Marcelino: El creador de ilusiones

Nuevo artículo sobre el Sevilla F.C. Recodaros que nos hemos mudado y que estamos en "La tribuna de Nervión".

El análisis de lo visto anoche y en parte de la pretemporada en "Marcelino : El creador de Ilusiones"

enviado por miguelcanales | 1 comentarios

EL "DILEMA" FAZIO

Antes de nada deciros a todos que nos hemos mudado. Nos traslados a blogspot, ya que las opciones de publicación que permite la plataforma de blogs de Google nos ofrece un mayor número de acciones para crear nuestros artículos y ofrecer unos contenidos de mejor calidad.

 La nueva dirección del blog es : "La Tribuna de Nervión". 

Como arranque del nuevo blog, y la vuelta a la actividad, os hemos preparado un análisis muy extenso en vídeo sobre los dos últimos partidos de pretemporada del Sevilla F.C., particularizados en la figura de Federico Fazio. Allí análizamos cual ha sido su rendimiento en estos dos encuentros para catalogar su trabajo dentro del equipo en la posición de mediocentro.

Os esperamos en "La Tribuna de Nervión". Desde Nervión sólo está operativo un tiempo para enlazar los artículos que publicamos en el nuevo blog, después dejará de estar activo. Bienvenidos a todos a esta nueva aventura, en la que esperamos ser más constantes y ofreceros la mayor calidad posible.

Si queréis comentar algo, mejor dejar vuestras valoraciones en la nueva página.

enviado por miguelcanales | 2 comentarios

RESPUESTAS A ALGUNOS COMENTARIOS Y CORREOS

En los últimos meses el blog ha dejado de tener actividad por diversos motivos. La realidad es que tanto José Luis como yo no teníamos la intención de dejar de lado la publicación dentro del mismo. Sin embargo, por diferentes circunstancias hemos terminado por no redactar ningún artículo en meses. No ha sido una cuestión que hayamos decidido de manera reflexiva, los acontecimientos que nos han ido sucediendo nos han ido llevando a dejar el blog apartado de nuestro día a día. Fuimos bajando la cantidad de artículos hasta que dejamos de publicar sin ningún motivo apararente más allá de la falta de tiempo y de motivación-en este punto hablo de mi caso-.

 Pretendimos crear un espacio diferente que no existía dentro de la blogosfera sevillista, un espacio de análisis más que de opinión, con mucho contenido audiovisual. En muchas ocasiones-practicamente en casi todas- nuestros artículos eran más extensos de lo que queríamos. Algunas personas con las que he hablado sobre el blog me lo han comentado y tratamos de intentar solucionar ese pequeño-gran handicap. Pero no lo conseguíamos. Mi idea era dar la mayor profundidad a los análisis, mostrar la máxima información posible a disposición de los lectores y desde ahí generar una retroalimentación entre todos. Pretendíamos crear una comunidad en la que lo menos importante era la cantidad sino la calidad y fidelidad de la misma con la nuestra visión iniciara un intercambio de opiniones.

La otra opción era publicar más pero con menos contenido, mayor actualización con menos profundidad. Esto nos hubiera llevado a un mayor número de visitas y de comentarios, posiblemente. Pero no era nuestra intención, no vemos así nuestra manera de mostrarnos públicamente. 

La realidad ha mostrado que no hemos conseguido lo que queríamos realmente. Teníamos bastantes lectores mientras que lo que verdaderamente buscabamos era interlocutores. De ahí que nuestro ritmo de publicación fuera inferior al de otros blogs de la blogosfera sevillista. No teníamos primicias que dar, ni lo pretendíamos. No queriamos ser referencia en ningún ranking y ni siquiera los estudiabamos. No teníamos ni un contador de visitas. Sólo pretendiamos, como expliqué antes, crear un "centro" de reunión de locos por el fútbol que tuvieran intereses comunes con nosotros, el Sevilla F.C. y el análisis profundo de sus partidos o de los acontecimientos más relevantes del fútbol europeo.

Estos nos llevaba a realizar trabajos con un grado de inversión temporal enorme. La preparación del análisis de Cigarini, Borja Valero o de Dabo en vídeo fue de una dedicación extrema en tiempo. Dejar un vídeo de 8 minutos sobre un futbolista requiere la visualización de 4 partidos-mínimo-, más su correspondientes cortes y montaje con las anotaciones. Los 8 minutos que aparecen en un artículo en vídeo llevan asociado un trabajo de más de 15 horas, quedándome corto,-tiempo que nos hubiera dado para escribir 15 o 20 artículos de un corte inferior-.

Los análisis en imágenes de Tiberio Guarente, de la selección alemana o del análisis táctico del clásico- F.C. Barcelona vs Real Madrid- tuvieron un tiempo de gestación muy extenso también, aunque menor que en vídeo. Se decidió hacerlo así por acortar los tiempos de realización de los análisis.

También se quedaron en el tintero otros trabajos de gran envergadura porque no se dieron las circunstancias, como el análisis en vídeo del PSG- de una profundidad enorme- y el análisis técnico-táctico de Löic Remy en vídeo ante la posible salida de Luis Fabiano el pasado verano y la presumible incorporación del delantero francés. Muchísimas horas de trabajo que no salieron a la luz por diferentes motivos, algunos de ellos de licencia de youtube sobre las imágenes de la Liga Francesa. 

 Todo el que tiene un blog sabe la cantidad de tiempo que consume. Algunos optan por la actualización continua, nosotros por el análisis profundo. En muchas ocasiones nos equivocamos, lo hacen los analistas profesionales que menos ibamos a ser nosotros pseudo-frikis amateurs en esto del análisis. Eso sí, conseguimos algunas recompensas personales como referencias de nuestros artículos en foros de toda índole-sevillistas y no sevillistas- o la publicación de un artículo nuestro en la revista profesional Fútbol-táctico. Se nos referenció en la web inglesa Zonal-Marking durante el mundial por el análisis de Alemania o en twitter con enlaces a nuestra web por diferentes artículos.Incluso recibimos alguna que otra felicitación por parte de personas vinculadas muy estrechamente al Sevilla F.C. Fuimos conocidos, se sabía de nosotros.

Eso siempre es de agradecer, aunque no era lo que buscabamos. No conseguimos nuestro objetivo tras muchos meses en la blogosfera con un arduo trabajo tanto en tiempo como en la búsqueda de la máxima calidad de nuestros contenidos en la medida en la que nos era posible por nuestras condiciones. No creamos una comunidad pequeña-como reducto, cual las Galias de Asterix o Obelix- donde nos juntaramos con personas afines a nuestra manera de ver el fútbol. No queríamos ser referencia de nada, sólo definir un punto de encuentro para conversar y aprender de otros. La cantidad de los que nos reunieramos era lo de menos, lo importante era la aportación recibida en forma de feed-back.

José Luis mostro más motivación que yo en este sentido. Él estaba más abierto a seguir publicando que yo, siempre tuvo las puertas abiertas, aunque no quería hacerse "el dueño" del blog, pretendía tirar de mi para seguir esta aventura. Él pretendía seguir contando las cosas que le interesaban, mientras que yo buscaba otra cosa. Que nuestras reflexiones fueran punto de partida de debate. Conseguimos más elogios que intercambio de opiniones y no pretendimos nunca eso. El elogio estimula, pero lo que más motiva es contribuir a que la gente tenga un lugar donde pueda expresar lo que le interesa y que sea respetado por todos los que allí se congregan.

No alcanzados los objetivos que queríamos, el blog se fue diluyendo, hasta no actualizarse. En alguna ocasión nos planteamos volver a intentarlo nuevamente. Pero fallaron las circunstancias personales para dedicar el tiempo adecuado y mantener la manera de trabajar. Esta para mí no era negociable, nuestro espacio, de continuar, tendría la misma estructura y funcionamiento.

Ante las preguntas que nos han realizado en comentarios, correos o personalmente sobre la actividad del blog queremos deciros que se encuentra en stand-by, no está cerrado, pero no se ve-al menos, ahora- el momento de puesta en marcha nuevamente. A los que nos preguntan donde estamos deciros que:

José Luis participa en una tertulia sevillista todos los Lunes en Radio-Estilo a partir de las 19:30. Por cuestiones laborales no he podido escucharlo nunca, pero me cuentan que es un programa muy ameno y cargado de sevillismo. A él lo podéis seguir ahí.

Y yo me encuentro fuera la órbita mediática, tras haber estado durante bastante tiempo compartiendo y aprendiendo lo que es la radio deportiva con gente como Axel Torres o Victor Orta,en los micrófonos en Radio Marca o Sevilla F.C. Radio.  No estoy desvinculado del fútbol, la vida marcará mi camino, pero mi intención es que nunca deje esa vinculación. Me encuentro detrás de toda la escena pública realizando otro tipo de cuestiones relacionadas con el fútbol, además de llevar a cabo mi trabajo. No importa mucho de que se trata realmente, son proyectos paralelos que no me permiten el tiempo suficiente para abordar el blog de manera a la que lo hacía antes. Podría publicar eventualmente, pero no darle la atención que me gustaría al blog.

Me gusta lo que estoy haciendo ahora, me permite seguir aprendiendo y mejorando y estar metido en mi pasión, el fútbol. 

 Espero que este post sirva para daros a conocer los motivos de la falta de actualización, qué buscabamos, y qué no hemos conseguido. Aún así no descartamos volver algún día. Agradeceros el interés mostrado, sobre todo.

Y al que se pregunte por qué hoy nos cuentan todo esto, sólo hay un motivo. Me veía en la obligación de responder a la gente que me ha preguntado tanto personalmente como a través de la red. Quería hacerlo de una manera profunda y en este momento he encontrado el tiempo suficiente para hacerlo.  Un tiempo que no abunda en mi vida para dedicarlo al blog.

Para cerrar os dejo un video de unos amigos mios, un gran montaje que debería haberles realizado yo-como me comprometí  con ellos-. No he tenido tiempo ni para ello, así que les pagaré con la pequeña promoción que puedo hacerles desde aquí. Ellos son "Carisma Cero", un auténtico espectáculo en directo. Para todo aquel que los quiera contratar para amenizar alguna velada importante, sólo tienen que ponerse en contacto con el correo del blog:

 desdenervion@hotmail.com

y yo les remitiré a ellos. Merece la pena y mucho verlos en directo, más allá del vínculo afectivo que pueda tener con ellos.Aprovecho para publicitarlos, jajaja, ya que les debo una o dos por no haber podido hacerles lo que me comprometí.

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=am7sj-j9LFA&feature=channel_video_title">http://www.youtube.com/watch?v=am7sj-j9LFA&feature=channel_video_title</a></p>

VIVIR JUNTOS, MORIR SOLOS

NOTA INICIAL:

Parafraseamos el título de uno de los capítulos de la serie “Perdidos” para mostrar la situación por la que pasa la entidad de Nervión, particularizada en la figura de su entrenador. Queremos mostrar nuestra visión del que todavía es entrenador del Sevilla y para el que esperamos que la situación se reconduzca.  No pretendemos defender la figura de Gregorio, sino mostrar el mejor camino que puede tomar el técnico de Bailén para reconstruir un equipo que se rompe y en el que cada cual empieza, demasiado pronto, a querer salvarse de la quema que se vislumbra muy cercana en el horizonte.  Con lo que hay, buscamos soluciones.  Nuestra opinión es que el entrenador del Sevilla anda desubicado, no termina de hacerse con el timón de la nave y su trabajo no está siendo positivo. Está sucumbiendo ante las negativas circunstancias que le rodean y no se hace fuerte. Pedir su cabeza es el camino fácil, nosotros buscamos el análisis y proponemos soluciones. Eso no quita para que estemos o no en desacuerdo ante un eventual cese de su figura, es otro tema al que aquí tratamos.

LA PREMISA INICIAL,  PULIR LA PROPUESTA

Sobre el papel Gregorio Manzano ha pretendido hacer del Sevilla un equipo de posesión de balón, que pase un alto porcentaje del partido con el esférico en propiedad y con un talante ofensivo. La realidad es que no ha terminado de conseguirlo porque no se ha visto capaz de lubricar un buen engranaje para el juego del equipo. Este se parte en dos-como ya comentamos- y por mucha posesión que obtenga no consigue intimidar al contrario. Los rivales sevillistas-quitando 3 o 4 equipos de la liga cuya intención es vivir con el balón- se ajustan a un plan que se fotocopia partido a partido. Le ceden la iniciativa al cuadro de Nervión ante su incapacidad para hacerse peligroso desde la circulación de pelota. A eso le unen una fuerte actividad defensiva y velocidad a la contra con pocos efectivos. Si necesitan el balón, suben líneas, aumentan su nivel de activación y apagan completamente las luces rojiblancas. No siempre el guión es idéntico, pero la trama de cada partido del Sevilla sigue unos pasos básicos que se repiten día a día. A base de intensidad y calidad los de Manzano consiguen sacar puntos, aunque sin ser solventes defensivamente ni ordenados ofensivamente. Cuando bajan estos dos aspectos del juego, importantes y trascendentes pero que no pueden ser día a día los únicos recursos, los sevillanos sucumben ante la impotencia de no tener un plan de actuación.

