ESPIRITU KAPO, TRAIDOR DE LAS RAZAS, TALÓN DE AQUILES DE LA ÉLITE
La gente empieza a darse cuenta que
esto tiene muy mala pinta y peor solución, ya nadie de los que
analizan este problema seriamente pueden pensar que pueda haber
alguna iniciativa social que pueda poner trabas a los planes de la
élite para contener su amenaza o neutralizarla. Aunque la gente
reaccionase apropiadamente y le diera una patada a la clase política,
que es la clave para poder poner remedio a esto, pues son correa de
transmisión, instrumento de sometimiento y engaño entre la élite
y la humanidad, y se tomara popularmente la iniciativa de legislar y
gobernar directamente sin esta gente por medio, pues aun así,
parece que ya no hay tiempo para poder abortar los planes ya muy
avanzados de la élite, así lo vengo pensando últimamente y pocas
soluciones quedan sino procurar que el palo fuese lo menos doloroso
posible y no les fuera tan fácil reducirnos.
Pero algunos hechos he podido observar
últimamente que pueden dar un giro a esta situación, bueno, a mi
punto de vista sobre este asunto. Como si estos planes extremadamente
perversos y malvados tuviesen su punto vulnerable, su talón de
aquiles. Son tres asuntos que me han llamado la atención
últimamente, y que me llevan a considerarlo así:
El mensaje globo sonda iluminati que
comenté en el artículo
ILLUMICORP
- Nuevo Orden Mundial
Agosto 2 2011, donde queda manifiesta la necesidad y las
dificultades que tiene la élite en reclutar gente,
colaboracionistas para sus planes, e incluso pueda ser motivo de
demora en su agenda.
Otra cuestión que me llamó la
atención fue leyendo sobre el papel que desempeñaban los kapos en
los campos de concentración nazis. Hubo un detalle, nada nuevo, pero
que en esta ocasión me hizo reparar sobre este particular, una
cuestión que también ha llamado la atención de los
historiadores: ¿Como se podían hacer estas campañas de exterminio,
tan masivas, con tan pocos efectivos o fuerzas militares destinados a
ello? Pues en realidad eran muy pocos los soldados y oficiales nazis
destinados a los campos de concentración y exterminio, en
comparación al volumen de “trabajo” que allí se hacia y con el
fuerte control que ese trabajo requería. Pues eso se conseguía
gracias a la eficiente y decidida colaboración de los kapos. Así
se le llamaba a los encargados o capataces de los campos de
concentración nazis, gente reclutada de los propios que iban a ser
exterminados o destinados a trabajos forzados, que se elegían
especialmente de entre quienes tuvieran condenas por actos
criminales. A cambio de sus servicios se les garantizaba una mejor
estancia, algún privilegio y la supervivencia. Hacían prácticamente
todo el trabajo duro de vigilancia, sometimiento, explotación y
exterminio, y generalmente lo hacían con especial crueldad para con
los suyos. Es decir, que los judíos y otras razas o etnias,
prácticamente se exterminaban ellos solitos, con la supervisión de
las fuerzas de ocupación, eso si, pero con la fuerza de trabajo y ferviente dedicación que
los propios individuos, miembros de cada raza aportaban.
Pero el motivo que me ha puesto a
escribir sobre este asunto, ha sido a raíz de una pequeña censura que he sufrido
en Facebook. Se ve que controlan y censuran lo que se dice
públicamente y no solo en los términos de buena conducta que se
especifican: 'Serán borrados los comentarios que contengan
injurias, maldiciones o adjetivos que descalifiquen a cualquier
persona o Institución ...' si no también censuran las
opiniones que puedan denunciar los desmanes de nuestros políticos.
