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Crisis de pocas luces mundial: VIVIR SIN DINERO

CRECER, CRECIENDO LOS DEMÁS jmleivacaro@hotmail.com

EL PROBLEMA DE LOS PARAISOS FISCALES, Y VOTAR EN CONSECUENCIA

Hay apreciaciones o cuestiones de bulto importante que se nos escapan a la hora de valorar el problema que tenemos con los paraísos fiscales, y que es importante tratar para poder solucionar este asunto. En primer lugar, si los paraísos fiscales existen es por que los dueños o usuarios de estos, son los que gobiernan a los que nos gobiernan, y por tanto, los que nos gobiernan, harán como que hacen pero al final no hacen nada. Si por ejemplo quieres talar un bosque, crea primero que nada una sociedad protectora del bosque y luego podrás demorar y canalizar el descontento popular hasta que hayas terminado de talar el bosque. Por esta razón, me parece ingenuo estar denunciando y reclamando a nuestras autoridades todas las injusticias y abusos  que hay a cerca de los paraísos fiscales.

 El problema de los paraísos fiscales, no es por los impuestos que pueden sustraerse de ese inmenso capital y no se hace, sino por el dinero que se retiene y que necesita nuestra economía para que funcione. Ponemos en cuestión la capacidad de nuestros políticos para el despilfarro y choriceo, pensando que con ese dinero extra recaudado, seria suficiente para solucionar nuestro problema económico, pues por más dinero que se recaude, ellos son más capaces todavía. El problema es que no haya el dinero circulante suficiente que permita a nuestra economía generar la riqueza necesaria para sostener la capacitad despilafarradora y sustractora de nuestros políticos. El dinero que afluyese de esos impuestos paradisíacos, gestionado por nuestros políticos con especial debilidad hacia la inversión no productiva, supondría un lastre, pues una afluencia tal de dinero, repartido sobre los mismos bienes, o PIB, supondría de inmediato una respuesta inflacionaria en la misma medida. La deuda del estado sería contenida, pero el gasto publico sería indirectamente (vía inflación) soportado por la economía privada, con una deuda más gorda si cabe, más injustamente repartida  y con una capacidad competitiva venida a menos a cada vuelta de impuestos que diera nuestro dinero. Nuestro error es creer que el dinero tiene valor en sí mismo y que la inversión pública social (o reparto de bienes y servicios) en manos de nuestros políticos nos proporciona beneficios netos.

Por eso es importante ir al grano y darnos cuenta donde está el problema de fondo de nuestra economía. Cuando la sociedad se de cuenta que el único modo de librase de la zarpa de la opresión oligárquica es prescindiendo de la clase política que nos representa, y que el único modo de libramos de la casta es dejando escaños vacíos en el parlamento (votar a un partido que presente esa opción) o desligitimándolos con nuestros votos en blanco o nulos, no tengáis duda alguna que ese será nuestro primer paso hacia nuestra libertad, nuestra verdadera libertad, la que nos proporciona el conocimiento de la verdad, de nuestra realidad, y todos votaremos en consciencia, como una sola voz por el bien de los demás más que por el bien propio, y será imparable, como imparable es el despertar de esta sociedad. Y esta sociedad será gobernada con el corazón.

VOTAR EN BLANCO (sobre vacío)


 

Publicado domingo, 13 de noviembre de 2011 6:10 por juanmanuel14

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