edad vive pensando en como comprarse un bmw. A veces creo que soy un poco chapada a la antigua, y que vivo en el siglo de romanticismo. Y los que no son de mi edad, también andan por el estilo (no todos). En fin, creo que sabéis lo que quiero decir… A la gente le importan muy poco los sentimientos, y a mi me importan demasiado.
Darle la dirección de este blog a la gente que conozco (como X, mis amigos que me leen de vez en cuando…) ha sido como abrir una ventana a mi corazón. No se si habrá cambiado la idea que tenían de mi. Solo se que como soy en este blog, es como realmente soy. Con días que me como el mundo, días románticos, días en los que me da rabia todo…
No quiero cambiar. No quiero crecer y dejar de escribir y de pensar en mis sentimientos. No quiero dejar de mirar las estrellas y sentirme como una niña… Quiero tumbarme en el césped con mis hijos y convencerles de que nunca abandonen sus sueños…
Porque lo mejor del sol…es el brillo de la luna.