La idea era dirigirme al censor (siendo
que él, o algún compañero, iba a leer el texto aportando las
palabras clave que filtra estos texto para la censura) Que mi
participación en ningún caso fue insultante, ni irrespetuosa con
nadie, ni descalificadora, aunque si calificadora. Calificar a
alguien que se descalifica a si mismo con sus acciones no es ninguna
falta si la calificación es correctamente hecha. Por ejemplo, un
profesor que califica negativamente el mal examen de su alumno, no
podemos decir que está actuando incorrectamente si se ha hecho una
valoración justa del examen, quien se descalifica es el alumno, el
profesor califica. Es más, cuando se tiene conocimiento de una
falta o delito, tenemos la obligación de denunciarlo o exponerlo
públicamente en los términos apropiados y justos, especialmente si
vemos que pueda ser un perjuicio para el conjunto social.
En cuanto a los términos empleados no
creo que puedan considerarse insultantes, pues son analogías que
definen actitudes, que en ningún caso se puede interpretar como
insultos a personas, o expresiones hirientes u ofensivas. Bueno,
aquí os pongo el texto censurado y lo dejo a vuestro criterio. '...aunque no les votemos siempre ganan, pero solo hasta cierto
punto. Por ejemplo, a un ratero se le puede perseguir con las leyes y
la policía, pero difícilmente se puede por este método reducir a
cero la delincuencia. Si se podría erradicar esa delincuencia si no
hubiese nadie que compre esos productos robados. Si todos quedamos
de acuerdo en no comprarles a los rateros (a quien no demuestre que
ese producto sea legítimamente adquirido) y somos fieles y
solidarios entre nosotros con esta idea, el ratero se queda sin el
objetivo de su actividad y desaparece de raíz esa actividad
delincuente. Igual con los políticos, con nuestro voto compramos el
servicio de los rateros que puedan estar en la política, y si
queremos que desaparezcan, es simplemente no comprándoles, NO
VOTÁNDOLES, pues combatiéndoles con la ley y la justicia, la
corrupción y aún la traición política siempre estarán ahí, de
un modo u otro, engañándonos y perjudicándonos …..'
Pero si la razón de la censura es por
que es inaceptable criticar acciones inaceptables que nos están
perjudicando a todos, limitando así la libertad de expresión para
beneficio de unos cuantos que están haciendo daño a unos muchos,
tengo que decirle al censor que está colaborando con malhechores de
la sociedad y por tanto traicionando a la sociedad que pertenece.
Siendo que es una “descalificación”
o acusación que pretende defender los derecho de todos, que es
justa y apropiada y no hay intereses personales ni particulares, sino
es por el bien de todos, por el del censor también, aquel que se
presta a censurar, sin argumentar las razones, o evita que el
conocimiento de determinados hechos delictivos lleguen a la luz
publica, no solo está trabajando en contra de los suyos, sino
también en contra de su propios intereses y consciencia.
Posiblemente en este momento le prime más el tener un salario
estable o seguro por esa labor, o cierta distinciones o privilegios,
pero sin duda alguna está traicionando a los suyos, contribuyendo
con ese trabajo al beneficio de intereses ocultos que en realidad no
sabe a que responde, ni cual es su objetivo último, pero que es
necesario averiguar antes de prestar esos servicios. Quizás piense
que está haciendo una respetable labor proveyendo con ese medio de
subsistencia a su familia, pero no así en el largo plazo, no al
futuro de sus hijos, o de los hijos de sus hijos, pues siempre será
una herencia envenenada de traición que irremisiblemente nos
alcanzará a todos, y pronto o tarde también a los que cree defender
o sostener, y por supuesto así mismo.
