La más chic de la playa
Si cuidado debes tener con la decoración de tu hogar, no menos pendiente debes estar de la decoración de tu “parcela” cuando vaya a la playa. Hay que cuidar hasta el más mínimo detalle: desde la toalla y la bolsa de playa a la sombrilla, la tumbona y, porqué no, la nevera.

Tumbonas para la playa
Si te tomas tu tiempo para elegir con qué tumbonas vas a decorar tu terraza o jardín ¿por qué no prestas la misma atención para comprar el modelo que te llevará a la playa? Debe pesar muy poco porque tienes que transportarla de un sitio a otro o lo mejor es que sea una tumbona plegable. En función de tus manías y preferencias, tienes que elegir un modelo bajo o alto, para sentarte o tumbarte… y para mí, es básico que sea reclinable.
Te aconsejo que no inviertas mucho dinero en este tipo de tumbonas porque hay mucho avispado mientras te estás dando un chapuzón.
Tiendas recomendables: además de las especializadas, yo he mirado en grandes almacenes tipo Carrefour y El Corte Inglés aunque al final me la he comprado en Casa.
Toallas mullidas y con un buen diseño
No puedes ir a la playa con cualquier toalla. Si te tomas tu tiempo para elegir las de tu casa, ¿por qué vas a ir con un modelo feo o de propaganda a un lugar público? Debe ir en consonancia con tu traje de baño, por eso lo ideal es que tengas varios modelos. Y ante la duda, compra un par de juegos en un color liso. Elige un modelo que seque bien. Yo, esta temporada, he comprado un modelo de Textura. Echa un vistazo a su web: www.textura-interiors.com

¡A la sombra!
Debería ir en consonancia con la tumbona. Como debes transportarla un par de veces al día, como mínimo, también debería ser un modelo liviano y fácil de colocar en la arena de la playa. Para este año, he elegido una sombrilla de diseño muy marinero que he comprado en Ikea por poco más de seis euros.

A pierna suelta
Por si llegan visitas inesperadas o por si me apetece descansar a pierna suelta mientras me relajo con el vaivén del agua y tocando la arena, siempre llevo alguna esterilla y no cualquier esterilla. La compro larga, estrecha y plegable. La puedes encontrar en cualquier tienda. Como son tan baratitas, este verano he comprado seis esterillas y cada una tiene el vivo de un color: una rojo, otra verde, en rosa, en amarillo, etc. A sí voy cambiando y combinándolo con el resto de la decoración.
Un tentempié
He de reconocerlo. Me gusta llevar una nevera a la playa. Y la llevo muy bien preparada porque hay que ser buena anfitriona hasta en los lugares públicos como las playas ¿no te parece? En mi nevera nunca faltan los refrescos, unas aceitunas, frutas… Ni que decir tengo que también llevo vasitos y pajitas de colores.