a ti
Hace casi 10 años que nos dejaste, y lo que antes era una imagen nítida de tu rostro, ahora comienza a ser un recuerdo borroso, al igual que tu voz. Pero tu gran sonrisa, tus gutos y tu forma de hacer las cosas siguen claras en mi memoria.
Nos dejaste un 30 de octubre lluvioso, en una noche en la que soñé contigo. Ni siquiera nos dejaste despedirnos, aunque todo estaba dicho ya. Ahora, a veces me cruzo con tu hermana pequeña por la calle y parece que el tiempo se ha detenido y que eres tu; aquel día que saltamos la puerta de tu jardín para entrar a tu casa porque no tenías llave, aquellas excursiones del colegio, aquellas veces que nos reiamos juntas...no he olvidado aquellos momentos aun.
Cada año, Miriam y yo solemos llevarte flores, amarillas, como te gustaban a ti. La última vez que fuimos a verte, el coche nos dejo tiradas alli en medio del campo jeje, te habría gustado verlo, a Miriam casi le da algo al ver el mangito del forfi destrozado. Ahora, las dos estudiamos para ser profesoras: lo que tu siempre decías que serías. Tu no llegaste a serlo, pero nosotras lo haremos por ti.
A María Oliva, compañera y amiga que murió en el 97 con 11 años.