Quizás no lo sepas, y pienses que
estoy exagerado, pero cuando se silencia la voz de la gente que
honesta y desinteresadamente clama por la verdad y por la libertad de
todos, esa intención, esas ordenes de silenciar, solo puede provenir
de mentes oscura y siniestras, que jamás sabrás de la dimensiones
de sus verdaderos planes e intenciones, y en consecuencia nunca
sabrás de la dimensión y consecuencias de tus actos si continuas a
su servicio. Puedes pensar que con ello estás defendiendo la
verdad, la ley y el orden, o simplemente buenas y necesarias normas
de conducta, como así lo pensaban quienes defendían elevados
ideales de mejora de la raza y supremacía, valores patrios, o en
defensa de la fe verdad, creyendo ser portadores de orden,
justicia, o de un mundo idílico de elevados valores, cuando en
realidad solo llevaban sufrimiento, muerte y destrucción, y todo
concluía siempre en provecho exclusivo de la élite. Todo ello con
técnicas hábiles y astutamente calculadas de subyugación, control
y enfrentamientos internos entre nosotros, con dogmatismos que hacen
presa fácil en gente que se dejan conducir como hipnotizados y son
incapaces de pensar y valorar por si mismo las consecuencias reales
de como se conducen en sus aspiraciones y deseos.
Piensa si lo que defiendes, lo que
contribuyes con tu trabajo, sirviendo a grandes
corporaciones, o a instituciones financieras, o sociales, medios de
comunicación, etc . que invariablemente en sus más altas
instancias están dominadas por intereses ocultos y oscuros, piensa
si todo es por el bien de todos, por el bien material y palpable, por
el bien de cada uno de nosotros, también de los tuyos, y de una
mejor y más elevada calidad de vida, y no por un bien ideológico
lleno de veleidades y dogmatismos, o de un moralismo infundado
generalmente hipócrita a costa de mucho sufrimiento y desesperación.
Asegurate que con tu incondicional entrega no defiendas planes de
unos pocos contra los intereses generales de los muchos, de todos
nosotros. Averigua, documentate, abrete a nuevos horizontes del
conocimiento y cuestiona todo lo que no veas suficientemente claro,
y mira si vale la pena esa recompensa efímera de la que luego va a
recaer gravemente sobre tu consciencia. No creas en nada ni en nadie
sino en tu propia experiencia, investiga, analiza, navega en todos
los frente posibles de la información y el conocimiento, también en
esa información que estás dispuestos a censurar, por que la verdad
analizada desde todos los frentes posibles, a la que puedes llegar
por tus propios medios y honesta búsqueda, es la única verdad que
te hará libres y nos hará a todos libres contigo. El conocimiento
sobre esta realidad es fundamental para saber de nuestro papel aquí,
de nuestro destino, de lo que hemos elegido venir hacer en este
momento crucial de la humanidad, y para ello es muy importante
cultivar nuestra forma de pensar con criterios propios y objetivos, e
indagar sobre la realidad de las cosas con desapego, sin desestimar
ninguna fuente de información, y hacer nuestra propia síntesis de
todo conocimiento si queremos saber de nuestras más elevada
aspiraciones, lo que hemos elegido libremente hacer de nuestra vida
física antes de venir aquí, lo que se espera de nosotros. Tenemos
los medios, tenemos la inspiración necesaria, y no va a haber escusa
ni justificación cuando tengamos que rendir cuentas de nuestros
actos. Así como en el artículo anterior censuraba la actitud de
aquellos que entregan su poder, su voto, a la clase política, que
tal como se responden nuestros políticos, luego es utilizado en
perjuicio y contra del conjunto social, así también en cada una de
nuestra actividades laborales e incluso entre las más altruistas y
desinteresadas, debemos ser rigurosos en saber con qué fines
exactamente se aplica nuestro trabajo, nuestra dedicación y
servicio. La ignorancia de sus resultados no nos va a eximir en un
futuro de sufrir sus consecuencias. Tal es la Ley.
En este actitud colaboracionista y de traición a
los nuestros, desde luego hay niveles o grados, pues hay gente, como
en los campos de concentración nazis que ese trabajo lo hacían no
solo por sobrevivir, si no que lo hacían con satisfacción o por
“vocación”, pues se seleccionaban en primer lugar de quienes
tuvieran demostrada una condición lo mas ruin o criminal posible. En
casos eran almas extremadamente depravadas que con sus indefensas
victimas tenían donde saciar sus mas bajos y brutales instintos.
