Carta a un amigo
http://ideasmagicasautoconscientes.blogspot.com/2009/10/el-sistema-visto-por-el-caminante.html
No se si recordarás una experienciaque me contaste, hace ya bastante tiempo: Cuando dijo aquel compañero de partido: -Si eres la mitad de honesto que imagino, no durarás ni seis meses en el partido-. Ni que decir tiene que fue premonitor.
Posiblemente no recuerdes que me contases esta anécdota, pues hace ya muchos años de eso, pero para mí no ha sido una simple anécdota, sino una elemento crucial para comprender el inmovilismos del sistema de gobernación de este mundo, y como se perpetua e incluso se agudiza en sus despropósitos e inconciencia, a pesar de la creciente evolución en las conciencias de las gentes hacia un orden mas justo y realmente democrático.
Decimos que nuestros gobernantes, su forman de ser y actuar en sus políticas, son fiel reflejo a grandes rasgos y en lo sustancial, de la forma de ser y sentir de sus ciudadanos y no importa que sean de ideologías propias o contrarias, o se beneficien o sufran sus despotismos y excesos, y por eso se hace necesario que cambiemos nosotros para que cambie el Sistema, pero ante este acelerado despertar que se está dando en el conjunto social, creo, no hay una fiel correspondencia. El poder empieza a dejar de ser fiel reflejo de esta creciente evolución de conciencia en la gente.
Tal y como se promueven los ascensos para los cargos en la dirección de los partidos políticos, las exigencias y obstáculos para el ascenso (no escritos) no dejan posibilidad alguna de acceder a esos puestos, a personas, por capacitadas que estén para el servicio, pero que puedan actuar con absoluta honestidad y desinterés, y con el propósito de cumplir con mano firme los aspectos fundamental de los ideales que propugnan, y no solo tienen vetada la carrera política, sino además se necesita un carácter, un talante especialmente competitivo, de dominación y lucha, para poder ascender en esa jungla de intereses. Carácter que generalmente no lo tienen la gente altruista, a los que únicamente les mueve el interés colectivo y ser útiles a los demás, y por tanto no puede haber esa justa representación política, por más gente que asuma ese cambio de consciencia. No quiere decir que la gente que hoy está en el poder sea deshonestas y traicionen sus ideales concientemente y sistemáticamente. Se puede ser un político y ciudadano de bien, éticamente correcto, actuar con generosidad y dedicación, incluso sacrificándose con abnegación en mucho ámbitos de sus relaciones humanas, pero cuado tienen que sacrificar sus intereses personales, o de ‘su’ sistema, y anteponer los ideales que defiende, no lo hacen y se traicionan así mismos y nos traicionan a todos.
Cuando se aspira a ostentar cargos político, se hace necesarios el servilismo interno, la maquinación, el soborno, plegarse a los intereses particulares del partido, aunque sea sutilmente y aunque nadie sea directamente responsable de ese proceder, pues es el sistema impersonal, es el propio partido que se constituye como entidad egoísta e induce a ello por su propia supervivencia. Y así, cuando mas clamor hay en la sociedad por un mundo mas justo, nuestros políticos están mas ausente y distanciados de esas realidades y necesidades, y mas ocupados y preocupados por mantenerse en sus luchas particulares de poder, manejándose en un estado de fuertes condicionamientos, de intereses cruzados, generalmente contrarios a los intereses de todos, en difícil equilibrio para mantenerse en el poder el mayor tiempo posible.
Las reuniones de los dirigentes de este mundo, las grandes, sonadas, y también carismas cumbres, por solucionar los problemas que nos acosan, solo sirven para que los fuertes impongas sus criterios y ver impávidos como, cuado precisamente mas recursos y medios disponemos, cada vez se hace menos por evitar el deterioro alarmante de nuestro planeta y el creciente sufrimiento de gran parte de la humanidad. Los políticos cada vez ponen menos interés y se encuentran con mas dificultades para aportar cualquier solución válida, y esto ocurre a la par de este creciente despertar y sensibilización de mucha gente por las necesidades de este mundo, y esto no es justo, ni es fiel reflejo.
Estoy de acuerdo contigo que debemos aceptar este Sistema, pues la razones y su alcance dentro de un plan sabiamente establecido no está en nuestra manos comprender, ni mucho menos enjuiciar, y por tanto no es bueno, ni sería sabio resistirse visceralmente a él, pero todo despertar lleva en sí una oportunidad de evolución que creo debemos compartir.
Con esa anécdota, no solo me ofreciste una lección maestra, sino que me desvelaste la clave, la piedra angular que sostiene este Sistema, fiel reflejo de nuestra inconciencia colectiva, que bloquea el ascenso a los puestos de gobernación de aquellos hombre y mujeres de buena voluntad, con la suficiente Luz de conciencia, que nos proporcionen, que reflejen fuera, en este mundo, esa oportunidad que ya mucha gente y cada vez más, proyectamos desde nuestro interior, y que en ningún modo, jamás, sacrificaran el bien común por suspropios intereses, o el interés de“su” sistema. Necesitamos facilitarles el paso por que no saben y son incapaces de estar en esas encarnizadas luchas por el poder, pues su interés único y lo único que saben hacer, es Servir.
Una vez conocida la causa que bloquea ese ascenso, dejar expedito el camino a los verdaderos servidores de la raza, en quienes poder reflejar esa oportunidad que nos acompaña en nuestro despertar, ya es solo cuestión de tiempo.