EL SEVILLA CONTINUA EN SU CAMINO HACIA NINGUNA PARTE
La caída libre continua, el final no se termina de ver. Sigue el Sevilla empeñado en no sacar resultados acorde al nivel de la plantilla que posee y de lo esperado. Los problemas siguen siendo graves, prácticamente los que ya hemos repetido por activa y por pasiva y sobre los que no nos volveremos a repetir. Nunca puede el conjunto de Manzano tener el control de los partidos, la impotencia es tal que el viento siempre parece soplar en contra. Hoy dominó la posesión ante un equipo al que le interesa poco el balón, como ya explicamos en el análisis profundo sobre el PSG que hicimos en el partido de ida. Pero más allá de tener el esférico, da igual la presencia de dos o de tres mediocampistas, las ayudas de Kanouté a mediocampo o jugar con los extremos a pierna cambiada. No está siendo capaz de meter los partidos en situación favorable ni se hace acreedor de merecer más de lo que obtiene. El rival siempre acaba siendo superior y llevando el desarrollo del encuentro a donde más le conviene.
Hoy no era un día para buscar la superioridad por dentro, el partido se ganaba en las bandas, como pudimos intuir en las dos únicas ocasiones en las que consiguió lo que debería haber sido una constante, ganar posición de centro desde un costado. Aún más lamentable es ver el partido que hace Chantomé en el robo, la distribución y la llegada con la supuesta coraza defensiva y de control de partido que dicen que pueden dar tres mediocentros en el once inicial.
El nivel de activación defensivo sigue siendo muy flojo, ya llega hasta a las acciones a balón parado, con dos goles de córner recibidos en contra, para abrir aún más la brecha de la ausencia de contundencia defensiva. El equipo contrario aprieta arriba, mete tensión en primera línea y el Sevilla sigue encadenado a su mismo lastre, una pésima salida de balón que le condena a sufrir pérdidas y contragolpes cortos de los rivales.
Hablábamos hace unos días de la necesidad de trabajo táctico por parte de la plantilla y de una mayor implicación de los jugadores. Sólo queda seguir esa línea o desmontar el equipo trayendo 7-8 fichajes. La realidad es la que es. El ciclo de éxitos y querencia de poder en la Liga cada día parece más cercano de llegar a su fin. O se buscan otros condicionantes tácticos y se ve una reacción de orgullo en la plantilla para resolver la situación o habrá que empezar a asumir que esta temporada el equipo no va a estar en la pomada para cumplir los objetivos previos marcados. Y estos no pasan por ganar títulos, se centran en estar entre los cuatro primeros de la Liga doméstica y hacer unas competiciones de Copa decentes. Pero por encima de todo, creo que lo mínimo exigible es no hacer un ridículo tras otro, partido sí y partido también.
La situación no es coyuntural, su solución pasa por coger el bisturí y llegar hasta la raíz de los problemas. Mirar hacia otro lado o esperar que los acontecimientos viren por arte de magia no conducirán a nada. Reacciones y búsqueda de argumentos para pelear los partidos, esto debe ser el primer paso. Todo lo demás son palabras que se lleva el viento, vengan de quien venga. Sin trabajo, análisis, reflexión y actitud no se llega a ninguna parte por muchas aptitudes que se tengan. Y cada día estas se encuentran más en entredicho porque faltan las primeras.
La banda sonora hoy la pone Medina Azahara, con su canción "Todo tiene su fin". Que cada uno la entienda como quiera
http://www.youtube.com/watch?v=qIBVUwU55VU