Eran especialmente crueles con los suyos, mucho más de lo que se les
exigía. Pues salvando las distancias y el grado, vemos también
gente así en determinados organismos sociales. Esta almas son
sumamente desgraciadas por sentir satisfacción infringiendo dolor y
sufrimiento a sus semejantes, para ellos el sentimiento de
superioridad, dominación y sometimiento sobre los demás, aun
sobre los suyos, es en si mismo un galardón, pero no pueden pensar
que por esa labor van a ser respetados sus privilegios de por vida,
pues como en el caso de los campos de concentración nazis, si no
eran exterminados de inmediato y se les permitía vivir, era solo
mientras le fueran útiles para esa labor, en el momento que ese
trabajo terminase, ellos terminaban con él, pues sus destinos forman
parte indisoluble de su raza.
Pero son legión la gente honesta que
están en nuestras instituciones, en puestos de responsabilidad
social, de comunicación, educación, sanidad, corporaciones
comerciales, etc que han llegado a esos puestos por verdadera
vocación, por sentirse útiles para con la sociedad y entregar así
lo mejor de sí, en dedicación y servicio, que desean en verdad
aportar lo mejor por una sociedad cada vez mejor y más libre, pero
no hemos de perder de vista que detrás de todo esos elevados
proyectos de crecimiento y bien social que nos propone el poder en
la sombra con sus programas de encantamiento político y dogmáticos, pueden ser
utilizados engañosamente contra la sociedad, eso es una amenaza
latente, más que evidente, y se tiene que saber discernir claramente
cuando en aplicación de estos programas se está actuando por el
bien colectivo, y cuando se está favoreciendo al poder oculto, ese
riesgo siempre está mientras en las más altas instancias del poder
al que pertenecen y se deben, estén dominados por esta misma élite.
Este poder se perpetua en estas
condiciones por que se respetan entre ellos con férreas y secretas
normas de dominación y sometimiento, y por tanto tenéis que ser
muy perspicaces y en ningún caso fieles o ciegos cumplidores de
normas u órdenes. Cuestionando en todo momento aquellas ordenes o
directivas que claramente van contra el bien social, contra nuestras
libertades. Tened en cuenta que ellos, la élite, solo son las
cabezas pensantes, y nosotros las manos y pies del sistema que ponen
en marcha esos oscuros proyectos. No actúes ciegamente, analiza,
investiga, cuestiona, y si algo ves que puede ser una amenaza para
todos abstente o boicoteala. Cualquier puesto de trabajo o de
responsabilidad puede ser una posición privilegiada para ayudar en
esta transición.
El mal, a pesar de lo duro y del férreo
control que ejerce sobre la sociedad, es muy vulnerable, tal como un
gigante con pies de barro. La mentira, la manipulación moral e
ideológica son sus pilares de sustentación. Divulgar, dar a
conocer, el que la gente sepa de estas falsedades que lo sustentan es
la clave para que desaparezcan esta gente con sus imperios de maldad.
Recordad la conocida y sabia frase, 'La verdad nos hará libre' Es
precisamente hoy, en estos tiempos que tiene su más amplio sentido
y vigencia, y es de urgente aplicación para para salir de esta
situación. Es la clave, la piedra angular, la punta de lanza para
derribar este sistema, es simplemente lo que se espera de nosotros:
Conocer, saber, descubrir, pues solo a través de ese ejercicio
interno de crecimiento, que pasa por conocer lo que somos y como nos
reflejamos en nuestro entorno social, podremos descubrir que en ese
reconocimiento, en ese vernos en los demás, está nuestra propia
liberta, nuestra propia reconciliación.
Por eso que el engaño con esos
“elevados valores”, tanto ideológicos como morales, es una
técnica crucial para la élite, pues de eso depende la posibilidad
de hacer viable sus planes, y así utilizan manipulas a gente de
buena voluntad con especial vocación por el servicio social.