En el tramo de competición en el que se encuentra el Sevilla no son válidos experimentos, modificaciones o probaturas. Se decide el campeonato, no hay más opción que competir partido a partido sin dejar ninguno de lado. Todos valen tres puntos y se necesita sacar lo mejor contra los Racings, Málagas, Osasunas, Mallorcas y equipos que para el jugador no suponen un aliciente especial. No vale aplicar la táctica del funcionariado y tratar de sacar los partidos  a través del mínimo esfuerzo porque el actual Sevilla no impone respeto a sus rivales, estos ven opciones de ganar a un equipo del empaque del sevillista. La guerra rojiblanca no es frente a Villarreal, Valencia, R. Madrid o Barcelona, esTa será para otros tiempos. A día de hoy hay que asumir que el objetivo es estar entre el 5º y el 7º para volver a Europa la temporada que viene. Y esa guerra se gana en las batallas contra los equipos de la zona media-baja de la tabla. Es ahí donde se necesita que el equipo de el rendimiento adecuado y se haga valedor de lo que marca la teoría, su mayor nivel como conjunto.

El camino hacia salvar la temporada-pensar en otra cosa a día de hoy es tratar de engañar al personal o auto engañarse dentro de la plantilla- no tiene otro sentido que hacerse fuerte frente a los inferiores y no tratar de lucir contra los superiores. No hablamos de tirar los partidos frente a los equipos punteros del campeonato, sino de tratar a todos los rivales de la misma forma. Una idea que parece tan cristalina no termina de encajar dentro de la plantilla y a partir de ahí es desde donde empiezan todos los problemas.

Con todo esto en mente, apostar por la posesión, por el dominio, por ser los actores principales de los partidos parece el pensamiento más adecuado. Después falta llevar a la práctica todo esto-y sobre ello hablaremos en próximos días ya que los acontecimientos que se han visto esta semana nos llevan a hacer otras reflexiones, nuestra idea para hoy era proponer un plan táctico y estratégico pero el día a día esta semana nos hace posponerlo-. El cuadro técnico y los jugadores están sucumbiendo ante esta idea, los resultados no llegan y las dudas aparecen. Todo esto es muy normal, cuando los acontecimientos no son favorables es habitual olvidar dónde estás, dónde quieres llegar y, sobre todo, como quieres alcanzar tus objetivos.

EL SEGUNDO PASO, CERRAR FILAS

Las voces disonantes se empiezan a multiplicar, nada nuevo bajo el sol en una situación como la que vive el Sevilla en estos momentos. Aunque este aspecto indica un problema serio, la falta de confianza en el seno del vestuario con respecto al entrenador. Cuando los resultados llegan todo el mundo acata su situación. Declaraciones como las de Cáceres no se producen o si lo hacen son tomadas con otra perspectiva. Lo normal en una situación de bonanza y resultados positivos hubiera sido escuchar decir al jugador uruguayo que a él lo que le importa es jugar y que ya lo había hecho en esa posición en otros momentos de su carrera. Pero cuando un barco se hunde es muy humano y entendible que cada uno busque su salvación, más allá de que sus declaraciones hayan sido muy desafortunadas. Vivir juntos en las grandezas y buscar salir de las pobrezas cada uno por su camino. Sálvese quien pueda, así vive a día de hoy el Sevilla.

A Manzano le toca dar un golpe de autoridad, tirar de manual Capello o Mourinho. Es su momento para cerrar filas, aislar al equipo, meterle en la cabeza que el enemigo está fuera y tapar la sangría de discordias en el interior del vestuario. Hacer frente común y tirar de su guardia pretoriana, la que él elija- nosotros propondremos la nuestra en próximos días- desde su propuesta. Coger a sus 14 jugadores y con ellos salvar la situación o fracasar. Es la mejor alternativa que puede llevar a cabo el técnico de Bailén, así lo han demostrado muchos entrenadores y no sólo los que tienen un perfil de sargentos de hierro como Van Gaal, Capello o Mourinho. El mismo Guardiola aplica ese libreto y más aún en el tramo de competición donde todo se decide, juegan los mismos, juegan a lo mismo siempre y se aíslan del entorno. Sólo hace falta mirar las alineaciones del Barcelona-salvo lesión- en los próximos partidos y en los precedentes, a excepción de aquellos donde la situación estaba controlada. Siempre son los mismos, el once se recita de memoria, y sólo dos o tres jugadores más están metidos en la dinámica del grupo para suplir eventuales bajas. El resto juega los minutos de la basura. Lo hemos visto durante toda la temporada en el R. Madrid, y mientras los resultados acompañaron nadie levantaba la voz. Lo hizo Capello en su última liga en Madrid, remontando una desventaja que parecía insalvable, Van Gaal casi hace triplete la temporada pasada desde la mediocridad en el juego con el Bayern, pero con sus fieles guerreros.

El trabajo de un entrenador no consiste en contentar a su grupo humano, como gestor de recursos no debe tratar de ser amigo de todos. La idiosincrasia del jugador de fútbol es especial, en general busca primero su beneficio para que este alcance al grupo. Manzano, como conocedor de su trabajo, no debe perder la perspectiva. Esta no es otra que hacer un equipo competitivo y que pelee como grupo. Cerrar filas para vivir juntos porque morir va a morir sólo. Como todos los entrenadores del mundo. Veremos si está capacitado para tomar esa decisión, de ello depende su futuro como sevillista. 

La banda sonora del día, "The Unforgiven" del grupo Metallica con subtítulos en español. Su letra tiene ciertas consonancias con la situación de Gregorio Manzano. De ahí que hayamos elegido la versión subtitulada para que sea entendible por todos.

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=__fZdCV_C-A&feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=__fZdCV_C-A&feature=related</a></p>

EL SEVILLA DE MANZANO, UN EQUIPO SIN EQUILIBRIO

Muchas son las sombras que transmite el Sevilla en su viaje en la presente temporada. Más allá de unos resultados que no están acorde a lo que se debe exigir al equipo por su calidad, la principal incertidumbre que rodea a todo el entorno sevillista es hacia dónde va, o más bien tendríamos que decir, hacia dónde quiere ir el equipo. Es claro que hacia dónde va, de seguir las cosas como están, se conoce pero nada se puede predecir sobre hacia dónde quiere llegar, puesto que no hay o no se vislumbran soluciones válidas en estos momentos. El objetivo debe ser crear un estilo y morir a partir de él, no siendo tolerable la situación que se observa actualmente, en la cual el equipo sólo se activa ante partidos de gran trascendencia. La copa se mostró en Enero como una vía de escape al paupérrimo día a día que muestra el Sevilla en la Liga, donde no es capaz de conseguir una línea de continuidad que le permita salir de la dinámica de irregularidad permanente que le acompaña desde hace más de un año en la competición de la regularidad.

Los envites contra Málaga, Villarreal o R. Madrid, cada uno por sus condicionantes, invitaron al grupo a una activación que no es continua los fines de semana. Manzano llevó a la práctica planteamientos diferentes lo que unido a marcadores adversos y el peso de la eliminación presente en cada momento nos hicieron ver los mejores momentos del Sevilla en muchos meses. Ante esta situación muchos plantean soluciones, se abren multitud de debates, suenan nombres de entrenadores para sustituir a Gregorio y casi todos, tanto aficionados como periodistas que siguen al club de Nervión, muestran sus opiniones. Queremos aprovechar este momento para volver a estar con aquellos que nos leen-no sabemos si muchos- y mostrarles nuestra propuesta.

 

EL ANALISIS DE LOS PROBLEMAS

Los problemas del Sevilla son múltiples, pero derivan de unos principios básicos que condicionan el juego y hacen que se produzca un efecto dominó que se lleva casi todo por delante. Se habla de la escasa fiabilidad defensiva, de las dificultades para generar juego, del bajo rendimiento del mediocampo, de la escasa capacidad para generar ocasiones que muestra el equipo en los últimos tiempos y ahora, desde hace algunos partidos, de la bajísima aportación de los jugadores de banda. Comenta Perotti, de manera muy acertada, que el problema no es sólo de los hombres que juegan desde esa parcela, más allá que su estado no sea el ideal.

El debate sobre las necesidad o no de jugar con extremos se ve potenciado al observar el rendimiento del Sevilla contra el Villarreal en el mejor partido de los rojibancos en muchos meses. Allí Manzano optó por cambiar el sistema de juego hacia un 5-3-2 sin extremos. El resultado fue muy positivo porque se consiguió equilibrio. Esa es la palabra clave en el análisis que se puede hacer del actual Sevilla. Todo el problema parte de la falta de equilibrio. Aquel día Manzano consiguió que el equipo tuviera una mejor salida de balón, mayor capacidad asociativa en mediocampo o la generación de cantidad superior de líneas de pase sin perder amplitud y cierta profundidad por los costados.  Las líneas estuvieron más juntas, los jugadores más cercanos y ocupando el terreno de juego con una mayor racionalidad. Los laterales ofrecieron amplitud y profundidad,  como centrales actuaron dos laterales agresivos y con movilidad lateral para cerrar la espalda de los jugadores de banda, además de poseer capacidad para sacar el balón jugado en conducción. Junto a ellos dos mediocentros en posiciones de interiores que bajan a recibir el primer pase desde la defensa.

Los problemas aparecen cuando no se tienen ese tipo de soluciones. El Sevilla muestra dos bloques, por lo general. Se parte y sólo Kanouté es capaz de hacer de pegamento para el equipo. La obsesión por conseguir la amplitud con los extremos, la escasa participación de Zokora en la salida de balón y la exigencia en hacer que el equipo sea profundo convierten al equipo de Nervión en kilométrico. Los problemas aparecen ya en las dificultades para sacar el balón, con un exceso de ausencia de apoyos para ayudar en esta parcela del juego. Roto el equipo en dos bloques, los jugadores de banda siempre actúan sin capacidad de distracción y teniendo que hacer la jugada del partido continuamente, recibiendo siempre en condiciones malas y con el balón al pie. Tras pérdida, si los laterales han subido línea, aparecen grandes carriles para los rivales y los defensas, junto a Zokora, tienen que batallar continuamente en disputas individuales sin superioridad numérica. No existe una presión adecuada tras perder el balón porque el equilibrio posicional brilla por su ausencia. Si a eso le unimos la falta de intensidad que acompaña al equipo en muchos pasajes de los partidos, nos encontramos con un equipo que debe ser de los que más contragolpes concede al rival.

Kanouté como epicentro de todo y los jugadores banda con únicas soluciones individuales, más un pase mágico de Romaric a la espalda de la defensa, convierten a este Sevilla en previsible. Si le sumamos la deficiente transición defensiva, tenemos a un equipo que, además de ser previsible en ataque, es altamente vulnerable en defensa. De ahí que veamos la clasificación y observemos que el cuadro andaluz es uno de los más goleados de la categoría.

Nos preguntamos, a la luz de lo visto en los últimos meses, si ¿Es necesario prescindir de los extremos y jugar con un sistema de carácter tan defensivo como el 5-3-2 que vimos contra el Villarreal? Para ello echamos la vista atrás y recordamos el partido contra el Atlético de Madrid, quizás el más brillante en Liga de la era Manzano. En aquel encuentro, como analizamos en su día, la clave estuvo en el juego interior y la participación de los extremos en posiciones interiores.

A partir de aquí, os emplazamos al Viernes para mostraros nuestra propuesta de cara a solucionar los graves problemas del equipo, consiguiendo primero un equilibrio completamente necesario.

La música hoy la ponen unos amigos mios, "Carisma Cero", con su versión de "My Sharona". Invitados estáis todos a su próxima actuación, ya os avisaremos con tiempo- hay que aprovechar para promocionar cualquier sitio, que soy su ", manachen", jejejej-.

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=JW1TrVAA-Wk&feature=mfu_in_order&list=UL">http://www.youtube.com/watch?v=JW1TrVAA-Wk&feature=mfu_in_order&list=UL</a></p>

COMO NO PODIA SER DE OTRA MANERA, CON UN PLAN Y MUCHO ORGULLO

Pasó el Sevilla en un momento tremendamente delicado su mayor prueba de fuego en los últimos tiempos. Y lo hizo de la mejor manera que podía hacer, posiblemente de la única a día de hoy desde la que tenía opciones de competir contra un equipo superior técnica y tácticamente. La clave del partido estuvo en la intensidad puesta por todos los jugadores-lo cual nos lleva a preguntarnos por qué esto no se ha visto en tanto tiempo- y, de manera trascendental, por condicionar al máximo el juego del rival. En un combate a fútbol abierto el Sevilla tenía todas las de perder, por lo que la decisión de llevar el encuentro a la disputa, a la épica, a la intensidad y a la confrontación cuerpo a cuerpo  iguala mucho más las opciones.

