Trucos para tener impecable tu cocina
Consejos para descongelar el frigorífico
Como dice el refrán, mejor prevenir que curar. Como mínimo, un par de veces al año, debes descongelar el aparato y limpiarlo en profundidad. La parte de atrás del frigorífico siempre acumula mucho polvo y suciedad, por lo tanto, también debes limpiarlo muy bien. Si aún así tu nevera acumula hielo, hay que descongelarlo. Lo primero que debes hacer es vaciarlo y desenchufarlo. Nunca utilices utensilios punzantes. Deja que el hielo se deshaga lentamente.
Recuerda que debes limpiar muy bien el agujero -que habitualmente está obstruido- y que además hace que el frigorífico desprenda un olor bastante desagradable.

Toma Nota:
Por cierto! Si lo que te ha fallado esta vez es la goma que los expertos se lanzan a cambiar rápidamente, toma nota de este consejo. Con el aparato desconectado, pásale el secador de mano por la zona de la goma que no cierra bien. Verás como en pocos segundos la goma se expande y problema solucionado sin tener que desembolsar ni un euro.
La indomable ventana de la cocina
Siempre está sucia ¿o no? la grasa de estar todo el santo día cocinando se impregna en el cristal como si fuese una lapa. Por mucha campana extractora, por mucha ventilación, siempre hay restos de grasa en los cristales. Para eliminarlo, diluye una cuchara de almidón en medio litro de agua caliente y limpia bien el cristal con un estropajo muy fino y que no ralle. Después, límpialo muy bien con hojas de periódico impregnado en vinagre.

El siempre olvidado horno
Es un de los electrodomésticos más olvidados de toda la cocina. Sacamos los alimentos que hayamos preparado en el horno y lo llevamos directamente a la mesa. Para no hacer esperar a los comensales, siempre pensamos… ahora lo limpio y ¿cuántas veces lo has abierto para preparar un nuevo plato y te has dado cuenta de que no estaba limpio? Para limpiar el electrodoméstico si se te ha derramado algo, echa un puñado de sal gorda y cuando esté frío rasca con mucho cuidado la suciedad. Cado el horno esté templado, puedes meter una fuente de cristal con agua y amoniaco. Déjalo actuar durante una hora y verás como se reblandece la suciedad. Lávalo bien con agua y jabón.
Un café perfecto
Los amantes del café, utilizamos la cafetera todos los días varias veces y es muy fácil que se obstruya. Si eso ocurre, el café no sale a su ritmo ni con su aroma, perjudica el sabor y la textura. Por eso, es muy importante mantener la cafetera muy limpia. Para conseguirlo, por una cafetera de vinagre rebajado con agua. Verás lo bien que se desinfecta. Después lávala muy bien y ya estará lista para el próximo uso.
Sartenes impecables
¡Qué difícil es conservar una sartén sin manchas! Para mantenerla en perfecto estado, ponla en el fuego con agua y amoniaco y déjala cocer durante tres minutos. Verás como desaparecen las dichosas manchas. Para eliminar las sombras del culo de las sartenes, cuando esté templada y con excesivo cuidado, pásale un estropajo con tu lavavajillas habitual. Verás como desaparecen todas las manchas.