Los mosquiteros están a la última
Con un soniquete de rancio abolengo, de interminables siestas de verano, de juegos seductores… los mosquiteros vuelven a estar a la última moda.
Si antes se utilizaban no tanto como uso decorativo sino para protegerse de los fastidiosos mosquitos que venían acompañando a la temporada estival, ahora -si bien es verdad que no hay tantos insectos como antes-, los mosquiteros aportan una decoración exclusiva, un ambiente romántico y una sensualidad exquisita. ¿Te atreves?
La gasa es el tejido con el que se suele confeccionar esta colgadura pero las tendencias decorativas te permiten dejar volar la imaginación para que puedas utilizar la tela que más que apetezca. Lo ideal es que sea un tejido transparente, suave, vaporoso y de un color claro. Yo, sigo apostando por la seda tradicional.
Para todos los gustos y bolsillos
Los mosquiteros se llevan en todos los dormitorios. En la habitación del bebé queda preciosa, en la de los niños también, aunque peligra que jugando a ser Tarzanes, acaben descolgándose por las telas, para los adolescentes tiene un punto de intimidad que también les gustará y, cómo no, en las habitaciones de los mayores quedan preciosas.
Ahora son muy fáciles de encontrar en cualquier establecimiento especializado en decoración y a un precio bastante asequible. En Ikea, por ejemplo, podrás encontrarlos con diferentes motivos, en varias telas y para todo tipo de tamaños (niños-jóvenes-mayores). El precio es inmejorable: a partir de 15€ podrás colocar un mosquitero en tu hogar.
También son muy decorativos para el exterior. Aportan un toque muy chic y además cumplen con su función original: despistar a los mosquitos.
También puedes encontrar un modelo muy sencillo y precioso en Habitat. Está fabricado en nylon 100%, tiene adornos en algodón y se puede utilizar en todos los tipos de cama. Su precio es de 55 €.