El equipo tuvo respuesta a un comienzo de partido que caía como una losa. El Borussia comenzaba llevando el partido a su terreno, salía con mayor intensidad, jugaba en campo sevillista y conseguía que Kuba fuera el protagonista frente a Dabo, ganándole la espalda con facilidad. Los fantasmas cercanos reaparecían, el equipo sevillano comenzaba con un nivel de activación inferior al del rival, mostraba sus fisuras defensivas y los mediocentros se olvidaban de proteger la zona de rechace. Allí aparecía Kagawa para poner Nervión en estado de depresión, el japonés-un  maestro de la llegada de segunda línea a posiciones de rechace- se encontraba con un balón suelto en la desierta frontal del área para poner el 0-1 en el marcador.

Todo parece oscuro y perdido en ese momento, dada la capacidad de reacción que ha tenido el equipo en los últimos partidos. Pero he aquí que el Sevilla encuentra un plan de juego, lleva el encuentro al terreno más propicio para darle la vuelta e interpreta de la mejor manera que puede hacerlo a día de hoy cómo debe voltear el marcador. También ayuda, en parte, el Dortmund. El equipo alemán se confía, visto que tiene un filón a explotar en la disputa individual de Kuba frente a Dabo permite al Sevilla llevar la situación a algo que no esperan. Nervión se viste de orgullo, la exquisitez se deja para otros días, y el equipo utiliza sencillos automatismos para meter la “eliminatoria” en terreno muy pantanoso para los de Klopp. Allí aparece la inconmensurable figura de Kanouté para condicionar el partido. El orgullo, la raza, la intensidad y el entusiasmo emocional hacen el resto.

El Sevilla se dedica a buscar el balón largo y la segunda jugada desde “La Pantera” de Mali. Frederic gana muchas disputas, aunque la segunda jugada no termina de ser sevillista. Esto condiciona completamente el juego alemán. Tras la prolongación el equipo sevillano se activa como pocas veces hemos visto en meses en la presión, muerde cada pelota dividida y obliga al Borussia a no tener facilidad para salir jugando. El partido se convierte en una lucha física de disputas aéreas y de balones divididos. Pero los de Manzano consiguen llevar la influencia del juego a campo contrario. Desde allí utiliza mecanismos muy sencillos para atacar el área de un Weindenfeller que se convierte en protagonista. Todo pasa por acumular jugadores en campo contrario, jugar desde Kanouté y buscar centros y remates sin tratar de ganar las disputas individuales. No se prentede llegar hasta línea de fondo, el equipo no tiene ni confianza ni físico a día de hoy para ganar los 1x1 individuales en los costados. A base de centros y remates llegan los goles, uno de Kanouté en remate directo y otro de Romaric-por fin llegando al remate desde segunda línea, ¡cuanto lo hemos pedido!-. Agresividad en la presión en campo contrario para recuperar y evitar el juego fluido del rival, empuje y Kanouté son suficientes para darle la vuelta al partido. No se le podía pedir más hoy al equipo, sólo el hecho de llevar el partido al estilo más adecuado para lo que puede ofrecer a día de hoy es muy meritorio, haciendo, además, que el rival no sea fiel a su estilo.

La lesión de Kanouté es capital, su salida del campo lleva asociada una modificación muy importante. Ahora Luis Fabiano es quien debe ganar las disputas aéreas y aquí demuestra que no es el “Gigante” de Mali. Gregorio Manzano no cambia su plan, sólo que ahora le falta el engranaje que da sentido a todo el planteamiento. Sin Frederic el Sevilla no gana los envíos de Palop, los rechaces de los centrales del Dortmund ya se disputan 15 o 20 metros más cercanos a su portería. Lo de Nervión ya no tienen demasiada posesión en campo contrario, pero siguen a rajatabla la segunda parte del plan. La intensidad en la presión sigue siendo alta, algunos metros más atrás pero suficiente para obligar al Borussia a un partido que no le gusta. Este se juega más en las cercanías del área sevillista pero se hace trabado, los sevillanos no tienen el balón pero consiguen que el partido sea una guerra de guerrillas en lugar de un combate a frente abierto. Bajo ese escenario más que la calidad se tiene que imponer la agresividad y la intensidad. El Sevilla firma tablas con este poderoso ejército alemán que dirige Jurgën Klopp. El actual Dortmund no gana sólo a base de calidad, se impone uniéndole intensidad. Los de Manzano consiguen que en el desarrollo del partido la calidad no entre en escena y en la disputa son iguales o más fuertes que sus rivales. Sólo un resquicio aparece, y lo hace demasiado pronto. De nuevo a balón parado Palop ve perforada su portería en un aspecto del juego que es obligatorio mejorar. Necesita el equipo rojiblanco crecer desde la solidaridad defensiva mientras encuentra sus mejores momentos en el plano individual, recuperando nivel físico y autoestima emocional. Y cerrar la sangría a balón parado es primordial para ello.

Fuera de ahí el equipo sufre más por la incertidumbre del marcador y por los problemas que le plantea el partido, más que por el desempeño rival. La bombona de oxígeno que supone Kanouté es suministrada por un Sánchez Pizjuan que empuja a los suyos. Sólo que el Sevilla respira muchos metros más atrás de lo que lo hizo en la primera parte. Para cerrar el partido tira de oficio, trata de llevar el partido a la intrascendencia y maneja emocionalmente muy bien el marcador tan ajustado. Para esto la afición acompaña al equipo a no decaer en presencia física. La defensa adelantada con una buena presión sobre los mediocentros alemanes hace el resto, obligando al Borussia a sucumbir-no si pelear- en su propia impotencia. Palop está físicamente más cerca que en la primera parte, pero igual de lejos futbolísticamente para los de Dortmund.

Fue una noche grande de nuevo en el Pizjuan, aunque no por el juego desplegado. El equipo volvió a competir-y a salir vencedor, al tratarse de un partido a cara o cruz- contra un rival de la alta aristocracia. Lo hizo de la única forma que podía y cumpliendo a rajatabla el guión necesario para ello. Por tanto nos toca disfrutar, pero sin dejar de lado esos interrogantes que tantas veces nos hemos planteado. ¿Por qué el nivel de intensidad no es el mismo siempre?¿Por qué no se hace una buena lectura de los partidos más a menudo? ¿Por qué el equipo ha deambulado durante tanto tiempo? Hoy se pueden haber sentado unas bases desde las que comenzar a rearmar  algo parecido a un equipo. Se ha abierto un modo de competir que se había dejado de lado durante mucho tiempo. Será a través de un fútbol poco exquisito, no muy vistoso, pero acorde al tipo de plantilla y el momento físico, técnico y mental en el que esta se encuentra.

El fútbol es competición y se compite desde lo que se tiene o puede. A día de hoy este camino abierto esta noche es válido. No es necesario elaborar hasta el hartazgo, buscar el desborde individual por bandas de manera constante y ser tan snobs defendiendo. Partimos desde la agresividad, desde la segunda jugada y Kanouté y desde los centros desde banda con la llegada de 4 efectivos al remate.  Y con esas bases que parecen demasiado pobres, se le puede plantar cara a uno de los mejores equipos de Europa. ¿Es necesario, ahora mismo, algo más sofisticado? 

La banda sonora del día es de Sum41, con "The Hell Song", un poco de cañita para liberar todas las emociones vividas esta noche.

 

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=zfiSUnXNHJ4&feature=related">http://www.youtube.com/watch?v=zfiSUnXNHJ4&feature=related</a></p>

HOY SE JUEGA UN PARTIDO DE DOBLE VICTORIA O CAMBIO DE CICLO

 

 Noche difícil en el Sánchez Pizjuan con la visita de un Borussia de Dortmund que puede certificar un punto de inflexión notable en la andadura del Sevilla F.C. Pintan bastos en Nervión, si atendemos al  análisis futbolístico pocas opciones se le pueden otorgar al equipo sevillano a día de hoy. En estos momentos se encuentra entre las cuerdas esperando el golpe definitivo que lo mande a la lona, el árbitro se prepara para iniciar una cuenta que lleva al k.o. técnico  de la entidad. La eliminación de la Europa League supondría otro negativo incumplimiento de objetivos, pero más allá de querer mirar la situación prevista por la directiva en cuanto a rendimiento, una derrota bajo los parámetros de los últimos partidos debería llevar a una reflexión profunda de los acontecimientos.

Se enfrenta al Sevilla a su reflejo temporal, un equipo, el alemán, que desde la ilusión, la intensidad y el carácter está llevando a cabo una temporada fuera de lo esperado. Son un ciclón, arrasan en casi todos los campos que visitan, doblegan a casi todos sus visitantes. Y lo hacen desde la frescura, desde la intensidad, desde el orgullo, la verticalidad, la presión en campo contrario, ahogando al rival, superándole en todas las facetas. Son un huracán que abre vías de agua en el equipo adversario por todas las zonas del campo. Tienen talento, algo imprescindible, pero sobre todo tienen la mentalidad de aquel que tiene hambre y sed de títulos y reconocimiento. Todos hablan maravillas de su entrenador, sus jugadores multiplican su caché por 10 y se les considera uno de los mejores competidores del continente europeo.¿ A qué les suena esto? ¿Podríamos estar hablando del Sevilla 2006-2008? Podría ser, pero tristemente ahora el club de Nervión es la sombra de lo que fue y su status lo tiene su rival de hoy.  Hablamos del Borussia Dortmund 2010-2011, un equipo con grandes similitudes emocionales, e incluso futbolísticas, con el gran Sevilla de los 5 títulos.

Un partido este, como decíamos antes, que lleva implícito un cambio de ciclo. Una derrota- mucho más esperable de lo que deseáramos- estaría asociada a un acontecimiento muy doloroso. Supondría enfrentarte a la cruda realidad, el ver como “tu” eres derrotado por ti mismo. Este encuentro supone para el equipo de Nervión una doble lucha contra sí, la primera de cara a resolver sus problemas-fundamentalmente emocionales y mentales, más que de talento en la plantilla- y la segunda para no verse vencido por lo que fue, un equipo atractivo, aguerrido, vertical, dominante y apabullador contra los rivales.

Si nos queremos agarrar a algo, para ello sólo nos queda hablar de mística, de fe y de comunión con la competición el que se desarrolla el encuentro por parte del Sevilla. Esta es la competición que le hizo poderoso, que le llevó a estar por encima de sus posibilidades y que ganó por dos veces consecutivas –la segunda favorecido contra muchas de las vicisitudes que se encontró en el camino a Eindhoven -. Si llevamos el partido a lo futbolístico, poco análisis se podría hacer. El Borussia es ampliamente favorito. Esperemos que el Sevilla se agarre hoy a la épica y a la mística especial que tiene para él esta competición. Y a partir de ahí sea capaz de sacar fuerzas desde donde no parece haberlas, se disfrace de un equipo que ahora mismo no es, se mentalice para sufrir cuando no lo lleva haciendo desde hace algunos meses y se olvide de la realidad que rodea el encuentro.

Se juegan 90 minutos en lo que lo externo no debe contar, sólo el aquí y ahora importan. 90 minutos para que los jugadores se miren a los ojos y se mentalicen en que este partido tiene una mayor importancia de la que competitivamente tiene. Es un partido para conseguir una doble victoria, la victoria contra el momento actual y contra el equipo que mejor refleja en e esta temporada lo que fue el Sevilla. Se trata de un partido que sirve para romper la peor dinámica competitiva de los últimos años, pero que, como contrapunto, puede suponer la estocada más grande del lustro. Caer derrotado contra lo que fuiste debería ser muy doloroso y tendría que llevar, de una vez por todas, a entrar a resolver los problemas serios que tiene la plantilla. Si no, el cambio de ciclo no tendrá argumentos en los que no sustentarse. Y  habrá que exponer la realidad desde una óptica mucho más objetiva que desde la que lo está haciendo la entidad en estos momentos.  

Desde el punto de vista futbolístico, aquí tenéis el análisis que se hizo de cara al partido de ida. Pocas cosas han cambiado en Dortmund, aunque por desgracia son positivas para ellos. En el lateral derecho juega Lukas Piszcek- más madera ofensiva- y a Khel lo sustitye un acertadísimo Bender. Además Götze asume más protagonismo y podríamos verlo de partida. Un jugador con alma de mediapunta pero que puede jugar en cualquiera de las dos bandas, con desborde, osado y llegada a gol, añadiendo más talento a la línea que juega por detrás de Barrios.