Como hemos dicho hay un mecanismo que
la élite sabe manejar muy bien de auto-traición de la raza, de lo
que son conscientes mucha gente que se dedica a labores de control y
represión social, pero otro sutil y no tan evidente, que utiliza y
manipula a la gente de buena voluntad con el engaño. Ese es el
mecanismo clave que utiliza la élite para llevar a cabo su plan en
esta etapa de despertar de la gente, y es sobre el que quiero
advertir con especial interés y para que no caigan en esa trampa la
gente de buena voluntad. Ese espíritu sutil, fácilmente encubierto
tanto por idealismos sociales como por el propio corporativismo
comercial, profesional o sectario que nos lleva a proteger lo
nuestro, encubre ese mecanismo de fácil traición entre nosotros,
que sin ese mecanismo de control sometimiento y en casos de auto
destrucción de las razas, no habría forma de que la élite pudiese
llevar a cabo cualquier plan de sometimiento, y en este caso, y según
apuntan muchos indicios, con avanzados planes de exterminio. Tened en
cuenta que es la misma élite, la misma organización mafiosa
criminal que estuvo detrás de la primera y segunda guerra mundial, y
no les va a temblar la mano si creen firmemente que esa es la primera
medida necesaria para preservar su perpetuidad en el poder y en este
mundo. Han sabido como instigar abiertamente la división entre
nosotros y el enfrentamiento entre razas, pero en este caso va a ser
prioritario en su modo más sutil de instigar la traición entres
nosotros. Por eso, toda nuestra atención y perspicacia hemos de
emplearla en descubrir ese elemento autodepredador de traición,
advertir a quienes puedan ser fácilmente manipulables y evitar esas
fáciles o sutiles tentaciones. Solo nos queda esa posibilidad para
neutralizar este ataque. Nuestra raza habrá superado su umbral de
superveniencia cuando tenga superado ese estigma.
Por eso estas medidas de concienciación
han de ser dirigidas especialmente a aquellas personas que puedan
colaborar inconscientemente, de un modo u otro, con esta élite
malvada, y con estos planes diabólicos para con la humanidad, que
hemos de esperar se revistan de valores sociales de gran encanto
para las persona fácilmente inflamables por esos “elevados
ideales”, como así ha venido siendo a lo largo de la historia,
ideales patrióticos, religiosos, etc pero con fines solo y
puramente egoísta y para beneficio de unos cuantos. Ahora la
humanidad se juega algo más que estar sometida a duras e
interminables etapas de enfrentamientos internos, de vivir en esa
constante de incertidumbre y miedo, y de sufrir grandes
necesidades y calamidades, como así lo ha sido a lo largo de
nuestra historia. Se juega la propia supervivencia de las razas, y
aunque parece una labor ingente, sin embargo ahora se trata de algo
tan simple como saber discernir lo fácil que podemos llegar a ser
vasallos de sus planes, y de saber que nuestro futuro no va
depender de la calidad del trabajo con que les sirvamos a través
de las instituciones o cualquier otros centros trabajo o
responsabilidad, ni de lo incondicionales, sumisos o imprescindible
que creamos podamos llegar a ser, sino de lo que seamos de provecho
en cada momento y en cada necesidad puntual para sus planes,
teniendo en cuenta que la élite cada vez va a tener menos necesidad
de nosotros, en la medida que se vayan extinguiendo las razas que no
les sean necesarias para sus planes de esclavitud. Y le será de
utilidad solo aquella raza que pueda imponerse un ideal monolítico
y sea fácilmente adoctrinable.
