El desconocimiento de algunos
realidades o hechos básicos sobre nuestra economía nos hacen ver
esta crisis como algo inevitable, en donde no sabemos que hacer, ni a
quien o a qué apuntar exactamente como la causa de este problema
http://www.youtube.com/watch?v=Kfc_8WDryZ0&feature=related
No sabemos bien de su origen, por
desconocimiento de lo elemental: del funcionamiento del dinero, y
por lo fácil con que nos despistan y engañan con las altas y
oscuras finanzas, además de señalarnos también a nosotros como
responsables por nuestras conducta ambiciosa y desenfrenada detrás de posesiones materiales y por el consumismo. Cosa que por cierto es muy
cierta, causa y problema de fondo, pues estas crisis nos invitan a
todos a un cambio de consciencia, urgente, si queremos hacernos
merecedores de un sistema mejor, tal y con anhelamos, pero que al no
dar ese cambio necesario, aquí estamos todavía sufriendo este
sistema, que no es más, qué el que nos merecemos.
Las soluciones se presentan por si
solas una vez se conoce el mecanismo con que nos tienen atrapados la
élite, lo fácil que lo consiguen gracias al desconocimiento, por nuestra parte, de las cosas elementales que más nos afectan y a nuestra propia ingenuidad, a tal punto, que da lugar al recochineo con que se pavonean en nuestras narices de su éxitos,
para después andar como borreguitos detrás de ellos. Pero esos
mecanismo tan simples o diseñados para gente ingenua, se han de
contrarrestar desde las instituciones sociales, y es ahí, que
nuestros “representantes” van a hacer lo posible e imposible por
que esto no ocurra. Pero no por eso hay que dejar de reclamarlo, y reclamarlo como primera medida, con claridad y contundencia, pero sobre todo centrando nuestro esfuerzo en su debido orden de prioridades, de ahí que la primerísima y única medida que se debería
tomar ahora y con carácter de urgencia, es prescindir de la casta
política, por eso mi invitación, en estas elecciones, a votar en
blanco, y en su defecto, votar a un partido que deje el escaño
vacío, que proponga una democracia participativa, o el voto nulo.
Pero la solución, en realidad, está
en nuestro cambio de consciencia, pues si eso no se da paralelo a
cualquier medida que se tome, esto no tiene solución alguna. Las
crisis económicas, sociales, así como cualquier crisis personal,
son única y exclusivamente para esos saltos de conciencia, que de
otro modo serían un proceso muy lento.
En la cosa económica todo lo que está
ocurriendo es tan absurdo, y no solo por que desconocemos como
funciona en síntesis nuestro medio de intercambio, el dinero, sino
que continuaría así, en igual modo, mientras no depongamos cada
uno de nosotros, de esa condición que nos ata a las cosas materiales
en exceso y de la irresponsabilidad e insolidaridad para con nuestro
entorno. De este modo, una sociedad tal y como la deseamos y la
reclamamos, no tiene más remedio que ser una sociedad donde invierta
en valores humanos fundamentales y además, prescinda del dinero como medio
social de intercambio, en realidad una cosa llevará a la otra, van
de la mano, pues el dinero es la representación social de nuestras
debilidades, de nuestros miedos, de nuestra ambiciones, de una serie
de deseos y temores que en realidad somos nosotros a nosotros mismos
quienes nos esclavizamos con ello. Lo que ocurre, es que esa
condición la reúnen en sus manos la gente más malvada y egoísta
del planeta, para hacer de eso que somos potencialmente, una
realidad y un sistema. Y como digo, el instrumento que utilizan de
sometimiento y esclavitud es el dinero. Adueñándose de nuestro
medio de intercambio se adueñan de nuestra libertad. Fijaros que hay
un nivel social, las clases altas, burguesas, ejecutivos, banqueros,
etc, que el dinero lo utilizan para lucrase más y más, explotarnos
y chupar de la sociedad lo más que puedan, es una forma de poder, y
ese es el mecanismo lógico con el que vemos la función del dinero,
como objetivo en sí mismo, y lo que entendemos también como el
poder de los mercados financieros (mercados de deuda) en esa ambición
desmedida e impersonalizada de querer más y más, en el que se devora
este medio de intercambio a si mismo (ver artículos relacionados).