Hoy la banda sonora la pone el grupo "Alarma", con su canción "Preparado para el rock and roll".¿Está preaprado el Sevilla para el día de hoy?. Creemos que no, pero deseamos que sí.

 

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MESSI vs C. RONALDO, UN SÁBADO CUALQUIERA

 

En un fin de semana extraño, en el que se ha hablado casi de todo menos de lo que ocurre en el terreno de juego, la liga vuelve a su hábitat natural. La huelga de controladores aéreos había generado mucha discusión externa al juego, los favoritismos para el Barcelona por parte de la Federación Española han llegado editoriales de periódicos y multitud de debates en la red, tanto en foros como en las webs de los principales periódicos deportivos y no deportivos. Mientras, el fútbol pasaba a un segundo plano  cuando los dos grandes de disponían a disputar una jornada en la que las sorpresas podían entrar dentro lo posible. Arrancaba primero el Barcelona visitan el fortín del Reino de Navarra. Allí Osasuna no perdía desde Marzo, el ambiente era hostil con toda la polémica del retraso del partido al día de hoy y el Barça llegaba con el tiempo justo para cambiarse y disputar un partido que se presumía intenso.

Y así arrancó, con un equipo rojillo en el que Camacho ha optado por jugar sin delantero centro en las últimas jornadas. Presión en primera línea pamplonica sobre la defensa del Barça, grandes dificultades para los catalanes para hacerse con el control de partido y mucho sufrimiento ante las ideas tan claras de salida que había inculcado el técnico de Cieza a los suyos. Osasuna salió revolucionado y con un plan, que el partido se jugará mucho más en el mediocampo rival que el propio. Para ello, a la fuerte presión sobre la salida de balón del Barça, no dudada en añadirle un juego directo para disputar la segunda jugada y abrir el balón a las bandas. Camacho optaba por un planteamiento muy agresivo de estilo británico, empuje, presión, poca elaboración del juego y máxima verticalidad. El Barça arrancaba sufriendo hasta que consiguió llevar el partido a su terreno. A partir de ahí, más de lo habitual. Control absoluto de la posesión, largas circulaciones con una variante ofensiva, Pedro como extremo izquierdo para jugar 1x1 contra Nelson-al que en Sevilla conocemos bien y no con buenas referencias-, y David Villa como delantero centro. Messi volvió a aparecer para definir un partido no excesivamente brillante pero ganado con autoridad. Dos goles y una asistencia más que sumar a sus demoledores números en las dos últimas temporadas.

Solapado con el final del partido, el Valencia visitaba a un R. Madrid sumido en un estado mental complicado tras el 5-0 del Nou Camp y con algunas bajas importantes. Mourinho volvió a repetir planteamiento de salida, 4-4-2 en rombo, esta vez sin un delantero centro nato, y Ronaldo más Di Maria como puntas de lanza. Y resolvió el partido cuando pasó al 4-3-3 con Benzema como delantero centro. Volvió a ganar desde la pegada, con la aparición estelar de CR 7 en el contragolpe para matar a un equipo ché que disputó el partido pero fue inferior. Dos galopadas cuando el partido se abría y se hacía más correcalles, llevaron al Madrid a la victoria. Cristiano definía en cada una de ellas con dos acciones diferentes, la primera llegando al espacio y remantado con la izquierda, la segunda en una contra conducida por él y rematada con la derecha. Sin embargo la impresión dejada por el equipo merengue no era muy positiva. Se observaba que el ambiente era raro, pese a haber ganado un partido contra un rival, a priori, difícil y en un momento coyuntural complicado. Pudimos observar a un Mourinho muy apagado y a un Cristiano Ronaldo menos eufórico en las celebraciones de sus goles. Como si pareciera que la herida abierta por el Barça el pasado Lunes en el centro de flotación madridista esté lejos de cerrarse, pese a que llegara una victoria importante.

Lo ocurrido en la tarde de ayer, con un nuevo esperpento del Atlético de Madrid, no dejó más que mostrarnos la cruda realidad de nuestra Liga. La dicotomía es absoluta, Madrid y Barça, Barça y Madrid, juegan a una cosa, su nivel es infinitamente superior al del resto de equipos, cada día que pasa machacan más los registros de temporadas anteriores. Los demás viven a su sombra y muy alejados. Casi ninguno otro equipo encuentra argumentos para competir en los 90 minutos los partidos contra ellos.  Y por encima de todo esto, aparecen dos jugadores que pelean por ocupar el trono del Dios del fútbol actual. Mientras que uno de ellos, Messi, acapara más conceptos de jugador total, incorporando recursos en la lectura del juego, en elaboración, en generación de superioridad en zonas del campo peligrosas para el rival, en asistencia, sin dejar de llegar al gol, el otro, Cristiano Ronaldo, acrecienta más su instinto asesino, se aleja del desborde por bandas y la asistencia y se convierte cada día que pasa en un killer más mortífero,  al que concederle un mínimo espacio te condena a sucumbir ante su potencial físico.

La realidad se muestra desnuda una vez más en un Sábado en el que implorábamos un cambio de guión, aunque no lo esperáramos del todo. Messi, Ronaldo, Ronaldo, Messi. Madrid, Barça, Barça, Madrid. La Liga BBVA no da para otra cosa y no deja de refrendárnoslo semana a semana. Lejos quedan los tiempos en los que un tercero en discordia pueda entrar a presentar una mínima batalla. La aureola de invencibilidad de ambos cada día se hace más alargada  y la distancia con los rivales insalvable.

"Complicated", de Avril Lavigne es la banda sonora del día de hoy. Complicado para el resto, muy complicado. Sobre todo si no existe un cambio que modifique la situación actual

 

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EL SEVILLA CONTINUA EN SU CAMINO HACIA NINGUNA PARTE

 

La caída libre continua, el final no se termina de ver. Sigue el Sevilla empeñado en no sacar resultados acorde al nivel de la plantilla que posee  y de lo esperado. Los problemas siguen siendo graves, prácticamente los que ya hemos repetido por activa y por pasiva y sobre los que no nos volveremos a repetir.  Nunca puede el conjunto de Manzano tener el control de los partidos, la impotencia es tal que el viento siempre parece soplar en contra. Hoy dominó la posesión ante un equipo al que le interesa poco el balón, como ya explicamos en el análisis profundo sobre el PSG que hicimos en el partido de ida. Pero más allá de tener el esférico, da igual la presencia de dos o de tres mediocampistas, las ayudas de Kanouté a mediocampo o jugar con los extremos a pierna cambiada. No está siendo capaz de meter los partidos en situación favorable ni se hace acreedor de merecer más de lo que obtiene. El rival siempre acaba siendo superior y llevando  el desarrollo del encuentro a donde más le conviene.

 Hoy  no era un día para buscar la superioridad por dentro, el partido se ganaba en las bandas, como pudimos intuir en las dos únicas ocasiones en las que consiguió lo que debería haber sido una constante, ganar posición de centro desde un costado. Aún más lamentable  es ver el partido que hace Chantomé en el robo, la distribución y la llegada con la supuesta coraza defensiva y de control de partido que dicen que pueden dar tres mediocentros en el once inicial.

El nivel de activación defensivo sigue siendo muy flojo, ya llega hasta a las acciones a balón parado, con dos goles de córner recibidos en contra, para abrir aún más la brecha de la ausencia de contundencia defensiva. El equipo contrario aprieta arriba, mete tensión en primera línea y el Sevilla sigue encadenado a su mismo lastre, una pésima salida de balón que le condena a sufrir pérdidas y contragolpes cortos de los rivales.

Hablábamos hace unos días de la necesidad de trabajo táctico por parte de la plantilla y de una mayor implicación de los jugadores. Sólo queda seguir esa línea o desmontar el equipo trayendo 7-8 fichajes. La realidad es la que es. El ciclo de éxitos y querencia de poder en la Liga cada día parece más cercano de llegar a su fin. O se buscan otros condicionantes tácticos y se ve una reacción de orgullo en la plantilla para resolver la situación o habrá que empezar a  asumir que esta temporada el equipo no va a estar en la pomada para cumplir los objetivos previos marcados. Y estos no pasan por ganar títulos, se centran en estar entre los cuatro primeros de la Liga doméstica y hacer unas competiciones de Copa decentes. Pero por encima de todo, creo que lo mínimo exigible es no hacer un ridículo tras otro, partido sí y partido también.

La situación no es coyuntural, su solución pasa por coger el bisturí y llegar hasta la raíz de los problemas.  Mirar hacia otro lado o esperar que los acontecimientos viren por arte de magia no conducirán a nada. Reacciones y búsqueda de argumentos para pelear los partidos, esto debe ser el primer paso. Todo lo demás son palabras que se lleva el viento, vengan de quien venga. Sin trabajo, análisis, reflexión y actitud no se llega a ninguna parte por muchas aptitudes que se tengan. Y cada día estas se encuentran más en entredicho porque faltan las primeras.

La banda sonora hoy la pone Medina Azahara, con su canción "Todo tiene su fin".  Que cada uno la entienda como quiera

 

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IMPERIAL BARCELONA, MAGISTRAL GUARDIOLA. EL ANALISIS DEL CLASICO

El planeta entero esperaba el primer envite entre los dos supuestos mejores equipos del mundo y muy pocos podían esperar lo que se vio en el césped del Nou Camp. Vimos un Barça arrollador, demoledor, con una capacidad de definición extraordinaria y en el que su entrenador, Pep Guardiola, tuvo una lectura perfecta del rival. Analizamos el Clásico español desde el punto de vista del ganador, un Barcelona que humilló de manera sonrojante  a su rival. Pero antes haremos una reflexión sobre el R. Madrid. Le queda mucho todavía al equipo de Mourinho para ser ese equipo tan vanagloriado por la prensa. Habrán muchas lecturas del partido, se hablará de mal encuentro de Marcelo-dentro del desastre madridista no fue el peor, aunque si fue trascendente-, incluso se ha podido leer que la clave estuvo en la falta de agresividad. Las razones para el resultado de ayer son mucho más tácticas y de configuración de la plantilla que cuestiones de actitud. No se dejen engañar, “The Special One” todavía no tiene el equipo competitivo que tanto pregona la prensa madridista. Este Madrid tiene fisuras y estas aparecen cuando la competitividad se eleva al máximo, cuando el rival está súper y tiene una lectura amplia del funcionamiento colectivo del cuadro merengue.

El resultado fue consecuencia de la gran lectura de Guardiola de los problemas madridistas, más el nivel de activación y velocidad de circulación de balón de un equipo que llama a la leyenda. Y no lo hace sólo por los títulos que pueda ganar, que han sido y serán muchos, sino por las victorias tan espectaculares que ha conseguido en batallas parciales.

Una vez dicho esto, para que sirva de preámbulo de cómo el Barcelona arrolló al R. Madrid, pasamos al análisis del encuentro.

MUCHOS ESPERAN VER CAER A MARCELO, EXCEPTO GUARDIOLA

La debilidad de Marcelo estaba en entre dicho antes del partido, muy posiblemente se esperara que Alves+ Pedro+ Xavi trabajaran en ganar la espalda del lateral brasileño. Sin embargo Guardiola eligió otro blanco para machacar al R. Madrid. El elegido fue Sergio Ramos, auténtica víctima de este partido, más allá que Marcelo fuera sustituido y trascendental con sus errores en alguno de los goles. El lateral diestro madridista sucumbió ante la pareja Iniesta-Villa, jugó casi siempre en inferioridad .  Incluso tras el 2-0 y con cambio táctico del R. Madrid, Ramos siguió siendo el objetivo.

Pero empecemos por la actitud defensiva del Barcelona y su posicionamiento en salida de balón. Vimos a un Barça enorme en la presión, no dejando salir al Madrid de manera limpia en casi ninguna ocasión, Casillas era la salida natural-más bien antinatural- y sin un hombre de potencial en el juego aéreo el equipo blaugrana recupera pelota con facilidad en campo propio, si la presión no conseguía un robo en zonas comprometidas.