Concienciar a la sociedad es una tarea
primordial para poder atajar los planes de esta gente. Como he dicho
en otras ocasiones, con un uno por cien de gente verdaderamente
despierta se produciría el cambio. En España, por ejemplo, sería suficiente con 400.000 personas despiertas. Podemos pensar que a la luz de
las manifestaciones de indignación del 15M puede haber sobradamente
esa cantidad, pues nada más lejos de la realidad, pues mucha, mucha
gente que están en esas manifestaciones, lo están por que en ese
momento están jodidos por el sistema, no movidos por la rabia de ver
tanta injusticia y truhanes a su alrededor y en puestos de poder,
sino por que se han quedado sin trabajo y están a punto de echarles
de sus casa o cosas por el estilo. No hay un espíritu honesto y de
compromiso por defender los derechos de todos, por defender un
sistema justo y libre. Si no hubiesen estado afectados directamente
por la crisis, estarían contentos y felices por no haberles tocado,
y en sus casas pasando olímpicamente de todo, sintiéndose
totalmente ajenos a estas circunstancias más que como simples
espectadores, y allá se las apañe cada cual con sus problemas.
Sin lugar a dudas la indiferencia hacia las necesidades de los demás
es el más grave lastre involutivo de una sociedad, todo cambiará
cuando haya cambiado esa condición en el hombre, al menos el uno
por cien de la sociedad tienen el poder suficiente para empezar a
cambiar en ese sentido la tendencia evolutiva de todos.
Mientras este cambio no se de, estos
movimientos son fácilmente controlables por la élite, y saben
aplacar y dosificar ese descontentos a su favor, neutralizando
fácilmente cualquier signo de resistencia, e incluso conduciéndolo
a sus intereses. Aunque para la élite estos movimientos de
indignación son fácilmente controlables, así como cualquier tipo
de insatiscfacción social a cualquier nivel, sin embargo su eficacia depende especialmente de quienes están en los puestos de control y relacionada
su actividad profesional con organismo gubernamentales, o cualquier
organismo con influencia directa en la sociedad, y se den cuenta que
somos todos los mismos, la misma familia humana, que nada tienen que
ver con la élite dominante que se esconde detrás y utilizan las
instituciones para la comisión de sus planes delictivos y de
sometimiento. Os puedo decir que esta gente poco tiene que ver con
nuestra raza. Todo el entramado administrativo directamente
relacionado con el poder, los ejércitos, los cuerpos de
inteligencia y policiales, puestos de mando y gobernación, o
simples puestos administrativos de ejecución y gestión, son
influenciados poderosamente con ideales con los que somos fácilmente
vulnerables, de partidismos, corporativismos, diferencias de credos
o ideológicas, todo manipulado desde arriba por una sola fuerza. Y
es necesario tanto por el bien de todos como por nuestras propias
consciencias, liberarnos de esas poderosas influencias, y también
de los temores de perder privilegios, pues tenéis en vuestras manos
el mayor privilegio posible y la mayor oportunidad de hacer el mejor
servicios a los vuestros, boicoteando desde dentro, en la medida de
lo posible, acciones que puedan ir claramente contra la humanidad,
es la única esperanza que nos queda y está en vuestras manos, ese
es vuestro mayor galardón y privilegio, poder ser parte activa y de
pleno derecho, dignos merecedores de un nuevo mundo de verdadera paz
y libertad.
Somos conscientes también que los
planes de sometimiento, ahora con la estrangulación de nuestras
economías, nos lleva a todos a una precariedad y a una necesidades
de supervivencia en el que se hace muy difícil rechazar puestos de
trabajo de colaboración con el sistema. Esta situación dramática,
este hostigamiento y debilitación tiene esa finalidad: nuestro
enfrentamiento y conseguir nuestra incondicionalidad. Nuestra
competitividad por una migajas son mas viscerales entre nosotros y
así nuestro derechos nos los auto anulamos entre nosotros mismos. De
modo que para poder sobrevivir bajo este sometimiento, es necesario
la solidaridad, y proporcionar quienes pueden sobrellevar esta
situación mejor ayuda a quienes han renunciado a esos puestos o
cargos, o se les desestima por no colaboracionismo, y por tanto
darle toda nuestra protección y reconocimiento. Todo es
importante, desde cualquier responsabilidad o posición social
cualquier aportación con este objetivo es fundamental. En el
ejercicio de esa solidaridad vamos descubriendo que en realidad es
nosotros a nosotros mismos a quienes en verdad ayudamos, todo nos
conduce a ese despertar, a saber de nuestra verdadera condición de
hombre, de pertenencia a esta inmensa familia que es la humanidad, y
como una única familia, abrazando y protegiendo nuestra raza
desde donde quiera que nos haya puesto, y para lo que nos haya puesto
nuestro destino, y así poder demoler este gigante de pies de barros,
porque nosotros somos los pies y somos el barro.
