Comparativas de colchones: verdades y mentiras

Las ojeras, el descanso y los dolores de espaldas -o no- dependen al 99% del colchón que utilices. Los profesionales recomiendan que el mejor colchón es más mullido en unas zonas que en otras y nunca debe ser ni muy duro ni muy blando.
Tipos de colchones hay muchos, tantos como precios y establecimientos. Hay tantos nombres diferentes, incluso para denominar a un mismo material, que te pueden dar gato por liebre. Pero hoy,
te vamos a echar un cable para saber cuál es el tipo de colchón que mejor de adapta a tu descanso. La primera diferencia es el soporte del colchón. Están los colchones con carcasa de muelles y los de espuma, que incluye latex, viscolástica, goma espuma, muelles, eliocel, etc.
COLCHONES VISCOLÁSTICOS
Están muy de moda. Eso sí, no lo aconsejo para las personas que sufren vértigo porque te da la sensación que estás flotando (yo lo tengo y es sensacional). El viscolástico es un material que no transmite ni frío ni calor. Se adapta al peso y al calor corporal y proporciona una agradable sensación de ingravidez. Este material sintético se ideó en la NASA para aliviar la presión del cuerpo. El colchón fabricado en este material está compuesto por dos capas; la viscolástica (sobre la que descansa el cuerpo) y otra capa que puede estar hecha con varios materiales (elicel, látex, etc), que es la que se encarga de aportar la firmeza que necesitamos. Te aconsejo que apoyes el colchón sobre un somier de láminas de madera. ¿Su único inconveniente? El precio. Sigue siendo un pelín caro pero lo hay en casi todas las marcas.
Yo me fui durante una semana entera de tienda en tienda buscando el más barato y lo encontré en la Comunidad Colchonera a las afueras de Madrid, que venden al mayor y al menor. Está en Rivas VaciaMadrid y el teléfono es el 91 666 81 41. También te recomiendo que eches un vistazo a la web www.colchonviscolastica.com
COLCHONES DE LÁTEX
Es difícil encontrar un colchón que sea de látex 100%. Aquí si que suelen dar gato por liebre. Abre bien los ojos. Mientras más alto sea el porcentaje, mejor será el colchón. Por supuesto estoy hablando del látex natural y nos del sintético.
Relación precio-calidad, los colchones de látex son una buena inversión para nuestro descando y dolores de espalda. No pierden la firmeza y son antialérgicos, resistentes al polvo y a la suciedad. Además, se adaptan a nuestra temperatura corporal, son muy fáciles de limpiar y ya son más baratos que hace unos años.
COLCHONES DE MUELLES
Son los más vendidos, pero ya están “pasando de moda”. Son modelos ecológicos, firmes y permiten una buena transpiración. El inconveniente de este colchón es que carece de compresión para que puedan ceder a las distintas presiones que ejerce nuestro cuerpo. Además, los muelles van cediendo y tienden a hundirse en el centro, lo que conlleva una postura incorrecta del cuerpo.
A TENER MUY EN CUENTA:
- Un colchón nuevo sobre un somier viejo se estropea antes, lo más recomendable es renovar el equipo de descanso al completo.
- Los modelos de látex duran entre 15 y 20 años.
- Es conveniente cambiar el colchón de muelles a los 10 años.
- Se debe dar la vuelta al colchón a cada dos o tres meses; de arriba debajo de la cabeza a los pies...
- El grosor perfecto es de 15 cm como mínimo.
- Antes de comprar el colchón, comprueba la garantía.
- Elige el tamaño más largo que puedas. En modelos individuales tienes de 80, 90 y 105 cm. Para parejas los tienes de 135, 150, 160 y 180 cm. Pero también te pueden hacer medidas especiales.