Defensa de tres en salida de balón para superar la línea de presión madridista, más Xavi y Busquet por delante. Xavi comienza el partido iniciando el juego para terminar finalizando las jugadas, con un recorrido brutal. Gran partido del de Terrasa, menos trascendente en la gestación que en otras ocasiones, pero definitivo en salida de juego y finalización. Suyo sería el primer gol. La segunda variante táctica importante pasaba por cerrar la salida a la contra de Cristiano Ronaldo. Para ello siempre se queda el lateral de su lado y Piqué juega a banda contraria para cerrar la subida de Di Maria, actuando como falso lateral. Piqué está superior a Puyol en velocidad y lectura del corte para poder jugar en igualdad numérica, mientras que al capitán blaugrana le tocaba hacer ayuda y cobertura al lateral que cierra a Ronaldo. Evitar pérdidas en la salida de balón, asegurar una circulación fácil en mediocampo y no permitir ventajas a Ronaldo eran las claves defensivas de Pep para este partido, así como hacer que el partido se jugara en campo madridista la mayor parte del tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para ello el Barcelona renuncia a jugar con un delantero centro puro, Pedro y Villa parten muy abiertos, con mayor tendencia del primero a jugar por dentro, con el segundo como extremo puro. Por delante de Xavi, dos interiores, Messi e Iniesta. Ronaldo parte de salida como extremo derecho, por lo que la posición de Iniesta y Villa marca el desarrollo del partido. El Barça vuelca de forma mucho más intensa su juego a la banda de Ramos que se ve siempre atacado por dos jugadores, Iniesta en posición de interior y Villa en posición de extremo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Messi nunca actuó como delantero ni como finalizador, su función era sumar un efectivo más, junto a Iniesta y Xavi en mediocampo y generar superioridad. El primero tenía la misión de acompañar a Villa para desbordar a Ramos y el segundo, más que organizar, en ataque buscaba la llegada. El argentino era el principal canalizador de juego, bien entre líneas o por delante de los mediocentros del Madrid. Su presencia intimida y obliga a las ayudas de los centrocampistas para cerrar su conducción. Desde esa condición, el espacio a la espalda de Khedira es el hábitat de Iniesta para acompañar a Villa. Pedro aparece en posiciones centrales para arrastrar a Pepe y permitir a Iniesta recibir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si Iniesta cambia de posición, no hay problema. El Barça tiene una obsesión, esta se llama Ramos. Su sitio lo ocupa Messi, con la idea siempre de base de atacar el lado derecho del R. Madrid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El primer gol nace de ese automatismo. Messi organizador, Pedro arrastrando a Pepe, con Iniesta+ Villa pudiendo jugar 2x1 frente a Ramos. Xavi aprovecha la ausencia de vigilancia para llegar de segunda línea. El Madrid hace aguas al ver que no tiene argumentos defensivos para cerrar el juego de Iniesta, e incluso Carvalho se acula y Marcelo falla al cerrar. Todo es un despropósito que nace desde la superioridad posicional del Barcelona en mediocampo, donde siempre tuvo un mayor número de efectivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El segundo gol se gesta igual, buscando la superioridad numérica de Iniesta y Villa contra Ramos. Villa juega de extremo izquierdo pegado a la cal toda la primera parte y la ausencia de repliegue de Ronaldo y de Özil hace que el Madrid no pueda cubrir todo el ancho del campo. Después Marcelo regala su espalda para la llegada de Pedro. La ausencia de ayudas a Ramos más los problemas defensivos de Marcelo al cerrar le cuestan dos goles al R. Madrid. El Barça sabe cómo se gana este partido, atacando a Ramos para finalizar por Marcelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mourinho trata de reaccionar ante el agujero que le ha supuesto la ausencia de ayudas a Ramos. Cambia de banda sus extremos, ahora Di Maria cerrará la banda derecha y Ronaldo parte desde la izquierda. Guardiola reacciona ipso-facto, cambio de posiciones de los centrales. Piqué juega en el lado opuesto a Cristiano para cerrar como lateral y Dani Alves se aventura menos en ataque. El lateral que tiene la premisa de atacar siempre es el del lado contrario a donde caiga Ronaldo. Las bases son dos. Otorgar espacio a Piqué para sacar el balón y asegurar la amplitud del campo con el lateral de ese lado en ataque.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este cambio no supone nada para el Barcelona en cual es el perfil que quiere castigar. Pese a que Marcelo ahora no tiene las ayudas de Di Maria, Pep sigue manteniendo el guión. Su obsesión es machacar al R. Madrid en banda derecha, independientemente de la posición del extremo que ayuda-siempre el argentino-. Abidal se suelta y hasta el minuto 20 no lo observamos llegar ¾ de campo. Iniesta y Villa no pierden su posición ni rol y, aunque en el lado opuesto aparezcan los espacios, la víctima total y absoluta para Pep ayer es Ramos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL DESEQUILIBRIO DE RONALDO, UN PROBLEMA RESUELTO PARCIALMENTE

Obtenido el rédito ofensivo buscado, con la constante intención de volcar el juego a la banda derecha del R. Madrid, al Barça sólo le quedaba por controlar la ofensiva madridista. Y a fe que lo hizo bien, salvo en dos ocasiones. En estas situaciones Ronaldo es el hombre clave del Madrid. En la primera aprovecha una salida de Abidal al ataque para lanzar el contragolpe, para después doblar pase a Di Maria. En un partido de tan alto nivel, permitir esas ocasiones puede llevar a un marcador no acorde con lo visto en el terreno de juego. El Barça, después de esto, corrige ese problema latente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Ese aspecto no se vuelve a repetir, Guardiola impide la salida del lateral donde cae Crisitiano. La segunda surge por una salida del guión establecido. Alves sube y Piqué cierra como lateral, pero Ronaldo no se queda en su perfil. Tira una diagonal sin balón de lado a lado aprovechando que han salido de la jugada los dos hombres de esa banda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde ahí filtra un pase a Benzema que Abidal salva in extremis. Visto esto, no se entiende como el R. Madrid no utilizó más este automatismo, el único que le creó problemas defensivos al Barça.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MESSI+ VILLA, LA CONEXIÓN DE LA SEGUNDA PARTE

Desbordado como se ha visto en la primera parte, Mourinho modifica su once. Entra Lassana Diarrá, para muchos en un cambio de talante  defensivo. Nada más lejos de la realidad. Su entrada permite una presión más adelantada y obliga, con la presencia de dos extremos puros en Di Maria y Ronaldo, a que los laterales del Barça no puedan tener las aventuras ofensivas de la primera parte. El cambio es ofensivo pero no tiene el efecto deseado. Messi como pasador y Villa con sus desmarques al espacio matarán al Madrid en la segunda parte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El partido se hace más homogéneo, no hay tantos espacios para Iniesta. Y ahí crece Messi, como 10, como organizador, como asistente y como conductor. La atracción que origina hace que los tres mediocentros busquen cerrar sus líneas de pase. Villa pasa a actuar en ataque como delantero centro, para ubicarse en izquierda sin balón y en repliegue. Busca siempre el espacio entre Ramos y Pepe y allí los machaca a ambos con su velocidad y su desmarque de ruptura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

El tercer gol se origina así, Messi recibe por delante de los mediocentros, desborda y filtra el pase interior para la ruptura de Villa entre Pepe y Ramos. Siempre los mismos automatismos y siempre con resultados. Guardiola constata una y otra vez donde está su víctima en este partido, el carril entre Pepe y Ramos es su vía de penetración preferida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para finalizar de castigar a Ramos, Messi vuelve a encontrar a Villa. Esta vez la jugada es una contra, el "Guaje" parte desde la izquierda y busca la ruptura a la espalda de Ramos, en lugar de en posición más interior. Si el Barça no tiene la pelota, Villa sigue intimidando a Ramos como extremo, con ella pone en zozobra tanto al lateral como a Pepe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A partir de ahí, con 4-0 en el electrónico, el Barça se dedica a cuidar la posesión, evitar pérdidas y quizás a humillar más a un R. Madrid que no consigue recuperar ni un balón. Los de Pep convierten el partido en un rondo y sólo la salida de Jeffren y de Bojan le vuelven a dar profundidad al ataque blaugrana. Estos quieren más, quieren hacer gol y el quinto llega para éxtasis catalán.

LAS CONCLUSIONES

La humillación recibida por los madridistas es enorme. La distancia mostrada por los dos equipos sideral. El Madrid abre una puerta muy peligrosa, su “supuesta” fortaleza defensiva ha quedado completamente en entre dicho. Pep ha mostrado cuales son las vías para poder derrotar a este Madrid, siempre hablando en términos de equipos de nivel 9-10, aquellos con los que se disputa la Champions. Los entrenadores de los principales aspirantes a la Liga de Campeones ya tienen argumentos para pelear contra el equipo de Mourinho, llevado a terrenal tras este partido ,y subir el estado anímico de sus jugadores en un posible enfrentamiento contra los blancos. Un repaso de este calibre tiene muchas más consecuencias de las esperables a corto plazo.

Por el contrario, el Barça hace acrecentar su leyenda. Juega bajo sus parámetros básicos pero demuestra una flexibilidad enorme. Sabe leer los déficits del contrario y no juega con las mismas variantes siempre, como vuelve a demostrar en el partido de ayer. Como titulamos, Imperial Barça, magistral Guardiola. Este equipo es de otro planeta.

UN SEVILLA PATÉTICO CON UNA PLANTILLA ACOMODADA Y DEJADA A SU SUERTE

 

No existe otra forma para definir el estado actual de un Sevilla que no transmite nada, que sólo se activa a impulsos individuales y en el que da igual que haya 3-4 variaciones en el once inicial. No hay por donde coger a este equipo ni en el plano individual-salvo algunas honrosas excepciones, de las cuales cada vez quedan menos-. Pónganle otro adjetivo de similar significado, lamentable, horrible, pésimo, pero no salgan de ahí. Todo comienza, por analizar la situación de alguna manera y en momentos donde ni apetece hacerlo, desde un concepto defensivo que no existe. No se ven automatismos defensivos claros, los carriles laterales son autopistas para casi cualquier equipo, la transición defensiva para recuperar posiciones  cerca de Palop es de las más lamentables que se pueden ver en un equipo de primera división, el sistema de permutas ineficaz porque el equipo es como un tren de mercancías que lleva un tonelaje superior al que le permite moverse con alguna soltura y el  concepto de las ayudas llega tarde, mal y en más ocasiones de las naturales con un exceso de jugadores en torno a la pelota donde la intensidad prima por su ausencia. Defender con la mirada en la élite no acompleja rivales y más cuando un equipo ha perdido su status y no intimida a nadie ya por su nombre.

El Sevilla gestiona muy mal los espacios defensivos, permite muchísima libertad de acción a los rivales, la presión es inexistente o llevada a cabo de manera individual y la intensidad en las disputas de los balones divididos y la lectura de los pases rivales de un orden no admisible en un equipo de la supuesta calidad de este. Duele decirlo, pero la realidad es la que es. Este actual Sevilla es un muy mal EQUIPO  de fútbol. Y lo es porque fundamentalmente no es un equipo, no es un ente conjuntado y equilibrado que trate de competir los partidos.

Manzano hablaba con la plantilla esta semana en tono airado, nada contento con lo que se ha visto en las últimas semanas- algo de Perogrullo-. Pero la transmisión de ideas no ha calado, visto lo visto. En el aspecto defensivo pedía intensidad en la presión, repliegue tras pérdida para hacer una buena transición defensiva y que el equipo no se aculara excesivamente cerca de Palop. Todo esto se quedó en el aire. La alta competición da réditos desde el trabajo oscuro diario, no desde la palabra. Es necesario comenzar a establecer una mayor exigencia en el trabajo desde el cuerpo técnico, entrenamientos de alta intensidad en el que se desarrollen las ideas de conjunto.

Sin embargo, tras el paso de tres entrenadores en 8 meses, seguimos observando que ninguno consigue dar con la tecla. Cada cual con una serie de ideas, con un concepto de estilo de juego propio que no consiguen imponer de ninguna forma. Manzano ha elegido la vía de la posesión y la creatividad desde el mediocampo. Exige, como se pudo ver en el entrenamiento que ha trascendido a los medios de comunicación, verticalidad, que se habiliten líneas de pases y llegada de muchos jugadores a posiciones de remante, con laterales que doble en un concepto de juego en el que prima pasar el mayor tiempo posible en campo rival. Todo parece muy coherente a la vista de la configuración de la plantilla- desde aquí se ha apuntado una línea de juego en ese sentido como la más viable-.

Aunque todo esto se queda en los entrenamientos y no hay una implantación en el terreno de juego cuando el balón rueda. La planificación deportiva habrá sido mejor o peor. Pero nuestra primera reflexión es que los problemas no están en el centro del campo única y exclusivamente. No hay en la plantilla mediocentros globales, que ataquen y defiendan con intensidad, que tengan un recorrido efectivo de 60- 70 metros para replegar con rapidez a campo propio y que a la vez tengan la capacidad para generar juego o llegada a portería rival. Pero tampoco existen, a día de hoy, extremos que desborden en el 1x1, ni laterales que cierren bien su espalda, ni centrales que organicen la zaga para que trabaje como una línea. Sólo podríamos salvar de la quema a los puntas, que dentro de las dificultades que les presentan sus compañeros, trabajan en el repliegue- como Kanouté- y ven portería aprovechando las escasas ocasiones que se generan.