Terminando estas lineas y recordando
una anécdota que me ocurrió el mismo día de los atentados de 11 S
2001, algo que me dejó muy afectado por las coincidencias, pero que
interpretaba también como una llamada de atención, como si en ello
hubiera un significado simbólico. Conforme se han ido viendo las
causas y verdadera autoría de este atentado, esa impresión se me
ha ido afianzado más y más. La demolición de las torres gemela sin
lugar a dudas corresponde a un ritual satánico, una potente
invocación, con un poderoso simbolismo en relación a los
acontecimientos que se avecinan para así instaurar un nuevo orden
mundial, pero paradójicamente simbolizan también la demolición de
este sistema de manipulación de masas que tan bien les ha ido a la
élite hasta la fecha.
La demolición de las torres gemelas me
recordó la profecía de Daniel 2:31-45. cuando se refiere a la
destrucción de ese gigante de pies de barro cocido y hierro.
No se cual puedan ser los términos y
objetivos exactos de este ritual, pero si estoy seguro que simboliza
la demolición de este sistema por ellos mismos, de este sistema de
dualidades, de pares de opuestos, para dar paso a una sistema
monolítico. Fijaros que en sus rituales utilizan la geometría y el
número, los dos monolitos (torres gemelas) y su destrucción tiene
un poderoso significado para la creación del nuevo mundo
sionista-masonico-iluminati. Los dos monolitos, en sus creencias,
significan el portal a la dualidad de este mundo y su demolición
significa demoler este sistema dual para dar paso a un sistema
monolítico de férreo control vertical, pero si os dais cuenta, si
a la torres gemelas le desposeyésemos de la geometría y el número,
desnudada de su forma, materia, vemos que se quedan las personas, los
individuos que perecieron en el atentado, imaginemos solo a la
personas encasillas, suspendidas en el aire en cada uno de las planta
y los departamentos de esas dos torres, ¿que tenemos? Dos columnas
de personas afanosas trabajando por sostener el imperio demoníaco de
esta gente, eje y columna vertebral de su imperio, su sistema
financiero. Exterminaron a aquellos que sostienen su imperio
trabajando contra sus propios hermanos de raza, no se dieron cuenta
que con su ritual estaban demoliendo su propio sistema de control por
traición. Demoler el portal de la dualidad, signo creador de este
mundo tiene muchas connotaciones, físicas, materiales, psíquicas,
etc. pero las que más afecta al sistema de manipulación de este
gente, y sobre las que pretenden influir para beneficio de sus
planes, es en los patrones mentales o arquetipos mentales de la
raza. Por una parte la dualidad en la diferenciación entre el bien
y el mal, que ha sido instrumento fundamental para nuestro manejo y
engaño especialmente con las religiones, también para nuestro
crecimiento, pero hábilmente manejado por sus máximos exponentes,
los más refinado, astutos, expertos y en la misma medida perversos
personajes en el ejercicio de la hipocresía que han pasado a lo
largo de la historia por este planeta. Pero ese medio no es tan
efectivo ahora coincidiendo con nuestro despertar a nuestra edad
adulta como raza. No son buenas esas comparaciones entre el bien y
el mal, no se tiene que tener sentimiento de esas diferenciaciones,
pues si no, la aspiración al bien es una constante en el hombre, y
por tanto ahora descubierto el hipócrita es un motivo de
cuestionamiento y de sublevación. Es necesario un pensamiento
único e incuestionable, sin dualidades, sin comparaciones ni
estímulos a las superación personal.