Pero hay un selecto número de individuos en la élite del poder de
este mundo, los cuales son los dueños de nuestro medio de
intercambio (primera y gravísima transgresión que permiten nuestros
gobiernos, pues solo el estado, gestionado a través de sus
representantes puede ser dueño de este medio) que su objetivo no
es tanto amasar más y más fortunas dinerarias, no pretenden tal
cosa, aunque lo tienen todo. El dinero para ellos, más que una
fuente de enriquecimiento, de poder a través del enriquecimiento, es
una instrumento de sometimiento, de poder a través de la esclavitud
y de debilitarnos en el empobrecimiento, osea de poder en el
empobrecimiento, en donde el dinero no es una finalidad de poder en
si mismo, si no un medio de esclavitud y sometimiento, de ahí el
porqué de estas crisis. De modo que una vez veamos claramente que
esa es la táctica de la gente que está en la élite del poder
político, altos cargos de nuestras más prestigiosas instituciones,
de las altas financias y grandes corporaciones, les veremos con otros
ojos y con otras expresiones en sus rostros, y de momento
encontraremos soluciones infinitas y sencillas a este problema. Pero
como digo, todas las soluciones, ahora, tienen que pasar por el
visto bueno de esta gente que nos desgobiernan, nuestros políticos, y que evidentemente no van hacer nada en nuestro favor pues están
puesto ahí por los mismísimos poderes en la sombra. Sin embargo, sí
hay una solución que puede surgir desde la base social, que es en
primer lugar evitando nuestra ingenuidad e ignorancia sobre nuestro
concepto del dinero y como nos manejan con él (ver artículos
relacionados) de este modo evitamos a esta casta elitista
parasitaria que no nos deja crecer por miedo a perder
poder, y en consecuencia, como primera medida prescindiendo de
nuestro medio de intercambio, el medio que ellos nos ofrecen y
nosotros alimentamos para someternos y esclavizarnos ¿Pero como se
hace eso?
Hay muchos métodos para prescindir de
nuestro medio intercambio, del dinero oficial, por otros que
espontáneamente puede aportar la sociedad, que los hay, como
monedas alternativas u otras formas de trueque. Pero esto solo sirve
a nivel local y para intercambio de productos locales, de un modo u
otro al final hay que pasar por el modelo de intercambio oficial, y
como a esos niveles no puede sustituirse nuestro medio oficial por
uno popular, alternativo, pues hay que aguantar con lo que hay,
salvo que retornaramos a nuestra moneda nacional, que por cierto, ahora, es algo absolutamente necesaria y urgente por razones de esta crisis de
deuda, que va camino de inmovilizar definitivamente nuestra
economía, pero ya se encargarán nuestros “queridos” y
"elegidos" traidores que ese necesario retorno a nuestra moneda no
ocurra. Y además, que una moneda alternativa que solo sirve para
aplicaciones locales, tiene el mismo principio de funcionamiento que
la oficial y no nos libera de lo fundamental ; de nuestra condición,
pues seguramente continuaríamos con el mismo rol de desconfianza,
falta de consciencia y responsabilidad social, y sobre todo de
ignorar qué supone en realidad el trabajo para nosotros, cual es su
verdadero valor (Ver el artículo 'EL TRABAJO Nuestro Supremo Hacer'
Oct. 23 2011 ). Por tanto, la única solución que está de verdad
en nuestras manos y que puede cambiar la situación de la noche a la
mañana, sería prescindir totalmente de nuestro medio de intercambio
y de cualquier otro medio, cosa que además conllevaría ese salto de
consciencia necesario. Ciertamente es un cambio muy abrupto en el
sistema y ocasionaría ciertos desequilibrios y desajustes de
adaptación, se podrían utilizar mecanismo de adaptación gradual,
que no sería por otra razón, que por evitar la gente deshonesta e
insolidaria, pero os digo : Menudo rollo, pero menudo rollo buscar
fórmulas de adaptación que nos proteja del chorizo deshonesto e
inconsciente. O se cambia directamente, o no se cambia, sin temor,
sin mirar a quién, valorando nuestro trabajo por lo que en realidad
es, no por lo que esperamos a cambio de él, ni por lo que nos
recompensen, nos reconozcan o nos agradezcan, y ciertamente por lo
que he podido pulsar, hay gente que está dispuesto a hacerlo, lo llevan dentro, y
bastante más de lo que creía. Puede producirse el cambio
directamente: 'Producir y consumir sin dinero'. Se puede dar ese paso
directamente, hay mucha gente que han dado ese cambio de consciencia
necesaria, mucha, y que serían pioneros para ejemplo de los demás y
restar temores y de las suspicacias propias de trabajar
desinteresadamente por los demás, y la fórmula es muy sencilla,
aportar a un fondo común, libremente, todo lo que podamos y deseemos
hacer en dedicación y trabajo, y tomar libremente lo que
necesitemos de ese fondo común. Esta es una fórmula ahora
tremendamente utópica, ahora tal cual nuestro sistema social y
ciertas mentalidades, pero, como es a lo que llegaremos
inevitablemente después de un largo periplo de crisis y
sufrimientos, esa utopía, dentro de cien doscientos años será una
inevitable realidad si este planeta continua habitado, o no se
produce una fuerte recesión involutiva, ver 'Islamización: Jaque a
nuestra civilización' ¿Por que no empezar ahora directamente y
dejarnos de tantos rodeos y sufrimientos? Somos suficientes para
empezar, hagámoslo.