Si miramos el momento actual de rendimiento individual sería necesario realizar 5 ó 6 incorporaciones en el mercado invernal. Si lo hacemos fríamente y sin prejuicios, podemos  decir que por la calidad de la plantilla no es necesario realizar tantas incoporaciones. Un mediocentro para solventar la lesión de Tiberio Guarente y el obligado fichaje de un lateral izquierdo-o mejor aún un lateral que pudiera cubrir los dos perfiles, pero con la principal premisa de ser fuerte en el lado izquierdo. Sobre este aspecto ya se apuntó esa necesidad en Agosto en este blog-.

Fuera de ahí, el camino de trabajo para sacar de la mediocridad a esta plantilla tiene dos líneas. La primera de aumento de la mentalidad y la autoestima y la segunda de crecimiento de la actitud. Porque lo más triste, después de tratar de analizar al Sevilla como equipo, es que no podemos decir que lo sea. Y no lo es, por duro que pueda parecer, porque el acomodamiento que muestra la plantilla es enorme y para levantar una tremenda preocupación. No existe un núcleo duro en el grupo  que exija a todos que salgan de esa zona de comodidad en la que se encuentran. Los entrenadores no consiguen, más allá del inicial revulsivo que supone la llegada de un nuevo capitán de la nave, que se establezca un rendimiento acorde a la categoría de los jugadores. Y fundamentalmente pasa, a la luz de los últimos 8-10 meses que llevamos viviendo, porque estos no dan el paso adelante necesario para asumir sus responsabilidades para sí mismos y con sus compañeros.

Es el momento de empezar desde cero sumando efectivos para la causa que quieran primero tener dignidad consigo mismos y después que quieran estar a la altura de la responsabilidad que conlleva vestir la camiseta que visten. Eso sólo puedo hacerlo el entrenador y su grupo de trabajo desde la exigencia y con los jugadores que estén dispuestos a asumir que para competir es necesario trabajar a diario para plasmar en el campo lo que se hace entre semana.

Ha llegado la hora de trabajar y trabajar seriamente. Porque desde la actitud y la desidia actual este equipo va cuesta abajo y sin freno. No tiene una referencia a la que agarrarse para levantarse de una situación que se visualiza de cara al futuro como demasiado mediocre.

Fito y Los Fitipaldis ponen la banda sonora hoy, pidamos que se hagan las cosas desde su base y no intenten empezar "La casa por el tejado".

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¿DÓNDE ESTÁ EL ALMA DEL GUERRERO?

La llegada de Manzano-concretamente de un nuevo entrenador- era necesaria para el Sevilla F.C., metido en una vorágine de resultados desoladores y en una espiral de desconfianza demasiado galopante. Su aterrizaje trajo un cambio en los resultados, nuevos aires, un aumento de la unión en torno al equipo y una ascensión en la clasificación tanto liguera como de la Europa League. El conjunto parecía vivir más relajado, más metido en la dinámica de la competición y mostrando una recuperación que ilusionaba con mostrarnos un boceto interesante de algo que cuajara en un muy buen equipo de fútbol.

Gregorio vino con unas ideas, a través de un cierto conocimiento de la plantilla, que parecían querernos mostrar  que buscaba dotar al equipo  de creatividad en el mediocampo. Las principales variantes estaban reflejadas en la concepción del triángulo interior del equipo, con la inclusión de dos mediocentros que destacan más por el trato de balón que por la conducción, la agresividad defensiva y la lectura de las permutas, ayudas y coberturas al resto de compañeros.  Junto a ellos, apareció Kanouté como indiscutible, aparcando un debate que llevaba tiempo instaurado en el entorno sevillista sobre la necesaria dosificación de sus minutos en el campo.  Por fuera dos extremos y la amplitud como primera premisa, para lo que se buscaba en el momento actual-con la baja de Navas- que jugaran a pierna buena  pero incluyendo como variante su aparición  en posiciones interiores en muchas ocasiones-como reflejamos en el análisis del partido contra el Atlético de Madrid, donde la clave estuvo en el juego interior de los hombres de banda ofensivos-.

Se vieron buenos momentos en el equipo, contra Atlético de Madrid, Valencia en la segunda parte y los 60 primeros minutos contra el Athletic en casa. A priori conjuntos que mostraban un buen nivel en liga, situados en posiciones altas de la clasificación y que tienen como premisa principal el buen trato al balón, criterio ofensivo desde la organización defensiva. Es decir equipos que tratan de jugar en los dos campos y quieren ser protagonistas en el juego. Los partidos contra Karpaty y Real Unión no se deben incluir en este primer análisis con cierta seriedad que le damos a la puesta en escena de Gregorio Manzano.  Por el contrario no vimos un Sevilla acorde a lo esperado en el Molinón para cerrar este ciclo de casi dos meses del nuevo entrenador del Sevilla con la derrota frente al Mallorca en otro enfrentamiento de bajo nivel después de la victoria agónica en Zaragoza, donde el resultado fue más casual que causal puesto que el equipo no mostró causas para ganarlo.

Los problemas para este modelo de Sevilla de Gregorio Manzano comienzan cuando el nivel de activación del conjunto decrece. Se observan picos demasiado pronunciados de rendimiento en el club de Nervión cuando grupalmente baja la intensidad en las disputas, en la presión, en lucha por los balones divididos, en el movimiento coordinado de los jugadores en el aspecto defensivo.  En este sentido el equipo sigue dependiendo en estos partidos excesivamente de las individualidades. Cuando están fuera del equipo jugadores como Fernando Navarro, Zokora, Cáceres o Navas, la fortaleza defensiva decrece demasiado, estos jugadores meten una intensidad que parece contagiar a otros. Si un día en concreto, como en la tarde dehoyr, ninguno de ellos comparece en el once, observamos a un cadáver andante en las tareas de recuperación y que sufre para hacerse con la pelota. La presión del rival se hace un muro y el supuesto estilo de creatividad desde mediocampo se queda en la pizarra. El fútbol de alta competición no sólo es calidad, posesión de balón y criterio para la organización. Va mucho más allá, primero es organización colectiva para mostrar los mejores escenarios posibles a los jugadores resolutivos, luego es buena distancia entre líneas, compenetración defensiva y agresividad. El fútbol no deja de ser un deporte en el que la intensidad y las cualidades físicas son de crucial importancia.

Los peores momentos de la era Manzano están siempre relacionados con partidos en los cuales la intensidad no pasó de la caseta al terreno de juego, donde la agresividad defensiva fue pobre, donde la salida al campo no tuvo un nivel de activación adecuado. Bajo el modelo que pretende instaurar el técnico de Jaén es necesario que el equipo sea mucho más equilibrado defensivamente-ahí está su principal caballo de batalla, sólo frente al Valencia dejó la portería cero si hablamos de partidos de competitividad real y sin tanta distancia competitiva entre el Sevilla y los rivales, dejando fuera del análisis el partido de Dortmund donde no podemos hablar demasiado de la mano de Gregorio en el equipo y de una victoria inmerecida-. Le cuesta mucho al Sevilla no encajar y le cuesta porque no tiene la intensidad defensiva necesaria.

Sobre este debate que queremos abrir con todos vosotros habrá muchas posturas. A nosotros nos gusta relacionar más las conclusiones a causas grupales que individuales. Si miramos a los jugadores principales que deben proponer la agresividad y la activación necesaria para competir, los mediocampistas, nos encontramos claramente que sus principales virtudes no pasan por ahí. Manzano está optando por Romaric, Renato y Cigarini como primeros espadas con el recurso Kanouté en las segundas partes en esas posiciones. Guarente estará k.o. mucho tiempo y Zokora no parece entrar en la visión del juego de Manzano.

Antes de entrar en la necesidad o no de fichar-esto todavía queda lejos y queda nada más y nada menos que resolver la fase de grupos de la Europa League, 5 o 6 jornadas de Liga, y una eliminatoria de Copa del  Rey antes de la posibilidad de incorporar a algún  efectivo- debe ser necesario resolver la situación con lo que hay. Nos preguntamos si no se puede mantener la intensidad que el equipo mostró ante Valencia, Atlético o Athletic-en fases de estos partidos-. ¿Por qué se vio una buena imagen global del equipo en esos partidos o en fases de ellos y esa cara tan diametralmente opuesta en otros?

La respuesta pasa siempre por el concepto grupal. Si falta agresividad y lectura defensiva de muchos jugadores en el plano individual en su repertorio de características futbolísticas, ¿no sería bueno trabajar en aumentar el rendimiento global del equipo en estos aspectos? Los problemas parecen atisbarse de mentalidad porque ha habido un cambio muy pronunciado de unos días a otros. Y más que abrir tan pronto el debate sobre la necesidad o no de nuevos fichajes, desde aquí creemos que la primera solución tiene que ser mejorar en la puesta en escena del equipo. Hay que trabajar en la solidaridad del equipo, en el orden defensivo, en la recuperación en posiciones adelantadas, en la agresividad, en la distancia entre líneas, en la salida del balón.   

No es concebible que el equipo sólo trate de ganar a través de calidad, que tiene y mucha, es necesario y obligatorio que Manzano exija muchísimo más a todos los jugadores en la solidaridad con sus compañeros para formar un equipo de fútbol y no un conjunto de individualidades que se activa cuando el rival tiene caché. En la élite actual no se gana con la nula intensidad que vemos al Sevilla en los últimos partidos, así no se juega a nada, porque el fútbol no es defensa y ataque. Es un global donde la velocidad, agresividad y tensión defensiva se traducen invariablemente en esos aspectos en lo ofensivo.

Y a partir de ahí, pero como premisa primera la mejoría en actitud defensiva del equipo y la intensidad en el juego, podremos debatir sobre lo divino o sobre lo humano. Y entre esos temas, rendimiento de jugadores, necesidad o no de fichajes y equivocaciones del entrenador en la elección de los jugadores o de los planteamientos. Si seguimos andando sobre el campo ante rivales que salen tensionados, nada de lo anterior tiene importancia ni servirá de revulsivo. 

La banda sonora la pone hoy el grupo The Verve, con su sinfonia agridulce, como la de este Sevilla, que sigue dándonos cal y arena.

 

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EL SEVILLA DESPUÉS DE ALVES, EN BUSCA DE LA PROFUNDIDAD PERDIDA

 

En este momento pretendemos sentar unas bases sobre las que defender una política de fichajes que muchos han considerado un fiasco en los últimos tiempos.  Se habla de una pérdida brutal de la calidad en la plantilla cuando el análisis profundo nos debería llevar a sacar otras conclusiones. Los fichajes encajaban antes de llegar a Sevilla dentro unos estándares básicos en su calidad técnico-táctica para desarrollar un modelo de juego muy definido, pero el fútbol es mucho más que técnica o táctica y uno de los valores de mayor peso, además del apartado físico, es el mental. Aquí si podríamos achacar a la secretaría técnica del Sevilla haber dejado de lado algunos aspectos importantes, como la capacidad de sufrimiento, la mentalidad, la agresividad y la competitividad dentro del grupo en las nuevas incorporaciones.

La dirección deportiva del Sevilla ha tenido muy claro cuál es el perfil de jugador que ha buscado en los últimos tiempos dentro del modelo de juego que ha ido llevando al crecimiento del equipo. Sobre ellos pesa la responsabilidad de no haber sido capaces de demostrar que su trabajo era bueno, sobre todo en cuanto a no buscar entrenadores que encajaran en el modelo de plantilla que ellos querían definir. El choque entre la propuesta de los entrenadores y los jugadores firmados ha sido importante.

Muchos de los que han llegado no han sabido competir con los que estaban-caso de Kerzhakov o Chevantón, jugadores que  bien han perdido motivación o bien se han cargado de ansiedad-, a otros les ha faltado mentalidad, implicación dentro del grupo -como el caso de Arouna Koné, Romaric, Konko o Boulahrouz- y a otros las lesiones no les han dado tregua- como el propio Koné, Konko o Lautaro Acosta-. Mosquera fue el único que no mostró unas credenciales técnicas ni tácticas acorde a las necesidades de la plantilla.

Los entrenadores que se han sentado en el banquillo sevillista en los últimos tiempos no han sido capaces de hacer un Sevilla que tuviera unas señas de identidad claras. Siendo duros podemos llegar a decir que, tras la salida de Alves, el equipo de Nervión no ha sido capaz de encontrar una solución a su ausencia y desde ahí se ha convertido en un conjunto de individualidades muy deficiente tácticamente. Los jugadores también tienen su cuota de responsabilidad por no ser capaces de desarrollar en el campo aquello que se les transmitía desde el banquillo. Las señales en los últimos partidos de Jiménez y de Álvarez nos dejaban ver claramente que había una ruptura total entre  entrenador y jugadores.