También se modifica el
arquetipo social que afecta y nos condiciona en nuestro nacimiento a
tener una tendencia u otra en nuestra diferencias ideológicas o
creencias antagónicas, hasta ahora utilizado como fracción o
motivo de división social interna y por tanto de sometimiento y
reducción, de equilibrio entre nosotros a través del conflicto,
y con ello el aún más sutil mecanismo de división por traición,
que también ha sido demolido con ese sacrificio de vidas
simbolizando la inocencia traidora de la clase esclava. Les hubiese
sido más efectivo en la medida que solo se hubiese destruido la
forma y el número, pero no la vida que lo contiene, en este caso su
pilar de sustentación.
Pero parece ser, que así, como en los
rituales satánicos de gran nivel se requiere el sacrifico de vidas,
así parecía que este lo pudiese requerir para invitar a las
entidades del mal más poderosas, a las mas insignes y elevadas
potestades de la oscuridad y la materialidad (como parece necesario
para invocar a estas entidades en los más alto rituales satánicos
con el sacrificio de niños, en representación del máximo exponente
de pureza e inocencia) sin darse cuenta que estaban destruyendo un
pilar fundamentales de su sistema: El espíritu kapo del sistema.
Lo que es fácilmente manejable aprovechando la propia naturaleza
ignorante de la gente y su baja condición humana, ahora tiene que
ser aplicado con poderosos y sofisticados programas de control
mental. Y los rituales son rituales, no entienden tanto de
intenciones sino más bien de hechos o formas. No se si les trae a
cuenta el haber destruido el espíritu kapo del sistema, de las
razas, pues eso les lleva irremisiblemente a un sistema monolítico
de excepcional control y dureza que no creo que ninguna raza pueda
asumir aun bajo el hechizo de la entidades más poderosas del mal.
Habéis sido certeros con esas flechas
envenenadas de fuego (y no solo del fuego que eran portadores los
aviones) al talón de aquiles de este gigante de pies de hierro y
barro cocido, (como así es el cemento -caliza y arcilla calcinada-)
.. donde por cierto, en tiempos de Daniel el profeta no se construía
con hierro.
Posiblemente, cuando la élite vea
difícil llevar a cabo sus planes por las “buenas”, pulse el
botón de la autodestrucción, utilice ese último cartucho que les
queda: el espíritu kapo de nuestra raza, (que ya nuca más será
renovado, pues ellos mismos han roto esa cadena de sometimiento)
antes de salir corriendo como ratas a esconderse en sus refugios
preparados para este desenlace. Solo nosotros a nosotros mismo nos
podemos aniquilar, ellos no tienen manos ni pies suficientes para
conducir sus máquinas de destrucción y muerte, ni piensan
ensuciarse con eso. Todo está en nuestra manos, en ese frágil
equilibrio del conocimiento y la verdad en nosotros, y de elevarnos
sobre ese punto critico de consciencia y despertar. Una oportunidad
única y excepcional del que no hay registros de cosa similar en la
historia de la humanidad y del que está suscitando una gran
expectativa y la concurrencia de muchas almas, muy elevadas de
nuestro universo, y de quienes tenemos toda su ayuda e inspiración,
pero a su vez dejándonos hacer, con gran respeto por nuestra
libertad de elección. Siendo cada uno de nosotros, desde nuestro
puestos de trabajo o cualquier actividad social, plenamente
responsables, pero también auténticos pioneros y privilegiados
asistiendo a este excepcional acontecimiento. Una oportunidad que
sin duda va a ser difícilmente repetible si no sabemos aprovechar en
consciencia ese mínimo que se exige para ser merecedores, y que de
no ser así, difícilmente podrá ser redimido este error durante
milenios, difícilmente se entenderá cómo pudimos dejarnos llevar
tan inocentemente por este macabro juego de engaño y
autodestrucción, y desaprovechar esta excepcional oportunidad de
traer el Cielo a la Tierra.