beberse la vida....

Creo que la vida es algo más que sentarse a mirar como los demás la viven.
Creo que cuando la vida te pone a prueba ante situaciones difíciles, te haces más fuerte, aprecias más las cosas. Mi mayor regalo de todas las mañanas es estar viva. Tengo ganas de vivir. No quiero dejarme nada en el camino.
Soy impaciente; demasiado impaciente alo mejor. Quizás quiero beberme la vida a sorbos demasiado grandes. Tengo que aprender a esperar, porque si no me puedo empachar.
No quiero ser rica. No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. Quiero tener una casa sencilla, un coche normalito, comprarme algún capricho y viajar. No quiero que me salga el dinero por las orejas, porque si no te emborrachas. Te emborrachas de una vida en la que puedes permitirte todo, y entonces las cosas dejan de ilusionarte. Y cuando pierdes la ilusión, creo que lo pierdes todo.
No quiero ser perfecta. Todos tenemos defectos que tenemos que intentar mejorar, sobre todo si afectan a los demás, como el mal humor, ya que a veces los pagas con todo el mundo. Pero creo que no todos los defectos tienen que desaparecer. Soy una despistada en potencia, tengo una agenda donde lo apunto casi todo. Pero no quiero dejar de ser así, porque creo que los defectos le dan en parte encanto a la vida. ¿Qué aburrido si fuéramos todos perfectos, no?
Alguien me dijo una vez que mi propia felicidad era mi mejor arma. Porque yo me considero una persona feliz. A pesar de que tengo mis días malos. Quizás porque sea conformista, porque espere poco de la vida, porque me exija poco a mi misma. Pero soy feliz, porque todas las mañanas me despierto y tengo una familia, porque tengo unos amigos, porque tengo algo que llevarme a la boca para desayunar, porque no estoy en un hospital, porque puedo irme de vacaciones, porque puedo hacer cientos de cosas, me considero afortunada. Quizás os parezcan motivos demasiados simples. Pero yo no espero que la vida me haga ganar la lotería, yo solo quiero ser feliz y tener una vida normal.
Emocionarme con cosas sencillas…soy muy feliz así.
Porque la vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.