EL MEOLLO DE LA CUESTIÓN, LAS BASES TÁCTICAS

El fútbol tiene mil caminos, pero hay cuatro o cinco conceptos fundamentales que hacen que los equipos sean más o menos competitivos. Los pilares básicos para cualquier equipo son la solidez defensiva mediante la anulación de espacios al contrario y la generación y aprovechamiento de los espacios para llegar a la portería rival. Existen tantos caminos para alcanzar estos dos aspectos fundamentales como entrenadores. Esa elección define el modelo de juego y los movimientos de los jugadores para llevar a cabo ese modelo definen la estrategia o táctica.

En el aspecto ofensivo, aquellos equipos más trabajados tácticamente necesitan menos del talento individual para resolver las situaciones, y normalmente los que cuentan con una mayor calidad en sus jugadores también suelen ser los que propician las situaciones más ideales para que este aparezca. Para conseguir espacios lo importante es hacer grande el campo, propiciar que los jugadores rivales estén lo más separados posibles de la zona de influencia del juego. Ensanchar el campo implica generar amplitud mientras que hacerlo más largo implica profundidad.

Amplitud y profundidad. Profundidad y amplitud. Tan sencillo y tan difícil, a la vez. Estas son las dos búsquedas principales de todos los equipos en ataque, sea cual sea su disposición. Incluso aquellos que presumen de juego interior brillante necesitan la amplitud y generalmente cuentan con laterales ofensivos. El Rubin Kazan o el Hércules de Alicante han demostrado, en sus enfrentamientos contra el Barcelona y con matices diferentes, que se puede atacar y ser profundo desde el repliegue más intensivo, por tanto la cuestión no estriba sólo en jugar más o menos adelantado o en tener más o menos tiempo la pelota. Decíamos días atrás, ¿seguimos hablando de sistemas o hablamos de conceptos? Los sistemas son mucho menos importantes que los conceptos, y uno que brilla por su ausencia desde hace mucho tiempo en el Sevilla es el concepto de profundidad.

Daniel Alves fue la piedra angular del gran Sevilla de los títulos. Era un jugador único y diferente, su peso era total en el equipo. No era un lateral, era un todo campista que tenía como posición de partida el lateral, ofreciendo amplitud y profundidad, tanto con balón como sin él. Es difícil que se vuelva a ver un Daniel Alves similar al que pasó por Sevilla, en Barcelona es un grandísimo lateral derecho, cada vez menos todo campista. Su rol es otro, llega más al espacio y por fuera, conduce menos, organiza menos y no tiene influencia en el desplazamiento en largo. El repertorio de Alves se ha reducido, siendo capital su aportación, pero no tan determinante como antaño.

Desde la salida de Daniel se aprecia cada vez más su influyente figura en lo que mostraba el equipo en los grandes momentos de gloria. La plantilla sevillista cuenta con extremos de alto nivel, jugadores que parten desde la cal, más laterales con capacidad para doblar al extremo. Problemas de amplitud no se atisban, los sevillanos saben hacer el campo grande a lo ancho, tienen argumentos para ello y los aprovechan. No de la mejor manera porque no siempre se consigue la profundidad por bandas, el juego al pie cada vez es más predominante, atacan menos los espacios porque cada vez tienen menos. Y el juego en posesión del Sevilla se traduce en una impotencia donde predominan los inofensivos pases horizontales, balón de lado a lado para que el extremo busque el 1 contra 2 o contra 3.

Al equipo de Nervión le cuesta mucho contactar con sus delanteros porque no consigue darle profundidad a su juego. La solución estándar que muchos proponen, y que hemos visto en muchas ocasiones últimamente, pasa por el 4-3-3 o el 4-2-3-1 con un mediocentro en la mediapunta. Nos falta profundidad y buscamos control del juego, el camino es el inverso si se quieren resolver los problemas. Sacamos del campo opciones de pase profundo para controlar más el juego y de esa forma nos hacemos más viscosos y pesados, nada fluidos. Hablábamos con anterioridad de la confección de la plantilla, desde la dirección deportiva se ha tenido claro esto y casi todos los fichajes son jugadores para hacer fútbol vertical y profundo, no para buscar el control del juego. Los nuevos entrenadores han querido encontrar un equilibrio defensivo a costa de perder en ese aspecto, mayor repliegue, mayor lejanía de los jugadores del área rival, pérdida de calidad en el contragolpe, demasiado fútbol control de posesión sin agresividad. Querían asentarse en una sensación de equilibrio defensivo que se ha visto falsa.

Los problemas de la dirección deportiva, los volvemos a repetir, no tienen tanto que ver con las características técnicas de los jugadores firmados. En defensa se buscaba un clon de Javi Navarro, un jugador agresivo, dominador del juego aéreo, con capacidad para hacer cobertura al lateral. Se probó con Boulahrouz para el papel de central-lateral, fiasco por falta de motivación y de encaje en el equipo. Después con Mosquera, jugador de velocidad, pero aquí si tenemos que decir que falto de la calidad y agresividad suficiente. Después llegó Squillaci y por último Cáceres, todos de perfil parecido, rápidos, agresivos, con juego aéreo y cobertura al lateral. Para el lateral derecho se buscó un hombre que diera amplitud y profundidad. Llega Konko, con déficits defensivos en una línea de 4 al llegar al lateral reconvertido desde la posición de interior en el Siena para jugar siempre en línea de 5 con el Genoa, pero mostrando antes de aterrizar en Sevilla que es  un jugador de profundidad, velocidad y calidad en el centro. Las lesiones y su frialdad nos dejan a todos desorientados.

En mediocampo un equilibrador como Zokora, músculo, ayudas, agresividad, no un virtuoso táctico, pero todo recuperación, para apoyarlo con un jugador de salida de balón, desplazamiento en largo, que otorga profundidad con sus pases y que defensivamente aporta más en la presión adelantada que en la lectura táctica de coberturas y ayudas. La primera prueba, Romaric. Sus condiciones tácticas y técnicas eran esas, aunque ya conocemos su historia, su nivel de implicación ha sido muy bajo, su rendimiento oscuro. Este año dos jugadores de perfil parecido y con las cualidades anteriormente citadas, uno más elástico y el otro más musculoso. Tiberio Guarente no es un perro de presa y Luca Cigarini no es un mediapunta, aquí lo contamos y lo hicimos demostrándolo con muchas imágenes.

Y en ataque las opciones buscadas principales han sido Negredo -un delantero nato, de juego de espaldas y remate, con capacidad para trabajar y aguantar el balón, posible recambio de Kanouté con menor calidad- y dos delanteros de velocidad y ruptura, Chevantón y Koné. Ninguno dio el nivel esperado, pero si por algo destacaron antes de llegar a Sevilla fue por la cantidad de desmarques a la espalda de la defensa que tiraban para dar profundidad al equipo. Junto a ellos salió por la puerta de atrás Kerzhakov, ahora importante en el Zenit, haciendo goles, recuperando su mejor nivel y de nuevo en la selección rusa. Otro que no estuvo a la altura de las circunstancias y cuyo nivel de implicación no fue el deseado, pero otro con perfil de delantero de movilidad y desmarque de ruptura para dar profundidad.

Los errores está claro que están ahí. Pero se han hecho unos fichajes dentro de un modelo de juego definido, un modelo de verticalidad, agresivo en la presión, recuperación y transición rápida. Los entrenadores tenían otras ideas y estas no casaron con las ideas de la dirección deportiva. Choque de trenes donde del perjudicado ha sido el Sevilla, y más cuando en Agosto marcamos muy claramente cuál era la solución: “Volver a nuestras raíces”.

Con la llegada de Manzano, un entrenador inteligente, confiamos en ver un Sevilla muy diferente al actual y muy parecido al casi ya olvidado. La plantilla está confeccionada para eso, para un modelo de juego claro, todo lo que sea salir de ahí es contraproducente porque no da rendimiento. Ahora parece que la dirección deportiva ha seguido un camino lógico, ha firmado un entrenador que busca un estilo de juego acorde a la plantilla actual de la entidad. Anteriormente al no tener un entrenador y una plantilla que casaran bajo las mismas premisas  el resultado ha sido claro, la bajada de competitividad del equipo. Nosotros no creemos que la  vulgarización de la plantilla sea tan acusada como muchos promueven, si bien compartimos que ha bajado su nivel. El principal problema ha sido no ser capaces de volver a encontrar la profundidad en el juego tras la salida de Daniel Alves y en este sentido la dirección deportiva ha puesto de su parte. Se habrá equivocado en dotar a la plantilla de otras características, pero nunca de no haber puesto al servicio de los entrenadores jugadores que destaquen por ofrecer profundidad al juego.

POSTDATA: Este artículo lleva preparado desde el Miércoles de la semana pasada. No ha salido antes por  cuestiones de calendario de la liga. La semana  pasada fue muy intensa, con un artículo casi cada día. Ahora vienen dos semanas con menos cuestiones de las que hablar por el parón de las selecciones. Por eso decidimos posponerlo hasta ahora. Nada tienen que ver los resultados en ello. Como se puede observar no se hace referencia al partido disputado el domingo contra el Atlético de Madrid. Con ello queremos decir que nuestro análisis es previo a los partidos disputados por el Sevilla y no está condicionado por las dos victorias conseguidas en el comienzo de la era Manzano. Dicho queda esto para aquel que quiera ver en estas líneas un análisis ventajista a partir de los resultados que han llegado. Nada tienen que ver en ello, nuestra valoración sobre Gregorio no está condicionada por lo que hemos visto desde su vinculación al Sevilla. Desde aquí confiabamos y confiamos en que veremos un Sevilla muy diferente y las primeras muestras ya se observaron contra el Atlético de Madrid.

Hemos defendido en muchas ocasiones que no estamos de acuerdo con el proceso de demonización periodistica de la plantilla actual del equipo y desde aquí queriamos exponer nuestras ideas de manera mucho más clara y concisa, explicando el porque de nuestra visión.

La banda sonora hoy la pone Corona, con su éxito de los primero 90, "The rhythm of the night". Ese ritmo que estamos convencidos que volverá a encontrar el Sevilla F.C. como equipo. Y no el de la noche precisamente, sino el de su juego.

 

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DESTAPANDO LAS MENTIRAS DEL BARQUERO. ESTE SEVILLA VALE MUCHO

 

El partido disputado hoy en el Ramón Sánchez Pizjuan tiene muchas lecturas, se pueden analizar mil y una cosas. Nosotros nos vamos a acercar a los tangibles, no  llevando únicamente el análisis a esas buenas sensaciones que ha transmitido el equipo. No sólo hablaremos de un aumento de la intensidad en todos los aspectos tanto ofensivos como defensivos, de la velocidad y verticalidad en ataque, de la presión y el equilibrio defensivo, del compromiso más solidario que han mostrado los jugadores o de la posición de Kanouté entre líneas. Tampoco nos quedaremos sólo con el buen trabajo de Capel en las ayudas defensiva, del cambio de actitud de Romaric, de la vuelta de Renato o de la pelea y los movimientos inteligentes de Negredo. Todos esos son aspectos muy valorables, nos hablan de conceptos de trabajo en equipo, de solidaridad con los compañeros y de una creencia de la plantilla en sus posibilidades y en sus cualidades.

Vamos a ir más a dentro, vamos a profundizar y analizar algo que, posiblemente muchos no hayan visto. Nos gusta meternos en la piel de los estrategas, ver el fútbol como un deporte en el que se busca optimizar los espacios para agredir la portería contraria o como un tablero de ajedrez en el que las piezas tiene ciertas características que se pueden utilizar de varias maneras. Durante largo tiempo se ha instalado en todo el entorno sevillista la necesidad de de gran cantidad de aspectos que se van a ir demostrando que no son tan ciertos como muchos han pregonado, en muchos casos creando corrientes de opinión falsas e instaurando una lectura que bastantes han creído a pies juntillas.

Hoy ha sido el primer día en el que podemos empezar a sacar conclusiones sobre algo que en este modestísimo lugar de internet hemos defendido, y defenderemos siempre. Y es que este equipo era demasiado rígido en el aspecto táctico, que había perdido la alegría porque los jugadores estaban demasiado obligados a trabajar casi como autómatas, siguiendo siempre unas determinadas funciones. Y que estas funciones eran ya tan conocidas por los rivales que no les causaban ninguna agresión . Decíamos que los problemas de este equipo no se iban a arreglar por jugar un 4-3-3 o un 4-2-3-1 con tres mediocentros cuyo mejor desempeño era recibir el primer pase de la defensa.

Hoy, sin ir más lejos, se jugó un 4-2-3-1- o un 4-4-1-1 para el que quiera ser más purista, definiendo a Kanouté como segundo delantero, en lugar de mediapunta- y desde aquí estamos encantados. Reconocemos el valor de Fredy en esa función y la importancia capital para el sistema ofensivo del Sevilla. Y eso cambia mucho lo que es un sistema, la sola presencia de un jugador modifica todo. Cómo para querer ver el fútbol como una secuencia de números de posicionamiento en el campo y bajo el parámetro de la actitud, la agresividad y la calidad. Hay unas palabras en el fútbol que se define como táctica y estrategia y son las que definen el estilo o modelo de juego de un equipo. Y este no se basa en unos parámetros medibles, como la velocidad, la calidad, la agresividad o la técnica. Eso está muy bien para los simuladores de fútbol y las tertulias superficiales. El fútbol va mucho más allá,  por eso existen unos profesionales llamados entrenadores.

Es posible que muchos, cuando conocieran la alineación clamaran al cielo. La vuelta de Romaric, la primera presencia de Renato, unido a la presencia de dos puntas. Algunos “analíticos personajes” se mostraban sólo expectantes manteniendo el beneficio de la duda al nuevo entrenador. Pero su pensamiento era  que el equipo así no tendría consistencia defensiva, que no se podría armar defensivamente y ponían en cuarentena la alineación. Ellos han pregonado que el Sevilla estaba metido en una mediocridad de la que casi no había vuelta de hoja y que la competitividad del equipo pasaba por ser fuerte defensivamente, por armarse en un 4-2-3-1 con doble pivote defensivo, incluso hablaban de la necesidad del trivote. Con dos delanteros era imposible, todo quedaba a hacerse fuerte atrás como fuera y a depender de las genialidades de Luis Fabiabo, Navas y Kanouté. Antes hablaban de la necesidad permanente de jugar con dos puntas. En fin, debates y debates que no llevan a nada. A este respecto nosotros hablamos de la necesidad de que un entrenador exigiera a sus jugadores más funciones de las que se suponen que están asociadas a su rol natural.

Hoy nuestro análisis va por ahí. El Sevilla sale con extremos, dos teóricos delanteros y un doble pivote ofensivo-siempre  aluciné con esta definición-, como si en la posición de los mediocentros hubiera una delimitación total en las funciones a desarrollar por cada jugador, uno sólo defiende y el otro sólo ataca. Todo “parece” indicar que vamos a volver a ver más de lo mismo, balón a los extremos, equipo partido, sin un recuperador en la zona ancha, y a que los hombres de bandas jueguen 1x1 y que los delanteros resuelvan. Esto es lo que se conoce como prejuicio, juicio previo a algo sin su verdadero conocimiento. Y he aquí que el Sevilla se reinventa y empezamos a observar como muchos de los tópicos que se le atribuyen al equipo se caen solos. Y lo hacen porque esos pregonados tópicos no tienen una base futbolística real.

El Sevilla gana el partido hoy gracias al triángulo de jugadores que juegan detrás de Álvaro Negredo . Y lo hace con este trío buscando los espacios interiores entre líneas. Vemos, por fin y después de repetirlo unas cuantas de veces en este rinconcito de internet del que algunos piensan que estamos locos, a los extremos alternar el juego por dentro y por fuera, vemos a los laterales doblar, a los puntas escalonarse, al equipo abrirse mucho en la salida de balón, a los mediocentros aparecer para dar una salida limpia al juego. Pero sobre todo vemos como jugar con dos extremos no tiene porque significar que la profundidad-y sobre ello hablaremos muy pronto- se tenga que conseguir por las bandas obligatoriamente.

A continuación vienen tres tomas que definen las jugadas de los goles del Sevilla. En el primero, Diego Perotti tira una diagonal y después suministra un último pase. La otra panacea que debe buscar el equipo según muchos, como si tuviera que existir un solo jugador que diera un balón en profundidad a los delanteros y este se tenga que hacer desde la corona del área.

El segundo gol aparece por una pared entre Diego Capel y Frederic Kanouté. Nuevamente un extremo por dentro y dando un  pase en profundidad a un delantero para que este defina la jugada. La cosa va más allá, porque tras el fallo de Kanouté observamos a los dos extremos por dentro, en la zona de rechace, en la misma corona del área.

 

Aquí lo vemos en vídeo:

<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=YInkOCYDn5Y">http://www.youtube.com/watch?v=YInkOCYDn5Y</a></p>

El tercer gol aparece de un pase de Capel, más una dejada de Negredo a Kanouté. Escalonamiento de los dos delanteros, algo fundamental en el fútbol de hoy para crear espacios y líneas de pase. Observamos como el extremo de la otra banda es el que da la amplitud, cambiado de lado. Y como el pase inicial de Capel viene desde un movimiento desde la corona al pico del área. Nuevamente un extremo jugando por dentro, nuevamente teniendo profundidad por fuera con el otro extremo-en el caso del primer gol es Konko el que dobla a Perotti-. Amplitud, más profundidad, sin necesidad de que los extremos jueguen pegados a la cal y sin la obligación de contar con el “gran especialista en el último pase” que todo el mundo pide. Fútbol es fútbol, y un equipo con riqueza táctica no debe ser aquel que esté conformado por especialistas en determinadas funciones. Como dijimos hace poco, si tenemos que ver el fútbol así estamos ante un equipo pobre tácticamente.

Hoy se han empezado a demostrar muchas cuestiones, pero sobre todo nos quedamos con que este equipo puede ser sólido defensivamente jugando con dos delanteros y dos extremos y sin especialistas defensivos en el mediocentro, que puede generar  juego interior sin contar con tres mediocentros. Y sobre todo, que puede barrer del campo a un rival que se supone que iba a tener superioridad en las zonas interiores justamente por ahí, por el centro.

Esperemos que esto sirva para reflexionar a todos y para que se empiecen a calmar las aguas sobre la plantilla. No es tan mala, posee grandes variantes, mucho talento, calidad y virtudes. Los fichajes no son tan malos como parecen. Y fundamentalmente para entender que los problemas en el fútbol se deben más a conceptos tácticos que a sistemas. Las noticas vividas estos últimos días nos dan para ser muy optimistas, pero siempre con pies de plomo. El equipo tiene que remontar desde una situación complicada. Confianza y tranquilidad. Vendrán días malos, más de uno. También los habrá en los que Nervión vuelva a vibrar con su equipo. Hoy ha sido el primero de ellos después de mucho tiempo

Hoy nos acompañan "Los despitados", con su canción "Cada dos minutos". No nos gusta especialmente, pero viene ni que pintada para la situación que se avecina. Veremos muchos bandazos de opinión en los próximas semanas, hasta que la situación se estabilice y veamos a un Sevilla ya menos sorprendente y estable.

 

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DORTMUND ACLARA MUCHAS COSAS QUE YA SABÍAMOS

 

El Sevilla no estaba para muchos trotes, tocaba hoy más que nunca depender de las actuaciones individuales. Poco tiempo le había dado a Gregorio Manzano para empezar a dejar su sello dentro del equipo. Tampoco su conocimiento de la plantilla puede ser amplio, por más que haya estado siguiendo los partidos de esta temporada. No es lo mismo ver que trabajar con los jugadores. Lo mejor que podemos sacar del partido de hoy es la victoria y sobre todo algunas conclusiones que nos deben servir de una vez por todas para entender algunas realidades dentro del equipo.

El actual Sevilla está mal, su confianza es baja y se han instaurado una serie de tópicos que no son ciertos. Uno de ellos es la necesidad de formar bajo un 4-2-3-1 o un 4-3-3 en el que utilizar tres mediocentros que tienen su fuerte en jugar cerca de la defensa. La pregonada necesidad de equilibrio defensivo, desde nuestro punto de vista, es contraproducente si se necesita para ello utilizar el trío Zokora-Guarente-Cigarini. Como poco sobra uno de ellos, son jugadores cuya zona de influencia es parecida, aunque sus características sean diferentes.  Esa es la realidad, por más que muchos quieran ver en Cigarini el jugador de último pase que tanto se pregona que necesita el equipo o quieran meterlo con calzador en esa función todos, tanto prensa, como aficionados.  Aquí, en Desde Nervión lo dejamos claro. Cigarini no es un jugador que pueda actuar desconectado del juego, su fútbol parte siempre de ser el receptor del primer pase para jugar siempre de cara a portería contraria y por detrás de la línea de balón. No tiene capacidad de desmarque ni la inteligencia para buscar espacios y recibir. Es un jugador de desmarques de apoyo, de esos que tocan, se mueven y dan un apoyo. Necesita el contacto permanente con el balón, si no está en la zona en la que se encuentra este no tiene ninguna trascendencia en el juego.  Cada persona es lo que es y este chico podría adaptarse a otra función, como cualquiera, pero es que no tiene las cualidades para ello. La insistencia en otorgarle una posición y unas funciones que no son las suyas y para las que no valen le van a pasar factura. Se está creando una corriente de opinión muy negativa en torno a su figura. Es un buen jugador en lo suyo y un pésimo jugador en lo que no es lo suyo.

Para ello os remitimos al análisis del jugador que aquí presentamos en vídeo. Este es el enlace.

La segunda confirma una de nuestras tesis-que no pudimos exponer al no establecer ningún artículo de análisis sobre él por la situación del equipo-, el problema es que el jugador se ha manifestado claramente a ese respecto de forma negativa. Hablamos de Cáceres, con él podríamos resolver uno de los mayores entuertos dentro de la plantilla en los últimos tiempos. Martín es un jugador de un perfil muy parecido a Sergio Ramos. Su presencia como lateral derecho nos daría un poderío defensivo y una fortaleza en la salida de balón que no tenemos con Dabo ni Konko. Sería cuestión de hablar con él y reconvertirlo al lateral. Ahí tiene unas condiciones que pueden ser fabulosas para el equipo, analizando que existen opciones válidas para el centro de la zaga y para él sería su segunda opción. Ganaríamos solvencia defensiva, salida de balón y proyección ofensiva.

Por último hablar de Freddy. Una vez más espectacular. En un partido de la trascendencia de este por motivos clasificatorios y motivacionales se le ha vuelto a ver como lo que es, el jugador de mayor ascendencia a día de hoy en este equipo. Si en épocas pasadas, Daniel Alves era el centro del sistema de juego, en las más recientes cada demostración de Kanouté ha supuesto una victoria sonada. El profeta de Mali ha demostrado hoy lo que es necesario en un mediapunta dentro de un sistema 4-2-3-1. Su capacidad para aguantar el balón, conducirlo, asociarse, ofrecer apoyos continuos, dar el ritmo necesario al partido, jugar de espaldas y proteger el esférico es para entender su importancia en el equipo y lo necesario para esa posición. Un 10 debe ser un jugador que asuma galones desde una posición adelantada, pero sobre todo que supere líneas rivales en conducción y con una gran movilidad lateral, además de ser capaz de esconder el balón y evitar pérdidas, dando pausa y velocidad, en función de las necesidades del equipo.

Lo volvemos a repetir, no, Cigarini no es ese jugador ni lo va a ser. Viendo el juego de cara y subiendo su posición con el balón nos dejará pases de gol. Es un jugador que tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo necesita ver compañeros alrededor. En ese hábitat su capacidad de toma de decisiones es muy buena, su calidad en los desplazamientos también, pero siempre de cara y con el mayor número de opciones posibles de pase para seleccionar la correcta. Cigarini es un 5, Kanouté es un 10. Cuando el Sevilla tuvo un 5 en la posición del 10, naufragó. Cuando tuvo un 10 en la posición de 10, y más siendo uno de los mejores del mundo, dominó el partido y lo llevó a donde era necesario. Decíamos en la previa que necesitábamos mucha circulación intrascendente, mucho toque de balón para defender y evitar la presión rival. En este sentido, la expulsión de Schmelzer fue capital. Pero no menos importante fue la presencia del “Profeta del fútbol”. Falló otro aspecto importante, la resolución de los contrataques. Y es que en este sentido el Sevilla ha perdido enteros en un aspecto sobre el que hablaremos mañana, la profundidad.

Se ganó un partido muy condicionado por la inferioridad numérica del rival y por el aspecto más positivo en lo que va de temporada, el balón parado desde el que el equipo se está agarrando a los resultados.  Pero se ganó que era lo importante. Desde esta victoria Manzano podrá trabajar mejor, primero en conocer a la plantilla con mayor profundidad, y después en empezar a darle su sello al equipo. Pero no  tanto el de Gregorio, sino el natural que te imponen sus características. Hasta ahora llevamos mucho tiempo sin ver eso, observamos a un Sevilla jugando muchos partidos o secuencias de ellos de forma antinatural a su esencia.

Sobre todo ello profundizamos mañana, después de la comida. Para terminar, homenajeamos al héroe del día. Al “Profeta”, Frederic Kanouté. Por él, Metallica nos acerca “Hero of the day”-el héroe del día-. Que lo disfruten, que el sufrimiento de hoy lo merece.

 

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